Prueba: Renault Kadjar 1.6 dCi Energy 130 4x2 Zen.



Renault está desbocada. El Megane éxito de ventas en España un mes tras otro mes, el Renault Captur un auténtico éxito a nivel internacional y también dentro de nuestras fronteras, acaban de presentar el Espace con una gran tecnología y un diseño sin parangón y lo que auguramos que será un auténtico superventas dentro del segmento de las berlinas medias y que sustituye al longevo Laguna; el Talisman.


En cuestión de meses, la marca francesa ha renovado toda su gama, pero es que ahí no acaba eso. Hoy os vamos a presentar las virtudes de un SUV (como no...) que se sitúa por encima del Captur y que toma ciertas aptitudes que han hecho que el crossover pequeño de la marca francesa haya tenido tanta demanda. Digamos que es un Captur, mucho más depurado, mucho más amplio y en el que se ha trabajado muy duro para ofrecernos un nivel de acabado y equipamiento líder dentro de su segmento, además de contar con detalles mucho más cuidados.

Hoy os vamos a hablar del Renault Kadjar, un crossover compacto que hará las delicias de los más asiduos consumidores de la marca y atraerá a los compradores que busquen un vehículo de similares características.


Creo que el nombre será uno de los pocos "fallos" que pueda tener este modelo, ya que he podido comprobar que a la gente le cuesta bastante pronunciarlo correctamente, aunque eso poco importa si lo que conducimos es un vehículo muy atractivo, con una gran tecnología y con un motor potente, reactivo y frugal en consumos. Y mientras nosotros sepamos pronunciarlo...

Nuestra unidad de pruebas, además, es la que suponemos que atraerá el mayor grueso de las ventas, por lo menos, en lo que a mecánica se refiere. Se trataba del 1.6 dCi Energy con 130cv, que nos ofrecía una gran respuesta en todo momento, junto con unas muy loables recuperaciones y una baja sonoridad y rumorosidad.

Con 320 Nm siempre tendremos mucha fuerza disponible desde apenas 1.500 rpm bajo el pedal del acelerador y gracias a ello, el Kadjar es capaz de alcanzar los 100 Km/h desde parado en menos de 10 segundos (concretamente en 9,9) y lograr una punta de 190 Km/h, tan solo consumiendo una media de 4,4 l/100 Km, homologados por la marca francesa.

Son unas muy buenas prestaciones para un vehículo de estas características, pero el quid de la cuestión es la forma que tiene de entregar esa potencia. Se nos presenta como un motor muy progresivo, en el que, como hemos dicho, el empuje que nos ofrece es constante desde apenas alcanzadas las 1.500 rpm, pero aunque nos deleite con grandes aceleraciones, no nos pega la espalda al respaldo del asiento, ya que la comodidad interior prima sobre todas las cosas.


Es en recuperaciones o cuando nos disponemos a adelantar, donde esa buena cifra de par saca a relucir las virtudes del delicioso y afinado motor de la marca francesa. Además; forma un tandem perfecto con la caja de cambios manual de 6 relaciones cuyo funcionamiento y transiciones entre una marcha y otra, se suceden de una manera natural, con unos recorridos muy bien escalonados y una gran precisión.


Con esta mecánica, también podríamos elegir la caja automática de doble embrague EDC y cabría la posibilidad de adquirirlo con tracción total, en el que se incluiría un mando para bloquear el diferencial en varias posiciones que anteriormente montaba ya, pero con otras aptitudes, el Renault Scenic X-Mode.

Y es que el Kadjar tiene auténtica alma de aventurero, porque a pesar de que nuestra unidad no contaba con esa tracción total y estaba orientada prácticamente a circular por el asfalto, su generosa altura respecto al suelo de 200mm, nos permitía acceder por caminos con cierto brío de marcha.


Las suspensiones que monta son idóneas para provocarnos esa sensación de confort interior que buscan en todos sus vehículos, pero en esta ocasión, no pecan de ser demasiado "blandas". Ofrecen una gran relación entre confort y deportividad, porque a pesar de lo que podáis pensar; con el Kadjar circular por una carretera con curvas de dificultad media a buen ritmo de marcha se vuelve una tarea sencilla y a pesar de su gran tamaño, el coche no inclina demasiado y contienen muy bien la inclinación de la carrocería en los cambios de dirección. También, por otra parte, se "comen" cualquier imperfección del asfalto y nos proporcionan un rodar muy confortable.

Lo podríamos catalogar como un coche bastante ágil. Puede ser también debido a la sensación de ligereza que nos produjo o a una dirección bastante directa para lo que nos tiene acostumbrados la marca del rombo, aunque no transmite realmente lo que ocurre debajo de las ruedas, sí que sabemos casi con certeza hasta donde llegan sus límites.

