Swincar E-Spider. Todavía queda por inventar...

Cuando vi una prueba de este artefacto por las redes sociales, no me podía creer lo que mis ojos estaban observando. Es un concepto y una idea simplemente genial.


Todos sabemos que muchos de los inventos más importantes de la historia son fruto de la observación y varios de ellos se han aplicado al mundo de la tecnología, de la medicina, de la arquitectura...

La naturaleza, los animales e insectos, la casualidad o la combinación de todo ello, han servido de inspiración a los grandes inventores e ingenieros de la historia de la humanidad para crear nuevos conceptos de productos, edificios, medicinas, configuración de las urbes, química, productos de belleza e incluso, productos alimentarios. Vamos, que la inmensa mayoría de los productos de consumo en la actualidad que utilizamos sin apenas darlos importancia porque siempre han estado ahí, son gracias a la observación, estudio y visión, de unos pocos adelantados a su tiempo que aplicaron sus conocimientos y esfuerzos en beneficio de la humanidad (y en muchos casos, en beneficio de sus propios bolsillos...).

El mundo del automóvil no se libra de ese hecho y a pesar de que su invención fue producto de la necesidad de movilidad y una evolución de los carruajes de caballos, hoy es el día en el que muchas de las soluciones tecnológicas que se aplican en nuestros coches, son producto del estudio del funcionamiento de la propia naturaleza. Y más que lo será en un futuro no tan lejano, cuando comience de pleno la era de la conducción autónoma.

Nissan, por ejemplo, utiliza el movimiento de las abejas para desarrollar esa movilidad autónoma sin la posibilidad de que haya ningún tipo de accidente. ¿Habéis visto alguna vez chocarse a dos abejas en el aire?. Pero lo que si que habéis visto es un enjambre con miles de abejas revoloteando de forma caótica, pero ordenada a la vez, alrededor del panal, rozándose y sin ningún percance entre ellas ¿no?.


El movimiento de las hormigas y su jerarquía, también ha servido de inspiración para desarrollar los "trenes" de coches en conducción autónoma, que pueden seguir a un vehículo nodriza hasta destino a muy poca distancia entre ellos, en fila india y sin chocarse nunca.

Los sensores de aparcamiento que funcionan como el mismo sistema que utilizan los sonar de los barcos y submarinos y que a su vez, están inspirados en el sistema que utilizan los murciélagos para "ver", los faros de última generación, que nos ofrece una visión periférica como muchos de los insectos y reptiles con ojos móviles... Incluso la dinámica y movimiento de algunos mamíferos ha servido de inspiración a la hora de desarrollar sistemas de seguridad y control de los vehículos en altas velocidades, pero sobre todo, a la hora de desarrollar la aerodinámica y el coeficiente de penetración en el aire.

En el caso que nos ocupa hoy, es la araña y sus movimientos, además de su forma, lo que inspiraron a los ingenieros de esta firma francesa que han ideado un vehículo extraño, y que parece de juguete, pero que en realidad se trata de un vehículo revolucionario que seguro hará que las grandes firmas con SUV y TT´s en sus gamas se fijen en ciertos detalles que podrían aplicar en sus productos.

Es el Swincar E-Syder, una especie de kart, con un motor limpio y totalmente eléctrico y un sistema de suspensiones totalmente independientes, separadas del chasis y que emulan los movimientos de una araña sobre cualquier superficie. De hecho; lo único que no es capaz de hacer (todavía) el Swincar es circular de manera vertical, ni tejer una tela a su paso..., pero dales tiempo.


La idea es simplemente genial, ya que con unos amplísimos recorridos de cada una de las suspensiones, de una manera totalmente independiente y sin existencia de ejes que unan las dos ruedas, lo cual limitaría mucho esa condición, nos permite ir por superficies totalmente imposibles con todos los neumáticos posados en el suelo y mantener el chasis en una posición  normal y natural, aunque en condiciones normales sobre superficies lisas, la carrocería acompaña el movimiento inclinándose cual motocicleta.

Hay dos modelos, con dos o cuatro ruedas directrices, y gracias a la utilización de cuatro motores eléctricos de 1,5 Kw, uno en cada una de las ruedas, puede permitirse el lujo de atravesar por cualquier lugar gracias a su condición de todo-terreno. También se puede elegir con diferentes capacidades de batería, por lo que la autonomía podrá ser mayor o menor. Otra de las ventajas es la medida de sus neumáticos, que son casi como los de una bicicleta de montaña y le permiten atravesar casi por cualquier lugar, incluso librando alguna que otra superficie peligrosa y punzante que pueda llegar a pincharlos.

El único "pero" que le veo a este vehículo es la autonomía de uso, ya que en condiciones de conducción offroad, supongo que gastará más energía y si nos quedamos sin "pilas", creo que no hay posibilidad de enchufarlo a cualquier árbol...

Pero con esa excepción; el Swincar E-Syder tiene maneras de ser un coche especialmente divertido. De hecho; yo me he pedido uno para Reyes. Estos franceses están locos, pero me encanta...


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