Opel Insignia 2.0 CDTi Biturbo. A mi me daban dos.

El Opel Insignia fue el "salvador" de la marca cuando las cosas iban realmente mal. A su atractivo diseño, que gusta tanto a jóvenes como a mayores; hay que unirle una gran gama de motores y acabados para todo tipo de gustos.

Durante éste mes se presentaba el nuevo motor que se unirá a la ya extensa gama de la marca; el 2.0 CDTi que ya existía, pero en ésta ocasión con dos turbos.
Se presenta como tope de gama en motorizaciones de ciclo diésel y calla las bocas de a los que les parecía que los 160cv del 2.0 CDTi estándar eran insuficientes. No se quien decía eso, puesto que un compañero de trabajo tiene ese coche y la verdad que va como una bala..., aunque si que es cierto que el turbo tiene un ligero retraso en la respuesta.

Aun con la incorporación de la variante biturbo, muchos seguiran pensando lo mismo, ya que la ganancia de potencia tampoco es muy sustancial, pero rondar los 200cv con una berlina media y motor diésel, yo creo que satisfará a la inmensa mayoría que reclaman coches prestacionales y quieren un consumo mínimo de combustible.

Concretamente estamos hablando de que el coche genera en ésta ocasión 195cv de potencia y 400Nm de par máximo desde muy bajas revoluciones. Con ello es capaz de alcanzar los 230 Km/h de velocidad máxima y acelerar de 0-100 Km/h en tan solo 8,7 segundos además de mantener unos consumos frugales, ya que la media en ciclo mixto se sitúa en 4,9 litros a los 100 Km, lo cual no está mal si tenemos en cuenta que su peso es considerablemente alto.



Ni en su diseño exterior ni en el interior, hay nada que le distinga de sus hermanos de gama, si obviamos la chapa en la tapa del maletero que indica que es el biturbo.
Los acabados son de una gran calidad, los ajustes una auténtica maravilla y el arsenal de botones repartidos por todo el salpicadero es impresionante y hay que memorizarlo todo antes de emprender la marcha.
La dotación de serie es muy buena y se puede completar con varias opciones. Por ejemplo puedes contar con el sistema Opel Eye, que lee las señales de tráfico, suspensión adaptativa con tres niveles de dureza, que viene de serie con éste modelo; indicador de la distancia de seguridad, avisador de cambio involuntario de carril, control de crucero adaptativo...

Inicialmente se comercializa con tracción delantera y se puede elegir con una caja manual de 6 relaciones, que en éste caso siempre irá asociado con el sistema Start/Stop, o con una automática también de 6 marchas.
Dentro de un par de meses también lo podremos adquirir con tracción total y con el chasis denominado SuperSport, que incorpora todo el sistema de suspensiones del Insignia OPC.

La ventaja de tener doble turbo, es que entrega un 80% de la potencia máxima desde muy bajas revoluciones y la entrega de potencia en general es muy lineal y constante hasta prácticamente el corte de inyección. Además en recuperaciones iguala al todopoderoso OPC de 325cv.

El precio se sitúa dentro de lo asumible entre sus rivales más directos, así que podemos adquirir un 2.0 CDTi Biturbo a partir de 33.800 euros sin opciones.

El Insignia ya es de por sí un gran coche, y si además le añadimos un plus de potencia; obtenemos un coche redondo, con un equipamiento aparente y además muy confortable. Es un gran opción para los que busquen éste tipo de coche.


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