Prueba: Volvo S60 D4 Momentum.



¿Quien es el que dijo que las marcas alemanas son las que hacen los mejores coches premium del mercado? A ver; que tanto BMW, como Mercedes o Audi, hayan copado durante muchos lustros las ventas de sus respectivos segmentos, no quiere decir que las demás marcas no tengan representantes muy capaces, que incluso, puedan mirar a estas marcas por encima del hombro en algunos aspectos.

Vale; es justo reconocer que mientras el tridente alemán tiene una historia intachable, el resto de marcas consideradas premium han protagonizado episodios oscuros que han hecho mella en sus historiales. Lexus llegó muy tarde al mercado europeo después de "pelearse" con lo más granado del mercado norteamericano y no digamos nada de Infiniti, la sección de lujo del Grupo Renault-Nissan.
Jaguar no pasó por sus mejores momentos de la mano de Ford, en donde sus modelos, a pesar de ser más caros, compartían muchos componentes con modelos populares como el Mondeo o incluso el Focus. Volvo corrió la misma suerte y junto con Saab, estuvo a punto de desaparecer al principio de esta época de crisis. De hecho, Saab todavía se mantiene en un limbo del que no se sabe a ciencia cierta como saldrá.


En la actualidad, todas esas marcas (menos Saab) tienen modelos muy competitivos en el segmento de las berlinas de representación y han venido para quedarse. El inminente Jaguar XE, el Infiniti Q50 o el Lexus IS son unos muy dignos rivales para los Mercedes Clase C, BMW Serie 3 o Audi A4, pero también lo es el coche que os presentaremos en la prueba de hoy. El Volvo S60.

Los coches "cuadrados" de Volvo ya no existen y han dado paso a una nueva generación de suecos, con una línea muy estilizada, trazos fluidos y según nuestro parecer, muy elegantes y con un punto de deportividad.

Es una berlina al uso de tres volúmenes, pero la caída del techo en la zaga, fundiéndose con la tapa del maletero, le dan un cierto aire a coche compacto. Es ahí donde el precioso diseño, a la par que original, no casa con la practicidad del conjunto. La boca del maletero se nos antoja un poco angosta y su capacidad..., bueno, digamos que sí se asemeja a la de un compacto ya que 380l no dan para mucho aunque sea muy aprovechable.

El frontal también se ha visto modificado respecto a la generación anterior y también a sufrido un rediseño con líneas más suavizadas y menos rotundas. Las luces diurnas situadas a los flancos del radiador, ahora han pasado a la parte inferior del parachoques, dándole una apariencia más clásica y limpia.

En el habitáculo, por otra parte, cuatro adultos viajarán muy cómodamente en cualquiera de sus plazas, ya que las butacas tienen una buena sujeción y además son bastante amplias en todas sus cotas. Lo único que también podríamos matizar, son unos asientos delanteros diseñados para gente más estilizada que la media española, que a pesar de ser muy confortables, no acaban de adaptarse al contorno de un cuerpo, digamos, "fuerte".

La terminación de nuestra unidad de pruebas, contaba con revestimiento de cuero beige por todo el habitáculo, incluidos paneles de las puertas y parte del salpicadero, así que el ambiente que se respiraba nada más sentarnos era de armonía total.

El cuadro también nos cautivó por diseño y originalidad, aunque en una época en la que la mayoría de las marcas optan por eliminar botones y pulsadores a favor de pantallas táctiles desde donde se controla todo; el salpicadero puede resultar abrumador. Todos los botones de la climatización bi-zona, la radio o incluso, el teléfono, se aglutinan en la consola central, que por su parte, mantiene un toque de originalidad siendo realmente fina y dejando un hueco justo por detrás que hace las veces de porta-objetos.



También contamos con una pantalla central táctil con la que podremos manejar y controlar algunos de los parámetros del vehículo, aunque lo más llamativo es el cuadro de relojes digital, en el que también podemos leer una completísima información procedente del ordenador de a bordo y que además, se puede configurar su lectura en tres modos: Eco, Elegance y Performance, según el día que tengamos y de que manera vayamos a conducir...
En el volante multifunción también contamos con los mandos relativos al volumen del equipo HI-FI, el control de velocidad de crucero adaptativo, el Bluetooth o el ordenador de a bordo.


