Prueba: Volkswagen Tiguan Cross 2.0 TDI

Mira que este coche a mi nunca me había llamado mucho la atención, pero después de esta prueba dinámica mi percepción sobre este crossover compacto, ha cambiado de forma radical.


Después de varios años en el mercado, en el que sufrió un pequeño restyling para actualizar un poco sus líneas; el Tiguan se a vendido bastante bien pero no ha llegado a las cotas de su hermano mayor el Tuareg. De hecho, a pesar de ser más caro, grande y suntuoso, hoy en día veo más Tuareg por las calles que Tiguan, aunque eso también será debido a que el crossover más grande de la marca alemana vivió una época dorada cuando la burbuja inmobiliaria no había explotado aun y a todos se nos salía el "dinero por las orejas".

Y es que Volkswagen sea una de las marcas generalistas más caras, es un hecho, pero también es un hecho que ese dato es debido a algo. Es debido a que la calidad de las piezas empleadas en todos sus vehículos es de primer orden, que la tecnología está más que contrastada en innumerables test, que sus mecánicas son indestructibles y que el ajuste de todas esas piezas es de lo mejor del mercado. Por eso se permiten el lujo de podernos pedir un poco más, gracias a su excelente imagen de marca ganada a pulso durante todos estos años.

Dentro de la categoría en la que se mueve el Tiguan, podríamos decir que sus competidores directos son más baratos, están mejor equipados, son más grandes o simplemente, son más bonitos; pero lo que está claro es que no son Volkswagen.

Pero las cosas cambian y Volkswagen consciente de ello, ha hecho un esfuerzo para acercar sus modelos a un público que, tan solo por términos económicos, a veces desechaba la compra de un gran coche como lo podía ser el Tiguan. De hecho, la variante Cross que hemos probado, es el acceso a la gama y en su versión de 110cv con dos ruedas motrices, nos moveríamos en unos 21.200 euros sin opciones, pero con un equipamiento bastante equitativo al precio, como veremos más adelante.

Tengo que decir, que sin llamar la atención, el Tiguan es el típico coche que gana más en directo que en foto (como yo...). Lo que en imágenes me parecía un habitáculo insulso y soso, una vez en el puesto de mando, me pareció muy funcional, cómodo y con un tacto excepcionalmente agradable.


La posición de conducción es elevada, pero no lo suficiente como para darnos esa impresión de que estamos conduciendo un SUV. Gracias a sus contenidas medidas de 4,51m de longitud, 1,70 de alto y 2,04 de ancho, se conduce igual que cualquier compacto, pero además, mantiene las características propias de un crossover, como la habitabilidad interior o la capacidad de circular por caminos (en este caso bien acondicionados) de grava y arena suelta.


Es muy cómodo en cualquiera de sus plazas, incluso en las traseras, ya que cuenta con mucho espacio para las piernas y los asientos tienen un mullido perfecto para realizar largos viajes. Los asientos delanteros tienen además una gran sujeción lateral y la posición ideal de conducción se consigue rápidamente gracias a los numerosos ajustes de los asientos y el volante.

El cuadro destaca por estar sobre-elevado y de esta manera, tenemos todos los mandos a mano y deja un espacio diáfano por debajo con diferentes huecos porta objetos de gran capacidad, para vaciar en ellos nuestros bolsillos. Los únicos que quedan en una posición bastante baja, son los relativos a la desconexión del asistente al aparcamiento automático, la desconexión del Start/Stop o el ESP, que se supone, no les utilizaremos muy a menudo.

El volante multifunción, engloba los mandos del Bluetooth, el ordenador de a bordo o del equipo de sonido, aunque su tacto, sin ser malo (está forrado en cuero), podría ser mejorable... La capilla de relojes nos brinda una información clara y más que suficiente, siendo la pantalla auxiliar del ordenador de a bordo la que cobra un mayor protagonismo ya que nos ofrece la información relativa al asistente de aparcamiento, el sensor de presión de neumáticos o lo típico de consumos medios, puertas abiertas y demás.
Una de las "pegas" de ese ordenador de a bordo son los botones para resetearlo, que están situados en una posición un tanto incómoda...


En la consola central, contamos con los mandos del climatizador bi-zona y una pantalla táctil multifunción de 6,5" muy accesible e intuitiva en el manejo.

