Citroën DS5. Un tipo diferente.

Estoy de acuerdo con todos vosotros. Cada vez que hago una entrada sobre Citroën, lo hago sobre su gama DS; pero es que parece que los de la marca de los "chevrones" no sacan más novedades que no pertenezcan a su marca más "premium".

Empezamos hablando sobre el DS3 como alternativa a los Mini, Audi A1 o Fiat 500; seguimos con el DS4, rival de..., bueno, con éste no tenemos una categoría especifica donde englobarlo, digamos que es rival de los compactos tipo Alfa Giuletta, BMW Serie1 o Audi A3 por ejemplo.
Y ahora la marca nos presenta otro componente de la saga; el DS5.





El DS5, como el DS4;  también es un vehículo bastante incalificable y difícil de colocar en ningún segmento concreto. Es mitad monovolumen, mitad "crossover", mitad turismo familiar..., y es que los chicos de la marca, parece que quieren que sus coches "premium" sean totalmente diferentes y ambiguos respecto a lo que te ofrece la competencia y con ello, quieren tener el punto de la originalidad ganado.

Pese a lo que su nombre pueda hacer pensar, no procede de un C5 "remasterizado" sino que es un coche totalmente nuevo. No comparte ni siquiera plataforma, puesto que la de éste es más corta; concretamente mide 4,52 metros de largo, 1,85 de ancho y 1,50 metros de alto.

Se presentó en el salón de Shangai de éste año a sabiendas de lo importante que en un futuro será para Citroën el mercado chino y sus lineas de diseño, recuerdan mucho a las conocidas en el "concept" SportLounge presentado en el año 2005. Incluso podemos ver varios guiños hacia ese mercado tan solo con observar detenidamente la carrocería; ¿no observáis demasiadas piezas cromadas innecesarias?, sobre todo el perfil que discurre desde los faros delanteros hasta el montante de la puerta. A los posibles compradores chinos les encantan esos cromados...

Como os comentaba, tiene muchos matices de varios segmentos diferentes; su tamaño se asemeja al de una berlina familiar, pero su carrocería invita a pensar que es un monovolumen y su techo con forma descendente es digno de cualquier coupé deportivo.
El espacio interior es impresionante y cinco adultos de talla media viajarán cómodamente. Y digo de talla media, porque lo que sí que es cierto, es que si mides más de 1,85 metros de altura puedes tocar el techo con la cabeza con cierta facilidad. El maletero también es bastante aprovechable y tiene 465 litros de capacidad, más que suficientes para lo que se estila en éste tipo de modelos. Lo malo es que no tiene botón de apertura desde el exterior y la boca de carga está bastante elevada, pero es un precio que hay que pagar por el diseño.




El interior, por materiales y ajustes, es digno de la mejor berlina de sus rivales alemanes. El puesto de conducción te acoge el cuerpo perfectamente y estás rodeado de mandos y botones como en una cabina de un piloto de avión; quizás sean demasiados botones y su reparto, responde más al diseño que a la practicidad. La consola central pierde su forma cúbica para dar paso a una más suave y deportiva, que da la sensación de estar en un auténtico GT.
El conductor contará con la información del velocímetro, cuentarevoluciones y otro tipo de información de interés, proyectado en tres pantallas detrás del volante, con una lectura más que legible y fácil. En la versión Hybrid4, el cuentarevoluciones se sustituye por una pantalla que te indica la carga de las baterías en tiempo real.

