Ferrari FF. Rompiendo el hielo.





Hace un tiempo que los amantes del mundo del motor pensamos que algo está cambiando en la sociedad y el orden por el cual se movía el mundo, ya no es el mismo. Los deportivos ya no son tan deportivos o por lo menos, están más suavizados para que todo el mundo pueda conducirlos; las berlinas tienen potencias astronómicas y los que antes fabricaban coches casi de coleccionista y muy valorados por un público muy selecto y pudiente, ahora fabrican grandes series y para todo tipo de compradores y economías, todo eso, sin contar con las marcas históricas que han desaparecido o han estado a punto de hacerlo.

Nos llevamos las manos a la cabeza cuando una marca como Porsche comercializaba aquel todo-terreno llamado Cayenne; pero al final a resultado ser una fórmula magistral de los responsables de la marca. Ahora han incorporado el motor diésel en su gama, será cuestión de tiempo saber si ésta vez han acertado, aunque con ese tema sigo teniendo mis reticencias... Y cuando ya creía haberlo visto todo, va Ferrari y !!!comercializa un coche familiar!!!. Lo de que tenga tracción a las cuatro ruedas no me parece tan descabellado viendo el resultado en otros deportivos, como los Lamborghini.

Pero sí... la marca del "cavallino rampante" ha decidido vender un coche para que cualquier padre de familia, o soltero de oro con aficiones tan dispares como esquiar o jugar al golf, puedan viajar con total comodidad; con la familia o con todos sus "bártulos"... pero rápido; muy rápido.
Éste coche es el Ferrari FF. (FF hace referencia a "Four" plazas y "Four" ruedas, por tener tracción integral).

Estéticamente es muy parecido al 458 Italia pero al que le han añadido un "acople" en la trasera, para albergar a los ocupantes de las plazas posteriores y un maletero decente, como lo que hicieron en su día los de BMW con el Z3 Coupé y el motor lo han desplazado a la parte delantera.
A éste tipo de carrocería se le denomina "shooting brake" y ya se utilizó en su día en varias marcas deportivas como Aston Martin, Bentley y también Ferrari; pero siempre se realizaban por encargo de algún acaudalado cliente. Pero ahora no; ahora viene directamente de fábrica y los chicos de Maranello han pensado que si un Porsche puede triunfar en el segmento de los todo-terreno, ¿por qué no un Ferrari para toda la familia?.
Ya existía un Ferrari con cuatro plazas pero no era para nada familiar, el 612 Scaglietti; Ferrari que se ha dejado de fabricar recientemente y al que el FF, está llamado a sustituir. ¿Qué ventajas tiene el FF respecto al 612?, pues casi todas.




Para empezar, es más capaz pese a ser 4cm más corto que el coche al que sustituye. No obstante es un coche bastante largo ya que mide algo más de 4,9 metros, pero su habitabilidad es superior gracias a una distancia entre ejes mayor que en el Scaglietti.
Las plazas traseras, son bastante más grandes que las de su antecesor y un adulto fornido puede acomodarse sin ningún tipo de problema en cualquiera de sus dos banquetas perfectamente rematadas y de impresionante factura.
También tiene un maletero mucho más grande y aprovechable que el 612, nada más y nada menos que 450 litros de capacidad, con una boca de carga más amplia y una superficie más diáfana.



El motor es un V12, que respecto al  del 612, pesa menos, gasta menos y tiene más potencia.
Concretamente es un 6.2 V12 con 660cv y 680Nm de par máximo; alcanza el 0-100Km/h en 3,7 segundos y su velocidad máxima es de 330Km/h. Su consumo mixto homologado es de unos respetables 15,5 litros a los 100km, pero aun así, gasta un 25% menos que su antecesor y también expulsa un 25% menos de CO2 a la atmósfera. ¿Como se te queda el cuerpo?.
Está acoplado a una caja de cambios automática-secuencial de 7 velocidades y doble embrague, con levas de accionamiento detrás del volante. Circulando de manera automática o por medio de las levas, el cambio es espectacularmente rápido, intuitivo y está más suavizado que, por ejemplo, el del Ferrari 599.