El resto del equipamiento disponible en esta versión Cross cuenta con otros elementos como sensores de lluvia y luces, sensores de aparcamiento traseros y delanteros, como apoyo al sistema de aparcamiento asistido del que os hablaremos ahora, sistema de recuperación de energía en las frenadas, freno de mano eléctrico, equipo multimedia con cargador de 6 CD´s y puerto USB, guantera refrigerada, control de velocidad de crucero, o llantas de 17", que podemos completar a nuestro gusto con la lista de opciones.

Lo más llamativo quizás, es el sistema de aparcamiento asistido, de serie en toda la gama. Se trata de un sistema que nos permite realizar cualquier maniobra de aparcamiento, tanto en línea como en batería, tan solo con pulsar un botón y de manera automática.

Vale; solo es capaz de girar el volante y somos nosotros los que tenemos que insertar las marchas y manejar los pedales, pero su funcionamiento es casi perfecto y aparca de una manera limpia y rápida incluso, cuando el hueco es extremadamente ajustado. Pero he dicho casi perfecto...

Cuando activamos el modo de aparcamiento asistido, los sensores laterales detectan si hay un hueco disponible en el que podamos aparcar y nos lo indica en el ordenador de a bordo. En ese momento, nos ordena que insertemos la marcha atrás y el volante gira lo necesario para ubicar al coche en la plaza sin que tengamos que tocarlo. Los sensores de aparcamiento nos marcan cuando estamos muy cerca del otro vehículo y nos ordena cambiar a primera para acabar de situar al coche. Así sucesivamente hasta dejarlo aparcado perfectamente.

Pero después de varias pruebas; detectamos que algunas de las maniobras de esos sensores se nos muestran a veces erróneas y tenemos que estar ojo avizor para que el Tiguan no quiera meterse en un hueco donde no cabe. En una ocasión, el sistema se nos volvió "loco" y pretendía aparcar en un lugar donde ya había un coche y en otra, detectó un hueco donde apenas podríamos asegurar que cabía una moto con maletas a los lados. Aunque es justo decir que en la mayoría de las ocasiones, incluso en los huecos más justítos; el coche aparca por sí solo a la perfección, pero siempre manteniendo el factor humano a la hora de manejar los pedales y las marchas.

El motor que montaba nuestra unidad de pruebas era un 2.0 TDI con 140cv y tracción delantera, que es la segunda motorización que se puede asociar al acabado Cross, junto con el mismo bloque 2.0 pero con 110cv citado al principio.


Se mostraba muy voluntarioso y con mucha fuerza desde muy bajas vueltas. Es un TDI de los de toda la vida, pero optimizado para favorecer los consumos, así que en ese aspecto estábamos más que sobradamente cubiertos.

Las motorizaciones parten desde los diésel 2.0 de 110cv, con el que es capaz de alcanzar unos discretos 175 Km/h y acelerar de 0-100 Km/h en 11,9 segundos, con unos consumos en ciclo mixto de 5,3 l/100 Km.

El segundo representante de las mecánicas de gasoleo es el mismo bloque motor con 140cv bastante más capaz. Acelera de 0-100 Km/h en 10,2 segundos y alcanza los 193 Km/h calcando los consumos.
Esta última versión también podemos elegirla con tracción total 4Motion y cambio automático DSG de 7 velocidades.

Existe otra versión diésel aun más potente de 177cv asociada sí o sí al cambio DSG y a la tracción total, con una velocidad máxima de 200 Km/h y unos consumos en ciclo mixto de 5,8 l/100 Km.

Entre las mecánicas de gasolina, también tenemos una amplia gama de potencias y motores que van desde ultra-vitaminado 1.4 TSI de 160cv, pasando por el 2.0 TSI de 180cv y el más potente con ese mismo bloque de 210cv. Todos están asociados a la tracción total 4Motion y las dos versiones más potentes, la posibilidad de elegir como opción el cambio DSG.

Nuestra unidad de 140cv, será previsiblemente, la que se lleve el gato al agua en número de ventas, ya que a pesar del atractivo precio de la versión de 110cv, se nos antoja un poco insuficiente en prestaciones. Aunque realmente... ¿para qué queremos prestaciones en un SUV?. El Tiguan cumplirá las expectativas de muchos clientes por su versatilidad y con 110cv a muchos les resultará más que suficientes, pero en Motorproyect estamos a favor de pagar un poco más por algo más de "garra".


Y es que el Tiguan nos sorprendió, ya no solo por el rendimiento de su motor, sino por su comportamiento impecable sobre cualquier tipo de vía. Es un coche muy cómodo para viajar de manera relajada y sus recuperaciones están bastante bien a la hora de realizar maniobras de adelantamiento sin ningún tipo de apuros. Pero lo que no nos esperábamos era que también fuese muy efectivo en carreteras viradas y con curvas lentas.

