Prueba: Skoda Superb 2.0 TDI Style



El Skoda Superb nació hace más de una década como buque insignia de la marca checa, un segmento por encima del superventas Octavia. Lo que parecía una locura, ya que el hecho de que una marca como Skoda contase entre sus filas con una berlina del segmento superior, codeándose con los Audi A6, BMW Serie 5 o Mercedes Clase E entre los más destacados, no parecía que pudiera cuadrar mucho. Pero como siempre; el tiempo me ha quitado la razón y el Superb se ha convertido en una alternativa real y muy aceptable, además de contar con una calidad asombrosa, un equipamiento extenso, unos motores eficientes y de alto rendimiento y, por supuesto, con un precio más equitativo y ajustado.


Lejos quedaron los años en el que la marca construía coches para el mercado del este mayoritariamente, con unos acabados espartanos y una vetusta tecnología y los vehículos de hoy en día, cuentan con un diseño, tecnología, mecánicas y materiales de primer nivel, muchos heredados de otros modelos del Grupo VAG, pero manteniendo su personalidad propia como marca.

Antaño se decía que Skoda era la marca "barata" del grupo y que sus coches estaban hechos de lo que les sobraba al resto de sus "primos". Dicho de una forma muy poco profesional y muy global, esa afirmación tenía algo de cierto, pero por fortuna, hoy es el día que no se aprovecha lo que desechan las otras marcas, sino que se comparte todo, así que tenemos ante nosotros a un autentico "coco" dentro de un segmento en el que se valoran cosas como el espacio, el confort y la calidad de rodadura sobre todas las cosas. Y el Skoda Superb lo tiene...

Acaba de renovarse por completo y en esta generación se nos muestra como una enorme berlina de representación con un diseño muy depurado y atractivo que no deja indiferente. La verdad es que es una berlina muy bien lograda y muy, pero que muy, bonita.

Si las anteriores generaciones destacaban por contar con una habitabilidad enorme y un gran espacio en general, pero por tener un diseño un tanto anodino, que tomaba como referente al Octavia contemporaneo, en esta ocasión se desmarcan con una imagen mucho más impactante y con aires de superioridad y lujo, más acorde en el segmento en donde tiene que competir.

Se trata de una berlina poderosa que no pierde los rasgos generales de la marca, y que destaca, sobre todo, por su frontal y sus cuartos traseros, además de tener una vista lateral que nos aporta cierto grado visual de dinamismo muy poco común en este segmento.



Sobre esa visión lateral, nos percatamos de la "enormidad" del Superb, ya que con una longitud de 4,86 metros, sobre todo, con una distancia entre ejes de 2,84 metros, se trata de una berlina realmente grande, lo que redunda en un mayor espacio interior. De hecho, tenemos uno de los maleteros más grandes y aprovechables del mercado, puesto que con 625 litros es un auténtico "trastero" en donde no tendremos ningún problema a la hora de alojar las maletas de los ocupantes, los cuales, también cuentan con un espacio espectacular, tanto para las piernas como el disponible respecto al techo.


Pero ahí no acaban las ventajas de los pasajeros de esas plazas traseras, ya que también tiene la posibilidad de crearse su propio clima individualizado, debido a que pueden regular la temperatura de esa sección con los mandos del climatizador automático, que en este caso es trizona.

Si nos incorporamos al puesto de mando, nos percatamos al instante de que todo está a mano y que es muy sencillo encontrar la posición ideal casi al instante, y además memorizarla, ya que nuestra unidad disponía de asientos con regulación eléctrica y tres memorias preconfigurables.
Toda la información que nos llega visualmente es clara y concisa, tanto desde la pantalla de cristal líquido situada entre los dos relojes y que corresponde al ordenador de a bordo, como desde la pantalla central táctil de 6,5 pulgadas, desde la que podremos controlar todo el sistema de infoentretenimiento, el navegador, el equipo de audio o la información más destacada de la configuración del coche, con varios menús entre los que se encuentran varios gráficos e históricos de cómo es nuestra conducción de ecológica.


En nuestra unidad de pruebas con el acabado intermedio, no echamos en falta ningún detalle de equipamiento. Entre otras cosas, tenemos de serie elementos como el climatizador tri-zona, arranque y acceso sin llave, asistente de arranque en pendientes, asistente de ayuda al aparcamiento asistido con cámara trasera, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, navegador, asientos eléctricos, control de velocidad de crucero y limitador, sensores de luces y lluvia, tapizado Alcántara, llantas de 17 pulgadas, lunas tintadas o luces traseras LED, entre otros elementos que podremos incluir también de manera opcional.


La verdad es que es un coche en el que te sientes a gusto desde el minuto cero, ya que el ambiente y el ensamblaje, además de los materiales elegidos para conformar el interior, son de primerísima calidad y nos aporta un cierto halo de exclusividad, a pesar de que estemos en un "simple" Skoda.


La mecánica que más ventas soporta en España es la que tuvimos el placer de escudriñar. Se trata de un 2.0 TDI que genera una potencia de 150cv y un más que aceptable par máximo de 320 Nm.

