Audi TT Clubsport Concept. ¿Y si se hiciera realidad?.


Con modificaciones en la carrocería, un poderoso alerón trasero y una potencia de 600 CV, el Audi TT clubsport turbo impresiona por su potencia y diseño que se intuye al primer golpe de vista.

Del 13 al 16 de mayo Audi exhibirá su prototipo en el Wörthersee Tour, en la población austríaca de Reifnitz, al igual que lo harán el Skoda Fabia Funstar que vimos hace unas semanas o la inspiración de los aprendices de Volkswagen sobre la base del Golf GTI, entre otros concepts y componentes del Grupo VAG. 

Inspirado en el Audi 90 IMSA GTO que atesoró tantos éxitos de competición a finales de la década de 1980, el Audi TT clubsport turbo concept incorpora una nueva tecnología bajo el capó: el doble turbo eléctrico, que aporta aún más dinamismo a la experiencia de conducción, con su instantánea respuesta. ¿Serán los nuevos turbos eléctricos el futuro?.

El Audi TT clubsport turbo incorpora un motor sobrealimentado 2.5 TFSI con prestaciones muy impresionantes, ya partiendo desde la base. A partir de sus 2.480 cc, el motor de cinco cilindros produce 600 CV de potencia y 650 Nm de par descomunal, en este caso entre 3.000 y 7.000 rpm. Esto significa que rinde 240 CV y 260 Nm por litro de cilindrada, convirtiéndose en uno de los representantes con mejor ratio de CV/litro. La potencia se transmite a través de un cambio manual de seis marchas.


Gracias a su construcción ligera, el concept TT clubsport turbo tiene un peso en vacío de sólo 1.396 kg, por lo que en combinación con su enorme motor, el coche cubre la aceleración de 0 a 100 km/h en 3,6 segundos, y su velocidad máxima es de 310 km/h. 

El TT clubsport turbo saca su mayor ventaja en los primeros metros de aceleración. Su compresor movido eléctricamente le permite cubrir 16 metros en los primeros 2,5 segundos, lo que supone seis metros más que un coche similar sin esta innovación, una diferencia de entre la longitud y un largo y medio de coche.

Como os hemos adelantado antes, un compresor impulsado eléctricamente ofrece ventajas significativas: revoluciona a régimen máximo rápidamente y sin ningún retraso perceptible; y continúa aportando aire comprimido cuando el sistema de escape ya no es capaz de seguir acelerando al turbocompresor convencional. 

Este principio operativo permite diseñar un turbocompresor más específicamente para altas presiones de carga y consecuentemente para altas potencias del motor, mientras el compresor eléctrico asegura una respuesta espontánea y fuertes aceleraciones en cualquier circunstancia y desde bajos regímenes. El efecto es impresionante y el motor 2.5 TFSI aporta su tremenda potencia sin ningún retraso perceptible. La potencia está disponible en cualquier situación, siempre que el pedal de acelerador esté pisado. En un duelo de aceleración, el TT clubsport turbo se destaca sin esfuerzo de su equivalente dotado de un motor idéntico pero sin compresor eléctrico.

Y no es sólo la potencia del motor de cinco cilindros lo que resulta fascinante; también lo es el inconfundible sonido. El sistema de escape está diseñado para un mínimo de presión inversa; un conducto con conexión al ambiente está situado inmediatamente después del silenciador de tipo competición. Este sistema nos aporta un sonido espectacular y como decimos siempre; adictivo... 


El motor 2.5 TFSI está refrigerado por un radiador también inspirado en los que se utilizan en las carreras. En la gama de bajos regímenes, el compresor eléctrico aumenta el par hasta 200 Nm y un sistema eléctrico específico adicional de 48 voltios (otra futura tecnología clave de Audi) suministra energía eléctrica al compresor. La compacta batería de iones de litio en el maletero almacena también la energía que se recupera en las retenciones y un convertidor de corriente DC/DC proporciona la conexión al sistema convencional de 12 voltios.

La potencia del Audi TT clubsport turbo se canaliza al asfalto a través de un sistema de transmisión integral permanente quattro cuyo embrague multidisco está montado en el eje trasero, para una mejor distribución de pesos y un mejor equilibrio del coche en fuertes aceleraciones. Un sistema especial de suspensión permite ajustes de gran precisión de la altura de la carrocería, y de la amortiguación en compresión y extensión, mientras que la función eléctrica de elevación de la altura de la carrocería protege al sistema de daños por posibles obstáculos a ras de suelo. Por otra parte, el control electrónico de estabilidad ESC y sistema torque vectoring complementan idealmente las cualidades dinámicas de la suspensión.
Las llantas del TT concept son de 20 pulgadas, su diseño de seis dobles brazos lleva una terminación en dos tonos, brillo y negro mate, y los neumáticos son en formato 275/30. Los frenos son de disco cerámicos y los equipan las cuatro ruedas, siendo muy ligeros y resistentes al desgaste con 370 mm de diámetro.

Su diseño exterior, multiplica el efecto de romper cuellos a su paso. El deportivo compacto muestra una gran presencia sobre el asfalto, con anchura de vías de 1.736 mm delante y 1.729 atrás, con una longitud de 4,33 metros y una anchura de 1,97, incluyendo los retrovisores y es 14 cm más ancho que la plataforma técnica en la que se basa. 

Sus paragolpes angulares configuran formas individuales añadidas a la carrocería, adoptando el característico diseño del Audi TT, y acentuando visualmente la distribución de fuerza a las cuatro ruedas de la tracción quattro. Las aletas del prototipo llevan aberturas delante y detrás. de esta manera, el aire del flujo aerodinámico pasa a través de ellas para enfriar los frenos. La parrilla Singleframe y las amplias entradas de aire también han sido optimizadas para un máximo flujo interno de aire.

El alerón trasero ajustable manualmente es un desarrollo avanzado del Audi Sport TT Cup de competición, con el cual la marca inició recientemente un certamen de carreras. Ahora es 20 cm más ancho, y sus derivas laterales reciben una nueva geometría. Ese alerón está confeccionado en plástico reforzado con fibra de carbono (CFRF), como todos los demás elementos añadidos: las entradas de aire y el splitter delantero, los paneles laterales y taloneras, así como el voluminoso difusor trasero, cuyas zonas laterales son una referencia a las entradas de aire frontales.


En el interior, una jaula protectora realizada en tubos de titanio de ultra-alta resistencia hace aún más rígida y segura la zona trasera. Delante hay sendos asientos ligeros baquet de competición con arneses de cuatro puntos. 
La instrumentación y el conjunto de mandos con el Audi virtual cockpit se orientan al conductor, que puede controlar todos los parámetros claves de conducción mediante cuatro grupos de mandos en el volante multifunción.
Materiales deportivos como la fibra de carbono y el tapizado en Alcantara negro, también definen la personalidad del interior del Audi TT clubsport turbo. Los baquets están tapizados con Alcantara naranja Coral y muestran costuras y rebordes de contraste. En los paneles de puertas y consola central, elementos de fibra de carbono de gran superficie crean un efecto deportivo, y las puertas se cierran con un tubo de titanio revestido parcialmente de Alcantara naranja a modo de tirador. Las salidas de ventilación llevan contrastes en naranja Coral, y la palanca de cambio es guiada por una parrilla que marca las marchas.


Puede que sea un concepto, pero su belleza y la base sobre la que está realizado, nos invita a soñar que es un proyecto que podría llegar a comercializarse como tal. Si es así; que se vaya preparando el recién actualizado R8...


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