Prueba: Opel Mokka 1.7 CDTi 130 4X4 Excellence.



El mundo de los SUV se ha visto desbordado por una oleada de nuevos modelos, tanto compactos como pequeños, ya que sus ventas no paran de crecer. La sociedad demanda ahora este tipo de vehículos con estética campera, capacidades ampliadas respecto a los modelos de los que derivan, y una posición de conducción elevada que hace que nos sintamos "más y mejor" que el resto de los mortales conductores...

De hecho si os habéis fijado, las últimas pruebas realizadas por Motorproyect han sido de este tipo de vehículos: el Renault Captur, el Dacia Duster, el Nissan Qashqai..., y como no podía ser de otra forma; la siguiente prueba que os vamos a ofrecer hoy es también de un pequeño SUV que tiene muchas aptitudes y un diseño muy atractivo como para encandilar a buena parte del gran público.

Deriva de la carrocería del Opel Corsa y tiene un "hermano mellizo" llamado Chevrolet Trax. Hoy os vamos a hablar del Opel Mokka CDTi 130, con el motor diésel más potente de su gama (y el único) y el acabado con mayor dotación de serie; el Excellence.


Pero, si mientras los últimos "crossover" pequeños y compactos que hemos probado (y los que más acaparan las ventas...) eran tan solo tracción delantera; el Opel Mokka contaba con tracción total permanente. La verdad es que no es muy apto para hacer "el cabra" por terrenos muy abruptos, ya que su limitada altura desde el suelo, no le permite ciertas licencias en ese ámbito, pero dinámicamente hablando; la tracción total le aporta un plus de seguridad en cualquier tipo de circunstancias y sobre cualquier tipo de firme.

Pero vamos a empezar hablando del diseño y como siempre; empezaremos por el diseño exterior. Como os he comentado antes; el Mokka deriva directamente del utilitario de la marca alemana, pero tiene un chasis específico. Es unos 6cm más largo que el Corsa, alcanzando los 4,27 metros de longitud, con una anchura de 1,77 metros y una altura considerable de 1,65, lo que agradecerán los ocupantes más altos y que se nota además, en el momento en el que te "encaramas" al asiento.

Las líneas de su carrocería son muy características, sobre todo en el frontal, ya que mantiene los faros afilados que vienen siendo comunes en la marca del rayo, con esas luces diurnas con forma de boomerang que lo hacen muy reconocible. La planta lateral es muy compacta y las sobre-dimensionadas llantas de 18" le dan un aire de robustez y de empaque muy importante. En la zaga no podemos hablar de originalidad, ya que es muy similar (por no decir "clavada"...) a la de su "familiar" Chevrolet Trax.

Bien es cierto, que si nos ponemos a analizar ambos modelos, en el Opel encontraremos unas calidades y detalles dignos de segmentos superiores, que no encontraremos en el Trax con un aspecto más espartano, a pesar de que se fabrican en la misma línea de montaje.

El Mokka es, en términos generales; un coche que desprende una imagen robusta, acrecentada por unas ruedas más grandes, una cintura ascendente y defensas de plástico tanto en la parte frontal como en la trasera.

Acomodados en el interior, también apreciamos una calidad de ensamblaje superior, en la que los chicos de Opel no se han dejado nada al azar y es bastante complicado encontrar algún tipo de material duro o que pueda producir ruidos parásitos en el futuro. Los revestimientos en plásticos blandos y agradables al tacto, junto con el volante, la palanca de cambios y parte de los asientos forrados con cuero; es lo que abunda en el puesto de mando.

Algo que también abunda y que están empezando a corregir en sus nuevos modelos (como el nuevo Insignia), es la cantidad de botones del salpicadero y que pueden distraernos si queremos activar algo. Los mandos del volante nos ayudan en las tareas más comunes, pero aun así; nos tendremos que estudiar muy bien el manual de instrucciones si realmente queremos manejarlo todo de una manera intuitiva.



La posición de conducción es realmente buena y el resto de las plazas también destacan por su comodidad y la altura disponible hasta el techo, aunque mejor viajar cuatro personas ya que la anchura no es, lo que se suele decir, lo más destacado del coche.

Los asientos tienen un buen mullido y son muy aptos para realizar largos recorridos, aunque a un ritmo suave, porque la verdad, la sujeción lumbar en los delanteros es muy correcta pero no tiene mucha a la altura de las caderas y en las plazas traseras, el ángulo de apertura de las puertas es algo menor que el de la competencia, lo que dificulta un poco el acceso a esas plazas.



El maletero tampoco destaca por tener una capacidad envidiable y se queda en unos correctos 356 litros, aunque tiene formas muy regulares y es bastante aprovechable.