La carga tecnológica que acapara éste modelo es totalmente abrumadora y podríamos estar hablando del Citroën más tecnológico de la historia.
Entre todos sus "gadgets" hay que destacar, entre otros, por ejemplo el Head Up Display, que proyecta la información de la velocidad, límite de velocidad seleccionado e información del navegador en el parabrisas delantero, avisador de cambio involuntario de carril de segunda generación, sistema e-Touch con cuatro funciones diferentes; ayuda en carretera, que se activa pulsando el botón SOS de la consola del techo o cuando se dispara algún airbag, asistencia en carretera, que se activa por medio de un botón con el logo Citroën y sirve para posicionar tu coche averiado y que las asistencias te localicen; Eco-Driving, que te indica los datos y consejos para una conducción más eficiente y se transmiten al espacio personal MyCitroën por medio de una conexión a internet o a un i-Phone y por último la guía de mantenimiento virtual, que informa al usuario cuando debe ir ha realizar la próxima revisión y de las operaciones de mantenimiento pendientes.
También tiene detector de neumáticos desinflados (solo para llantas de 19"), cámara de visión trasera al engranar la marcha atrás, asistente de arranque en pendientes, iluminación lateral en curva, faros direccionales bi-xenón, asientos eléctricos con masaje...; todo un arsenal tecnológico al servicio del afortunado conductor.

Los motores elegidos para éste modelo serán; una única versión de gasolina, el 1.6 THP, con dos gamas de potencia; 156 o 200cv y dos mecánicas diésel; un 1.6 e-HDI con 112cv y un 2.0 HDI con 163cv.
También contará con una variante híbrida que se llamará Hybrid4. Estará asociada a la mecánica diésel de 163cv y contará con la ayuda de un motor eléctrico de 37cv acoplado a las ruedas traseras, por lo que automáticamente se convierte en un tracción integral. Obviamente, debido al espacio que ocupan las baterías de ion-litio; el maletero pasa ahora a unos más modestos 325 litros.
El Hybrid4 y el 1.6 e-HDI, serán los únicos en contar con el sistema Stop/Start, con lo que se aseguran unos consumos y emisiones bastante bajos. Especialmente llaman la atención los de la variante híbrida, puesto que su peso aumenta unos 120Kg respecto a la versión de la que deriva y no obstante se conforma tan solo con 3,8 l/100Km y 99g de CO2 emitidos a la atmósfera.
Las versiones menos enérgicas llevarán una caja de cambios manual de seis relaciones y las demás podrán contar con un cambio automático-secuencial en opción, también con seis marchas pero sin levas en el volante.

La versión híbrida también tiene un selector para optimizar el rendimiento del motor eléctrico según el uso que le demos, y tiene cuatro opciones de utilización.
El modo Sport, es con el que se obtienen los mejores registros en aceleración y la potencia total de los dos motores combinados es perfectamente utilizable. El modo 4WD activa la tracción total y genera una potencia máxima de 190cv entre los dos motores y funciona aunque la batería de alta tensión esté descargada. El modo Auto, es el que más utilizaremos y te permite una potencia máxima de 163cv. Podremos utilizar el motor eléctrico hasta los 70Km/h y a partir de ahí, se activaría el motor térmico. Y por último, el modo ZEV, que te permite circular con tan solo 27cv de potencia máxima en modo totalmente eléctrico a 60Km/h como mucho. Si no están cargadas las baterías, aceleramos bruscamente, circulamos a más de 1500 metros de altitud o hace una temperatura exterior de 0 grados o menos; el sistema pasará automáticamente al modo Auto.


Éste coche tan peculiar no es nada torpe a la hora de circular con él. Su calidad de rodadura es sublime y no balancea tanto en curva como su hermano DS4, es más; la firmeza de las suspensiones hacen que los baches se noten más de la cuenta en el interior. El silencio del habitáculo es asombroso y su dirección es muy directa y precisa.

Todavía nos queda esperar hasta final de año para poder verlo por nuestras carreteras, pero por lo que he visto y leído, será un coche que no defraudará. En cuanto al precio de salida, aun no se sabe nada, pero más o menos, auguro que costará a partir de los 28.000 euros en Europa.






A mi me encanta, a pesar de que Citroën no es una de mis marcas predilectas y confío en que el mercado opine lo mismo que yo y admita que en ésta ocasión a los de la marca francesa les a quedado un coche muy aparente, amplio y tecnológico a la par que bonito. Veremos a ver que pasa...

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