Prueba: Renault Espace dCi 160 EDC Initiale Paris.

En 1984 aparecía en escena un nuevo concepto de vehículo en Europa. Las familias de la época conducían sus enormes berlinas (en alguna ocasión esporádica con carrocería wagon o familiar) a lo largo y ancho del continente para transportar a su prole, irse de vacaciones y también, como no, para su día a día.


Renault, que como buena marca gala, han estado siempre buscando nuevos nichos de mercado y creando innovaciones, tanto a nivel mecánico como de diseño, y las han acercado al gran público; comercializaba a mediados de los 80´s un vehículo con el tamaño de una berlina, pero con un espacio interior, una modularidad y una versatilidad no conocida hasta la fecha en el viejo continente. Nacía de esta manera el concepto monovolumen, que a la larga, fue uno de los segmentos que acaparó mayor número de ventas y en el que todas las marcas tenían a uno, dos o incluso tres representantes de diferentes tamaños y configuraciones. Básicamente se trataba de una carrocería similar a la de una "furgoneta", pero con un diseño menos industrial y más modernizado y destinada exclusivamente al uso y disfrute de conductor y pasajeros.


El primer Renault Espace (tampoco es que se dejaran los "sesos" al pensar un nombre...) estaba fabricado con paneles de fibra de vidrio, lo que le aportaba una mayor ligereza y era la empresa Matra la encargada de fabricarlo. En un principio no tuvo mucho éxito comercial debido, probablemente, a su controvertido diseño y al ser un nuevo concepto inexistente hasta la fecha. Más tarde sí que empezó a calar poco a poco en la sociedad y en las nuevas familias y el Espace se convirtió en una gran alternativa para ellas, hasta el punto que se fue refinando, se fue haciendo cada vez más mayor, la calidad se fue mejorando..., y hoy en día, se ha convertido en un monovolumen muy serio, de carácter premium y con una tecnología nunca antes conocida en la marca del rombo.


Hoy conducimos la quinta generación del Espace, pero no conducimos una versión cualquiera, no; conducimos la versión "top", la más equipada, la más exclusiva y probablemente, la mejor carta de presentación para el gran monovolumen de la marca francesa. Se trata de la versión Initiale Paris, con algunas exquisiteces que tan solo se pueden montar en esta exclusiva versión destinada para todos aquellos que busquen lo mejor para ellos y para su familia.

Pero Initiale Paris no es solo el acabado más lujoso que nos podamos encontrar en la gama de productos Renault. Implica también un trato y servicio personalizado, numerosas ventajas de la marca, atención 24h-365 días al año, asistencia en carretera, garantía aumentada, vehículo de sustitución y un sinfin de opciones que nos ofrecerán al adquirir nuestra versión más sibarita.

Eso está muy bien, pero volvamos al concepto Espace y empezaremos hablando de su diseño. A simple vista, no se si será por las enormes llantas que monta o por su planta futurista, pero me pareció sumamente grande. Pero solo es una sensación ya que curiosamente mide tan solo 20cm de longitud más que la anterior generación, alcanzando en esta ocasión los 4,85 metros de largo, aunque eso sí; ahora es un poco más baja y por eso también me dio esa sensación de tamaño.

También una distancia entre ejes mayor, ayuda a pensar que para conducir el nuevo Espace hace falta tener un carnet especial, pero tranquilos que no es así. Esos 20cm de más y esa mayor distancia entre ejes, tan solo redunda en un mayor espacio interior y en una mayor habitabilidad y versatilidad.


Visualmente nos encontramos con un vehículo en el que predominan los paneles de la carrocería más que los cristales, aunque eso no implica que no haya bastante luminosidad interior. En el frontal, mantiene la línea de sus nuevos productos como el Kadjar, con unos faros estilizados y afilados con tecnología Full Led y una alta luminosidad y el enorme rombo en el centro de la parrilla delantera con la denominación Initiale Paris.

La vista lateral, nos sugiere cierto toque de dinamismo, ya que además de contar con una cintura ascendente, esta viene remarcada con un detalle cromado que se prolonga hasta el alerón posterior y que le aporta una nota de clase y distinción. También ayudan las llantas específicas de 19 pulgadas, exclusivas solo para este acabado. Ah, y por cierto; ¿qué me decís de la pintura exclusiva "Negro Amatista" que luce nuestra unidad de pruebas?. Probablemente en las fotos no se aprecie en su plenitud, pero es una pintura muy efectista que cambia de tonalidades según la incidencia del sol y adquiere una espectacular gama de morados y negros que llama mucho la atención.


