Prueba: Renault Twingo TCe 90 Zen.



Renault se a caracterizado por ofrecernos vehículos que por, alguna cosa o por otra, siempre han marcado tendencia. El Espace fue el primer monovolumen de producción europea y a partir de ahí, mirad la revolución que existió en su momento con ese tipo de carrocerías, destronada por los nuevos SUV que son la actual tendencia de compra para las familias.

Algo parecido pasó con el Twingo en su momento. Se nos presentaba como un coche urbano totalmente desenfadado, con una paleta de colores a elegir bastante llamativa y un diseño simpático con forma de "huevín" que gustó mucho.

Esa filosofía se mantuvo durante varios lustros en el vehículo más pequeño de la marca del rombo hasta en la generación precedente, que parecía un Clio pequeño y su apariencia era la de un coche algo más serio.


El nuevo Renault Twingo vuelve por sus fueros y se nos presenta como una alternativa ciudadana de lo más divertida y personalizable, además de tener ciertas reminiscencias, que nos recuerdan a los más nostálgicos, al Renault 5 de los 80´s.

Es cierto, cada vez que lo echábamos un ojo, nos recordaba bastante al mítico R5 que tan popular fue en nuestros tiempos mozos y nos hacía imaginarnos al especial "culo gordo" de motor trasero con el que tantas veces hemos fantaseado. Y razones no nos faltan, ya que la nueva configuración del Twingo, corresponde a los mismos parámetros; tracción trasera y motor trasero.

Si amigos; el nuevo Twingo tiene la misma configuración motriz que un Ferrari 458 Italia, aunque guardando las distancias...

Pero vamos a hablar del diseño general. Como hemos dicho, es un diseño fresco y juvenil, muy personalizable, con líneas redondeadas y como también hemos dicho; nos recuerda ligeramente al R5 de antaño. Es una visión buscada adrede por los diseñadores de la marca, y parece que esa sensación es la que producen en todas las personas. Cuando dejamos el coche aparcado y nos separamos unos metros; hubo varias personas que revoloteaban alrededor de él diciendo que les recordaba bastante a los primeros Renault 5 e incluso alguno, añoraba tiempos mejores recordando las primeras veces que cogió un coche, así, "chiquitín" como este.

Desde hace relativamente poco, Daimler-Benz y la alianza Renault-Nissan comparten sinergias y el nuevo Twingo es una muestra de ello, ya que se monta en la misma cadena de montaje que el Smart ForFour del que también hemos hecho una prueba. Con el Smart comparte plataforma y opciones mecánicas, además de la configuración de motor trasero y tracción trasera.

Las diferencias básicas vienen dadas por el diseño de la carrocería y unos interiores específicos, además de por el comportamiento, en donde se refleja el ADN de cada marca de manera individual.

Sus líneas son redondeadas en todas las vistas y le dan cierta imagen poderosa, aunque ligera a la vez. Sus medidas son muy compactas y con 3,59m de longitud, 1,64m de ancho y 1,55m de altura, se nos muestra como el rey del "mambo" en la ciudad.


El frontal destaca por tener unos faros redondeados, con unos vistosos grupos ópticos independientes de luces Led, que son las luces diurnas y una discreta rejilla en la que descansa el símbolo del rombo enorme en el centro y que está bordeado por un embellecedor que según la personalización y los vinilos elegidos para el exterior de la carrocería, puede ser cromado, azul o rojo.

La vista lateral destaca por tener unos trazos limpios sin ningún tipo de estridencias y las llantas son de aleación de 15" con un diseño específico y realmente preciosas.
En la zaga nos encontramos con un portón del maletero totalmente de cristal y la peculiaridad de contar con una falsa rejilla bordeando la placa de matricula, que solo tiene fines estéticos.

Una vez montados en el interior, también nos damos cuenta que sigue siendo un coche urbano divertido y juvenil debido a los vistosos acabados en color con los que cuenta el habitáculo. En el caso de nuestra unidad de pruebas, teníamos un acabado en rojo que cubría parte del panel de instrumentos, algunas molduras de las puertas y hasta los brazos del volante.


Estos acabados están realizados en plásticos duros a los que se les supone una alta resistencia a las ralladuras, pero no se yo si soportarán muy bien el paso del tiempo y la exposición a los rayos solares...
Aunque bien es cierto, que en apariencia son bastante vistosos y agradables al tacto. Este salpicadero también es altamente personalizable y podemos elegirlo entre varios colores para que combinen con la carrocería.

La posición de conducción es bastante fácil de encontrar gracias a la regulación del volante y los asientos, que por su parte, recogen muy bien el cuerpo y son bastante vistosos también, ya que son integrales y parecen más racing de lo que sugiere el pequeño Twingo.

