Prueba: Mercedes CLA 200 CDI


Como reza el anuncio "Algo está cambiando en Mercedes". Yo no podría estar más de acuerdo con ese eslogan, ya que históricamente, a Mercedes Benz se la conocía por fabricar productos con una alta calidad (lo cual sigue haciendo...), con una gran prestacia (que también...), además de ser pioneros en numerosísimas ocasiones a la hora de incorporar la última tecnología a sus modelos y que después han copiado el resto de las marcas (tecnología que siguen implantando...), pero básicamente, los modelos de Mercedes estaban orientados a una clientela de cierta edad, con cierto poder adquisitivo y a los que no les gustaban mucho las sorpresas y los experimentos.


También han sido capaces de realizar auténticos "sueños" de cuatro ruedas, deportivos espectaculares, coches realmente radicales sobre la base de cualquiera de sus modelos, concepts cars que han marcado un estilo y una tendencia y vehículos super-exclusivos que han pasado a la historia de la automoción con honores; pero generalmente el grueso de la producción, estaba orientado a un público más selecto a los que les gustaba mucho más una imagen y el confort, que realmente las prestaciones...

"Mercedes cuenta con una de las gamas más extensas de todo el mercado."

Pero de un tiempo a esta parte, la directiva de la marca alemana se dio cuenta que había que explorar nuevos mercados y atraer de cualquier manera a los hijos de esos clientes históricos de la firma. Osea; seguir fidelizando al cliente incluso antes de que se plantee la compra de un coche.


Después de suavizar sus diseños, de proporcionarles una imagen mucho más modernizada y tecnológica, pero sin perder la esencia de la marca y de incorporarse a nuevos segmentos en los que no tenía presencia alguna; hoy es el día en el que Mercedes cuenta con una de las gamas más extensas de todo el mercado. De esta manera, se aseguran que existe un Mercedes para cada necesidad y tipo de cliente.

"La zaga se a "coupeizado" y la caída del techo es realmente pronunciada hasta la tapa del maletero."

De hecho, hoy vamos a probar una variante de carrocería que toma como base al más pequeño de la familia, el Clase A, que desde hace poco tiempo ha pasado de ser un utilitario con maneras de monovolumen, a un auténtico compacto con versiones muy potentes y radicales, con una plataforma muy ágil y una carrocería muy atractiva.

Pero claro; al ser un compacto de 5 puertas, puede que a muchos potenciales clientes que no necesitan mucho más coche, pero sí un maletero más capaz, se tengan que orientar a la compra de una berlina de mayor empaque y tamaño como es el Clase C, o lo que es peor; a otro modelo de otra marca...

Conscientes de que se pueda plantear un dilema de esas características, sobre la base del Clase A y manteniendo sus preciosos rasgos y perfectas proporciones, se han generado un par de carrocerías más; el objeto de nuestra prueba de hoy, el CLA y su variante con carrocería familiar, CLA Shooting Brake.

El CLA es la berlina del Clase A, que nos ofrece un enorme maletero con tapa y en donde la mayor diferencia radica, como es obvio, a partir de sus cuartos traseros. En todo lo demás es igual que un Clase A.

El impactante y bello frontal, tiene una imagen muy deportiva y agresiva, que se acentúa sobremanera, si pedimos en opción la parrilla con forma de diamantes. Sus esculpidas formas y sus nervaduras sobre el capó, nos sugieren que estamos ante un coche en el que el dinamismo en la conducción es muy importante y atrae las miradas allá por donde pasa.

Su línea lateral es la que se nos presenta diferenciada y que también gustará a los clientes de toda la vida, ya que en esta ocasión estamos hablando de una carrocería clásica de tres volúmenes. Pero esa carrocería clásica, esconde un as bajo la manga, ya que se aprecia a simple vista que la zaga se a "coupeizado" y la caída del techo es realmente pronunciada hasta la tapa del maletero, un detalle que gustará también a la clientela más joven, al más puro estilo del exitoso CLS.

Los preciosos pilotos traseros con tecnología LED marcan la guinda y un remate final excepcional a la incorporación de ese tercer volumen, manteniendo los rasgos característicos del resto de la gama y que además, tienen una espectacular visión durante las horas nocturnas.

La capacidad del maletero viene marcada por ese aumento de tamaño y nos ofrece unas formas bastante regulares y con bastante fondo para alojar hasta un máximo de 470 litros de maletas y enseres, lo que no está pero que nada mal.