En la zaga, los pilotos traseros también con tecnología Led y en una posición muy elevada, ayudan a que los demás conductores nos tengan localizados perfectamente, pero a mi entender, deberían haber diseñado algo un tanto diferenciador y no mejorar lo que ya conocíamos en el Scenic, aunque la imagen de marca es lo que tiene...
Los detalles cromados también cuentan con mucha presencia a lo largo y ancho de la carrocería y en la zaga no podía ser menos, lo que remarca su carácter premium. Por lo demás, un enorme portón de apertura eléctrica y con una gran boca de carga muy cerca del suelo, nos abre paso hacia el curioso y muy capaz, maletero.

Ese maletero es enorme, ya que con 680 litros de capacidad, no encontraremos excusas para dejar a la suegra en tierra por falta de espacio para sus maletas. También podemos optar por adquirir al nuevo Espace con una tercera fila de asientos y dos plazas más, tan solo orientadas a los más pequeños, y de esa manera, con todas las filas de asientos replegadas, aun nos quedaría un maletero con la capacidad de carga de un utilitario, suficiente para nuestro día a día.

Si optamos por montar esa tercera fila de asientos, que nunca está de más tener por si acaso, estos se esconden debajo del piso de una manera muy sencilla y dejando una superficie totalmente plana. De hecho, gracias al sistema One-Touch, podemos abatir los respaldos de cualquiera de las filas a un solo golpe de botón y de manera independiente. Un sistema realmente práctico y sencillo que por medio de una botonera situada en el maletero nos permite configurar el espacio interior a nuestro antojo y según nuestros requerimientos.

Y ya que estamos "jugando" con el espacio interior destinado a la carga, ¿qué opinamos del espacio destinado a los ocupantes?. Pues no tenemos absolutamente nada que objetar, ya que los asientos traseros, además de ser independientes y muy confortables, se pueden desplazar unos centímetros hacia adelante y hacia atrás, por si queremos o necesitamos más espacio para las piernas, que ya de por sí, es inmenso. Tampoco tenemos ninguna pega ni por anchura ni por altura, ya que son unos asientos que rallan la perfección, así que la habitabilidad en las plazas posteriores es de las mejores de su categoría.

Pero vamos al puesto de mando que es lo que más llama la atención, ya que si las plazas traseras son de auténtica clase bussines, el puesto de conducción parece un auténtico cockpit de un avión privado. Lo curioso es que al sentarte, te ves envuelto en un ambiente un tanto surrealista, ya que en un principio, lo que nos podíamos esperar es una posición elevada de conducción y en realidad, nos sentimos como si estuviéramos en un turismo.

Mantenemos una posición elevada, pero nos sentamos un poco más estirados de lo que se suele estilar en este tipo de vehículos, lo cual, para los que amamos la conducción más pura, es un punto a favor. Por lo demás; como hemos dicho, nos encontramos ante un cuadro de mandos en el que una gran pantalla al más puro estilo tablet nos da la bienvenida y elimina de un plumazo casi cualquier existencia de botones en el salpicadero, ya que desde ahí, controlaremos absolutamente todos los parámetros necesarios y además, la podremos configurar a nuestro antojo.


Esa gran pantalla táctil de 8,7 pulgadas situada en vertical y muy accesible, cuenta con el sistema multimedia R-Link de segunda generación que nos permite una conectividad plena con casi cualquier función también a través de nuestro smartphone.

Pero esa pantalla es el "alma mater" del vehículo y además de contar con el laureado sistema R-Link 2, sirve para prácticamente todo. Sin ella, tendríamos un simple kart con un selector de cambios muy bonito... Desde ahí, podremos controlar y elegir hasta cinco modos de conducción en los que también varía el comportamiento del nuevo Espace. La marca lo denomina Multi-Sense y es que cada uno de esos modos, escenifican a la perfección las sensaciones del conductor según su estado de ánimo.

