Toma de contacto: BMW X4 3.0d.

El nuevo BMW X4 empieza a causar sensación y las primeras unidades se están empezando a vender como churros. Yo no entiendo mucho el porqué de este concepto de SUV-Coupé, pero lo que está claro es que si el X6 ha funcionado tan bien en el mercado; ¿por qué no intentarlo con un modelo más pequeño?.



El X4 es al X3 lo que el X6 es al X5; su versión "coupeizada". De esta manera se completa la gama SUV de la marca alemana con el quinto componente: X1, X3, X4, X5 y X6 (el X2 seguro que también aparecerá en un futuro...).



Su diseño no dista mucho de su hermano "racional" X3, sobre todo de la mitad del coche en adelante. Mantiene la misma "mirada" y un frontal ciertamente poderoso en donde destacan los enormes "riñones" que tiene por radiador y caracterizan a todos los vehículos de la marca de Munich.

A partir de los cuartos traseros es donde nos encontramos las diferencias. Observamos una suave caída del techo hasta la zaga que es lo que le da aires de coupé y sobre todo, una sutil línea lateral ascendente con algunas formas esculpidas de manera casi imperceptibles sobre sus puertas laterales que remarcan los pasos de rueda y que inconscientemente nos provocan una sensación de dinamismo extra, que no nos sugiere el X3.

Por lo demás; mantiene la misma estructura, aunque su longitud ahora es 23mm mayor, alcanzando los 4,67 m.



La unidad que estuvimos "diseccionando" por encima, era preciosa como podéis observar en las imágenes. Se trataba de un X4 3.0d con M Pack y algunos extras, como las llantas de 18".

En el interior nos encontramos con el típico ambiente sobrio y sibarita que caracteriza a BMW y con unos ajustes excepcionales, además de que nuestra unidad contaba con un equipamiento excelso entre lo que destacaba el sistema de arranque FreeKey por botón, el Head Up Display, control de descenso en pendientes, faros de xenón direccionales, volante multifunción con levas del cambio incorporadas, asientos eléctricos y calefactados, control de velocidad de crucero, climatizador bi-zona, navegador, ordenador de a bordo con el mando i-Drive en la consola central, freno de mano eléctrico...

La posición del conductor es muy fácil de encontrar y es muy cómoda y más deportiva que la de su hermano de sangre, ya que vamos sentados 20mm más bajos y la carrocería también se ha visto rebajada otros 36mm respecto al X3. Los asientos sujetan muy bien el cuerpo tanto en la zona lumbar como en las caderas y las plazas traseras son amplias, pero me pareció que la butaca estaba un poco hundida, supongo que para compensar la caída del techo y que las personas más altas no sientan cierta claustrofobia.



El motor 3.0d rinde unos más que loables 258cv, aunque también podemos elegir entre otras dos mecánicas diésel de 190 y 313cv y otras tantas de gasolina con 184, 245 y 306cv, a la espera de una versión M que será la más potente de su categoría.

Todas las mecánicas van asociadas a la novedosa caja de cambios automática de 8 relaciones con levas detrás del volante, con excepción del 2.0d, que de origen monta una caja manual con 6 marchas, pero que también puede equipar la automática como opción.

Todas las versiones disponibles cuentan con tracción total y de momento, no habrá un 4x2 en la gama X4.

El maletero también se ha visto mermado debido a esa caída del techo, pero aun así, mantiene unos más que impresionantes 500 l de capacidad, con unas formas regulares y un piso plano. Lo malo es que la boca de carga está un poco elevada respecto al suelo, pero eso es un mal endémico en este tipo de vehículos recreacionales.

El inconveniente es que a igualdad de motorizaciones, el X4 es de media unos 5.000 euros más caro que el X3, aunque es justo decir que viene mucho más equipado de serie y la imagen también cuenta...













Por lo tanto, la gama partiría con unos 47.900 euros para el 2.0d hasta unos 64.700 euros que te pedirían por el X4 35d. Aun así, el BMW más caro tiene más o menos el mismo precio que el más barato de sus rivales, que hasta la fecha, solo podríamos hablar del Porsche Macan. Así que no es descabellado pensar si queremos un coche, bueno, bonito, deportivo, relativamente frugal y equipado hasta las "trancas"; o un Porsche sin más... Ahí os dejo con el dilema.



Como siempre, tenemos que agradecer a Lorena su amabilidad en representación de Burgocar y a Javi que nos ayudó en todo durante la sesión.

Burgocar es el concesionario oficial de Mini y BMW en Burgos y está en:

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