Prueba: Ford Mondeo 2015 2.0 TDCi Titanium

!Por fin ha llegado!. El nuevo Ford Mondeo lleva haciéndose de rogar en Europa desde hace más de dos años, pero por fin podemos disfrutar de la berlina media del fabricante americano por estos lares.


En el mercado estadounidense se comercializa con el sobre-nombre de Ford Fusion y allí lleva "dando guerra", como hemos dicho antes, desde hace más de dos años. Es una berlina popular y hasta compite en las famosas carreras de la NASCAR, eso sí, con los mismo trazos pero con la carrocería fabricada en fibra cubriendo la estructura de seguridad que protege a los pilotos.

El caso es que el nuevo Mondeo es un producto global, que es la nueva estrategia que siguen la mayoría de las marcas después del varapalo que les supuso la famosa crisis, en la que se encontraron con varios vehículos fabricados de manera específica para diferentes países y en los que invirtieron muchos recursos humanos y económicos a los que tuvieron que hacer frente. Como consecuencia de ello, ahora fabrican un mismo producto para todos los mercados mundiales, solo que en cada latitud, poseen unas especificaciones concretas según el tipo de conductor, las carreteras, la forma de conducción y sus requerimientos.

Pues bien, no entendemos el porqué de la tardanza en llegar al mercado europeo del nuevo Mondeo, pero lo que está claro es que de tanto esperarlo, teníamos unas ganas enormes de "echarlo el lazo" y comprobar en primera persona hasta que punto han mejorado un producto ya de origen, bastante bueno.

A simple vista puede pareceros que no ha cambiado en exceso, y puede que en parte tengáis razón (solo en parte), pero como dicen los alemanes; "si algo funciona ¿por qué cambiarlo?". Los cuartos traseros son bastante similares a lo que ya conocíamos en la anterior generación, solo que ahora se beneficia de unos nuevos grupos ópticos de tecnología LED, que nos proporcionan una nueva visión y una gran visibilidad respecto a los coches que nos preceden.

Es en el frontal donde se perciben los grandes cambios y donde se carga todo el peso de la personalidad de la berlina. Recibe la nueva "mirada" marca de la casa, con unos faros inteligentes de iluminación LED con luces diurnas incorporadas, además de las luces intermitentes progresivas, también con diodos LED, que se van iluminando progresivamente de derecha a izquierda y que son realmente hipnotizantes y muy vistosas.


La parrilla delantera pertenece también al nuevo lenguaje de diseño dinámico de la marca y ya la vimos en la prueba que hicimos hace un par de meses al nuevo Ford Focus y que podéis ver de nuevo si pincháis AQUÍ.
Es una parrilla bastante original, cromada y con claras reminiscencias a las que montan la gama completa de Astón Martin en sus preciosos deportivos. Gracias a las nervaduras muy marcadas del capó delantero y a esa parrilla, junto con el color Plata Sky de nuestra unidad, muy similar al gris que utilizan también en la marca de Gaydon; había momentos en los que un primer golpe de vista nos podía llevar a equívocos razonables. Y es que el frontal del nuevo Mondeo es realmente precioso, pero sobre todo, poderoso, al igual que los super-deportivos ingleses.

Pero no estamos hablando del deportivo predilecto de James Bond, sino de una berlina, que a pesar de pertenecer a una marca generalista, tiene cierto halo premium y se postula como un rival muy serio para las berlinas medias del resto de marcas.

Es un coche realmente grande, muy apto para recorrer grandes distancias con total comodidad y confort de marcha. Con una longitud de 4,87m y una distancia entre ejes de 2,85m; el nuevo Mondeo nos ofrece una habitabilidad impresionante y un maletero en el que cabe prácticamente de todo, con 550 litros de capacidad sobre una superficie muy aprovechable y además un gran acceso, ya que contamos con un enorme portón, la boca de carga es muy grande y está situada cerca del suelo.


Si nos adentramos en el interior, nos encontramos con una calidad de materiales y unos ajustes muy bien cuidados, con unos asientos de cuero opcional, que sujetan muy bien el cuerpo y nos ofrecen un mullido perfecto; ni muy duro, ni muy blando. En la banqueta posterior nos encontramos con excelentes cotas de anchura y de espacio para las rodillas, incluso de altura, aunque como consecuencia de la suave, pero pronunciada caída del techo hacia la zaga; los más altos encontrarán ese techo relativamente cerca de la cabeza. Pero el diseño y la inclinación del respaldo está bastante estudiado y solo si se es muy alto, encontraremos ese problema.

