Prueba: Audi A5 Sportback S-Line 2.0 TDI


Hoy es uno de esos días en el que te levantas de buen humor. Te lavas la cara, desayunas tu café con leche con una tostada y un zumo de naranja recién exprimido, los rayos de sol inundan tu piso, te pones una americana, unos vaqueros y una camisa (lo que viene a ser "arregladito" pero informal), coges el maletín con tu portátil, el móvil y los informes y sales de casa dispuesto a ir a la oficina. Bajas al garaje y ahí está recibiéndote con las vistosas luces LED encendidas dándote los buenos días, el vehículo que hará que esboces una ligera sonrisa y el vehículo que hace que te sientas un triunfador.

Eres un joven preparado, con algo de suerte y un trabajo motivador que te gusta, y por supuesto; tu coche es la proyección de tu fortuna en la vida.


Sería un gran encabezamiento para un anuncio en el que el protagonista fuera el mismo coche que veis en las fotos, ya que es un gran coche, con aires de coupé pero con ciertos tintes clásicos que le proporciona esa carrocería de berlina y tiene ese toque "macarra" que lo diferencia de los demás gracias a ese paquete opcional S-Line, pero sobre todo, a esas espectaculares llantas de 19 pulgadas que harán crujir ciertos cuellos a su paso.

De hecho; cuando fui a recoger el coche a Ural Motor (concesión de Audi y Volkswagen en Burgos), me quedé embobado mirando alrededor los matices que hacen del A5 Sportback un coche diferente, pero también; lo bien que le quedaba ese acabado S-Line y de qué manera vestía a la carrocería.

El Mercedes CLS abrió en su momento un nicho de mercado inexistente que era el de las berlinas con estética coupé y viendo el éxito de aquél concepto, muchos fabricantes se apuntaron a la moda. Audi no podía perder la ocasión y con el A7 Sportback crearon un precioso vehículo y un digno y correoso rival para la marca de la estrella. Se inventaron un segmento a caballo entre el común A6 y el enorme y señorial A8, en el que el A7 se colaba como una alternativa más exclusiva que el A6 y más deportiva que el A8.

Pero el caso del A5 Sportback se torna un tanto diferente. Curiosamente no es una berlina con tintes coupé derivada del A6, sino que directamente es un A5 con carrocería coupé al que le han añadido otras dos puertas y lo han alargado.

Mantiene las líneas del precioso A5 coupé que tantas pasiones levanta (curiosamente entre las féminas mucho...), pero con esta nueva carrocería Sportback le sumamos un plus de habitabilidad y versatilidad que no teníamos con la carrocería coupé.

La conclusión es que es un coche muy bello, con unas líneas fluidas pero rotundas y con cierto aire diferenciador y exclusivo con el que no cuentan por ejemplo, en berlinas más convencionales como el A4 o el citado A6.

Ahora bien; si el A5 Sportback aun no os convence como tal, ¿qué os parece si le incluimos el paquete S-Line para darle un poco más de personalidad?. Pues no podíamos tener una decisión más acertada, ya que el resultado es lo que veis en las imágenes; una berlina simplemente espectacular.


Ese paquete con aires deportivos incluyen elementos como un kit de aditamentos para la carrocería, compuesto por unas nuevas taloneras, unos parachoques específicos, tanto delanteros como traseros, distintivos repartidos por el interior del habitáculo y en el umbral de las puertas, volante deportivo de cuero multifunción, asientos más deportivos, unas suspensiones más firmes y sobre todo; una gama de espectaculares llantas de aleación que en nuestro caso, remataban la estética agresiva que nos sugería el conjunto en cada uno de sus flancos.

Era tal la presencia, que a simple vista nos podría parecer que estamos ante un coche con más de 200cv desbocados, pero no. La magia del paquete S-Line radica en que podemos incluirlo a casi cualquier motorización o modelo de la gama de la marca alemana y en nuestro caso, se trataba de un A5 relativamente "básico", con el motor 2.0 TDI que arroja una "discreta" cifra de potencia de 150cv.

