Kia Optima. Optimismo coreano.

Kia no acaba de convencer a los consumidores españoles. Año tras año se esfuerzan por fabricar coches cada vez mejores, de mayor calidad y con mayor equipamiento; ajustan el precio al máximo, gastan millones en dinámica, diseño, estudios de mercado..., y hasta te ofrecen 7 años de garantía oficial, seguros de que sus coches no van a dar ningún disgusto a sus compradores. Pero ni con esas; los consumidores europeos en general, barremos para casa y consideramos que los productos coreanos no alcanzan los estándares de fabricación de los productos europeos.

Bien es cierto, que desde sus orígenes han fabricado coches de aspecto barato y un tanto "endebles" cuando los demás fabricantes les llevaban ventaja en todos los aspectos, pero de unos años a esta parte, los coreanos se han posicionado como una alternativa real a los coches europeos.
Este hecho es beneficioso para el consumidor entendido, que no se deja llevar por la pasión o el corazón, y sí por el cerebro y la razón.


Actualmente, Kia es una marca que tiene que demostrar más que, por ejemplo, Volkswagen o Renault, y por eso fabrican coches con unos estándares de calidad muy elevados y cada vez más, al gusto de los consumidores globales.

El último representante en llegar a sido el Kia Optima, la berlina media del segmento más granado y de los más competidos en cuanto a ventas se refiere.

Después de un éxito más que certificado en Asia y E.E.U.U., desembarca en Europa este coche de aspecto exterior musculoso, con una cintura en linea ascendente y 4,86 metros de longitud, con la idea de hacer frente a los superventas Mondeo, Laguna, Passat y compañía.
Exteriormente tiene un gran porte y parece de un segmento superior. La parrilla delantera tiene la rejílla del radiador en forma de panal de abeja y cromada, característica de los Kia de última hornada; unos faros afilados para remarcar las luces delanteras y traseras, con unas luces de iluminación diurna de tipo Led de serie y los pilotos traseros también pueden montar esa tecnología. También destacan las enormes llantas de 18" montadas sobre ruedas en medida 225/45.

En el interior nos encontramos con un amplio habitáculo. Las plazas traseras son aptas para albergar a tres ocupantes, aunque mejor con dos, ya que a pesar de tener el suelo totalmente plano no hay mucha anchura disponible para esas plazas. Otro inconveniente son las ventanillas traseras, que restan luminosidad en esas plazas ya que son muy pequeñas. También cuenta con un gran maletero de, nada más y nada menos, 505 litros y con formas bastantes regulares.
En el asiento del conductor nos encontraremos muy cómodos enseguida. El volante multi-función, alberga mandos para el equipo HI-FI, firmado por Infinity, el control de velocidad de crucero o el manos libres del coche y de esta forma evitamos el despistarnos y soltar las manos mientras conducimos. Cuenta con varios huecos repartidos por todo el coche para dejar objetos, algunos de ellos bastante grandes.
Los asientos son cómodos y vienen de serie tapizados en cuero, pueden ser calefactables y lo único criticable es su escasa sujeción lateral, aunque tampoco es que sea un coche con pretensiones deportivas. La ergonomía es bastante buena y todos los mandos están bien ubicados y son muy intuitivos, aunque si montamos un cambio manual, debido a la posición retrasada de la banqueta del conductor; resulta un poco embarazoso engranar las velocidades pares.




El equipamiento de serie y de seguridad es muy extenso y cuenta con "gadgets" como el ESP con VSM, que es un sistema que "aconseja" al conductor sobre cuanto debe girar el volante para no perder el control, interpretando señales como si hemos girado mucho el volante, endurece la dirección para evitar el subviraje y si no lo hemos girado lo suficiente, ablanda esa dirección para facilitarnos corregir la trayectoria. También lleva el avisador de cambio involuntario de carril, el aparcamiento automático, Start/Stop de serie en todas las versiones, faros bi-xenón, climatizador bi-zona...

El motor que montará en España será sola y exclusivamente uno; el 1.7 CRDI de 136cv. Vale que sea el motor que previsiblemente más se venda, pero tampoco estaría de más que nos ofertaran otras alternativas. Aun así, considero escasas las 1000 unidades que tienen previstas vender durante el año 2012 en nuestro país.

Es más que suficiente para el uso cotidiano que se le suele dar a este tipo de vehículos, aunque para algunas personas les resultará un motor que se queda corto.
La mecánica es bastante ruidosa, lo cual no implica  que sea mala, simplemente produce muchas vibraciones. Aunque el coche esté bien aislado, sí que se deja notar cierta rumorosidad interior.
El cambio se podrá elegir entre automático y manual, ambos, con seis relaciones. Con todo esto, certifica unos consumos ajustados de entre 4,9 a 6,1 l/100 Km. A mediados de año, también llegará una versión híbrida que promete consumos aún menores.

Circulando con él, tiene un rodar muy cómodo, aunque las suspensiones son relativamente firmes. Ofrece un gran aplomo en la carretera y no pierde la compostura, a no ser que provoquemos al chasis de forma inusitada y con alevosía. Con el ESP de serie en todos los acabados, es un coche del que podríamos decir, que no pierde los modales a las primeras de cambio, es muy apto para realizar muchos kilómetros por autopista sin agotar al conductor y tiene unas reacciones muy previsibles.

El motor será el mismo para los tres "packs" en los que se comercializará y el equipamiento de serie, prácticamente igual en todos; solo tendrán pequeñas diferencias estéticas y poco más entre unos y otros.
El precio es a partir de unos 23.000 euros, según equipamientos.

¿Cambiaran la percepción de la marca Kia en los consumidores tipo europeos?. Nadie lo sabe; pero seguro que seguirán fabricando cada vez mejores automóviles para el gran público hasta conseguirlo.

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