Lo demás es historia: Audi Quattro.

Recuperamos de nuevo ésta sección, donde intentamos recuperar la historia de grandes iconos automovilísticos que marcaron un antes y un después y que nos sirven como referencia, para entender un poco mejor los orígenes de los modelos que podemos conducir hoy en día.

"Ese modelo entusiasmó tanto a la prensa como al público y miles de flashes se disparaban en torno a la nueva creación de la firma"

Nos trasladamos hasta los locos y excesivos años 80´s; concretamente a 1980. El papel de las marcas alemanas más importantes estaba perfectamente definido y Porsche se dedicaba a fabricar deportivos muy rápidos, Mercedes coches lujosos y BMW los más divertidos.



De repente; una marca a la que nadie le había hecho caso nunca y fruto de la fusión de cuatro firmas de automóviles (Audi, Horch, Wanderer y DKW), irrumpe en el Salón de Ginebra con un modelo denominado Audi Quattro.

Ese modelo entusiasmó tanto a la prensa como al público y miles de flashes se disparaban en torno a la nueva creación de la firma de los cuatro aros, que permanecía activa y latente como un volcán a punto de erupcionar. Y lo hizo...

"Tomaron como base un vehículo militar; el Volkswagen Iltis."

Los encargados del proyecto fueron tres ingenieros de la marca, entre los que se encontraba el famosísimo Ferdinand Piech (de los Piech de toda la vida... y nieto del mismísimo fundador de Porsche). Tomaron como base un vehículo militar desarrollado por el Grupo Volkswagen para el ejercito; el Volkswagen Iltis.

Ensamblaron su sistema de tracción total en un Audi 80, pero tenían problemas en los giros más cerrados, ya que las ruedas directrices del vehículo eran incapaces de girar más rápido que las demás, así que se las ingeniaron para instalar una especie de diferencial que transmitía la fuerza del motor indistintamente entre los dos ejes. A ese sistema lo denominaron Quattro.

El Audi Quattro que se presentó a la prensa y que estaba basado en la carrocería del Audi Coupé; contaba con dos palanquítas debajo del freno de mano, que según las activábamos o no; hacían que le diferencial central mandase más par al eje delantero o trasero y la otra, ayudaba a salir de situaciones comprometidas sobre pisos resbaladizos.

En condiciones normales la tracción total era permanente, pero con éste sistema de palancas, el conductor podía elegir hacía que eje se distribuía el par para hacerlo más efectivo en todo momento.

Era un auténtico devorador del asfalto y daba igual en que estado se encontrase la carretera, ni la cantidad de agua, suciedad o nieve que nos podríamos encontrar; el Audi Quattro se movía con una soltura inimaginable y desconocida hasta ese momento.

"Audi vendía coches como churros gracias a la tecnología de la que disponían sus vehículos, directamente testada del mundo de la competición."

El motor que lo impulsaba era un 2.1 de cinco cilindros y turbo, que generaba una potencia de 200cv y un par máximo de 280Nm a 3.500rpm. Alcanzaba una velocidad máxima de 200 Km/h, era capaz de acelerar de 0-100 Km/h en tan solo 7,5 segundos y estaba asociado a una palanca de cambios de cinco relaciones.

Viendo el potencial que podría tener ese nuevo "juguete"; se internaron en 1981, de lleno en el Mundial de Rallies con un sorprendente tercer puesto absoluto, con Hannu Mikkola a los mandos. También Michélle Mouton, fue la primera mujer en ganar un rallie con el Audi ese año.



Audi vendía coches como churros, gracias a la publicidad que les daban sus victorias en el campeonato y gracias a la tecnología de la que disponían sus vehículos de calle; directamente testada del mundo de la competición.

De hecho; no se entendería la historia de éste icono de la automoción sin su excelente bagaje en todas las competiciones en las que participaba... y ganaba.

Ganó el Mundial de Rallies en varias ocasiones, tanto el de marcas, como el de pilotos. Cuando se prohibió la categoría reina de la época, el Grupo B; tuvieron que dar salida a los vehículos ya desarrollados y ganaron tres veces consecutivas la subida al Pikes Peak y la Trans Am americana. Más tarde en Europa, conseguirían varias victorias en el campeonato alemán de turismos DTM.