La unidad de la que disponíamos; era la que tenía el acabado más "lujoso" y una dotación de serie en la que no faltaban elementos como el control de velocidad de crucero, con limitador, sistema Stop/Start, volante multifunción, ordenador de a bordo, navegador, asientos mixtos de cuero y tela, asistente de arranque en pendientes, asistente de cambio involuntario de carril, Bluethooth con mandos en el volante, sistema multimedia con puerto USB, sensores de lluvia y luces, éstas direccionales, sensores de aparcamiento delantero y trasero con cámara trasera de apoyo, botón ECO para aquilatar los consumos en ciudad... además de poderlo completar con opciones como el Opel Eye que lee las señales de tráfico, asientos delanteros y volante calefactados, techo solar panorámico o, para los amantes de las bicicletas; el sistema de anclaje Flex-Fix que se camufla a la perfección en la moldura inferior trasera y que tiene capacidad para dos bicis...


Además; como la unidad que probamos era la de tracción total, contaba con el control de descenso de pendientes, conectable desde un botón en el salpicadero. No lo probamos, y teniendo en cuenta las limitadas aptitudes "Off Road" del pequeño SUV, no se yo si se conectará muchas veces a lo largo de la vida útil del coche; pero bueno..., ahí está por si acaso...

Pero aunque no utilicemos nunca esa función; en carretera la tracción total nos viene realmente bien si practicamos una conducción ligera, pero aun mucho más, en cuanto las condiciones climatológicas se vuelven adversas.

El motor que movía a nuestra unidad de pruebas era un 1.7 CRDi de origen Isuzu, plenamente contrastado a lo largo de los años y que montan y han montado varios modelos de la marca alemana e incluso, algunos modelos de Honda. Genera 130cv y tiene un par máximo de 300Nm, por lo que es capaz de mover al Mokka de algo más de 1.400Kg con cierta soltura.

Alcanza una velocidad máxima de 184 Km/h y acelera de 0-100 Km/h en 10,9 segundos. No es mucho en términos absolutos, pero es que estamos hablando de un SUV pequeño, no de un deportivo compacto...
Todas las versiones cuentan con el sistema Stop&Start y gracias a eso y a unas ruedas de baja resistencia a la rodadura pero con un enorme tamaño de 215/55 R18, además de los convenientes ajustes del motor; el pequeño Mokka, aun con tracción total, mantiene unos parcos consumos de 4,9 l/100 Km en ciclo mixto homologados por la marca, lo que no se diferencian mucho de los 5,9 litros reales que atesoramos en nuestra prueba.


Empuja con mucho brío desde las 1.500 rpm y parece que nunca te va a poner en ningún compromiso a la hora de realizar algún adelantamiento. También tiene unas buenas recuperaciones y el manejo de la caja de cambios manual de 6 relaciones me pareció correcto en todo momento. Lo malo es que al ser un motor diésel a la "antigua usanza", se deja notar de una manera más que evidente en el interior, que parece ser que no está tan bien aislado como debiera...

Un apartado especial se merecen los frenos, que tienen un gran mordiente, se dosifican muy bien con el pedal y no acusan mucho el desgaste, será porque proceden del Opel Zafira y normalmente tienen que lidiar con más masa...




Las suspensiones también me sorprendieron, ya que pensaba que iban a ser "blanditas" y en realidad contienen las inercias del vehículo de forma magistral y sin darte ningún tipo de susto innecesario. Me daban ganas de pasar por las curvas una y otra vez, cada vez más rápido, lo cual, no es propio cuando conducimos vehículos de estas características.


La dirección acata nuestras órdenes sin rechistar, pero no transmite con total certeza lo que ocurre debajo de las ruedas. Pero como os he comentado antes; la tracción total permanente nos permite circular con un punto más de seguridad y confianza, ya que aunque distribuye el par entre los dos ejes al 50%, se auto-regula según las necesidades de la vía y nuestros requerimientos con el acelerador para ayudarnos a redondear las curvas. En el momento que exista un conato de subviraje, el sistema de tracción inteligente lo neutraliza enviando más par a la rueda que tenga más agarre en ese momento.

También existen otras dos mecánicas de gasolina; un 1.6 atmosférico con 115cv, que es el motor de acceso a la gama y otro 1.4 turbo, con 140cv. Todos cuentan con el sistema Start&Stop y pueden ir asociados a tres tipos de cambio de marchas; manual con 5 o 6 relaciones, según la versión o automática de 6 relaciones también, disponible solo para el motor diésel.

La tracción también se puede elegir entre total o a las ruedas delanteras y existen tres acabados que se diferencian entre sí por la dotación de serie: Expression, Selective y Excelence.

