Prueba: Jeep Renegade 1.6 Multijet II Limited.



Desde que Sergio Marchionne tomó las riendas del Grupo Fiat, las cosas han cambiado de una manera asombrosa y con Jeep, la revolución ha sido también considerable.

Es el caso del coche que os presentamos hoy de alguna manera. Cuando escuchamos la palabra Jeep, lo primero que nos viene a la cabeza son esos todo-terreno puros llenos de barro, surcando trialeras imposibles, dando botes espectaculares y comprimiendo y extendiendo al máximo sus elaboradas suspensiones.

Pues bien, el Jeep que os vamos a presentar hoy, mantiene la genética de sus hermanos mayores, aunque el público al que va destinado engloba a muchos más perfiles de clientes. Si en su día probamos el Jeep Grand Cherokee y destacamos sus capacidades off road además de la suntuosidad de sus acabados y equipamientos, el Jeep Renegade es el coche más pequeño que ha fabricado la marca hasta el día de hoy y está orientado más al uso cotidiano. De hecho; su plataforma está compartida con la del Fiat 500L.


Sus líneas generales son muy poderosas manteniendo el frontal característico de la marca, esta vez, mejor que en ninguno de sus modelos, ya que cuenta con la famosa parrilla frontal de láminas flanqueada por los típicos y originales faros redondos que son los que conforman la identidad de la enseña norteamericana. Podéis jugar a contar en cuantos lugares os encontráis el símbolo repartidos por todo el habitáculo e incluso, en la tulipa de los originales pilotos traseros.

En el diseño exterior nos encontramos con una carrocería totalmente cúbica y con trazos rectilíneos por doquier. La excelencia aerodinámica se ha dejado a un lado y se ha preferido contar con un espacio interior mucho más aprovechable en todas sus cotas, sobre todo en altura, ya que el techo nos queda muy lejos de nuestras cabezas.
Esos trazos le aportan un gran toque de rotundidad al conjunto, junto con la parrilla frontal característica y que evoca claramente, tiempos pasados. Los pilotos traseros también conservan las formas cuadradas de los que montaban sus ancestros de la 2ª Guerra Mundial, pero el toque de originalidad lo aportan sus intermitentes en forma de X que son muy vistosos y atractivos.

Es un SUV compacto de 4,25 metros, suficientes para albergar con total comodidad a 4 ocupantes que se encontrarán con mucho espacio disponible, ya que la plaza central está un tanto limitada por anchura. También cuenta con un maletero suficiente de 351 litros, con formas extremadamente regulares y muy aprovechable.


Una vez acomodados en el interior, nos encontramos con un puesto de mando de apariencia robusta con unos acabados impecables y reminiscencias claras que nos recuerdan el mundo off road. Para empezar, el original asidero que se encuentra en frente del asiento del acompañante, es un legado que procede de vehículos mucho más capaces en el campo como el Wrangler. El volante, de tamaño justo y un tacto agradable, aglutina varios mandos que conectan elementos como el Bluethooth, los mandos del equipo de sonido, el control de velocidad de crucero...


Detrás, nos encontramos con una capilla de relojes simple y de muy fácil lectura, bordeados por un aro en forma de engranaje y una mancha en la parte alta del cuenta revoluciones que simula un salpicado de barro muy "pintón" y original. En el centro de los dos relojes, contamos con una pantalla LCD de 7 pulgadas correspondiente al ordenador de a bordo, con una buena visión y en donde nos encontraremos la imprescindible información auxiliar como los consumos, el tiempo de viaje, la media de velocidad o la grafía del asistente de cambio de carril involuntario en donde un Renegade a escala cambia de color para advertirnos, ademas de hacer que vibre el volante de manera sutil para que enmendemos nuestro despiste.

El resto del cuadro es muy Jeep. La consola central está situada de manera muy vertical y los mandos están muy bien orientados para que el conductor no tenga que realizar esfuerzos innecesarios. La pantalla del navegador/equipo de sonido (Uconnect) de 6,5 pulgadas está muy a mano y es táctil y los mandos del climatizador bi-zona se sitúan justo por debajo.

Lo único que pude quedar un poco a desmano es el control del sistema Selec-Terrain (solo disponible para las versiones con tracción total) y el puerto USB.
Nuestra unidad contaba tan solo con tracción delantera y las ruedas estaban orientadas al uso exclusivo por asfalto, pero en las versiones con tracción total, podemos elegir dos modalidades de tipo de tracción: el Jeep Active Drive y el Jeep Active Drive Low, con una especie de reductora que se activa de manera electrónica y que sería el más campero y con mayor capacidad para circular fuera del asfalto, con 20 o 22 cm de altura libre al  suelo (nuestra unidad de tracción delantera solo tenía 17cm).