"Todo es analógico, perfectamente entendible y localizable sin tener que desviar la vista de la carretera."

De vuelta al coche de calle; nos adentramos en el interior del Quattro y descubrimos una calidad de materiales y ensamblaje, inusuales para la época. Los asientos eran unos Recaro con una excelente sujeción y llamaba la atención la infinidad de mandos que cubrían el salpicadero, en donde destaca el selector del reparto de la tracción.



Por supuesto; en un coche con más de 30 años a sus espaldas, se nota que todo es analógico, perfectamente entendible y localizable sin tener que desviar la vista de la carretera.

Su carrocería exterior y mecánicas, fueron evolucionando con el paso del tiempo y según iban cambiando las normativas en la competición; así iban cambiando los Quattro de calle.

La primera evolución, fue el aumento de potencia y por consiguiente; de prestaciones. En la versión denominada Rallye, atesoraba 220cv y una velocidad máxima de 222 Km/h, mejorando en algunas décimas más su aceleración desde parado, además de montar un bloque motor de mayor cilindrada (2.2).

"El Audi Quattro se movía con una soltura inimaginable y desconocida hasta ese momento."

Más tarde surgió la carrocería de batalla corta, ya que habían tenido varios problemas de comportamiento con la versión larga en 1984. Se denominó Sport Quattro y la variante de rallies más extrema que se realizó con esa base, alcanzaba los 550cv y poseía aditamentos estéticos que generaban una fuerza descendente de hasta 500 Kg.



También se colocó el radiador de agua, el deposito del aceite y el alternador en la parte trasera, para eliminar peso sobre el eje delantero y favorecer así un reparto de pesos de 52/48. Pese a su espectacularidad, no consiguió alzarse con el campeonato, pero pasó a formar parte de la historia de los Grupo B tan añorados...

"La variante de rallies más extrema que se realizó con esa base, alcanzaba los 550cv"

Por supuesto; el Sport Quattro también tuvo su versión comercial de la que solo se fabricaron 200 unidades y ahora están muy cotizadas entre los coleccionistas.

Ésta vez montaba el mismo bloque motor de 5 cilindros y 2.1, pero con una potencia aumentada hasta los 306cv y con un par máximo de 333Nm. El coche era capaz de acelerar de 0-100 Km/h de manera contundente en menos de 5 segundos y alcanzar una velocidad punta de 249 Km/h.



Además de la carrocería corta, que le proporciona una visión de perfil realmente extraña; también cambió la parrilla frontal, un pequeño alerón trasero, el capó con toberas de refrigeración extras para el intercooler y utilizaron otros materiales de mayor calidad en su interior.

El mayor cambio en esa carrocería de batalla acortada, se debía a la distancia entre ejes, que se había reducido en 32cm, lo que le confería un comportamiento realmente "racing".

La dirección era de tacto muy blando, pero a la que te acostumbrabas enseguida y la motricidad del vehículo en todo momento, estaba asegurada gracias a su tracción total permanente con bloqueo de diferencial manual.

Los frenos iban acordes con las características y el potencial del vehículo y no se fatigaban con facilidad. El bloque motor emanaba un sonido delicioso por el sistema de escape y su poderío por encima de las 3.000 rpm era realmente bestial.

Con la desaparición del Grupo B de rallies, se esfumó la posibilidad de que las marcas desarrollaran sistemas y vehículos orientados a ganar el campeonato y que después; pasarían a producción aunque solo fuera en edición limitada.

"Audi creó la tracción Quattro para ganar el campeonato "

La técnica ha seguido avanzando y los sistemas que nos podemos encontrar en cualquier vehículo actual son realmente abrumadores; pero Audi creó la tracción Quattro para ganar el campeonato y acercar a los usuarios una tecnología efectiva y segura, que hoy por hoy, es el sello personal de cualquiera de los productos de esa casa alemana.

Más de 90 versiones de diferentes modelos de la marca, montan el sistema Quattro de serie en nuestros días. ¿Qué hubiera pasado si el resto de las marcas hubieran seguido desarrollando máquinas extremas y nuevas tecnologías para lidiar en la extinta categoría reina de los rallies?. Pues no lo sabremos nunca..., pero a buen seguro que en la actualidad; existirían más coches icónicos y espectaculares como toda la saga de los Audi Quattro.




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