Comparativa GTI: Mini JCW.

Y seguimos con la comparativa GTI. Nos estamos adentrando poco a poco en los productos más serios del mercado y este; es uno de ellos.


Desde sus orígenes, el Mini siempre a sido un icono por su manejabilidad y potencia, reducida a su mínima expresión. Cuando fue adquirida por BMW, el Mini se benefició de una tecnología propia del siglo XXI y aumentó su tamaño de una forma considerable..., pero no perdió la esencia que tanto había caracterizado a su antecesor; se conducía como un kart.

"Desde sus orígenes, el Mini siempre a sido un icono por su manejabilidad "


En los comienzos de su nueva etapa, el Mini era un coche "chic" y más propio de mujeres con un cierto "glamour" que nunca se acercarían a exprimir los límites ni el auténtico potencial del vehículo, pero de repente; apareció en escena una versión potenciada y con muy "mala leche" denominada JCW, en homenaje a John Cooper Works, que era el especialista que en los primeros años de vida del Mini preparaba sus comprimidos motores para aumentarlos en prestaciones puras que le sirvieron, entre otras cosas, para coronarse como vencedor del Rally de Montecarlo, venciendo a monturas tan sobresalientes como el Porsche 911.


Pues fieles a la tradición; el nuevo Mini JCW es el más potente de toda esta comparativa y probablemente el único con el que sólo vas a disfrutar conduciendo muy rápido y por carreteras estrechas, con muchas curvas y en mal estado..., pero nunca lo utilizarás en viajes largos y con más de dos personas (sobre todo con la versión limitada GP que ilustra esta entrada). Es un auténtico coche de rallyes con un traje de calle.

Los más puristas no quieren oír hablar del nuevo Mini ni de muchas de sus 7 versiones de carrocería diferentes, pero si ya hablamos de su versión más radicalizada; todo el mundo quiere tener uno, sea con la carrocería que sea...

El motor de la "bestia" es un 1.6 que genera 211cv, capáz de catapultar al pequeño Mini de 1.215 Kg hasta los 100 Km/h desde parado en 6,5 segundos y hacerle volar hasta los 238 Km/h.


¿Os acordáis de la reciente entrada en la que os hablaba de la oportunidad que tuve de probar el Peugeot RCZ?; pues es el mismo motor pero con especificaciones propias y 11cv más ya que en este caso, comparten sinergias entre las dos marcas.

"Es un auténtico coche de rallyes con un traje de calle."


El diseño atemporal y "regordete" del Mini tiene tantos seguidores como detractores, pero no cabe la menor duda de que han sabido salvaguardar los mismos trazos de diseño que su pequeño antecesor ideado por Sir Alec Issigonis.
Llama la atención su parabrisas tan vertical, que hace que la sensación en el interior sea más auténtica y propia de los coches de antaño y su distancia entre ejes de 2,47 metros, unido a una carrocería de 3,73 metros de longitud con un voladizo trasero casi inexistente; acentúan más la imagen "retro" que han querido conservar y preservar también de esa manera, la agilidad del conjunto. La diferencia es que antes el motor iba colgado sobre el eje trasero, mientras que en la actualidad el peso se desplaza hacia la parte delantera del coche.


Los apliques estéticos también acentúan un poco más su imagen de coche "racing", pero se limitan a unos nuevos faldones laterales, un rediseño de los parachoques delantero y trasero, un alerón posterior más profuso, unas llantas de aleación específicas de 17", las pinzas de freno pintadas en rojo y una doble salida de escape situada en el centro. Aunque como todo Mini; existe la posibilidad de hacerlo único con combinaciones de colores para techo y carrocería y vinilos diversos, previo pago por parte del futuro propietario.

En el interior nos encontramos con una calidad de materiales excelente, aunque la posición de los mandos sea un poco caótica y algunos de los pulsadores y activadores de la consola central, son muy poco intuitivos y no tienen el tacto esperado en un coche de estas características y precio.
El cuenta-kilómetros es una enorme esfera situada en el centro del salpicadero y cuya lectura se torna un poco complicada si no queremos (o podemos) apartar la vista de la carretera.
La pantalla del navegador está en el centro de ese cuenta-kilómetros, que presenta los mismo problemas y detrás del volante multi-función se encuentra el cuentarrevoluciones, para que siempre estemos atentos al régimen de giro del motor en todo momento.