El sistema Selec-Terrain nos permite elegir entre cinco tipos de conducción diferentes y el Renegade se adapta de manera electrónica al medio por el que nos movamos según nuestra elección, para proporcionarnos el mayor agarre y la mayor seguridad en todo momento.
Las cinco modalidades de conducción son: Auto, Nieve, Arena, Barro y modo rocas, exclusivo solo para la versión Trailhawk. Este sistema también cuenta con control de descenso y es muy simple de utilizar, además de ser muy efectivo.

Como hemos dicho, por desgracia nuestra unidad no contaba con tracción total y estaba más orientada a un uso cotidiano por carretera, aunque sí que nos permitirá que nos adentremos por pistas en buen estado de vez en cuando.
Es una lástima que nos presten todo un Jeep y no podamos aprovecharnos de esas actitudes que se le suponen a casi cualquier producto de la marca, aun así y como no tenemos remedio, hicimos alguna que otra incursión sobre pistas embarradas, tramos con nieve y lo sometimos a un pequeño ejercicio de trialeras, pero sinceramente; aunque apuntaba ciertas maneras, si queréis un Renegade con la garantía de que sea capaz de hacer sus pinitos en tramos relativamente abruptos, decantaros por cualquier unidad de tracción integral...


En carreteras convencionales, el Renegade se comportaba de manera muy noble y las suspensiones trabajaban a la perfección para ofrecernos un gran confort de marcha. Esas suspensiones se nos mostraban ciertamente firmes, y contenían muy bien los posibles balanceos de la carrocería, además de transmitirnos con fidelidad, lo que ocurría debajo de nosotros. La dirección también era muy directa y cumplía con nuestras órdenes de manera milimétrica.

El equipamiento de serie en nuestro acabado Limited estaba bastante bien, aunque había algunos flecos que deberían limar, como por ejemplo, la inclusión de serie de los sensores de lluvia y luces, ya que según nos comentaron, vienen en un paquete opcional junto con los faros de xenón y que custa la ridícula cantidad de 800 euros. Son sistemas que vienen por defecto en casi todos los coches de cualquier segmento y no entendemos el porqué han decidido contemplarlo como un paquete opcional...

Por lo demás, nuestro Renegade cumplía de sobra con las expectativas de cualquier usuario ya que entre otras cosas, incluía llantas de aleación de 17 pulgadas, navegador, ordenador de a bordo, asistente de cambio involuntario de carril, sistema aviso de colisión frontal con mitigación de impacto, Start/Stop, arranque y apertura de puertas Free Key, climatizador bi-zona, control de velocidad de crucero, sensores de aparcamiento delanteros y traseros con cámara de apoyo, Bluethoth, puerto USB y hasta un enchufe de 220V en los asientos posteriores. Como opcionales podía contar con asistente de ayuda al aparcamiento, control de crucero adaptativo, asistente de aviso de ángulo muerto, cristales tintados, techo solar panorámico, que incluso puede ser desmontable para disfrutar en verano de la conducción a cielo abierto, entre otras cosas.


También podemos personalizarlo a nuestro gusto con algunos aditamentos estéticos realizados por el preparador de la marca Mopar e incluirle diferentes vinilos, paneles para el interior, llantas exclusivas...

Nuestra unidad de pruebas montaba el ya conocido 1.6 Multijet II del Grupo Fiat, con el que ya tuvimos una toma de contacto cuando probamos el Fiat 500L Trekking.
Es un motor que genera 120cv y bastante voluntarioso en cuanto a su funcionamiento, ya que nos brinda un buen empuje desde bajas revoluciones y es suficiente para mover con agilidad al Renegade, aunque si vamos a viajar cargados, es más recomendable adquirir una mecánica más potente. Iba asociada a un cambio manual de 6 relaciones con un guiado muy preciso y muy bien escalonadas.


El resto de las motorizaciones disponibles son un 1.6 E.TorQ con 110cv y un 1.4 Multiair con dos gamas de potencia de 140 y 170cv, como los representantes de gasolina y además de nuestra mecánica, un 2.0 Multijet II también con potencias de 140 y 170cv. Todos montan de serie el sistema Star/Stop y los motores más potentes y con tracción total, van asociados a una caja de cambios automática de 9 relaciones, existiendo una de doble embrague opcional para la mecánica de gasolina de 140cv y tracción delantera.



