Fisker Karma. Un eléctrico de la clase "Bussines"

Fisker es una marca que nació hace unos cuantos años de la mano de dos socios; el ex-diseñador de Aston Martin Henrik Fisker y Bernhard Koehler, allá por 2005. Se dedicaban simplemente a transformar la carrocería de los BMW Serie 6, al que ellos llamaban Fisker Látigo y de los Mercedes SL, que denominaban Fisker Tramonto.
La operación era relativamente sencilla, simplemente despojaban al coche original de su carrocería, aprovechando el chasis, motores, suspensiones..., y le incorporaban su diseño junto con una transformación interior en la que aprovechaban la misma base del coche donante y la reeditaban con materiales más suntuosos, como la napa, Alcántara, aluminio, titanio... todo al gusto del cliente que les había realizado el encargo; una transformación que casi nunca bajaba de los 250.000 euros como precio final. La gente pagaba la exclusividad, pero no creo que hubiera tanto adinerado que quisiera un coche tan exclusivo con la base de coches más "comunes".

El destino quiso que hace unos años, Fisker se cruzase en su camino con una compañía de energías alternativas como Quantum Technologies. Ésta empresa había realizado trabajos bajo el paraguas del Ministerio de Defensa de los E.E.U.U., los cuales les encargaron un vehículo militar no pilotado, silencioso y con una gran autonomía, para internarse en las lineas enemigas sin ser descubiertos.
La empresa diseñó un concepto de vehículo impulsado solo por electricidad, pero éste tenía la autonomía extendida gracias a la ayuda de un motor de gasolina que alimentaba a las baterías; el motor térmico nunca movía al vehículo por sí solo, lo movían los motores eléctricos.
Entre Fisker y Quantum, surgió la idea de utilizar éste sistema en los coches de calle y después de un tiempo de investigación y desarrollo, nace el Fisker Karma.





El grupo G.M, que es el que proporciona los motores térmicos al Karma, también tiene dos representantes gemelos con ese concepto de funcionamiento; el Chevrolet Volt y el Opel Ampera, fruto probablemente de la colaboración entra ambas marcas,pero el Karma es el primer coche que no parece un proyecto en estudio para un futuro; es un coche real.

Los responsables de la marca te venden el coche como una alternativa verde a vehículos de representación, con la suntuosidad interior y comodidad de un Mercedes, la manejabilidad y deportividad en la conducción de un BMW y un diseño exterior digno de los más reputados "sastres" carroceros italianos.
Es un coche muy bajito, ancho y bastante largo, con un diseño realmente atractivo y muy lujoso; algo que hará las delicias de los famosos de Holliwood más comprometidos con el medio ambiente y que presumiblemente cambiarán su Toyota Prius por un Fisker, o eso por lo menos es lo que espera la marca...




Cuenta con dos motores eléctricos que generan 204cv cada uno y un paquete de baterías de ión-litio, capaces de recorrer a plena carga unos 80Km, tan solo con la energía proporcionada por cualquier enchufe doméstico.
Cuando ésta se acaba tiene un motor térmico de G.M, un  2.0 Turbo con 260cv, que suministra la energía a un generador que recarga continuamente las baterías y con el cual es capaz de recorrer otros 400Km más, con lo que la autonomía total de éste coche es de unos 480Km.

El interior está muy bien rematado, la aplicación de materiales de primera calidad es la tónica general de todo el habitáculo, aunque habría que pulir todavía algunos aspectos, y la tecnología aplicada es de última generación. En el centro del salpicadero hay una pantalla táctil con la que se maneja prácticamente de todo y los tiradores para la apertura de puertas han dejado paso a un pulsador, para darle mayor sensación de clase y tecnología punta. La instrumentación es muy legible y no está muy recargada y los asientos son muy cómodos y envolventes, incluidos los de las plazas traseras que parecen dos butacones de salón perfectamente tapizados en cuero. El único "pero" de su magnifica factura, es un volante con un diseño bastante controvertido; es muy atractivo, visualmente hablando, pero muy incómodo a la hora de conducir.
La habitabilidad es aceptable, pero los ocupantes de las plazas traseras tendrán algún que otro problema con sus cabezas debido a la escasa altura del coche y a su diseño afilado. Como consecuencia de ese diseño, también tendremos problemas con la visibilidad posterior y el maletero, pese a poseer una capacidad más que suficiente, tiene una boca de carga muy pequeña.
También cuenta con un panel solar en el techo, el cual es el más grande montado en un coche de serie hasta la fecha y que sirve para alimentar de energía al equipamiento del coche, como el aire acondicionado o las luces del interior, por ejemplo.





Para circular con él, debemos pulsar el botón de inicio y colocar el cambio en posición D. Comenzaremos rodando en modo totalmente eléctrico y automáticamente se activará la configuración electrónica "Stealth".
El coche emite un sonido de motor generado de forma artificial, ya que por lo silencioso del propulsor eléctrico, se hace necesario advertir a los peatones de nuestra presencia.
Si pisas el acelerador hasta el fondo, notarás que todo el par del coche le tienes a tu disposición desde 0Km/h, nada más y nada menos que !!!1.328Nm!!!; pero la aceleración de 0-100Km/h la realiza en 8 segundos y tan solo alcanza los 153Km/h de velocidad máxima, debido también a sus casi 2 toneladas de peso.
¿ Piensas que éste coche te acaba de decepcionar?, sigue leyendo...

Si pulsamos la leva de cambio izquierda del volante y se activará el modo "Sport". En ese momento, el motor térmico cobra vida y ayuda a generar más energía y potencia al motor eléctrico, que al fin y al cabo, es el que mueve al vehículo.
El sonido que emana de los escapes ya no es artificial y con éste modo activado el coche pasa de 0-100Km/h en tan solo 5,9 segundos y alcanza los 200Km/h de velocidad punta. ¿ A que ya no te decepciona tanto?.
Un reparto de pesos del 47% delante y el 53% detrás, una distancia entre ejes de 3,26 metros, unas Goodyear F1 calzadas sobre unas llantas de 22", un equipo de frenos manufacturados por Brembo y una dirección muy directa y precisa, hacen que conducir éste coche sea un juego de niños.




A pesar de su enorme envergadura y su enorme peso, debido en su mayor parte al peso de las baterías, es un coche muy ágil y su tendencia a deslizar en la zaga, es fácilmente controlable a base de "gas" y un pequeño contravolante, como en cualquier tracción trasera.
Si pulsamos la leva derecha del cambio en pendientes pronunciadas, tendremos también a elegir tres tipos de frenada regenerativa que simulan la retención que se produce en un motor térmico en éste tipo de circunstancias.





Ya se han encargado las 3.000 primeras unidades de éste atractivo coche eléctrico de autonomía extendida por medio mundo, con una reserva de 80.000 euros, lo que supondrá aproximadamente el 80% del valor final del coche antes de impuestos.
Si te interesa y quieres uno, entra en éste enlace www.fiskerautomotive.com/  y busca cual es tu distribuidor más cercano, ya que en España todavía no existe ningún importador.

Tendremos más noticias en un futuro próximo y habrá que analizar las sensaciones de los propietarios, pero por diseño, empaque y autonomía; parece que éste sí que será de momento, una buena alternativa a la total dependencia que tenemos de la gasolina para desplazarnos en nuestros vehículos; sobre todo si son coches lujosos...



Entradas populares de este blog

¿Cual es el mejor neumático?

Prueba Mitsubishi ASX 160 DI-D Motion 4WD

Prueba: Renault Captur 120 TCe EDC