La habitabilidad general es bastante buena a grandes rasgos en todas sus cotas, aunque en anchura andábamos un poco justos el fotógrafo y yo, ya que no somos precisamente pequeños... Pero hay que reconocer que a pesar del roce, no nos molestábamos en exceso a la hora de ponernos a los mandos.

El nuevo Twingo parte con dos acabados bien diferenciados, con un equipamiento cerrado, al que podremos añadirle varias opciones disponibles. Intens es el básico, que de serie ya incluye elementos tales como aire acondicionado, alerón trasero, elevalunas eléctricos, limitador de velocidad, radio con adaptador y soporte para dispositivos móviles y APP R&Go, embellecedores de las ruedas de 15", alerón trasero y como opcionales contamos con varios Packs con equipamientos adicionales entre los que se puede incluir, asientos calefactados, techo de tela eléctrico, sensores de aparcamiento trasero, retrovisores eléctricos, asistente de cambio de carril involuntario...

El acabado superior es el Zen, que además correspondía al de nuestra unidad. El equipo de serie adicional al Intens incluye elementos que en el primero son opcionales, como el aviso de cambio de carril involuntario, retrovisores eléctricos, llantas de aleación, volante de cuero o regulador y limitador de velocidad de crucero. El climatizador automático, sistema de infoentretenimiento R-Link, sensor de lluvia y luces, sensores de aparcamiento traseros con asistencia de cámara trasera o techo eléctrico de tela, son entre otros, opciones englobadas en los diferentes Packs disponibles también para esta versión.

La verdad es que entre los diferentes equipos disponibles tanto de serie como en opción, la posibilidad de personalizar el exterior con una gran paleta de colores y una gran variedad de vinilos decorativos, también el interior con paneles de diferentes tonalidades en combinación de la pintura exterior y las dos mecánicas disponibles; nos podemos crear un coche único y a nuestra imagen y semejanza, según nuestros parámetros o personalidad.

Gracias a Autovican, que es el concesionario oficial de Renault y Dacia en nuestra localidad; pudimos disponer durante unas horas del Twingo más potente, con el Pack Sport y con un equipamiento de lo más excelso, dentro de las múltiples posibilidades que nos ofrece la marca.

El motor de nuestra unidad de pruebas es un 0,9 TCe de 90 cv y 135 Nm de par máximo, con el que es capaz de acelerar de 0-100 Km/h en 10,8 segundos y alcanzar una punta de 165 Km/h. Su consumo mixto se situaba en unos 4,3 l/100 Km homologados y contábamos con una caja manual de 5 relaciones con Stop/Start de serie.


Existe otra mecánica menos potente, pero aun así, suficiente para mover con brío los 865 Kg del Twingo (943 Kg en el caso del 0.9 TCe). Se trata de un motor tricilindrico 1.0 gasolina SCe que genera 70cv y cuyos consumos y prestaciones, son ligeramente inferiores.

En el caso del 0.9 TCe, objeto de nuestra prueba dinámica, no podemos decir nada más que cosas buenas, ya que las sensaciones que nos transmitió no nos las esperábamos.

90cv es una cifra bastante considerable para un vehículo meramente urbano, pero realmente no es la potencia en sí lo que nos sorprendió, sino la forma que tiene de entregarla. De hecho; cada vez que necesitábamos salir con celeridad de los semáforos, el pequeño Twingo no se amilanaba ante nada y arrancábamos casi siempre, los primeros. Si seguíamos pisando el acelerador, notábamos a la perfección la entrada del turbo y los cambios de marcha se sucedían de una manera fulgurante. !Es como un pequeño coche de rallies!.

La agilidad con la que nos desenvolvíamos entre el tráfico era impresionante, pero es que la capacidad de aceleración también lo era. La dirección siempre se nos mostraba muy directa e incluso cuando afrontamos un tramo de autovía y se nos endureció un poco más, ya que es de desmultiplicación variable; se nos mostraba un conjunto muy incisivo.

El sonido del motor sí que es verdad que se nos mete un poco en el habitáculo, pero en cuanto adquirimos algo más de velocidad ese sonido se torna incluso hasta un pelín racing. Curioso...
La verdad es que no es para nada molesto, ya que el coche está muy bien insonorizado, pero hay que tener en cuenta que el motor lo tenemos realmente cerca y algo, algo, es lógico que se escuche.

Y la verdad es que no viene nada mal, ya que el cuadro de relojes no contempla el cuenta-revoluciones, así que tenemos que utilizar el cambio "de oído" si queremos alcanzar esos consumos frugales que nos anuncia la marca.