El modo ECO, nos cambia la iluminación ambiente a color verde y el cuadro de relojes también cambia para que controlemos de manera visual hasta que punto somos ecológicos y practicamos una conducción responsable. El motor se vuelve más dócil en aceleraciones y el selector de cambios automático realiza las marchas de la mejor manera posible para que siempre circulemos con la marcha más larga posible.
El modo Normal, es el que se activa por defecto, mantiene una iluminación ambiente del interior en color anaranjado y el coche actúa según nuestro tipo de conducción.
En el modo Sport, el Espace se nos vuelve bastante más "juguetón", el ambiente interior se torna de color rojizo, las suspensiones y el tacto de la dirección se endurecen y el motor actúa en consonancia con la caja de cambios, que esta vez sí; nos permite estirar la gama de revoluciones hasta casi la zona roja en cada marcha.
Por supuesto, el modo Comfort es el modo que elegiremos para viajar con la familia y en el que las suspensiones en esta ocasión filtran a la perfección cualquier irregularidad del asfalto, la respuesta del motor se relaja y el selector del cambio actúa de manera consecuente para proporcionarnos la mayor comodidad de marcha.
Por último; nada de lo que os he explicado sirve de nada si elegimos la opción Perso y empezamos a tocar aquí y allí, ya que no es otra que la opción en la que podremos variar todos los parámetros de manera independiente a nuestro gusto; desde poner las suspensiones en modo Sport, pasando por una dirección en modo Comfort y una respuesta del motor en modo ECO, hasta cambiar la tonalidad que adquiera la iluminación ambiente interior, independientemente del modo en el que estemos conduciendo.


Pero todo ese embrollo denominado Multi-Sense que os acabo de comentar es tan solo "la punta de iceberg" y esa pantalla táctil gobierna otras funciones tan importantes como, el navegador, el climatizador, el equipo de sonido (que en nuestro caso contaba con un impresionante equipo BOSE de serie), el ordenador de a bordo, que por cierto; además de sus múltiples funciones e información relevante, nos ofrece informaciones tales como el nivel de contaminación del aire en el interior del vehículo y cuyo climatizador automático, es capaz de ionizar el ambiente hasta que no quede ni una partícula de polución en el interior. Impresionante ¿verdad?. Y es que todo en el Espace está pensado para proporcionar la mayor sensación de lujo y exclusividad a sus ocupantes.

De hecho; tampoco os he hablado del efectivo sistema de masaje en los asientos delanteros, ya que como guinda del pastel, podemos elegir entre tres tipos de masajes: Relajante, por si hemos tenido un día de perros en la oficina. Tonificante, por si queremos activarnos antes de entrar en la oficina y Lumbar, por si hemos pasado muchas horas delante del ordenador y en mala postura en la silla de oficina..., pero es que además, podemos elegir tanto la intensidad, como la velocidad a la que queremos recibir ese masaje. Es una sensación extraña al principio, pero después de un rato sales del coche más "a gustico"... Básicamente son como los famosos retretes japoneses esos del chorrito (perdón por el símil), que al principio es raro, incluso te llegas a asustar, pero una vez que te acostumbras...

Bueno, pero no solo os vamos a hablar de la pantalla y de todas las funciones que tiene, también cuenta con un amplio equipo de serie, como no podía ser menos en la versión tope de la gama. Así pues, además de los faros Full Led, las llantas exclusivas de 19 pulgadas, la pintura exclusiva Negro amatista, el sistema R-Link2, el sistema Multi-Sense, el equipo de audio de alta fidelidad BOSE, la tapicería de cuero con función masaje tanto para el asiento del conductor como para el del acompañante, el climatizador tri-zona automático con ionizador del ambiente interior, el ordenador de a bordo o el navegador; también tiene otras cosas como el asistente de arranque en pendientes, el asistente de aparcamiento automático, control-limitador de velocidad de crucero, Start/Stop, arranque y apertura sin llave, reconocimiento de señales de tráfico, alerta por cambio involuntario de carril, cámara de asistencia al aparcamiento trasero, sensores de luces y lluvia, sensor inteligente de luces largas y de cruce, techo solar panorámico o lunas tintadas entre otra infinidad de gadgets con los que nos podríamos tirar escribiendo otras dos horas...


Después de estar alrededor de una hora tocando y descubriendo los diferentes menús y equipamiento disponible en el nuevo Espace, nos disponemos a arrancar por fin...

La mecánica que tenemos el gusto de probar es un delicioso bloque 1.6 de ciclo diésel con 160cv y unos más que loables 380 Nm de par máximo. ¿Cómo es posible que un motor tan justo, pueda arrojar al asfalto semejante potencia?. Fácil; tiene un doble turbo, que además de permitirnos alcanzar unas prestaciones muy aceptables de 202 Km/h y una aceleración de 0-100 Km/h en 9,9 segundos, obtiene unos registros de consumo muy ajustados de tan solo 4,6 litros/100 Km homologados por la marca.


