Audi RS4 Avant. Papá, llego tarde al cole; ¿Me llevas?

Cuando Audi presentó el RS2, allá por el 1994, todo el mundo pensó que era una locura. Tenía un motor 2.2 turbo de cinco cilindros, afinado por Porsche, con 315cv y tracción total; capaz de acelerar de 0-100 Km/h en 4,8 seg y alcanzar 260 Km/h de velocidad máxima. Pero lo mejor, es que se trataba de un Audi con carrocería familiar...


Todavía recuerdo aquella comparativa que leía en una revista especializada, con aquel RS2 azul poniendo en ciertos aprietos a todo un Porsche 911 verde aceituna...

Abrió la lata del concepto de las berlinas deportivas extremas con carrocería de tipo "break" y otras marcas les imitaron e imitan con mayor o menor acierto; por ejemplo, parece ser que conoceremos en un futuro próximo la variante familiar del M3, el anterior M5,  y todo el mundo conoce la versión de Mercedes Benz Clase E o Clase C AMG Station Wagon. Curiosamente, la variante familiar en las otras marcas era un componente más de los modelos potenciados, pero en Audi, la versión RS solo se vendía con esta carrocería.

El primer RS2 y el RS4 de 1999, solo tenían esa opción y fue la siguiente generación del RS4, que se vendió a partir de 2005, la única que incorporó el resto de carrocerías asociadas al motor más enérgico de la gama; berlina, cabrio y "break". Hace un par de meses aproximadamente, la generación actual recibió un ligero "restyling" que afectaba a toda la gama y en Inglostand, han aprovechado para presentar el nuevo RS4 después de cuatro años desaparecido del mercado. En esta ocasión, vuelven a emplear la formula original y tan solo se ofertará con la carrocería tipo "ranchera"



Su diseño a perdido la agresividad que tenía el anterior modelo; a simple vista parece un A4 normal con el "pack" S, pero si nos fijamos detenidamente, observamos que es un poco más bajo, los retrovisores tienen la carcasa en aluminio, tiene dos enormes tubos de escape ovalados, el difusor trasero, las llantas de 18" con formas afiladas, los asientos de tipo "baquet" y unos enormes discos de freno delanteros; todo eso y las siglas en la tapa del maletero, delatan a este coche tan singular.

El motor elegido para propulsar a esta "bestia" parda, es el mismo que utiliza el RS5 y deriva directamente del que utiliza el super-deportivo R8. Se trata de un 4.2 V8 atmosférico de 450cv y 430Nm de par máximo, capaz de lanzar sus 1.780 Kg de peso de 0 a 100 Km/h en tan solo 4,7 segundos, con el "Launch Control" activado, hasta alcanzar una velocidad máxima autolimitada de 250 Km/h. Tienes la opción de eliminar ese limitador y poder alcanzar los 280 Km/h, pero te costará cerca de los 1.800 euros y no creo que viajes mucho a esas velocidades de forma continua, y menos con la familia...
Podrían haber empleado un motor más acorde con los tiempos que nos aguardan, con tantas restricciones medioambientales y todo eso, pero no; el turbo lo dejarán para más adelante.
La transmisión encargada de domar esa potencia descomunal, es una caja automática de 7 relaciones S-Tronic.


Este motor tiene una respuesta instantánea y además se estira hasta las 8.250rpm, donde dicen que el sonido que emana de sus tubos de escape se podría definir como pornográfico.
Sus aptitudes en carretera son excelentes y tiene muchas soluciones que hacen que conducir sea un auténtico juego de niños...mayores.
Cuenta con la conocida tracción total "Quattro", marca de la casa, pero en esta ocasión ya no monta un diferencial central tipo Torsen, sino que lo han sustituido por uno denominado Crown Gear.
Es también mecánico y distribuye la fuerza de par entre los dos ejes del orden del 40% delante y el 60% detrás. Hasta ahí no hay ninguna diferencia aparente, pero el Crown Gear está diseñado para que la trasera adquiera mayor protagonismo, pudiendo enviar un 85% del par al eje posterior y hasta un 70% al eje anterior en momentos puntuales en los que sea necesario. Es más ligero, lo que contribuye al consiguiente ahorro de peso del conjunto, y además se puede combinar con un diferencial trasero deportivo opcional, que distribuye el par entre las dos ruedas posteriores.
Cuenta también con el Audi Drive Select, con el que podremos elegir la configuración que más se adapte a nuestras condiciones de conducción entre Confort, Auto y Dynamic.









Dentro de su dotación de serie, cuenta con todo lo que nos podamos imaginar. Además de lo que os he comentado anteriormente, lleva asistente de frenada de emergencia, detector de fatiga del conductor, dirección activa, capaz de desmultiplicar la dirección del coche para corregir errores en la conducción, aviso de cambio involuntario de carril, el Dynamic Ride Control, que conecta los cuatro amortiguadores entre si con el fin de mitigar el balanceo y el cabeceo de la carrocería, los "baquets" deportivos de cuero firmados por Recaro (opcionales), el climatizador bi-zona, navegador, arranque por botón, sensores de aparcamiento, luces delanteras bi-xenon con iluminación diurna por Led...; e incluso se puede pedir con frenos carbocerámicos por unos 7.000 euros más.
La verdad es que es una maravilla de deportivo..., bueno; un deportivo con cinco plazas y un maletero impresionante, pero ese motor está capacitado para medirse a más de un coupé potente a la salida de un semáforo. Aunque realmente tampoco se le caen los anillos si tenemos que circular a velocidades legales de la manera más confortable y segura posible con toda nuestra prole a bordo.


El único "pero" que le puedo achacar es la continuidad de las lineas en toda la gama Audi y sobre todo la discreción que desprende un coche tan radical como este, a pesar de montar la carrocería de tipo "break". Se venden muy bien, pero el público en general pide un cambio más rompedor en sus coches.

El precio estimado para el nuevo RS4 es de unos 85.000 euros, opciones aparte y se presentará en nuestro mercado el mes que viene.



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