"Cuanto más se conduce, más confianza genera"

El equipamiento de serie puede ser muy extenso y aparte del citado navegador, puede montar de serie o en opción, elementos tales como el asistente de arranque en pendientes, sensores de aparcamiento, tapicería de cuero, asientos deportivos, con ajuste eléctricos y calefactados, espejos exteriores eléctricos y electro-crómicos, arranque por botón, cristales tintados, climatizador, control de velocidad de crucero, faros de xenón, suspensión deportiva, sensor de luces y de lluvia, techo solar eléctrico, diferentes equipos HI-FI...


El chasis a sido retocado para este versión y las cajas de cambio disponibles, tanto la manual de 6 relaciones como la automática de las mismas velocidades; han sido puestas a punto para que puedan gestionar esa mayor cantidad disponible de par máximo y transmitirlo a las ruedas delanteras.
El esquema de suspensiones también se ha visto reforzado, con unos tarados más firmes y con la opción de elegir una suspensión aun más enérgica. No obstante; es uno de los pocos utilitarios deportivos (por no decir el único) que monta un sistema de suspensión trasera multi-brazo, que influye claramente en sus reacciones "juguetonas".

La tracción es sublime en todo momento, pero el control de estabilidad tiene una función autoblocante que permite deslizar las ruedas traseras un poco antes de poner las cosas en su sitio y te permite acelerar sin miedo en mitad de un apoyo en las curvas más lentas, para que la aceleración sea la máxima a la salida de las mismas. Todo eso con un control absoluto por parte del afortunado conductor y cuanto más se conduce, más confianza genera.
La dirección tiene dos niveles de asistencia; Normal y Sport. Cuando activamos el segundo modo, por medio de un botón al lado de la palanca de cambios; se endurece el tacto de esa dirección y se aviva la respuesta del acelerador y por supuesto, y como consecuencia; del motor.

Es realmente adictivo en su conducción y exigente con su conductor, aunque la electrónica ponga mucho de su parte para que no cometamos ninguna locura excesiva.


Esta versión se puede adquirir con todas las carrocerías disponibles, desde la clásica de tres puertas, pasando por el Clubman, Roadster, Cabrio, Countryman (218cv), Paceman y Coupé.

También se atrevieron con una edición limitada a 2.000 unidades denominada GP que es la de las fotos de la entrada; aligerada y con pretensiones aun más radicales. Tenía el mismo motor, pero gracias al ahorro de peso y a una gestión mejorada como en el Countryman; generaba 218cv y mejoraba la aceleración de 0-100 Km/h hasta los 6,3 segundos, alcanzando una velocidad máxima de 242 Km/h.

Su bastidor fue desarrollado específicamente para este modelo. La suspensión es todavía más firme que en el JCW y puede variar la altura de la carrocería hasta en 20mm. Los neumáticos eran especiales, más grandes y catalogados como de competición, aunque se podía adquirir con los mismos neumáticos que montaba la edición JCW "normal".
Otra cosa que también modificaron para una mayor eficiencia, fueron el tamaño de los discos de freno, tanto delanteros como traseros, además de adaptar un sistema electrónico específico denominado por la marca GP Mode.

El ESP no está ligado al control de tracción, por lo que el coche, cuando se produce una pérdida de motricidad, no disminuye la entrega de potencia, sino que frena la rueda que está perdiendo adherencia y transmite la fuerza a la rueda con mayor tracción en ese momento.

También se varió la convergencia y divergencia de esas ruedas tanto en el eje trasero como en el delantero, se adaptó un pequeño difusor posterior, un alerón específico y se suprimieron los asientos traseros, por lo que el coche se quedaba en bi-plaza. Todas estas mejoras, hacían de un coche ya de por sí caro; un coche exclusivo. 41.700 euros tenían la culpa, aunque los 2.000 compradores tienen una pequeña pieza de colección en sus garajes que se revaloriza cada día que pasa.

"Es realmente adictivo en su conducción y exigente con su conductor"

La versión JCW que se sigue vendiendo en la actualidad parte desde los 31.700 euros del Mini de 3 puertas, hasta los 38.850 euros del Countryman.



Si dispones de 30.000 a 40.000 euros para darte un capricho y necesitas un utilitario con el que divertirte los fines de semana, además de poder utilizarlo diariamente; te gusta destacar y "vacilar", quieres que los demás sepan a que escalafón de la sociedad perteneces y te gusta la velocidad en general; el Mini JCW es tu coche. Aunque si necesitas un cabrio, un coupé, un todo-camino, un familiar o una mezcla de todo...; también puede ser tu coche..., pero esto va de utilitarios deportivos ¿no?.


Próxima entrada de la comparativa: Opel Corsa OPC.

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