Prueba: Mitsubishi ASX 180 DI-D Motion 2WD

Volvemos a la carga, después de las vacaciones de Semana Santa, con nuestra prueba semanal, y lo hacemos con uno de esos vehículos que no nos cansaremos de decir que están de moda; un SUV.


El coche que hoy os presentamos nació hace pocos años, fruto de la fiebre que se estaba viviendo con este tipo de carrocerías. Mitsubishi siempre nos ha ofrecido unos grandes y capaces todo-terreno puros y máquinas de asfalto muy efectivas, tanto, que todos conocemos la trayectoria del laureado Lancer EVO.

Pero los tiempos cambian y como habréis observado (y nosotros os lo hemos ofrecido y probado), la gama de la marca japonesa se ha visto renovada con la incorporación de nuevos modelos más comerciales como el Space Star, dentro del segmento de los urbanos, con el paso de la tracción total a solo dos ruedas motrices del Outlander o el experimento tan efectivo de dotar a esa misma carrocería con una mecánica híbrida enchufable en pos de un futuro más sostenible. Todos son vehículos más racionales y menos pasionales que las posibilidades que se nos ofrecían antaño, pero el cliente es el que rige las normas y ya sabéis lo que dice el dicho; "renovarse o morir".


El ASX es un claro exponente de esa renovación. Cuenta con una carrocería de tipo SUV muy atractiva y además, nos ofrece la posibilidad de contar con tracción delantera, ya que seamos serios; un porcentaje muy alto de los compradores de este tipo de vehículos nunca lo expondrán a condiciones extremas fuera del asfalto. Aunque existe también una versión con tracción total para los más aventureros.


Hace poco tiempo que sufrió un ligero lavado de cara y exteriormente se distingue por una parrilla frontal con forma trapezoidal y característica de la marca, con la incorporación de las luces de iluminación diurna en los flancos de las luces antiniebla.
Ese frontal se nos antoja poderoso y con unas líneas rotundas que lo distinguen de los diseños más afilados de otras marcas y le dan un aire mucho más campero de lo que en realidad es. Pero claro, es lo que realmente ha distinguido siempre a todos los productos de la marca de los tres diamantes.

En el resto de la carrocería no se aprecian cambios sustanciales sobre lo que ya conocíamos y tan solo haremos una reseña en la incorporación de nuevas llantas de aleación y algunos ligeros cambios en el interior y en la dotación de serie ampliada.


Hablando del interior; la verdad es que Mitsubishi cuida muy bien a sus ocupantes, empezando por el puesto de mando y eso es muy de agradecer.

La consola se nos presenta con un diseño muy limpio y simple, en el que todos los mandos se encuentran a mano y todo es muy fácil de activar y de interpretar. Hasta la capilla de los relojes nos parece suprema, ya que nos ofrece una información muy legible y completa en todo momento, con información adicional en el centro procedente del ordenador de a bordo.


El volante de buen tacto y forrado en cuero, tiene mandos auxiliares de elementos de confort como el Bluetooth, el control de velocidad de crucero, el ordenador o los controles de la radio, todo sin tener que soltar las manos. Por otra parte, en el centro, nos encontramos una pantalla táctil de 6,1 pulgadas, que en nuestro caso tan solo nos ofrecía información del equipo de audio, pero que opcionalmente puede pedirse con navegador o bien, contar con el equipo HI-FI de la marca Rockford Fosgate de 710W y 9 altavoces. Debajo nos encontraremos los mandos del climatizador bi-zona automático y varios huecos porta-objetos repartidos por todo el habitáculo. 


Además de todo lo que os hemos comentado, nuestra unidad de pruebas con el acabado intermedio Motión, contaba con lunas traseras tintadas, llantas de 17", sensores de lluvia y luces, sensores de aparcamiento traseros y delanteros con cámara trasera de apoyo, techo solar panorámico con luz ambiental LED, luces de xenón Super-HID o sistema de ayuda de arranque en cuesta, entre otras cosas. También tendremos disponible en opción, el sistema de apertura y arranque sin llave, tapicería de cuero, asientos calefactados... para que completemos la inmensa dotación de serie a nuestro antojo, aunque ya de por sí, nos ofrezca un equipo de lo más interesante.

La habitabilidad en todas sus cotas es muy buena y no habrá ninguna pega en cuanto a espacio ni por altura, ni por anchura, ni por espacio para las piernas en las plazas posteriores. Tampoco el maletero nos defraudará y con una capacidad de 442 litros se sitúa dentro de la media que nos ofrecen este tipo de vehículos, pero con la ventaja de contar con una boca de carga amplia y una escasa distancia hasta el suelo respecto a sus competidores.

Los asientos tienen un mullido cómodo pero firme, aunque las butacas delanteras deberían tener un poco más de sujeción lateral a la altura de las caderas. La postura de conducción también es excelente y se encuentra muy fácilmente gracias a los múltiples reglajes del asiento.

La mecánica que nos tocó probar, era un bloque diésel 1.8 con 116cv y un par máximo de 300 Nm. Se nota rumorosa desde fuera del habitáculo, pero el interior está muy bien insonorizado y lo único que escucharemos es el rumor del viento mientras aceleramos de 0-100 Km/h en 10,2 segundos o alcanzamos la velocidad máxima de 190 Km/h. 

