Conducción eficiente Parte 1 - Conceptos básicos



Bueno, he aquí mi primer post en serio.

Y lo hago sobre un tema con el que ya he aburrido a unas cuantas personas y con el que tiendo a ser un poco pesado, pero qué queréis que os diga, es algo que considero útil y que es ciertamente muy provechoso.

De un tiempo acá, y más últimamente, los combustibles se encarecen a un ritmo alarmante, pero seguimos teniendo la necesidad de movernos, así que duela mucho o mucho más, hay que rascarse el bolsillo para dar de beber a nuestros cachorritos de acero.

Para que el sangrado a nuestro preciado efectivo se minimice tenemos varias opciones:

- Bajar el precio del combustible: en este asunto no podemos hacer nada, así que a agarrarse los tobillos, busquemos otra manera.

- Cambiar de coche a uno que consuma menos (o un combustible más barato): no veo sentido que esto suponga un ahorro, dado que el desembolso en el nuevo vehículo supone un gran gasto. Así que a no ser que se necesite un vehículo de estas características por causas de fuerza mayor, podemos descartarla (aunque lo siguiente complementa claramente este punto).

- Recorrer menos kilómetros: en la medida de lo posible, claro está. Se trata de evitar desplazamientos innecesarios, especialmente en trayectos urbanos cortos. Consiste sencillamente en no coger el coche para todo. Si no necesitamos transportar objetos pesados o voluminosos (esto incluye las suegras, por supuesto) el ser humano está capacitado para usar dos útiles elementos llamados piernas que, lo creáis o no, son capaces de transportaros durante un buen puñado de km con un gasto mínimo (y no hablemos de transporte público, coche compartido o, incluso, bicicletas).

- Practicar una conducción eficiente: he aquí el meollo del asunto. El objetivo de estas técnicas es desplazarnos con nuestro vehículo pero consumiendo el menor combustible posible.

La conducción eficiente se compone de una serie de técnicas muy sencillas y de fácil aplicación que ahora os enunciaré:

> Anticipación. La más importante de todas.

> Circular en la marcha más larga posible acorde con tu ritmo de circulación y las condiciones del tráfico.

> Mantener una velocidad lo más uniforme posible.

> En procesos de deceleración, dejar la marcha engranada.

> Acelerar y frenar de manera progresiva, suave y evitando brusquedades.

> Buen mantenimiento del vehículo.

> Vigilar la correcta presión de los neumáticos.

> Eliminar objetos superfluos del vehículo cuando no hacen falta (bultos del maletero, baca,...)

> Utilizar el control de velocidad de crucero (si se dispone de él, lógicamente)

Y alguna más que me dejo, pero tranquis que esto lleva su desarrollo y continuará en otros posts (¿acaso pensábais que la coletilla de "Parte 1" está de adorno?).

Las ventajas de llevar a cabo estas técnicas nos van a traer una serie de beneficios tales como:

> Reducción del consumo y por consiguiente, del gasto (podría cifrarse sin mucho error un 20% de rebaja en el consumo).

· Mejor trato a nuestro vehículo. Llegará a viejito con menos achaques.

· Conducción más relajada. ¿Acaso os gusta ir cabreados y tensos todo el día?

· Conducción más cómoda. Los cuellos de nuestros acompañantes nos agradecerán la suavidad de marcha.

· Conducción más concentrada en la conducción propiamente dicha.

En sucesivos posts os iré detallando estos asuntos. Mientras tanto y si tenéis curiosidad, os remito a una entrada de mi antiguo y abandonadísimo blog personal en donde relaté mi experiencia en un cursillo de conducción eficiente.

Estad atentos, que ya puedo operar a pleno rendimiento.

Parte 2
Parte 3.1
Parte 3.2
Parte 4

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