Lo de discreta lo pongo entre comillas por dos razones. La primera es que 150cv es una gran potencia que mueve con soltura al A5 Sportback y mantiene unos consumos ajustados de 4,5 l/100 Km en ciclo mixto homologado por la marca. La segunda es que con un par motor de 320 Nm, el A5 Sportback destaca por una entrega de fuerza descomunal desde muy bajas revoluciones que en ocasiones, hacía que el coche husmease el asfalto intentando encontrar un mínimo de adherencia con las ruedas delanteras para catapultarnos hasta la siguiente curva.

Sí amigos; a pesar de la impresionante banda de rodadura de los neumáticos que estaba en contacto con la carretera, la fuerza que transmitía el motor al eje delantero cuando realizábamos los ejercicios de aceleración, hacían perder por un breve espacio de tiempo la adherencia y los neumáticos tenían que trabajar duro para hacer que nuestras instrucciones a golpe de acelerador se transmitiesen al asfalto de manera instantánea. Hemos probado varios vehículos con 150cv y que tenían una respuesta muy buena, pero la manera que tiene de entregar la potencia este Audi, es simplemente contundente.

Con ese bloque motor, la berlina con aires de coupé es capaz de acelerar de 0-100 Km/h en 9,4 segundos y la velocidad máxima a la que podemos acceder antes del corte de inyección es de 215 Km/h, más que suficientes para perder todos los puntos en un día. Menos mal, que estamos hablando de una motorización "discreta"...

Con 320 Nm de par máximo las recuperaciones se nos antojan muy buenas y apenas tendremos que recurrir a la caja de cambios manual de 6 relaciones porque nos hemos quedado sin aliento, aunque sí que es cierto, que podría suceder el hecho que afrontemos una subida con el motor totalmente "muerto" y solo en ese caso, nos veríamos un poco faltos de respuesta. Pero esa situación con un coche que nos ofrece una entrega excepcional a partir de las 1.5000rpm vayamos en la marcha que vayamos es casi una utopía.

El motor y su funcionamiento son plenamente satisfactorios y la estética exterior es simplemente bestial. Ahora tendremos que analizar si su comportamiento es coherente con su planta de "chico malo", pero para eso tenemos que ponernos a los mandos primero, así que nos vamos a detener en el interior.

Abrimos las puertas sin marco (las cuatro), que nos sugieren que estamos precisamente ante una berlina muy especial, ya que es una solución que emplean los coupé más deportivos. Uno de los problemas es que se pierde un poco de aislamiento exterior, pero ese problema no lo tiene el A5. Cuando abrimos cualquiera de sus puertas, el cristal desciende unos milímetros para evitar roces y enganchadas con el marco superior y cuando la cerramos, el cristal vuelve a su posición inicial con un "plop" que desde dentro nos da la impresión que acaba de envasarnos al vacío, por lo que aseguramos que lo único que escucharemos en marcha es el rumor del viento bordeando las líneas de la carrocería y un sonido del motor en la lejanía...


Nos tiramos en los asientos de corte deportivo que sujetan nuestro contorno a la perfección. Sí, he dicho nos tiramos, porque el A5 Sportbak es tan sumamente bajo, que la expresión sentarse no es la más apropiada... La posición es realmente deportiva, con las piernas y los brazos estirados y muy cerca del suelo.

El cuadro de mandos es excepcional, con unos ajustes excelentes y unos materiales de primerísima calidad, en donde la combinación de plásticos duros, blandos, cromados y cuero, conforman un habitáculo que nos da una sensación de calidad plena.

Es extraño por otra parte, ya que con esa posición de conducción "tumbada", el salpicadero se nos antoja un tanto vertical y alto respecto a nuestro campo de visión, pero una vez encontrada la postura ideal, tiene la ventaja de que todos los mandos nos quedan muy a mano y curiosamente, la palanca de cambios, incluso nos parece que tiene una posición muy alta, pero es idónea para realizar transiciones entre una marcha u otra con una gran rapidez.

