Renault Mégane RS. El Mégane más extremo.



Dieppe es una localidad costera de Francia, situada en el Canal de la Mancha y donde los parisinos van a pasar sus vacaciones de verano. También fue en su tiempo, el escenario de una de las más cruentas batallas durante la II Guerra Mundial.
Pero Dieppe, es conocida dentro del mundo de la automoción porque en su día, allá por 1950; un mecánico de la ciudad llamado Jean Rédéle, comenzó preparando su humilde Renault 4 para competir en los rallyes que se corrían por las carreteras de los Alpes. A mediados de la década era un coche imbatible y comenzó a adquirir una gran popularidad, con lo que cada vez más personas le confiaban sus Renault para que Jean les pusiera a punto.
De ésta forma nació una marca de coches deportivos denominada Alpine, en honor a las carreteras de los Alpes que llevaron a la fama a sus coches preparados. A partir de entonces, comenzó a fabricar deportivos de calle sobre plataformas Renault como el Alpine A106 Mille Milles, el A110 y el A610 Turbo. También hicieron sus "pinitos" en la competición, llegando a alcanzar la gloria en el Rallye de Montecarlo de 1971 y 1973 con Ove Andersson y Jean Claude Andret respectivamente, pilotando un A110.
Por cierto, como curiosidad os voy a contar que parte de la producción del A110 se fabricó en España, en la factoría que tiene Renault en Valladolid y que su carrocería, estaba fabricada casi en su totalidad en fibra de vidrio.
La marca como tal, desapareció en 1995, pero no así la actividad de sus talleres. Desde entonces, se dedican a fabricar las versiones de competición de Renault, a excepción de los F1, y sus coches de calle más radicales como aquel Clio Williams de edición limitada a 2.500 unidades numeradas y con 150cv, ¿os acordais de aquellas llantas doradas?.
Actualmente pone a punto todas las versiones RS de la marca francesa, el Twingo RS, el Clio RS y el coche que hoy nos ocupa; el Mégane RS.


La versión más radical del Mégane ya tuvo un gran éxito en su edición anterior, denominada R24, por eso los dirigentes de la marca francesa decidieron que también deberían tener su representante deportivo en su generación actual.

El RS solo se puede adquirir con la carrocería de tres puertas y por supuesto, no hay mecánica diésel. El motor que mueve a éste Renault "macarra" es un conocido 2.0 Turbo al que los chicos de Dieppe han logrado extraerle unos sorprendentes 250cv, de los 225cv que tenía el R24, tan solo con ponerle un turbo nuevo y unos ligeros retoques en la distribución, que hace que el coche "empuje" con rabia desde muy bajas revoluciones.
El único escollo que les queda por salvar es que, al ser un motor relativamente vetusto,en el tema de emisiones y el consumo se ven en clara desventaja respecto a sus rivales más directos con motores más modernos y se están llegando a plantear el reducirle la cilindrada en un futuro hasta los 1.800cc.
La caja de cambios es manual de 6 velocidades y no existe posibilidad alguna de incorporarle una automática o semi-automática de doble embrague.
Como veis, respecto a éste tema de motor y transmisión, es un coche hecho a la antigua usanza.
Las suspensiones han sido rebajadas en 40mm y se ha modificado el ancho de vías respecto a un Mégane "normal"; así pues las medidas se quedan en 1,43m de alto, 1,88m de ancho, por 4,23m de largo, que es la única medida invariable. Y además, es un coche muy ligero pese a tener un motor tan potente, tan solo pesa 1.387 Kg.

En cuanto al diseño, nada que objetar. La generación anterior me pareció un tanto osada y para mi gusto bastante fea, aun habiéndose vendido mucho. Menos mal que la marca parece que se a puesto las pilas y a contratado al antiguo jefe de diseño de Mazda, que aporta un toque más moderno y redondo a la carrocería, eliminando de raíz, la obsesión de Le Clement (antiguo jefe de diseño de Renault), por las aristas, vértices, ángulos y lineas rectilíneas.
El frontal a sido retocado para albergar una toma de aire más voluminosa, con un carenado pintado en negro piano y unas luces diurnas de Led, que le dan un puntíto de agresividad y corpulencia a la carrocería.
En la zaga destaca un difusor trasero que hará que el coche se "pegue" literalmente a la carretera a altas velocidades y un escape central también bastante grande, para facilitar la salida de los gases y a la vez, emitir un sonido de lo más "racing". También destaca el alerón posterior sobre la luneta trasera, unos faldones laterales un poco exagerados respecto a la anchura del coche, los retrovisores de color negro y unas aberturas justo detrás de las ruedas delanteras. Las llantas son de 18", aunque se pueden solicitar con unas de 19" como opción.

En cuanto al interior, destacan unos asientos deportivos de cuero y tela que sujetan muy bien el cuerpo, aunque se pueden montar unos bacquets Recaro muy "pintones" que sujetan aun mejor. También lleva pedales de aluminio con relieve de goma, para evitar que se resbalen los pies en el caso de ir con las suelas mojadas y el pedal del acelerador se a reubicado para favorecer la maniobra del punta-tacón.
En el salpicadero de símil titanio, nos encontramos con todos los mandos muy a mano, en una posición bastante ergonómica y entre el aro del volante de cuero cosido con el mismo hilo que la tapicería, destaca un cuentarevoluciones analógico de color amarillo con dos indicadores de cuando debemos cambiar de marcha al más puro estilo Ferrari, lástima que no se encuentre en el centro de los relojes...