Dinámicamente hablando, también nos sorprendió bastante. Ya no es que en ciudad se comporte de manera excelente, sino que ya una vez en carretera abierta no se amilana ante nada y el único handicap que tiene son sus limitadas prestaciones máximas. El coche alcanza velocidades legales muy rápido y las mantiene e incluso las supera sin ningún tipo de problema.

Las suspensiones son tirando a firmes, pero nunca se nos mostraron incómodas. Simplemente, contenían a la perfección los cambios bruscos de dirección a los que sometimos al conjunto. Otra cosa que nos llamó la atención, es su estabilidad y neutralidad de reacciones, ya que a pesar de tener la mayor parte del peso detrás, además de la tracción, no encontramos ningún indicio de sobreviraje.
En cuanto a los frenos, también son suficientes a la hora de detener el conjunto de una manera bastante solvente.

Básicamente era como conducir un pequeño kart carrozado...



Conclusión final.

El Renault Twingo nos sorprendió mucho. Sabíamos que por configuración iba a ser un coche ágil en las grandes urbes, pero lo que no sabíamos es que también nos podía resultar bastante apropiado en carreteras abiertas.


Se nos mostraba un coche muy noble de reacciones e incluso forzando un poco a la máquina, el nuevo Twingo permanecía impávido y obedecía todas nuestras órdenes sin rechistar.
La dirección era muy directa y el esquema de suspensiones nos ofrecía un compromiso justo entre confort de marcha y deportividad (a pesar de que no estemos hablando realmente de un coche deportivo...)
Muy estable, muy seguro y bastante "juguetón" y divertido en tramos con curvas enlazadas, al igual que lo es callejeando por la ciudad.

El motor es muy potente para un vehículo urbano, así que como hemos dicho anteriormente, no podemos ponerlo ninguna "pega". Acelera de manera contundente, no vibra en exceso, aunque sí que mantiene un grado de rumorosidad que se cuela en el habitáculo, sus reacciones son fulgurantes, también gracias a la caja de cambios de cinco relaciones bastante cortas y que nos hacen aprovechar el par disponible en cada momento y sus consumos homologados de 4,3 l/100 Km son bastante ajustados, teniendo en cuenta que estamos hablando de una mecánica de gasolina.

Por diseño, contamos con la frescura que le proporciona esa capacidad camaleónica de transformarse y personalizarse al gusto del consumidor. Con unos trazos no muy elaborados, aerodinámicamente hablando, pero muy atemporales y del gusto de la población más juvenil, los chicos de Renault creemos que han acertado de pleno y el toque nostálgico que le proporciona el "aproximarse" a las líneas maestras del mítico y querido R5, le aportan un valor más atractivo si cabe.


En el interior también nos encontramos bastante cómodos, con unos asientos que sujetan bastante bien el cuerpo y un cuadro de mandos a juego con el acabado de la carrocería y los vinilos, muy original.
Plásticos duros predominan por el habitáculo, pero conforman una estructura bastante vistosa y le aportan un toque de color muy propio de los coches urbanos del siglo XXI. La posición de algunos de los mandos no era la más acertada, ya que no estaban iluminados y tenías que apartar la vista para encontrar, por ejemplo, el botón que desconecta el Stop/Start. Pero generalmente, todo lo demás estaba en la posición idónea y era muy sencillo de manejar, sobre todo si incorpora la premiada pantalla táctil multifunción R-Link, desde la que se puede controlar todo de una manera muy sencilla.


No nos entusiasmó una especie de cenicero, guantera o cofre para dejar cosas situado en la base del salpicadero y que se movía continuamente ya que estaba suelta para poder llevársela. Debajo de ahí, había dos prácticos posavasos, así que no entendemos muy bien la función y la situación del "cofrecito" que parecía incorporado a última hora...

La habitabilidad está bastante lograda para que cuatro ocupantes se desplacen cómodamente dentro del Twingo, sobre todo si tenemos en cuenta sus contenidas medidas exteriores. Bien por espacio para las piernas y por altura, aunque no tanto por anchura.
El maletero es aprovechable por sus formas y muy accesible gracias al portón de cristal integral, aunque su capacidad se nos antoje un tanto discreta con 188 litros.

El nuevo Twingo llega para ganarse el corazón de los más urbanitas y de los y las jóvenes que necesiten un vehículo para aumentar su sensación de independencia. Es perfecto para circular entre el tráfico más colapsado y aparcar casi en cualquier espacio disponible. Ágil, cómodo, llamativo..., y con el motor de 90cv, también es bastante solvente en trayectos inter-urbanos, manteniendo unos consumos frugales.

El nuevo Twingo tiene muchas aptitudes para volver a ser un super-ventas en su categoría y con unos precios que parten desde los 11.700 euros, son un buen reclamo para conseguirlo.







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