Es una mecánica que nos ofrece siempre una respuesta instantánea y sin apenas retardo, con muy poca rumorosidad y gracias a la caja de cambios automática de doble embrague de seis relaciones, el funcionamiento a cualquier insinuación que hagamos con el pedal del acelerador es muy directo y contundente. El amplio margen de par motor disponible también es un gran aliado en cuanto a recuperaciones y aceleraciones mientras subimos algún puerto de montaña, a pesar de tener que "lidiar" con un vehículo de cierto peso y envergadura.


Tengo que decir que en cuanto a comportamiento, es un vehículo que realmente me sorprendió, ya que a pesar de tratarse de un vehículo con una clara orientación familiar y de un tamaño considerable, las reacciones son casi las de una berlina al uso. La dirección es bastante directa y comunicativa, sobre todo si llevamos puesto el modo Sport, pero es que además; nuestra versión Initiale Paris contaba con el sistema 4Control, que nos ayudaba, y de qué manera, a redondear las curvas.

Ese sistema actúa sobre las ruedas traseras, haciendo que se giren unos grados en dirección contraria a las ruedas delanteras cuando circulamos despacio por ciudad, para ayudarnos a salir de un aparcamiento o al girar en una glorieta y de esta manera hacer del voluminoso Espace, un coche más maniobrable.
Pero en cuanto salimos a carretera y ya llevamos una cierta velocidad, ese sistema gira las ruedas traseras unos grados en el mismo sentido que las delanteras, para redondear también esas curvas y hacer que el nuevo Espace sea mucho más estable y obtenga una mayor agilidad en los cambios bruscos de dirección.

El único problema es que es tan efectivo, que nos tendremos que acostumbrar, ya que nuestro cerebro es incapaz de asimilar hasta que punto el Espace puede resultar tan ágil en según que circunstancias. De hecho, cuando hicimos la prueba en un giro rápido al salir precisamente de una rotonda, fue tal la manera en la que la trasera acompañó en bloque a la delantera, que nuestros estómagos y diafragmas se quedaron un poco "patas arriba", como si iríamos en una montaña rusa que no descarrila nunca, pero la sensación que te produce en el estómago es la misma. Ni haciendo "perrerías" fuimos capaces de hacer que el Espace nos brindase un "chirriar" de ruedas... La tracción y la adherencia son totalmente increíbles para un coche así.


Fue el modo Sport el que más utilizamos en todo momento y el comportamiento del Espace fue realmente ejemplar, aunque aún con el modo más deportivo, se notaba su peso y tamaño en las curvas más largas y el vehículo inclinaba más de lo que nos hubiera gustado, pero bueno; no es una cosa que le vayamos a echar en cara, ya que sigue siendo una gran nave espacial..., perdón; un gran vehículo familiar.

Conclusión final.

El nuevo Renault Espace es una muy buena alternativa para todo aquel que tenga la necesidad de muchísimo espacio y busque un coche realmente confortable para él y los suyos, con un diseño diferenciador, una gran seguridad y lo último en tecnología. Pero si además, queremos darle una vuelta de tuerca más a ese confort de marcha y convertirlo en toda una experiencia a la hora de viajar, os recomendamos la versión que ilustra nuestra prueba de hoy, el Initiale Paris.


De por sí, es un coche muy noble, con un comportamiento idóneo para aquellos que disfruten tan solo con el mero hecho de viajar y la mecánica diésel que hemos probado tiene la potencia y el par suficientes como para no tener ningún problema a la hora de afrontar grandes distancias, procurándonos también unos consumos muy ajustados. Por supuesto, cuenta con la posibilidad de montar el mismo bloque motor, pero con solo un turbo, que eroga unos 130cv de potencia en esta ocasión, que son más que suficientes para mover al Espace de una manera muy diligente. También hay varios acabados con diferentes gamas de equipamiento y opciones a elegir, según sea nuestro presupuesto o necesidades, aunque la imponente imagen es la misma para todos, sea cual sea su acabado.


Pero nuestra versión, equipada con todo lo que Renault puede ponernos a nuestro alcance, es sin lugar a dudas la que elegiríamos para viajar kilómetros y kilómetros. Tiene el motor diésel más potente con un funcionamiento excelente y una potencia notable, el equipo de serie más completo, que incluye elementos dignos de berlinas de clase superior y de gama alta (que en estas suelen ser opcionales...), como el masaje en los asientos delanteros, el sistema de climatización con ionización del aire o el equipo de alta fidelidad del especialista BOSE, entre otras exquisiteces pensadas en pos de la comodidad plena de conductor y pasajeros.