Vamos a meternos con el diseño, ya que si bien hemos dicho que lo podríamos considerar como el hermano mayor del Captur, la verdad es que este Kadjar parece mucho más coche en todos los aspectos. Ya no por su tamaño que alcanza los 4,45 metros de longitud, sino porque en cuanto a calidad de materiales, suntuosidad y prestancia, es un coche que apunta muy alto dentro de la gama de los crossover del segmento C. De hecho, y guardando siempre las distancias, en alguna visión lateral me recordaba al gigante Audi Q7.

No obstante; el Kadjar mantiene la impronta característica de todos sus nuevos modelos, con un frontal poderoso, en el que el rombo gigante en el centro de la parrilla cobra todo el protagonismo, unas líneas laterales muy marcadas y que nos sugieren un cierto toque dinámico y una trasera poderosa y ancha en donde son esta vez los pilotos con efecto 3D los que acapararán todas las miradas.

El exterior es realmente atractivo, pero es en el interior donde gozaremos de una gran vida a bordo y de una gran habitabilidad. Para empezar, contamos con un gran maletero de 472 litros, que pueden ser hasta 527 si tenemos en cuenta el doble fondo. Es más grande que el del Nissan Qashqai con el que comparte plataforma modular y en el interior, por espacio, también nos pareció más amplio que el crossover japonés.


Cinco adultos podrán acomodarse a la perfección en cualquiera de sus plazas, ya que poseen suficiente espacio para las piernas, hasta el techo y en lo que concierne a la anchura.
El puesto de conducción también cuenta con una gran y cómoda butaca, que sujeta el cuerpo de manera suficiente y que tiene un mullido muy logrado, con diferentes densidades de espuma y con el que no nos importará tener que hacer muchos kilómetros sentados detrás del volante sin cansarnos.

Por supuesto; la posición de conducción, al igual que la de todos los SUV del mercado, es elevada y nos encontraremos a gusto y listos para conducir enseguida, gracias también a las múltiples regulaciones tanto de asiento como de volante.


Perfecto; pues vamos a ponernos en marcha. El Kadjar cuenta con todos los elementos imprescindibles para que nuestra vida a bordo sea de lo más cómoda y sencilla. De hecho, nuestra unidad de pruebas con el acabado Zen hace honor a su sobrenombre, ya que la paz y la relajación que respiramos durante nuestra ruta por el norte de la provincia de Burgos, nos producía esa sensación de bienestar que nos hacía disfrutar de la conducción, del paisaje y la música muy suave de fondo.

Este acabado Zen es uno de los más equipados de serie y cuenta con elementos como el climatizador bi-zona, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, con cámara de apoyo trasera, aparcamiento asistido (aparca solo por medio de un botón tanto en batería como en línea), ordenador de a bordo, sistema R-Link 2, que es el sistema miltimedia y de infoentretenimiento más premiado de todos los tiempos, con pantalla táctil de 7 pulgadas y que incluye parámetros referentes al ordenador de a bordo, el equipo de audio o el navegador, a los que también podremos acceder por medio de comandos de voz. Faros de xenón autodireccionales, que pueden ser Full Led de manera opcional, llantas de aleación de 17 o 18" según nuestros gustos, control de velocidad de crucero con limitador, Bluetooth, diferentes tomas de corrientes de 12V y entrada USB o guantera refrigerada, entre otros elementos prácticos y de confort.

Por supuesto, los huecos portaobjetos repartidos por todo el habitáculo son también marca de la casa y los materiales utilizados para revestir el interior, al igual que sus ajustes, son muy aceptables, ya que combinan plásticos duros y blandos, junto con paneles, volante y pomo de la palanca de cambios de piel y algún que otro detalle cromado. Todo con una buena calidad de ensamblaje y un tacto muy agradable.

El panel de instrumentos es grande y está bastante elevado, lo que facilita la activación de diferentes elementos por parte del conductor de manera intuitiva, sin que tenga que desviar casi para nada la vista de la carretera. Por su parte; la capilla de relojes es digital y nos ofrece de manera muy nítida toda la información relevante al primer golpe de vista, aunque podríamos liarnos con algunas grafías como la del combustible y la temperatura, pero no supone mayor problema.


También nos llamó la atención la rama de un árbol, que crece o no en un lateral de la instrumentación, según estemos realizando una conducción coherente o no. Es una "tontería", pero que nos sugestiona a realizar una conducción responsable e ideal, para consumir menos y producir menos emisiones de CO2 a la atmósfera. Parta ayudarnos con esa conducción responsable, también tenemos el indicador de cambio de marchas, que nos informa de cual es el momento perfecto para insertar una marcha más o menos y evitar un consumo de combustible innecesario.


