Audi RS3. El A3 se "cabrea".


Las siglas RS implican un plus de deportividad extra para todas las creaciones de la marca de los cuatro aros, y en el caso del A3, estaban tardando mucho en hacer una versión vitaminada digna de éste apellido. Pero por fin llegó; he aquí el nuevo RS3.
Curiosamente ésta preparación se realiza sobre la carrocería de cinco puertas y no con la de tres como cabría esperar.
Exteriormente, se nota de lejos que estamos ante una versión muy especial, ya que parece un A3 normal, pero mucho más enfadado. Los aditamientos estéticos como las llantas de 19",la carrocería rebajada 20mm, la rejilla delantera de panal de abeja sobredimensionada, difusor trasero y hasta unas aletas, retrovisores y parachoques de auténtica fibra de carbono, le aportan un halo de agresividad intrínseco y no es para menos ya que de momento, es el Audi A3 más potente de la historia.
El motor designado para ésta versión es un cinco cilindros con turbo y 2.480cc que genera una potencia de 340cv; simplemente descomunal, para tratarse de un compacto.
La aceleración también es brutal, hace el 0-100 en 4,6 segundos, gracias también al sistema Launch Control, que te permite hacer salidas con la potencia justa y sin perder el tiempo con derrapadas innecesarias... y alcanza una velocidad máxima de 250Km/h autolimitada.





El interior es más de lo mismo; ajustes impecables, materiales excepcionales... pero poco original. Además, aun teniendo muchísimo equipamiento de serie, la lista de opciones es interminable y para tener un coche totalmente equipado probablemente tengas que sacar la chequera.
En el momento de ponerte a sus mandos, notarás que los asientos te recogen como una madre... si has pagado los Recaro opcionales... no, es broma, los de serie también son muy buenos. El volante forrado en Alcántara evitará que tus manos resbalen a la hora de pilotar esta "bomba" de relojería y el cambio S-Tronic secuencial (el único disponible), te asegurará una experiencia de otro mundo, aunque realmente se hecha en falta un cambio manual como por ejemplo el del R8. Las suspensiones son duras, pero duras, duras... creo que se han pasado un poquito, pero bueno, es un coche deportivo. La tracción se reparte al 50% entre cada eje, pero es capaz de traspasar hasta el 100% a uno de los dos en el caso de que éste pierda motricidad.





Por cierto, éste es el único coche del mercado que tiene unos "zapatos" más grandes delante que detrás. Concretamente unos 235/35 R19 delante y unos 225/35 R19 detrás. Normalmente ésta es una solución muy utilizada en coches de competición con tracción delantera, para favorecer el agarre a la salida de las curvas y el deslizamiento controlado del eje trasero, y es que aunque el Audi sea tracción integral, la delantera cobra mayor protagonismo.
La dirección es muy directa pero muy artificial a la vez, no transmite lo que debiera, y en cuanto a los frenos; son muy buenos, pero se agotan con mucha facilidad.
El precio para éste compacto premium comienza a partir de los 55.900 euros sin opciones, para mi gusto, un "pelín" caro.





En definitiva; no creo que sea un coche necesario, por lo menos con ese precio tan desorbitado. La verdad es que si quieres un compacto potentísimo y poco visto, éste es tu coche; pero por el mismo precio te compras un Porsche Cayman o un Audi TT RS, que te aportarán mayores sensaciones deportivas que un compacto; por muy bueno que sea.






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