La dirección de desmultiplicación variable nos pareció muy directa en carretera abierta y la carrocería no se tumbaba en exceso en las curvas más cerradas. Es más; el aplomo del conjunto a velocidades poco aconsejables si no queréis perder todos los puntos de un plumazo, era totalmente mágico para tratarse de un crossover con tracción delantera.
Las suspensiones hacían muy bien su labor y nos ofrecían el compromiso justo entre confort y dureza cuando estábamos circulando por carreteras deterioradas en plan "ligero" y en general, nos sorprendió la agilidad con la que se movía y la seguridad que nos transmitía en todo momento.

No es un coche diseñado para ir al "ataque" pero lo que está claro es que, visto lo visto, reaccionará muy bien en un caso de imprevisto o a la hora de esquivar un siniestro seguro o algún animal que se nos cruce por la carretera, porque estabilidad es lo que le sobra y aguanta con entereza los cambios bruscos de dirección.

Conclusión final.

Como me va pasando en las últimas ocasiones con varios coches (sobre todo de procedencia alemana), el Volkswagen Tiguan ha superado todas mis expectativas.
Lo que en un principio me generaba cierta indiferencia, me a convencido después de probarlo.


El Tiguan no llama la atención con aditamentos estéticos exclusivos o con una imagen rompedora, es más; su sobriedad es su seña de identidad tanto en el diseño exterior como en el interior y desde siempre ha estado orientado a un público con la cabeza más "sentada" que a un público más joven y "alocado".

Ahora con su versión de acceso Cross y 110cv con dos ruedas motrices, quiere reenganchar a todas aquellas personas que por motivos monetarios, se decantaban por adquirir modelos de otras marcas. Y es que 21.200 euros de precio base son un buen reclamo para adquirir todo un Volkswagen y además con un buen equipamiento de serie.


Para el resto de las personas existen otras versiones y otras motorizaciones como la versión Cityscape, la versión Sport, la versión Country, la versión Business, o la versión R-Line para los que sí busquen una estética mucho más deportiva y rotunda en un coche así.

Su mecánica de 110cv cumple de manera solvente cualquier tipo de requerimiento por parte del gran público, aunque la otra versión Cross con 140cv, nos pareció mucho más idónea para cualquier tipo de situaciones y su mecánica muy potente y con unas buenas reacciones.

El chasis también nos sorprendió, y nos ofrece un compromiso real entre confort y deportividad, lo que para un vehículo así es todo un piropo...
Las suspensiones contienen muy bien los posibles balanceos de una carrocería sobre-elevada, la dirección es bastante directa (que no comunicativa) y se le podría considerar un coche muy ágil en carreteras viradas o con el asfalto roto, siendo una auténtica alfombra voladora en autovía también.

La habitabilidad está bastante conseguida, pese a su contenido tamaño y cinco ocupantes no tendrán problema en acomodarse en cualquiera de sus plazas, además que las butacas delanteras tienen una buena sujeción lateral. El equipamiento disponible también es bastante bueno a tenor del precio de partida y se puede siempre redondear con las numerosas opciones de las que disponemos.



Como puntos criticables, podemos decir que el sistema de aparcamiento asistido es una auténtica maravilla y viene a la perfección para todas aquellas personas a las que esa maniobra siempre se les ha "atravesado", pero deberían calibrarlo mejor, ya que durante nuestra prueba erró en un par de ocasiones en las que si no llegamos a estar atentos, hubiéramos rozado con los que ya estaban aparcados.

La capacidad del maletero es solo suficiente con 470l, aunque muy aprovechable y se puede aumentar hasta los 1.510l abatiendo los asientos. Y por último; una nota más de modernismo no le vendría mal ni al diseño exterior ni al interior.
Que sí, que todo es muy funcional y lo tenemos a mano y todo eso, pero al Tiguan habrá muchos que lo tachen de "aburrido" siendo un gran coche como es...



Eso lo tendrán que pulir con el tiempo, aunque ya sabemos que si los alemanes dicen que es así, es así y punto. Mientras esperamos sentados a que nos sorprendan, solo os voy a decir una cosa; el Tiguan es un gran coche y ahora desde 21.200 euros en su versión básica Cross, es bastante más accesible a la mayoría y una compra segura. Y eso lo dice Motorproyect !!y punto!!.


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