La dotación de serie en este acabado Momentum es muy completa y además de lo que os hemos comentado de la tapicería de cuero, el climatizador bi-zona o el control de crucero adaptativo, también contaba con otros elementos como navegador, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, sensores de lluvia y luces, asistente de arranque en pendientes, Start/Stop, luces de xenón, arranque por botón o llantas de entre 18 y 20" a elegir.

Pero si hay una cosa por la que siempre a destacado la marca sueca, es por su tecnología en la seguridad de los ocupantes y también de los peatones, así que en ese campo, tenemos disponible un amplio abanico de posibilidades entre las que nos encontramos con el sistema de aviso de cambio involuntario de carril, sistema Blis de aviso de vehículo en ángulo muerto, asistente de frenada de emergencia, capaz de detener al vehículo por si solo, lector de señales de tráfico, sistema cornering de iluminación en curva, avisador de tráfico transversal cuando salimos de algún cruce o aparcamiento, además de sistemas de reconocimiento de peatones o capó activo en caso de atropello, de manera opcional.


Lo cierto es que ya estamos llegando a unos términos en el que contamos con tantos sensores y avisadores, con sus lucecitas y con sus pitiditos, que es casi imposible que tengamos un accidente por despiste o por falta de visibilidad. Este Volvo nos avisaba de absolutamente todo lo que estaba ocurriendo a nuestro alrededor...

El motor de nuestra unidad era un 2.0 diésel denominado D4, con 181cv, unos más que impresionantes 400Nm de par máximo y que es capaz de lanzar al S60 de 0-100 Km/h en tan solo 7,4 segundos y seguir acelerando hasta alcanzar una punta de unos respetables 230 Km/h.
Lógicamente, son cifras oficiales y nosotros no tuvimos la oportunidad de comprobarlo, básicamente, por eso de si queremos seguir probando coches y comentároslo desde nuestras casas y no desde la cárcel..., pero a juzgar por la capacidad de aceleración, recuperación y la facilidad con la que esta berlina sueca gana velocidad, estamos seguros de que será capaz de conseguir esas cifras más que de sobra.


En nuestro caso estaba asociada a una caja de cambios automática de 8 relaciones y con un funcionamiento delicioso, aunque cuando queramos extraer las máximas prestaciones en una carretera de montaña será mejor que nos pasemos al modo secuencial, ya que sino, tiene un pequeño retardo en la respuesta. Pero si realmente conducimos de una manera normal, ese cambio es ideal, con un funcionamiento suave y que además, nos asegura unos consumos homologados en ciclo mixto de lo más sorprendentes; 3,7 l/100 Km, lo que deja contra las cuerdas a la versión menos motorizada D2 de 115cv e iguales consumos.

Las otras motorizaciones a elegir son en diésel el D3 con 136cv y el más capaz D5 con 215cv que completaría la gama de mecánicas de gasoleo y en las versiones de gasolina, partimos de un 1.6 T4F que puede funcionar también con bio-etanol y que tiene 180cv y la segunda motorización sería la más potente de todas; el T5 de 245cv.

Las cajas de cambios disponibles son dos, la automática de 8 velocidades de la que os hemos hablado y una manual de 6 relaciones.

Los acabados a elegir también son varios y con varios niveles de equipamientos, desde el Básico, pasando por el Kinetic, Momentum (el correspondiente a nuestra unidad), el Summun o para los más deportivos, el R-Design, con aditamentos estéticos muy convincentes y que emulan a los conocidos en las ediciones limitadas Polestar.

Dinamicamente hablando, es una berlina media sin ninguna pretensión deportiva, pero además del confort de marcha con el que nos deleitaba continuamente; nos sorprendió también con la viveza y el aplomo con en el que afrontaba curvas, asfalto roto o puertos de montaña.

En una conducción relajada, nos ofrece un silencioso y confortable orden de marcha, en el que la calidez y calidad que desprende el habitáculo embarga a conductor y acompañantes y les invita a disfrutar del viaje y el paisaje.

Pero cuando vamos solos y tenemos que soltar toda la adrenalina acumulada durante la semana; ponemos el display de la instrumentación en modo Performance, que en realidad no varía los parámetros del coche, pero su tono rojo y la información digital al estilo de un caza de combate, nos hace segregar cierta sustancia excitante en nuestro cerebro y nos invita a concentrarnos en lo que vamos a hacer.