Los precios de la gama parten desde los algo menos de los 17.000 euros para la versión de gasolina atmosférica y acabado Expression, hasta los más o menos 25.000 euros que te pedirán por un Mokka como el que ilustra esta prueba.




Conclusión final.


La verdad es que me esperaba bastante menos del Opel Mokka y realmente me a cautivado. Es un coche ciertamente atractivo y con una calidad y presencia algo más lograda y musculosa que la que tienen sus rivales más directos.



Por tamaño está "a caballo" entre un Juke y un Qashqai, por ejemplo, pero en cuanto a habitabilidad deja mucho que desear tanto en anchura, como en la capacidad del maletero. La posición de conducción es muy cómoda y la dotación de serie en el acabado Excelence es realmente abrumadora, al igual que es abrumadora la cantidad de botones del salpicadero, pero a los que te acostumbras relativamente rápido.
El equipamiento tiene elementos que ni siquiera cuentan como opción en vehículos con mayor prestancia y los ajustes y acabados del interior son de primer orden. En ese sentido; un 10...

El navegador tiene un funcionamiento intuitivo y unas gráficas muy acertadas, aunque la pantalla táctil no esté cerca ni de la mano, ni de la visión del conductor, ya que no está orientada hacia él, pero funciona de una manera instantánea y bastante bien.

El motor es ruidoso, sí; pero la mecánica es indestructible y aguanta todo lo que la "echen". La fiabilidad está fuera de toda duda y 130cv y 300Nm de par máximo son más que suficientes para mover al Mokka con una soltura más que loable.

Los consumos son bastante frugales para el peso y el tamaño de las ruedas del vehículo, lo cual, en los tiempos que corren; es un  punto muy favorable a tener en cuenta en la compra de un vehículo nuevo.
Por su parte, la tracción total nos proporciona en todo momento un plus de seguridad y una dinámica de conducción que muy pocos SUV del segmento B pueden igualar. Lo que no acabo de comprender muy bien es el hecho de que cuente con el sistema de control de descenso, ya que por altura libre al suelo, tan solo nos atreveremos a meternos, como mucho; en caminos forestales de grava totalmente llanos.



Para los más deportistas; la solución FlexFix opcional integrada en el protector trasero del Mokka es una gran solución. Nuestra unidad de prueba no tenía ese elemento, pero tenía que decirlo...

Algunas "pequeñeces" ensombrecen un poco el excelente sabor de boca que me dejó a "moka"... (es malísimo...lo sé...). Por ejemplo; el apoyabrazos delantero del conductor molesta bastante a la hora de cambiar de marcha de una forma natural, menos mal que se puede quitar... La visibilidad desde el retrovisor interior es bastante mala, condicionada por una luneta trasera pequeña y un limpiaparabrisas de barrido escaso...

El maletero me parece pequeño para un "crossover" con el que se supone que se harán muchas salidas de fin de semana y previsiblemente; casi siempre viajarán cuatro personas (por eso de economizar...). El piso del maletero también queda bastante alto respecto al suelo, por lo que cargar objetos pesados nos resultará una tarea un poco más difícil, aunque bien es verdad que por sus regulares formas es muy aprovechable.

Y por último; no es que sea un defecto o un inconveniente en sí, pero a pesar de su capacidad en altura y espacio para las piernas, el Mokka da la sensación de ser más pequeño de lo que es e incluso puede dar hasta la sensación de cierto "agobio", pero repito; es solo sensación... Ahhh, se me olvidaba; y el motor debería de dejarse notar un poco menos desde el interior, así que un poquito más de aislante no le vendría nada mal...

En general; el Opel Mokka me pareció un gran coche dentro de un segmento que está en pleno auge. Es atractivo, tiene una buena habitabilidad, un equipamiento excepcional, unas condiciones dinámicas por encima de la media del segmento, es cómodo, es fiable y su diseño es fresco y juvenil.

Es una buena alternativa para personas urbanitas que vayan a trabajar y hacer sus tareas diarias con el coche y que están deseando que llegue el fin de semana y salir de ruta con la bici y con amigos por los lugares más insospechados de nuestra geografía española.

Es un coche con buen gusto... con gusto a Mokka...


Agradecimientos a Grupo Julián por habernos cedido esta unidad para realizar la prueba y a Luis por ser tan amable siempre con Motorproyect.

El Grupo Julián es el concesionario multi-marca más grande de España y entre todas ellas; encontrarás a Opel. Para mayor información y contacto:

Ctra. Madrid-Irún, Km 234
Polígono Los Pedernales (a 800 m del Nudo Landa por la vía de servicio). 09001. Burgos.

Web: http://grupojulian.com/

Atención al cliente: 947 267 085




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