Las butacas delanteras son auténticos sillones de salón; cómodas, amplias y en nuestro caso, el asiento del conductor era totalmente eléctrico y se desplazaba hacia atrás automáticamente cada vez que apagábamos el vehículo para facilitarnos la salida del mismo. Cuando volvíamos a ponerlo en marcha, ese asiento se colocaba de nuevo en la posición de conducción establecida y memorizada, puesto que contaba hasta con tres memorias para tres conductores diferentes. Es un detalle muy sibarita que además, casa perfectamente con sus "maneras" y el excepcional puesto de mando del que goza.


Ya lo hemos comentado alguna vez más, pero la ergonomía que nos presentan los nuevos modelos de la marca americana es casi perfecta. Cuentan con varios robots que simulan los movimientos más habituales de los conductores y en base a esos estudios distribuyen los mandos de la consola. Así que como nos ocurrió con el Ford Focus, el puesto de conducción nos pareció realmente bueno.

El salpicadero nos deleita en esta ocasión, con un diseño bastante más "limpio" y en donde la pantalla táctil de 8" cobra un protagonismo especial, ya que desde ahí, podemos manejar prácticamente casi cualquier parámetro del vehículo, desde el sistema de climatización bi-zona (que también cuenta con mandos físicos), pasando por el ordenador de a bordo, el navegador o el equipo de sonido, entre otros gadgets. El volante multi-función, también cuenta con varios mandos para activar el Bluethooth, el control de velocidad de crucero, que puede ser adaptativo en opción... Pero si aun así, si no queremos que nuestras manos grasientas "ensucien" los mandos del precioso salpicadero; podemos activar ciertos parámetros por medio de comandos de voz gracias al sistema SYNC, desarrollado por Microsoft y que tampoco nos cansaremos de decir que nos ofrece un funcionamiento perfecto y siempre entiende nuestras órdenes de manera correcta.

Para completar el equipamiento de serie de nuestra unidad, elementos como los asientos calefactados y de regulación eléctrica, faros inteligentes Full Led autoadaptativos, sensores de lluvia y luces, sistema de aparcamiento asistido con sensores en todo el contorno del vehículo, lector de señales de tráfico, ordenador de a bordo, llantas de aleación de 17", sistema de alerta al conductor por cambio involuntario del carril, asistente de arranque en pendientes, no podían faltar, además de existir una extensa gama de opcionales más como asistencia de mantenimiento de carril, sistema BLIS de alerta por vehículo en ángulo muerto o cámara trasera de asistencia al aparcamiento entre otros.

Vamos con la motorización que nos tocó en suerte. Se trata de todo un 2.0 TDCi con 150cv asociado en nuestro caso a una caja de cambios manual con 6 relaciones, pero que también es posible adquirirlo con una caja automática PowerShift también de 6 relaciones. Cumple con la normativa Euro6 y es un motor totalmente actualizado y que estará vigente durante un periodo bastante largo en el tiempo.
Es una mecánica progresiva en reacciones pero con cierta "patada" durante los primeros compases de aceleración. Tiene una buena cantidad de par máximo de 350 Nm debajo del pedal, lo que nos permitirá realizar maniobras de adelantamiento y aceleraciones de una manera bastante contundente.


Las prestaciones máximas están también aseguradas en todo momento y los consumos homologados son bastante parcos, si tenemos en cuenta que hablamos de una berlina que supera los 1.500 Kg de peso, ya que se conforma, aproximadamente, con unos 5,3 l/100 Km en ciclo mixto.

Las otras opciones mecánicas las componen un 1.5 EcoBoost con 150cv y un 2.0 EcoBoost con 240cv como las variables alimentadas por gasolina y entre los diésel, además del 2.0 TDCi que montaba nuestra unidad de pruebas, podemos contar con el mismo bloque motor pero con 180cv o un 1.6 TDCi con 115cv.

Más adelante se incorporarán otras variables como el 1.0 EcoBoost de 125cv, un 2.0 TDCi de 210cv y el híbrido 2.0 HEV de hasta 177cv entre los dos motores (eléctrico-térmico).