Existen dos versiones sobre éste mismo coche, el "normal" Sport y el denominado Cup. El Mégane RS Cup está todavía más retocado y puesto a punto por los ingenieros de Dieppe y han logrado darle una vuelta de tuerca más al ya de por sí, espectacular comportamiento del RS "normal".
Han colocado un eje delantero específico para éste modelo y así favorecer la adherencia y la tracción a esas ruedas, unos discos de freno sobredimensionados y rayados con pinzas de seis pistones firmados por Brembo, el conjunto muelle-amortiguador tiene un tarado más firme, la dirección es más directa y también le han colocado un diferencial autoblocante de deslizamiento limitado (para que cuando una rueda patine, mande el exceso de fuerza a la otra), que mejora la capacidad de tracción y el comportamiento muchos puntos y una barra estabilizadora delantera más gruesa tarada un 15% más dura.
Además, la versión Cup puede montar tres tipos de rueda; una 225/40-18 de serie, también puedes elegir  una 235/40-18 y la que monta la llanta de 19", con unos neumáticos en medida 235/35-19 y los Recaro también vienen de serie.

A la hora de circular con él, nos encontramos con un "juguetito" muy efectivo y divertido de conducir, con una capacidad de aceleración bastante buena, ya que te alcanza los 100Km/h desde parado en tan solo 6,5 segundos y alcanza la nada desdeñable cifra de 250Km/h de velocidad punta.
Debido a todos los reglajes casi de competición, conducir el Mégane en tu día a día, puede ser bastante cansado. La suspensión tan firme, no filtra las irregularidades del asfalto todo lo que desde el interior, tú y tu espalda desearíais y el ruido, muy bonito pero muy artificial, que procede del tubo de escape gigante, inunda el habitáculo.
Si aceleramos con ahínco, notaremos un pequeño retraso del turbo, pero enseguida verás como tu cabeza quiere desprenderse de tu cuerpo y tu cuerpo no puede despegarse del respaldo del asiento. La aceleración es brutal, al igual que el corte de inyección... aunque no te preocupes, porque después de subir muy rápido de vueltas al inicio de la aceleración, al coche le cuesta escalar un poco de las 5.300rpm hasta las 6.500rpm en las que se sitúa ese corte, con lo que tendrás tiempo de sobra para reaccionar y cambiar de marcha.
En carreteras reviradas es donde éste coche da el Do de pecho. Su dirección más dura apunta el coche hacia donde tú le indiques, pero todavía no transmite con total nitidez lo que ocurre debajo de las ruedas(en Renault la dirección nunca a sido buena...), las suspensiones hacen que el coche casi no balancee, pero los baches hacen que parezca que el coche va a desmontarse en cualquier momento. El ESP tiene tres modos de funcionamiento; Normal, Sport y Off. Con el funcionamiento normal es bastante intrusivo, pero con el Sport activado, permite un cierto deslizamiento perfectamente controlable, antes de entrar en acción y poner las cosas en su sitio. Si lo desconectamos completamente, el autoblocante hace su trabajo a la perfección y nos permite buscar los límites de adherencia del coche, siendo éste límite muy predecible y controlable en todo momento.



Los frenos tienen un tacto duro y se pueden dosificar muy bien, además de ser muy efectivos ya que el ABS no actúa en exceso a pesar de un asfalto bacheado.
También tiene una función similar a un Launch Control, que te asegura una aceleración óptima desde parado. Pruébalo y notarás unos ligeros tirones que te indican que el autoblocante está haciendo de las suyas intentando domar la fuerza que les llega a las ruedas delanteras, pero no es para nada molesto.


Como curiosidad, por 500 euros puedes incorporar una especie de sistema telemétrico denominado Renault Sport Monitor, que te indica datos como las fuerzas G que soporta en curva, la aceleración de 0-100Km/h en tiempo, la aceleración de 0-400 metros, par y potencia disponibles a tiempo real, termómetro del aceite, presión de soplado del turbo... Además te ofrece una función en la que el acelerador tiene cinco modos de respuesta; lineal, normal, nieve, sport y extremo.

El equipamiento de serie como podréis adivinar, es bastante amplio e incluye elementos como el climatizador bi-zona, Bluetooth, radio CD con MP3, ABS, ESP, ocho airbags, navegador, control de velocidad...

El precio de ésta maquina es de 26.450 euros para la versión Sport y de 29.100 euros para la versión Cup. Aunque no descartemos todavía una futura versión aun más radical, como sucedió en la anterior generación con el R24-R, en el que se aligeraba peso al máximo incluso prescindiendo de los asientos traseros y se le incorporaba un arco anti-vuelco. Si se diese el caso, nunca sobre pasaría los 33.000 euros de factura.

Mi opinión personal sobre éste coche es que no creo que puedas encontrar en el mercado actual, un vehículo de cuatro ruedas con mejor relación entre precio y prestaciones. Es un deportivo compacto muy en la linea de lo que nos tienen acostumbrados en Renault y con el paso de los años, se convertirá en todo un objeto de coleccionista al más puro estilo Renault 5 Maxi Turbo o Renault 5 Copa Turbo.


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