Como hemos dicho antes, también tiene tracción a las cuatro ruedas, lo que le aporta un "plus" de seguridad en todas las circunstancias. En éste campo, los ingenieros de Ferrari han optado por instalar un sistema de tracción muy sencillo y liviano, con la finalidad de ser efectivo en terrenos deslizantes, pero sin mermar sus capacidades en la conducción deportiva.
El sistema se denomina 4RM, y para los profanos en ingeniería como yo, simplemente deciros que funciona solo y exclusivamente cuando es necesario y el terreno por el que nos movemos es deslizante o cuando las curvas se acumulan y el coche es proclive a perder tracción, sino; actúa como un tracción trasera de los de toda la vida.
El resultado no podía ser más satisfactorio. Cuando intentas provocar al coche en curvas de segunda velocidad y aceleras a fondo, notas como el eje delantero se agarra con fuerza al asfalto y junto con las ruedas traseras, sales catapultado hacia la siguiente curva. No hay subviraje, ni sobreviraje, ni nada de nada; solo potencia a raudales transmitida al asfalto por las gigantescas ruedas en medida 245/35 R20 delante y 295/35 R20 detrás.
En nieve, hielo, suelo húmedo o en arena suelta, promete las mismas sensaciones.





En el interior destacan unos materiales impresionantes, con unos ajustes increíbles, no obstante, no se podía esperar menos de la marca italiana. Las levas fijas detrás del volante tapizado en el mismo cuero que el resto del habitáculo, son enormes y no encontraremos ninguna palanca más a su alrededor, ni siquiera para activar los intermitentes, que se activan por medio de dos pulsadores en el volante a los que nos tendremos que acostumbrar.
Éste volante también incorpora los pulsadores de los limpiaparabrisas, las luces, el botón de arranque y como no; el omnipresente "manettino".
Éste selector, varía las cualidades del coche según sea nuestro tipo de conducción o según las condiciones climatológicas. Así pues tiene varias posiciones a elegir; "Wet", para los días de lluvia, "Ice-Snow", para los días en los que la nieve o posibles placas de hielo hagan acto de presencia, "Confort", que suaviza las reacciones del motor, la dirección y las suspensiones para circular de una manera más tranquila, "Sport", cambia la configuración de todos los sistemas a una más deportiva y "Esc Off", que desconecta todos los controles electrónicos de ayuda y que solamente es recomendable usar en circuito y con unas manos expertas..., eso es lo que te diría en el caso de cualquier otro Ferrari, pero no de éste, que muestra su motricidad en cualquier circunstancia, aun sin las ayudas electrónicas.



Además de la gran habitabilidad interior, el coche puede presumir de ser confortable en viajes largos, ya que cuenta con unas suspensiones magnéticas que se ablandan o endurecen por impulsos eléctricos, que mandan unos sensores situados en el frontal sobre el estado de la carretera.
La dirección es también muy directa y acata sin titubear, la más mínima orden que le transmitas con el volante y los frenos son carbocerámicos y más pequeños que los que monta el 458 Italia, ambos firmados por Brembo, pero frenan mejor y duran la vida útil del coche, gracias a unas pastillas más resistentes y con más mordiente.
La posición de conducción es excelente, con todos los mandos muy a mano y situados de forma muy ergonómica. Las plazas posteriores son aptas para que dos adultos viajen cómodamente sin ningún tipo de estrecheces, pero pueden crear una cierta sensación de agobio las ventanillas laterales, muy pequeñas, y el túnel central que separa ambos asientos, muy voluminoso si cabe.

Como curiosidad, en el salpicadero, en frente del asiento del copiloto, hay una pantalla digital que te indica la velocidad y las revoluciones por minuto a la que estamos circulando, además de otros parámetros, por si el conductor quiere asustar a su acompañante un poquíto.
Y como siempre; los dichosos sistemas multimedia no son el fuerte de la marca italiana y el navegador, es más digno de cualquier berlina media o monovolumen, antes que parecerse a uno digno de montarse en un GT de casi 300.000 euros sin opciones.

Como éste coche se a previsto que influya en la decisión de "otro" tipo de público en Ferrari, han dispuesto hasta 16 colores en su paleta, incluyendo los típicos; rojo, amarillo y negro. También tiene una serie de opciones como por ejemplo, entretenimiento multimedia para las plazas traseras, asientos, ventilados y calefactados, diferentes tipos de tapicería... todo ello con precios bastante acordes con el tipo de coche; desproporcionados.

El precio final sin opciones de ésta auténtica maravilla rodante se sitúa en unos 287.800 euros aproximadamente y por esa cantidad, te llevarás un Ferrari, con todo lo que ello conlleva; con tracción total, para que te sientas seguro, con cuatro cómodas plazas, para que viajes con la familia, con un amplio maletero, para que guardes tus esquís en las escapadas de invierno y con 660cv, para que te entretengas "domándolos"...  

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