Es una mecánica suficiente para mover con brío los 1.425 Kg del SUV compacto, ofreciéndonos unos consumos ponderados de 4,5 l/100Km en ciclo mixto y gracias a una caja de cambios manual de 6 relaciones, con un guiado perfecto y en el que la primera se nos antoja bastante corta, para favorecer nuestras incursiones off road, esos consumos en la vida real, como mucho se clavarían en unos 5,3 l/100 Km.

También podemos elegir entre otras dos mecánicas más; un 2.2 diésel de 150cv que ya probamos en el Outlander y un gasolina 1.6 con 117cv. Como hemos dicho antes, existen versiones con tracción total y un cambio automático de 6 relaciones, además de poder elegir varios niveles de equipamiento que van desde el Challenge, pasando por el Motion y acabando por el más dotado que es la versión Kaiteki. Como veis; para todos los gustos.


El bloque de nuestra unidad de pruebas, nos ofrece un funcionamiento destacable. Tiene unas buenas recuperaciones, mantiene muy bien el ritmo de la marcha y sus consumos no son muy altos. Como opción racional y si vamos a viajar muy a menudo, considero que es la opción más recomendable.

El ASX es un gran coche para viajar en todas y cada una de sus versiones. Está diseñado por, y para la comodidad extrema de sus ocupantes y al gran aislamiento del interior, hay que sumarle unas suspensiones que nos ofrecen un gran compromiso entre confort y firmeza, que contienen muy bien las derivas del vehículo en las curvas más cerradas y que a su vez; absorben muy bien las irregularidades del asfalto.


Nosotros tan solo teníamos la versión con tracción delantera y visto desde el exterior, no parecía que tuviera grandes cualidades fuera del asfalto, pero como estamos un poco "de aquella manera", nos adentramos en caminos un poco "abravanados". El coche respondía a la perfección y de manera muy noble a todas nuestras indicaciones con el volante. Eso sí; tengo que decir que la dirección me parecía demasiado asistida y bastante artificial, aunque el guiado, una vez que te acostumbras, es realmente milimétrico.

Ya puestos, quisimos comprobar hasta que punto, mantenía los genes "aventureros" de sus hermanos de gama y otra vez el ASX nos sorprendió muy gratamente. Y si no os lo creéis, mirad los ejercicios que es capaz de realizar tan solo con tracción a las ruedas delanteras y sin ningún tipo de ayuda electrónica. Una imagen vale más que mil palabras dicen...


Una vez sacudido el polvo de los caminos, en carretera nos ofrece un aplomo considerable, aunque es más amigo de disfrutar de una conducción racional y placentera que de afrontar un tramo revirado a velocidades de vértigo, como es obvio.
En la ciudad, también es un gran aliado gracias a la suavidad de su dirección, sus contenidas medidas y su posición elevada de conducción. Si contamos con sus gadgets tecnológicos y un maletero y espacio interior considerables, el ASX es también un gran ciudadano con el que no tendremos ningún problema en nuestro día a día.



Conclusión final.

Mitsubishi a creado un producto realmente polivalente y casi rozando la perfección. Su carrocería se engloba dentro del segmento con mayor crecimiento e índice de ventas en la actualidad, por lo que es complicado hacerse con un trozo de pastel más grande que el de las otras marcas.


¿Qué nos ofrece?. Pues la verdad es que para mí, me parece un producto redondo. Nos ofrece un diseño atemporal, que no entusiasma allá por donde pasa, pero que, curiosamente, a todo el mundo le gusta.

Nos ofrece una gran habitabilidad, tanto delantera como trasera y un maletero bastante aprovechable y dentro de los parámetros que marca el segmento. También nos ofrece un equipamiento de serie, que supone un incremento de precio en los representantes de otras marcas y pese a tener un diseño interior simple y sobrio, cuenta con una gran tecnología.

Nos ofrece un confort de marcha increíble, apoyado por un esquema de suspensiones muy equilibrado que absorbe muy bien las imperfecciones y que contiene a la perfección, los ademanes que se puedan producir en condiciones excepcionales.

También nos ofrece una gran polivalencia, puesto que existen versiones con tracción total orientadas para los más aventureros. No obstante; el ASX 2WD es también bastante capaz en caminos de tierra en buen estado e incluso, si tenemos que afrontar algún tipo de trialera que no tenga un firme muy deslizante, ya que cuenta con un recorrido de suspensiones que tampoco nos esperábamos.

Nos ofrece una gama de motores suficientes, en el que los 116cv de la unidad probada son ideales para alimentar a un coche así. El par máximo nos asegura unas buenas recuperaciones y su consumo de 4,5 l/100 Km no es para nada disparatado en un coche con estas características. No esperemos unas grandes prestaciones, pero son más que suficientes para cualquier conductor medio.

Por último; nos ofrece una fiabilidad que siempre se ha asociado a los productos de la marca japonesa y en estas nuevas ediciones, no podría ser de otra manera. En apariencia, los materiales empleados son de primer orden  y las mecánicas no abusan de lo que hoy en día se llama "downsizing", que es el ofrecer más por menos, osea, incluir turbos para aumentar la potencia, rebajar pesos, ahorrar en materiales... Eso nos asegura en cierta medida esa fiabilidad de la que estamos hablando. 

Pero lo más sorprendente de todo, es que nos ofrece todo eso a un precio casi de derribo, ya que por 19.150 euros sin incluir las ayudas del plan PIVE y los descuentos de la propia marca, nos podemos llevar a casa un vehículo muy "pintón" con un gran equipamiento de serie y muy versátil. 

¿Te apuntas al mASXmenos?





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