Alrededor de esa palanca de cambios, se sitúan varios mandos de control entre los que destaca el mando MMI con el que podremos movernos entre las múltiples funciones que nos ofrece el ordenador de a bordo en la pantalla de 7" con muy buena calidad de imagen,


Desde el mando "magico" e intuitivo situado detrás del cambio podremos seleccionar parámetros referentes al navegador, equipo de sonido o sistemas de control del vehículo, entre otras cosas. Es recomendable utilizarlo en parado, ya que a pesar de ser intuitivo y sencillo en el manejo, cuenta con muchas opciones que requerirán de nuestra atención.

La dotación de serie era también bastante completa, teniendo en cuenta que estamos hablando de un coche de gama media-alta. Además de los elementos mencionados anteriormente, equipaba control de velocidad de crucero y limitador de velocidad, climatizador automático, Stop/Start, sistema de control por voz, reproductor de DVD integrado y ranuras para doble tarjeta SD, sensor de luces y lluvia, faros de xenón Plus, asistente de arranque en pendiente, asistente da cambio involuntario de carril, asistente de ángulo muerto... pero algunos elementos de confort en el Audi son opcionales y habrá que esforzarse con la cartera un poco más para tener gadgets como faros auto-adaptativos, tapicería de cuero, asientos climatizados, techo solar, equipo HI-FI Bang&Oluffsen o un simple sensor de aparcamiento delantero, ya que el trasero si que existe, o cámara de parking trasera, que son dos elementos que hemos visto en coches de segmento inferiores y creo que deberían incluirlos dentro de la dotación de serie en un coche como este. También nos llamó mucho la atención que no cuente con una simple toma USB para conectar nuestro pincho de música preferido, lo cual nos parece un poco raro teniendo en cuenta que lo incluye casi cualquier coche por pequeño que sea...

La posición del conductor está realmente bien, ¿y el resto?. Pues la habitabilidad, en contra de lo que podáis pensar, debido a su contenida altura por lo menos; es bastante aceptable y a pesar de la pronunciada caída del techo en la zaga, tienes que ser bastante alto para que tu cabeza roce con el tapizado del techo. Mucho espacio para las piernas y en anchura, ya que cuenta con dos cómodas butacas traseras independientes, dejando una plaza central estrecha y prácticamente testimonial. Podemos incluir otro tipo de asiento en el que se homologue esa quinta plaza central, pero aun así, sería también bastante angosta.
El maletero es muy aprovechable y amplio, aunque pierde algunos litros debido a su escasa altura hasta la bandeja superior. Aun así, sus 480 litros de capacidad se nos antojan más que suficientes.


Pues visto. Ahora nos vamos a divertir... Arrancamos el motor utilizando la propia llave como botón de arranque y el cuatro cilindros cobra vida.

Con ese motor y en condiciones de tráfico reales, podemos circular de la manera más relajada posible entre el caos de la ciudad en hora punta. Las inserciones de marcha tienen unos recorridos correctos y a pesar de sus 4,75 metros de longitud, nos deslizamos perfectamente entre camiones de reparto, madres que van a recoger a los niños al colegio y gente que va o vuelve del trabajo. Todo mantenía una perfecta sintonía hasta que nos encontramos una calle un tanto descuidada por nuestro ayuntamiento y los baches formados por el desgaste habitual del paso de los años, se transmitían con total nitidez desde nuestras posaderas, pasando por nuestra columna vertebral, hasta llegar directamente a nuestros empastes que aguantaban a duras penas en su sitio...


Es uno de los precios que hay que pagar por poseer un coche con una estética brutal, pero con un esquema de suspensiones realmente duro y deportivo. Por eso, el punto fuerte del A5 Sportback son los grandes recorridos en los que nos trasladará del punto A al punto B de la manera más, rápida, frugal y relativamente confortable, que nos imaginemos. Y además, con mucha clase...

Si circulamos tranquilamente por vías con doble carril y bien asfaltadas, el A5 Sportback nos deleitará con una conducción muy placentera, eficiente y si queremos, a unas velocidades mantenidas bastante elevadas en total y en absoluto silencio.

