Toma de contacto: BMW i8

En la provincia de Burgos, España; existe un pueblo que se llama Lerma en el que el primer fin de semana de mayo, se celebra ininterrumpidamente desde hace ya varios años, una feria de muestras que originalmente era solo de ámbito agrícola y un referente regional, pero que poco a poco se ha ido convirtiendo en una feria de muestras en la que cualquier cosa tiene cabida, desde la última cosechadora o empacadora, pasando por herramientas y utensilios de jardinería, hasta un nutrido surtido de vehículos nuevos de varias marcas, cedidos por las concesiones que operan en la provincia.


Pero este año, a pesar de contar con la presencia de los últimos modelos de firmas como Audi, Ford, Mercedes, Volkswagen o BMW, entre otras, fue esta última marca la que pegó "la campanada" definitiva y obsequió a todos los que visitaron su stand con un modelo sorpresa que fue sin lugar a dudas, la atracción por excelencia de toda la feria.

Los paisanos que estén leyendo esto y que se acercaron a la feria ese fin de semana, saben de qué estamos hablando. Y es que gracias a Burgocar, que es el concesionario oficial de MINI, BMW y Motorrad en Burgos, pudimos contemplar el espectacular y limpio, BMW i8.

Como no podía ser de otra manera; en Motorproyect.com nos apresuramos a concertar una cita en la propia concesión, deleitarnos con las formas y las maneras de lo que será en muy poco tiempo, si no lo es ya, un hito de la automoción moderna, antes de que se lo llevasen de vuelta a su concesión oficial situada en Gijón.

Y es que el i8, junto con el i3, que también probó nuestro compañero Roberto en Madrid hace un tiempo; forman la gama de la submarca "i" de vehículos eléctricos de BMW y tan solo cuentan con algunos puntos de venta específicos en lugares dispersos de nuestro país, uno de ellos, el concesionario oficial de Gijón como ya os he comentado.

El BMW i8 es a simple vista, un coche llamativo y especial, con unas formas imposibles que marcarán un antes y un después en el diseño de los deportivos modernos y además, dada su configuración de coche eléctrico, la marca se ha permitido ciertas licencias a la hora de diseñar y moldear un auténtico deportivo de pura cepa, aunque por su mecánica, no lo parezca en absoluto.

Sé que estaréis mirando las fotos y pensaréis que estoy loco y que un coche así debe contar con una mecánica digna y coherente a sus prestaciones... Pues digna sí, pero sinceramente, no parece que un vehículo con una planta como la del i8 sea muy coherente al montar un simple motor tricilíndrico de tan solo 1.5 litros.


Como diría el anuncio; !! ERRROOORRR!!. Ese motor tricilíndrico está apoyado por un turbo y un motor eléctrico, que juntos, generan una potencia de unos increíbles 362cv, con un descomunal par máximo de 570 Nm que entrega de manera inmediata, para catapultarnos hasta los 100 Km/h en 4,4 segundos y seguir acelerando hasta alcanzar la cifra mágica autolimitada de 250 Km/h de velocidad punta. Está asociado a una caja de cambios automática de seis relaciones, que también monta el MINI, con un funcionamiento muy bueno y unas inserciones de marcha muy precisas.

¿Qué?, ¿cómo te quedas?. Pero es que ahí no acaba la cosa, ya que gracias a su propulsor eléctrico, el BMW i8 es increíblemente parco en consumos y emisiones, ya que se conforma con 6,1 l/100 Km y emite solo 49g de CO2 a la atmósfera por kilómetro recorrido. Todo ello además, teniendo en cuenta que cuenta con tracción total permanente, que de todos es bien sabido, que tiende a consumir algo más.

Como podréis observar, en el i8 todo resulta espectacular, hasta su "humilde" grupo propulsor. Pero os preguntaréis cómo funciona y cómo es capaz de consumir tan poco con semejantes prestaciones. Pues vamos por partes. El i8 es un vehículo híbrido enchufable, con una autonomía de unos 600 Km, de los cuales, 37 Km se pueden realizar tan solo impulsados por la carga de la batería, según las homologaciones oficiales. Se trata del primer deportivo de la historia con estas características y por supuesto; no cuenta con ningún rival a la vista.

Con esos 37 Km de autonomía, podremos realizar nuestros quehaceres diarios por la ciudad sin ningún tipo de problema y sin gastar ni una gota de combustible. Pero seamos serios, el que se pueda permitir un coche así, no lo saca del garaje para ir a la oficina, lo saca para disfrutar conduciéndolo.