Lógicamente, la habitabilidad en un coche como este está fuera de toda duda, y a ello hay que sumarle su gran capacidad de maletero, infinidad de huecos repartidos por el habitáculo y su enorme versatilidad gracias a las múltiples configuraciones de su interior que modificaremos de la forma más fácil, gracias al sistema One-Touch.

El puesto de mando es realmente futurista y la enorme pantalla de 8,7 pulgadas nos proporciona toda la información necesaria y es realmente desde donde se manejan todos los gadgets del Espace. Plenamente configurable, con el sistema R-Link2, con una muy buena visión y sin apenas brillos y múltiples funciones, es el centro de operaciones perfecto, que además, elimina de un plumazo la mayoría de los botones que poblaban nuestros salpicaderos.

El sistema Multi-Sense, está pensado para proporcionarnos diferentes experiencias de conducción según sean nuestras necesidades en ese momento y tanto las reacciones del coche, como el ambiente interior, varían para hacernos saber que el nuevo Espace acepta sin rechistar lo que le pidamos a la hora de conducir en cada momento.

También el sistema 4Control ayuda a que el dinamismo de un coche tan grande e imponente como este sea realmente increíble y se conduzca como una auténtica berlina. Hace que el conjunto sea mucho más ágil y nos proporciona un plus de seguridad y aplomo que no seremos capaces de asimilar tan fácilmente hasta que no nos acostumbremos...

Todo en el Renault Espace de nueva generación y sobre todo, en la versión exclusiva Initiale Paris que hemos tenido la oportunidad de probar, está pensado para hacer aflorar nuestras sensaciones a la hora de conducirlo e incluso de disfrutarlo enormemente como pasajeros.

¿No tiene ningún fallo?. Pues hombre, sí. Hubo un par de cosas que no nos gustaron mucho. Una es algún tipo de acabado visible en el salpicadero, ya que si bien, la combinación de colores y los remates no están nada mal, hay zonas en las que en un coche de esta categoría deberían haber cuidado algo más su imagen, puesto que la parte superior del salpicadero cuenta con un acabado plástico blando que hace el efecto de ser cuero, ya que cuenta hasta con una especie de pespuntes cosidos, pero que no lo es y su tacto, está bastante lejos de aproximarse al efecto que le han querido dar.
La otra es también, y siempre bajo nuestro punto de vista, un detalle que para muchos de vosotros no tendrá importancia, pero que creemos que para un coche con pretensiones de alta gama debería ser inadmisible.


Se trata del techo panorámico, ya que la cortina que lo cubre tiene una apertura más digna de un utilitario que de un vehículo de estas características y en el que todo está deliciosamente automatizado. Cuenta con una cortina de apertura manual, con un tirador de plástico de una calidad algo mediocre y que si no nos andamos vivos, sale disparada hacia atrás. Ya que estamos y con la enorme carga tecnológica que tiene el nuevo Espace, ¿no podrían haber puesto una cortina de apertura eléctrica? Por un poco más...

Aún con la excepción de esos pequeños flecos, que cada uno les da la importancia que quieran darlo, el nuevo Espace es una auténtica nave espacial, que cuenta con la tecnología más puntera destinada al confort de los ocupantes y a proporcionar al afortunado conductor una gran experiencia de manejo y le hace una vida mucho más sencilla.
Es un coche con una gran versatilidad, una gran habitabilidad y con un enorme espacio de carga con innumerables huecos portaobjetos repartidos por todo el habitáculo.
La mecánica, aunque de baja cilindrada, tiene una muy buena potencia, unas reacciones prácticamente instantáneas y nos ofrece unos consumos muy ajustados a pesar de la enorme masa que tiene que mover. La caja de cambios automática de doble embrague y seis relaciones es también una gran aliada para conseguir ese funcionamiento notable.

El nuevo Espace es un gran coche ideal para grandes familias que sobre todo, disfruten de los viajes de largo recorrido y para los que la comodidad y el espacio sean un requisito imprescindible. Nuestra versión Initiale Paris además de la practicidad que nos ofrece y de todo lo que os hemos contado, es perfecta para todos aquellos padres modernos, amantes de la tecnología y del buen gusto, que buscan lo mejor y a los que además les guste conducir... aunque en este caso, se trate de un  enorme monovolumen. ¿Por qué no?.


Entradas populares de este blog

¿Cual es el mejor neumático?

Prueba Mitsubishi ASX 160 DI-D Motion 4WD

Prueba: Seat Ateca 1.0 TSI Style