Conclusión final.

El nuevo Jeep Renegade será un objeto de deseo y un punto de acceso para los nuevos clientes que quieran conducir un SUV con una estética más campera, aunque muy cómodo en trayectos por carreteras convencionales.


A su diseño original y con la filosofía que solo Jeep puede plasmar en sus vehículos, debemos sumarle un gran espacio interior, un gran equipamiento, un voluntarioso motor diésel y un confort de marcha especialmente reseñable.

Que un Jeep como nuestra unidad de pruebas, no tenga las capacidades camperas que se le suponen a los productos de la marca, y que sea un vehículo excepcional para movernos con agilidad entre el tráfico de nuestras urbes y viajando por carreteras convencionales, nos dejó un poco contrariados. Pero aun no estando preparado para afrontar una conducción off road plena, el Renegade con tracción delantera apuntaba maneras, así que suponemos que las versiones con tracción total, mayor distancia respecto al suelo y las ayudas electrónicas del Selec-Terrain, pueden ser unos muy buenos compañeros de aventuras de fin de semana por lugares inhóspitos a los que solo un Jeep podría acceder.


El Renegade con tracción delantera y 120cv se nos mostró como un coche noble en reacciones y con una comodidad de marcha increíble, en donde las perfectas suspensiones y el silencio del sorprendente habitáculo, nos proporcionaron una experiencia dinámica muy confortable en todo momento.

Es una mecánica frugal en cuanto a consumos, ya que tan solo cuenta con un gasto de 4,6 l/100 Km en ciclo mixto homologados y nosotros atesoramos durante nuestra prueba unos 6,5 l/100 Km lo que no es mucho para un vehículo de estas características y peso. También posee una buena aceleración desde la zona baja del cuenta-revoluciones, pero las recuperaciones se ven limitadas por unos desarrollos bastante largos desde 4ª velocidad, así que tendremos que tirar de palanca de cambios en adelantamientos y puertos de montaña, o eso, o adquirir una mecánica más potente, que habiendo opciones...


El equipamiento de serie en nuestro acabado Limited era bastante extenso, con excepción de algunos pequeños gadgets que entendemos que deberían montar de serie por defecto. El habitáculo está muy bien aprovechado gracias a sus formas cúbicas y los tapìzados y materiales utilizados son de primer orden además de ofrecernos una imagen de solidez miremos por donde miremos.

Su dinámica de conducción (por lo menos en carretera), está muy lograda y es un vehículo con un rodar muy confortable y está muy bien aislado del exterior. La dirección siempre se nos mostró muy directa y comunicativa, las suspensiones eran firmes y contenían muy bien las posibles derivas del vehículo, los frenos eran suficientes y gracias a la compacidad del conjunto, se nos mostraba un coche muy ágil en ciudad y en carreteras viradas, lo cual es muy loable si tenemos en cuenta su altura y que no cuenta con ninguna pretensión deportiva.

Es contradictorio que un SUV compacto, ágil, confortable y con una excepcional conducción por carretera, venga de la mano de una marca como Jeep, pero los tiempos cambian y la marca norteamericana solo se adapta a los nuevos tiempos.


El Jeep Renegade con tracción delantera es un coche ideal para todos aquellos que quieran desmarcarse de la mayoría, adquiriendo un vehículo original, con una estética poderosa y que quieran un coche muy apto para desplazarse de la maneras más confortable con la familia los fines de semana o simplemente a la que le guste viajar o practicar deporte al aire libre, sin que por ello tengan que recurrir a una carrocería "aparatosa" para sus quehaceres diarios en la ciudad.
Pero Jeep no deja de lado a sus clientes convencionales y existen versiones del Renegade con las aptitudes off road suficientes para todos aquellos que quieran disfrutar de la naturaleza a su manera...

¿Tú que eres?. ¿Más de ciudad o de campo?. ¿Te gusta la comodidad o mancharte las manos?. Sea como fuere; hay un Renegade para ti...


Este post está dedicado especialmente al padre de Héctor, nuestro gran fotógrafo, fallecido recientemente, y al que le hubiera gustado compartir esta prueba con nosotros, ya que realizamos el reportaje fotográfico en su pueblo, Hermosilla (Burgos) y en varios de sus lugares preferidos, ya que también era un gran amante de la naturaleza y de este tipo de vehículos adaptados para disfrutar de ella. 



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