En el interior del habitáculo, poco o nada cambia respecto al vehículo del que procede, lo cual; es un pequeño "handicap" según nuestro punto de vista.
Hay espacio suficiente para que cuatro personas viajen a la perfección en cualquiera de sus cómodas y de excelente factura, butacas, tanto delanteras como traseras. Pero ojo; debido a la caída del techo sobre las puertas posteriores, hay que tener cuidado a la hora de incorporarnos a esas plazas si no queremos un pequeño chichón adornando nuestra sien.

"Los mandos de control están al alcance de nuestra mano y la lectura de los relojes es clara y nítida"

Una vez dentro hay espacio suficiente para las rodillas y el ancho de nuestro cuerpo, pero personas que linden con el 1.80 de altura también tendrán el techo demasiado cerca en esas plazas traseras.
Los asientos delanteros son de corte deportivo, por lo que sujetan y recogen a la perfección nuestro cuerpo, además de ser excepcionalmente confortables.

Los mandos de control están al alcance de nuestra mano y la lectura de los relojes es clara y nítida, ofreciéndonos la información justa y necesaria, con una pequeña pantalla del ordenador de a bordo en el centro, con informaciones más detalladas a las que podemos acceder por medio de los comandos del volante multifunción.

Llama la atención también, la pantalla táctil con aspecto flotante situada en el centro del salpicadero y que tiene una visión realmente espectacular y casi, a prueba de brillos.

Por supuesto; el equipamiento de serie de nuestra unidad de pruebas es digno de cualquier Mercedes que se precie, y a pesar de contar con un equipamiento relativamente básico dentro de la marca de la estrella, teníamos todo lo imprescindible para procurarnos una conducción relajada.


Entre otras cosas, contábamos con climatizador bi-zona, navegador con pantalla táctil de 7 pulgadas, llantas de aleación de 18", asistente de arranque en pendiente, ordenador de a bordo, equipo de sonido con entrada AUX y ASB, tapicería de cuero, Bluetooth, control de velocidad de crucero con limitador, sensores de lluvia y luces, sensores de aparcamiento delanteros y traseros con cámara trasera y un sistema de aviso de pre-colisión denominado Colission Prevention Assist, que nos indica que circulamos muy cerca del vehículo precedente, selector de modo de conducción en tres niveles: normal, Eco y Sport y más cosas incluidas como equipo de serie, pudiendo completarlo con otras infinidades de opciones contempladas en el catálogo, para configurar nuestro Mercedes ideal.

Perfecto; pues vamos a ponernos en marcha. El cuadro de mandos, los materiales utilizados, los revestimientos..., todo, tiene una calidad de factura y ensamblaje increíbles y la calidez que desprende todo el conjunto del interior es muy reconfortante.


Pero... ¿dónde está el selector del cambio?. Vale; sabemos conducir un automático, pero habrá que seleccionar una marcha primero ¿no?.
Para los que nunca habéis conducido un Mercedes, en muchas ocasiones, el selector de cambios automáticos de la marca alemana se sitúa como una palanca más detrás del volante, al estilo de los coches americanos de la época. Tiene la ventaja de hacer que la visión del cuadro de mandos sea mucho más limpia y de que no tendremos que soltar las manos del volante para nada y la desventaja de que es un sistema al que hay que acostumbrarse. Una vez que lo hagáis; su manejo es intuitivo y bastante cómodo, además de contar con levas para poder manejarlo a nuestro antojo.

La inserción de marchas es imperceptible y el confort prima sobre todas las cosas. El aislamiento del interior es sublime y la paz que se respira en el habitáculo es digna de mención. Por no hacer ruido, no lo hace ni el sistema de climatización aunque lo pongamos a máxima potencia. No se escucha nada. Increíble...

Ese cambio automático es opcional y se trata del muy bien afinado 7G-Tronic, con 7 relaciones de marcha perfectamente escalonadas. Está asociado con la mecánica más "discreta" de la gama CDI de Mercedes.

"Todo, tiene una calidad de factura y ensamblaje increíbles y la calidez que desprende todo el conjunto del interior es muy reconfortante."

Partimos de un bloque 1.8 (no se el porqué de la nomenclatura 200...) que genera 136cv y un correcto par máximo de 300 Nm, con el que el aerodinámico CLA es capaz de alcanzar los 220 Km/h de velocidad punta y acelerar de 0-100 Km/h en tan solo 9,4 segundos, además de procurarnos unos frugales consumos medios en ciclo mixto de 4,2 l/100 Km homologados por la marca.