La dinámica de conducción es directamente, muy confortable. El Mondeo es un gran coche para afrontar largas travesías de la manera más cómoda y silenciosa posible, ya que si, a pesar que el motor TDCi es sonoro desde el exterior, en el interior no se aprecia absolutamente nada, ya que cuenta con un sistema en el que los altavoces del equipo de sonido contrarrestan los posibles ruidos parásitos que pueden proceder del motor.

El esquema de suspensiones también realiza un buen trabajo a la hora de proporcionar un confort de bandera dentro del habitáculo, ya que tienen un tarado bastante liviano y absorben las irregularidades del asfalto de una manera extraordinaria. Esa ventaja se vuelve un poco en su contra, si nos disponemos a realizar una conducción deportiva y con cambios bruscos de dirección, ya que a pesar de que contenga muy bien las masas e inercias de la carrocería, esa suspensión orientada al confort nos puede provocar cierta sensación de que no lo tenemos todo bajo control y automáticamente; ejerceremos menos presión sobre el pedal del acelerador.


Con ello no quiero decir que nos pareciera un coche inseguro, ni mucho menos, ya que la electrónica, los sistemas de ayuda a la conducción, sus 5 estrellas de Euro NCAP, pero sobre todo, el dinamismo que conlleva el símbolo Ford en el frontal avalan su trayectoria, solo decimos que es un coche perfecto para viajar con total comodidad y no para "jugar" en una carretera virada. No obstante; el aplomo en curva es muy bueno, la dirección actúa de manera muy directa y los frenos no acusan mucho el desgaste por mucha "caña" que los demos.


Conclusión final.

El nuevo Ford Mondeo se ha hecho de rogar, y no entendemos el porqué, pero ya está aquí y ahora los europeos podemos disfrutar de una gran berlina remodelada y preparada para gustar y hacer disfrutar de una conducción placentera a sus potenciales clientes.


Es una berlina muy vistosa y a pesar de que no a sufrido unos cambios muy profundos en lo que a diseño se refiere, ese nuevo frontal se nos antoja muy poderoso y le imprime un grado de personalidad bastante imponente dentro de lo que se estila en el segmento.

A pesar de ser una marca generalista, el nuevo Mondeo apunta a lo más granado de la sociedad de las berlinas medias con unos acabados sublimes, un porte de carácter premium y una tecnología, que hasta hace bien poco era coto privado de las alternativas superiores tanto de segmento, como de factura.

El confort interior a dado un paso adelante respecto a la generación anterior y la ergonomía y posición de todos los mandos es perfecta para que el conductor se sienta cómodo y no tenga que apuntarse a clases de contorsionismo para activar algún menú o mando.

La habitabilidad en cada una de sus plazas está también bastante lograda, aunque por diseño, los más altos podrían rozar con sus cabezas en las plazas posteriores. En cuanto al maletero, la increíble boca de carga y una gran capacidad, aseguran el transporte de varias maletas y enseres e incluso es bastante utilizable si queremos realizar alguna mudanza o algo así...

Existen (y existirán) mecánicas aptas para todos los gustos, pero en el caso que nos ocupa, el 2.0 TDCi de 150cv, nos parece un motor muy equilibrado, bastante parco en consumos y destaca más por su voluntariedad que por su capacidad para dejarte "pegado" al respaldo, aunque empuja desde muy abajo y gracias a su destacable par máximo, las recuperaciones son dignas de mención.

A partir de 26.750 euros podemos adquirir todo un Mondeo con un 1.6 TDCi de 115cv y acabado Trend sin opciones. Una unidad como la de nuestra prueba y con algunos elementos opcionales, se quedaría en unos 31.500 euros, lo cual y teniendo en cuenta el equipamiento, la motorización y las sensaciones que nos brindó en todo momento; me parece una muy buena adquisición con un precio realmente ajustado.


El nuevo Mondeo es un gran coche y no me refiero solo al tamaño. Es cómodo, es capaz, es muy tecnológico, silencioso, seguro, en cierta medida, dinámico... Pero sobre todo; es un gran coche para devorar kilómetros de asfalto si acusar ningún tipo de desgaste, con unos parcos consumos y una potencia disponible más que suficiente.

La espera, ha merecido la pena...




Entradas populares de este blog

¿Cual es el mejor neumático?

Prueba Mitsubishi ASX 160 DI-D Motion 4WD

Prueba: Seat Ateca 1.0 TSI Style