Básicamente esto es así, porque solo el mero hecho de salir o entrar en el i8 es una tarea realmente difícil. Cuando abrimos las espectaculares puertas que pivotan hacia arriba (nota mental: nunca aparcar en batería), nos encontramos con un amplio habitáculo 2+2, bueno..., bi-plaza más bien, en el que personas de casi 2 metros se pueden amoldar perfectamente a sus increíbles y ergonómicos asientos deportivos. Pero solo si son bastante ágiles, ya que la mejor forma de incorporarse al interior es sentándose en el umbral de la puerta y dejándose caer al asiento. Es más; una vez dentro, lo que más cuesta es salir...


Es lo que tiene el contar con una celda del habitáculo fabricada íntegramente en fibra de carbono, que el umbral es ancho y nos queda algo más alto que la posición de los asientos, situados casi a ras de suelo. La carrocería está fabricada enteramente de fibra de carbono, plásticos reforzados y aluminio, por lo que tan solo nos arroja un peso en báscula de 1.485 Kg, lo que también contribuye a que el i8 alcance tan demenciales prestaciones.

Una vez solventado el problema del acceso, nos encontramos con un interior muy tecnológico, con unos materiales de primerísima calidad y unos ajustes espectaculares, como viene siendo habitual en la marca alemana.


Todos los mandos se orientan claramente al conductor y el color azul en pequeños detalles, tanto del exterior como del interior, remarcan el carácter "ecológico" del deportivo híbrido. Existen tres niveles de acabado y de equipamiento llamados Nexo, Carpo y Halo, además de un paquete específico denominado Pure Impulse, que entre otras cosas, incluye de serie elementos como cámaras de visión 360º, Head Up Display, asistente inteligente de luces de carretera, reconocimiento de señales, frenado de emergencia o un excelente equipo de audio firmado por el especialista Harman Kardon.


Si lo que queremos es viajar con este deportivo, tendremos que mandar las maletas por mensajería a nuestro lugar de pernocta, ya que un maletero de 154 litros dan para un par de bolsas de viaje que no sean excesivamente grandes y las testimoniales plazas traseras, como mucho pueden alojar un par de abrigos. Pero eso sí, por lo demás, podemos disfrutar del viaje perfectamente.

Otra de las primicias que nos presenta el i8, es la posibilidad de equiparlo con los faros delanteros de Led combinados con iluminación laser, que tienen un alcance de más de 600 metros y nos proporcionan un haz de luz semejante a la luz diurna. Eso sí, es un capricho que nos costará algo más de 11.000 euros.

Bueno; de hecho, todo el impresionante i8 es un capricho, ya que los precios parten desde los 139.200 euros.

No es un coche apto para cualquier bolsillo, pero aun así, es un gran coche que marcará un antes y un después dentro del mundo de los deportivos, tanto por su espectacular diseño, como por los materiales empleados, como el aluminio o la utilización masiva de la fibra de carbono, así como por su increíble motor de utilitario pero de alto rendimiento apoyado por un motor eléctrico, unos consumos increíblemente bajos, una conducción muy deportiva, un equipamiento sibarita, unos acabados espectaculares y por supuesto; una imagen diferenciadora y fresca.

Y todo eso nos lo ofrece, teniendo en cuenta que es el primer deportivo de la historia que se comercializa con un grupo propulsor híbrido enchufable, ya que otros deportivos mucho más exclusivos y caros que también utilizan un sistema híbrido, tan solo lo hacen para aumentar exponencialmente sus prestaciones máximas y aquilatar minimamente los consumos de sus enormes y gastones motores V10 y en ningún caso, cuentan con la opción de poder enchufarlo.


Así que si os lo podéis permitir, tenéis la oportunidad de adquirir un coche que se revalorizará con el paso del tiempo, por todo lo que supone en la historia de la automoción el ser el primer deportivo real híbrido enchufable, por su diseño de formas imposibles y nunca antes utilizadas en ningún vehículo, por su alto grado de tecnología en materia de seguridad y confort, por su exclusividad intrínseca y por sus soluciones técnicas en materia mecánica y de emisiones, siendo aun así; uno de los deportivos más racionales y de moda que existen en nuestros días.

Ahora que lo pienso; por todo eso que nos ofrece, no me parece tan caro...






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