Aceleramos y el Volvo (coche familiar donde los haya) y sus 180cv nos catapultan hacia adelante con una fuerza inusitada mientras la caja de cambios trata de gestionar de la mejor manera, toda la información que tiene que transmitir entre el motor y las ruedas. El asfalto bacheado por el paso del tiempo, no es problema para las suspensiones del S60. Unas suspensiones que absorben muy bien las irregularidades y que miedo me dan cuando llegue la primera curva un poco cerrada...

Pues no; gracias a una dirección muy directa y relativamente comunicativa, me inscribo en la curva a una velocidad poco recomendable para un coche aparentemente "tranquilo" como este. La paso como si fuera sobre raíles. Ni las ruedas han "protestado" chillando como niñas, ni la carrocería se a tumbado en exceso ni siquiera me ha hecho el amago de subviraje que tanto se prodiga en los tracción delantera. Nada.

Sigo acelerando y afrontamos una serie de curvas a derechas y a izquierdas de diferentes grados. Los frenos actúan a la perfección, además de tener un gran mordiente. Provocamos al S60 una y otra vez, pero siempre obtuvimos una respuesta muy noble y unas reacciones bastante ágiles en los cambios bruscos de dirección.

De fábrica se pueden elegir cuatro configuraciones del chasis: Touring, Dynamic, Four-C y Lower Sport Chassis. No se cual sería la nuestra, pero lo que está claro es que el coche superó todas nuestras expectativas y podemos afirmar con rotundidad, que es un coche al que no le asusta ningún reto y que probablemente, sea algo más "torpe" en reacciones que un tracción trasera en una conducción deportiva, pero seamos serios... ¿quién utiliza una berlina para una conducción deportiva?.

Conclusión final.

El Volvo S60 es una buena alternativa premium a las más que reputadas berlinas alemanas. Es un coche cómodo, confortable, ágil, potente y frugal en sus consumos, además de tener una amplia gama de motorizaciones y acabados a elegir a gusto del consumidor.


En cuanto al diseño, tanto exterior como interior, se sale un poco de la norma y la originalidad es una de sus señas de identidad. El equipamiento es bastante extenso desde la configuración básica, pero en este acabado denominado Momentum, ya nos ofrece unas calidades y equipamientos algo por encima de lo que nos ofrecen otros modelos de la competencia del mismo precio.

En cuanto a sistemas de seguridad, mantiene su estatus y cuenta con la última tecnología en este campo con sistemas que incluye de serie y que en otros solo podemos montarlo bajo petición expresa y tirando de la lista de opciones. Los acabados y la calidad de materiales también cumplen con una factura más que notable.


En cuanto a conducción, es un coche que nos a sorprendido mucho, ya que lo podríamos denominar como el Doctor Jeckill & Mr Hyde. Por un lado es una berlina normal, en la que la comodidad y el confort de marcha están por encima de todo y por otro lado; cuando queremos exprimir todas sus cualidades también se comporta de una manera casi perfecta, sin derivas, sin subviraje, sin sobresaltos...
No se si será debido a su excelente reparto de masas o sus suspensiones perfectamente calibradas, su distancia entre ejes o qué, pero lo que está claro es que sus cualidades dinámicas se nos antojaron bastante mejores que las de otras berlinas que hemos probado.

Es un buen coche orientado a un público con cierto nivel y que quiere diferenciarse de los demás a la hora de adquirir una berlina de representación. Como original es un rato y bastante menos visto que por ejemplo, un Clase C o un Serie 3. Tiene un equipamiento muy amplio que será del gusto de los más sibaritas y además, por un precio sensiblemente inferior al de esas berlinas germanas.

De hecho, a partir de 28.800 euros podemos adquirir un S60 con el acabado básico y el motor diésel de 115cv con unos consumos de 3,7 l/100 Km, pasando por los 39.575 euros de nuestra unidad de pruebas, hasta los algo más de 48.000 euros que nos pedirán por el S60 D5 de 215cv y tracción total con cambio automático, acabado Momentum y pack R-Design.

¿No quieres seguir las normas establecidas? Pues apúntate a la moda sueca y atrévete a ser diferente y sino; fíjate en el concepto de IKEA.


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