Como veis, el Kadjar no solo es bonito, está a la última en materia de seguridad y tecnología, tiene mecánicas potentes y frugales o nos ofrece un gran confort interior, sino que también nos hace ser mejores conductores...

Conclusión final.

El nuevo Renault Kadjar, dicen que no viene a sustituir al Koleos, pero está claro que si este último no gozaba de unas ventas muy buenas, el Kadjar acabará por "asesinarlo" en un fratricidio en toda regla.


Es un vehículo mucho más atractivo, con aires muchísimo más dinámicos, está mucho mejor terminado y rematado, tiene una imagen mucho más fresca y juvenil, es más capaz, tecnológicamente abrumador y con una conducción que se asemeja más a la de un turismo que a la de un SUV.

Es precisamente este último punto el que más me ha sorprendido después de la buena impresión que me dio la belleza de su diseño exterior. Sus maneras en carretera son casi perfectas y solo podrían verse adulteradas por su mayor envergadura, pero el aplomo con el que afrontaba los diferentes tramos por los que condujimos, con curvas de diferentes grados y con un asfalto abrasivo, que no roto; era simplemente delicioso. El Renault Kadjar se comportaba siempre de manera muy noble, asentada y predecible.

El esquema de suspensiones también nos ofrece un gran compromiso entre esa agilidad en carretera y un filtrado muy bueno de las imperfecciones del asfalto, procurándonos siempre, una conducción muy limpia, relajada y confortable.


La dirección me pareció bastante directa, algo que siempre había resultado el talón de Aquiles de la marca del rombo y que por lo que pudimos comprobar, han solucionado con creces, aunque no transmita con total exactitud lo que ocurría debajo de las ruedas, pero es que tampoco estamos hablando de un coche para realizar tramos... El equipo de frenos es suficiente también para detener el ímpetu del aventurero Kadjar y perfectamente dosificables.

La mecánica que probamos será, seguramente, la más vendida. 130cv son suficientes para mover con soltura al conjunto y con unos consumos de 4,4 l/100 Km y un par máximo de 320 Nm, los futuros clientes encontrarán el aliado perfecto para recorrer largas distancias sin ningún tipo de problema ni miedo para afrontar puertos de montaña o adelantamientos fulgurantes, además de poder desplazarse con muy poco dinero por kilómetro recorrido.


Hace buenas migas con la caja de cambios manual de 6 relaciones, con unas inserciones muy precisas y un gran guiado, pero no ponemos en duda que también hará un gran trabajo la caja de cambios automática EDC de doble embrague.

Por último, tenemos que hacer referencia al interior, que cuenta con una gran habitabilidad en cualquiera de sus cómodas plazas, un maletero muy capaz y aprovechable, a la par que accesible gracias a su enorme portón y el equipamiento disponible de serie en nuestra unidad de pruebas con acabado Zen, también es uno de los más extensos y completos tanto de la marca francesa, como de su categoría, además de incluir de serie el afamado sistema multimedia y de infoentretenimento R-Link 2, muy fácil e intuitivo de manejar gracias a su pantalla táctil de 7 pulgadas.


Pocos flecos se han dejado los chicos de la marca del rombo para la crítica. Tan solo podría poner alguna "pega" con la ubicación de alguno de los mandos, como el que concierne al control de velocidad de crucero y el limitados, que parece que han sido colocados a última hora, la instrumentación digital, que puede dar lugar a ciertas dudas a la hora de interpretar sus grafías, pero que por lo demás, cuenta con una visión muy nítida y a prueba de reflejos y la utilización de algunos materiales en el interior que deslucen, mínimamente, la excelente factura y ensamblaje de todo el conjunto, aunque estos, están situados en lugares menos accesibles.


En general, el Renault Kadjar me ha parecido un coche excelente y muy completo. Me ha sorprendido mucho y los nuevos productos de la marca francesa cada vez me gustan más y son siempre serios rivales para cualquiera que ose retarlos en cualquiera de los segmentos en los que se mueva.
El Kadjar no será menos y por lo que he podido comprobar en mis propias carnes; es un coche muy serio y un gran rival a batir, además de convertirse en una molestia para coches como el Sportage de Kia, el Tucson de Hyundai o su mismísimo "primo" el Nissan Qashqai, por citar algunos ejemplos de superventas en esa categoría. Creo que el príncipe quiere convertirse en el rey...


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