Es una potencia más que suficiente para mover con soltura al conjunto, aunque lo hace de una manera progresiva y sin ningún tipo de susto. El susto seguro que nos lo llevemos cuando veamos la velocidad que hemos alcanzado sin darnos cuenta ni ser conscientes de ello en ningún momento.
Es tal el confort y la insonorización de habitáculo y la progresividad con la que nos deleita la mecánica, que parece que no corre, pero solo es la sensación, porque corre; y mucho.

Tiene muy buenas recuperaciones, tan solo condicionadas por el ligero retardo del cambio mientras "piensa" que es lo que queremos hacer. A partir de ese momento, ascender un puerto de montaña o adelantar de la manera más rápida y segura posible, aunque vayamos a bajas revoluciones, es coser y cantar.

En cuanto al comportamiento, tenemos que decir que el aumento de tamaño no influye para nada a las reacciones del Mercedes. Si el Clase A es un portento de agilidad y aplomo, en el CLA no lo es menos y junto con una dirección directa que acataba nuestras órdenes con total fidelidad, abordar curvas a velocidades pasmosas se convertía en un ejercicio adictivo.

Los frenos también tenían una muy buena mordida y dosificación y aparentemente, no acusaban mucho el desgaste ni el trato intensivo. Por su parte, el esquema de suspensiones nos ofrecía el compromiso justo entre confort y deportividad, ya que soportaban muy bien los cambios de dirección y los rotos del asfalto, pero sin menospreciar la calidad de rodadura y de vida en el interior del habitáculo.


Conclusión final

Podríamos decir que el CLA es un compacto disfrazado de berlina, cuya ventaja principal es la ganancia en capacidad del maletero y un diseño diferenciador, a la par que atractivo. Por lo demás, es un Clase A de los pies a la cabeza.


Si obviamos su nueva capacidad de maletero de 470 litros, el CLA es una berlina que se comporta igual o mejor que cualquier compacto del mercado. Su manera de conducir viene condicionada por la agilidad del conjunto, su posición de conducción y sus buenas maneras sobre cualquier tipo de asfalto.

"Si el Clase A es un portento de agilidad y aplomo, en el CLA no lo es menos"

Se libra de la conducción delicada que pudieran tener los otros Mercedes en según qué circunstancias, ya que en esta ocasión estamos hablando de un tracción delantera puro. Dirección, frenos, suspensiones..., todo está perfectamente orquestado para proporcionarnos un confort dentro del habitáculo muy especial, sea cual sea nuestra forma de conducir y la excelente plataforma sobre la que está construido, hace el resto del trabajo duro.

El interior cuenta con una calidad sibarita, en donde materiales como el cuero y revestimientos de plástico blando de muy buena factura y con unos ajustes reseñables, se combinan a la perfección. 
El equipo de serie es bastante extenso, aunque se puede completar con múltiples opciones con sobreprecio para configurar nuestro Mercedes a nuestro gusto.

Por su parte; el tandem que conforman el motor y la caja de cambios automática 7G-Tronic no podía ser mejor. La mecánica reúne potencia, vigorosidad y frugalidad de consumos y la caja de cambios de 7 relaciones, nos procura unas inserciones de marcha imperceptibles y muy acertadas en todo momento para que no tengamos nunca problemas de falta de empuje y aceleraciones.

El mayor "problema" del CLA es el acceso y la amplitud de las plazas traseras para personas de cierta envergadura, ya que mantiene el mismo habitáculo que el Clase A, pero con una caída más pronunciada del techo, lo que perjudica claramente a los ocupantes de esas plazas posteriores.


También la larga lista de opciones con sobreprecio disponibles y que en coches de menor categoría y prestancia, vienen de serie. Pero eso es un precio que debemos pagar por tener en nuestras manos una de las berlinas compactas más atractivas del mercado y que además; es de la marca "estrella".

"El tandem que conforman el motor y la caja de cambios automática 7G-Tronic no podía ser mejor."

En definitiva y exceptuando esos pequeños detalles; el Mercedes CLA es un gran vehículo perfecto para muchos tipos de clientes, pero que gustará bastante entre los consumidores más jóvenes de entre 30 y 45 años, que necesiten un buen maletero, pero que lleven a personas en las plazas traseras de manera ocasional, a los que les guste viajar, que quieran un coche con un buen ratio de calidad-prestaciones y a los que les guste divertirse conduciendo, porque en eso sí; "Algo ha cambiado en Mercedes", que ahora se muestra mucho más deportivo...



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