Pero si un fin de semana nos apetece hacer una ruta de montaña con una cesta de picnic y desperezar nuestros cinco sentidos, el A5 Sportback nos ofrecerá un aplomo increíble curva tras curva, una motricidaz de otro mundo y una tracción que roza lo pornográfico. Con esas enormes ruedas es casi imposible perder el control de la situación. Las reacciones son muy neutras, la dirección muy directa y milimétrica y aunque intentemos por todos los medios descolocar al eje delantero o trasero, nos parecerá una tarea casi imposible. Es tal su excelente comportamiento dinámico, que deberíamos conducir como auténticos kamikaces tratando de hacer que salten todos los sistemas electrónicos de seguridad. Impresionante.



Conclusión final.

El A5 Sportback S-Line con el bloque 2.0 TDI reúne en un mismo envoltorio muchas de las características que nos gustan a las personas de entre 30 y 45 años principalmente. Y cuento con esas edades, porque a partir de los 45 eso de "tirarse" a un asiento, se convierte en un ejercicio de alto riesgo para la salud....


Posee una planta señorial, a la par que dinámica y con una estética muy deportiva que hará que muchas cabezas se giren a observar nuestra montura. Cuenta con una gran habitabilidad para cuatro ocupantes, que viajarán especialmente cómodos en cualquiera de sus cuatro plazas y tiene un maletero suficiente para transportar varias maletas de varios tamaños.

El equipamiento disponible es muy extenso y la tecnología, tanto de seguridad, como de confort como de infoentretenimento, colmará las expectativas de cualquier usuario que busque un coche de este segmento. La posición de conducción es muy deportiva, la sensación de calidad del habitáculo es muy buena y los materiales y ajustes son, como siempre, dignos de mención.

El hecho de tener algunos flecos en el equipamiento de serie y que haya que pagarlos de manera opcional cuando otros coches de segmentos inferiores lo incluyen, es una nimiedad si tenemos en cuenta que nos estamos moviendo dentro del segmento "premium", pero nos llama la atención que un coche de tal envergadura y en el que vas sentado realmente bajo, lo que a veces no nos permite apreciar el fin del capó, no cuente con sensores de aparcamiento delanteros, por no decir de la ausencia de algo tan básico como un simple puerto USB...

Si hablamos de comportamiento dinámico, solo tenemos un adjetivo; efectivo. Es un coche con el que podemos afrontar largas distancias de una manera confortable y a velocidades bastante superiores a las legales, con total seguridad y confort.

Aguanta también muy bien las situaciones de conducción deportiva y es que además, este coche en concreto, nos invita a explorar continuamente sus límites. La dirección es muy directa y milimétrica, las suspensiones son muy firmes, lo cual es excelente en una conducción dinámica, aunque no tanto en carreteras con firmes rotos. También tendremos que tener cuidado a la hora de afrontar baches más profundos, badenes, o los famosos "guardias tumbados" ya que su escasa altura respecto al suelo, puede hacer que rocemos muy fácilmente con los bajos del vehículo.


El motor es "discreto" entre comillas, porque si bien 150cv no os pueden parecer gran cosa, la entrega de potencia desde muy abajo y el par máximo de 320 Nm, nos convencerán de que es un motor muy brioso a casi cualquier régimen, con unas recuperaciones muy buenas y unas prestaciones máximas muy a tener en cuenta.
También tiene unos frugales consumos homologados en ciclo mixto de solo 4,5 l/100 Km y que nunca superarán los 5,7 en condiciones reales, por lo que podremos realizar muchos kilómetros con un solo depósito de combustible.


Ahora solo falta ahorrar un poco y reunir los aproximadamente 38.900 euros que nos pedirán por una unidad similar a la que ilustra este reportaje, que no es mucho teniendo en cuenta en los niveles de segmento y marca en los que nos movemos. Pero es que la exclusividad se paga y un concepto como el A5 Sportback con el precioso paquete S-Line está orientado a todos aquellos que saben lo que quieren, cuando lo quieren y porqué lo quieren y además, aprovechan el momento para cogerlo.

Coche busca a una persona muy segura de sí misma, familiar, extrovertida, dinámica, divertida, alegre, responsable y trabajadora. Se busca a un triunfador. Razón; Audi A5 Sportback S-Line.




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