Es un motor poderoso que tiene una respuesta contundente desde muy bajas revoluciones y capaz de completar una aceleración desde parado y hasta los 100 Km/h en tan solo 8,8 segundos hasta alcanzar una máxima de 220 Km/h. Las recuperaciones también son bastante sorprendentes y ese tirón se deja notar cada vez que necesitamos algo más cuando estamos realizando un adelantamiento, por ejemplo.


En nuestro caso, teníamos disponible la imperceptible caja de cambios automática DSG de 6 relaciones con levas detrás del volante, aunque también se puede elegir con cambio manual de 6 relaciones.

Es muy fácil sobrepasar los límites de velocidad de la vía por la que circulemos, ya que a esa excelente mecánica, debemos añadir un silencio de rodadura excepcional, una calibración de las suspensiones en las que prima el confort y un aislamiento interior casi perfecto que tan solo nos deja escuchar un sordo rumor procedente del exterior.

Me sorprendió la celeridad con la que el gran Superb gana velocidad y de la manera más confortable e imperceptible para los ocupantes. Nunca te falta respuesta debajo del pedal del acelerador y eso es una gran noticia para los que realicen una buena cantidad de kilómetros al año, ya que sabes que es un coche que seguro, nunca te fallará en los momentos más críticos en los que necesitemos ese poco más del que os estamos hablando.

Es un coche perfecto, precisamente para eso, para realizar larguísimos recorridos de la manera más relajada y cómoda posible, además de ser muy poco gastón, ya que se conforma con tan solo 4,1 l/100 Km en ciclo mixto homologado por la marca.


Su comportamiento dinámico es realmente noble, a pesar de que sea una berlina tan sumamente grande. Es muy fácil de conducir rápido, sobre todo en vías amplias de doble carril, en donde, como os he indicado, os proporcionará una conducción muy confortable y relajada en todo momento.


Si nos aventuramos por firmes rotos, estrechos o con muchas curvas, el Superb también tiene unas reacciones muy aceptables, aunque debido a su tamaño y un esquema de suspensiones de tarado liviano, puede que el conjunto se incline más de lo indicado en las curvas más cerradas que abordemos a mayor velocidad. Pero en general, no es un coche que nos "asuste" de ninguna manera, ya que el aplomo con el que aborda cualquier tipo de viraje en condiciones idóneas es perfecto, pero destaca más en buenas carreteras, en las que disfrutaremos con un gran confort de marcha y de una conducción rápida y relajada.



Conclusión final.

El Skoda Superb me ha gustado mucho y tiene muchas papeletas para convertirse en un gran superventas, arañando clientes de una parte y de otra, gracias a sus virtudes como berlina. Es muy cómodo, es muy amplio, tiene un enorme maletero y es frugal en consumos.


Su diseño es realmente bonito, con una imagen clásica de tres volúmenes, pero con trazos que le proporcionan un mayor empaque y poderío visual, además de contar con ciertos matices de dinamismo que le aportan un toque de frescura y le dan un aire más desenfadado a lo que se suele estilar en este concepto de vehículos.

La habitabilidad interior es como la de la clase bussines de un avión, con mucho espacio para los pasajeros, unos asientos de mullido perfecto, reglajes eléctricos en la posición de mando y además, tapizados en suave y exclusivo tejido Alcántara. También se agradece la posibilidad de aclimatar a nuestro antojo la zona posterior, gracias a los controles del climatizador trizona.

El puesto de conducción se nos presenta limpio de artificios, con todos los mandos al alcance de nuestra mano y con una lectura de la información disponible y relevante, muy nítida y fácil de manejar. Es una habitáculo en el que te sientes realmente cómodo y a gusto desde el primer momento en el que te pones a los mandos y a pesar de su envergadura, es un coche muy fácil de conducir.


En cuanto al equipo disponible, nuestro acabado Style dispone de una dotación de serie importante que nos hará una vida a bordo muy agradable y sencilla, con elementos más propios de berlinas más caras y exclusivas, que se redondea con detalles de clase y que tan solo lo habíamos visto en marcas tan inaccesibles como Rolls Royce. En el marco de la puerta, descubrimos una cavidad en la que había un paraguas  perfectamente integrado, que nos hará un gran servicio en esos días lluviosos en los que nos fastidia salir del coche y empaparnos. Son esos pequeños detalles de exclusividad y calidad, los que hacen que Skoda se desmarque del resto de las marcas generalistas con aires premium y que el público en general, agradece y mucho.

Después de todo el "cristo" que se ha montado con el tema de las emisiones del Grupo VAG y los miles de dimes y diretes que hemos escuchado, solo puedo decir que los motores diésel de estas marcas de siempre me han gustado y que aunque hayan contaminado más de la cuenta y que ahora los que estaban vendidos estén a la espera de una solución, son motores muy fiables, potentes y reactivos y eso no cambia nada con esta nueva generación de mecánicas que ya llegan con esos problemas solucionados.

El 2.0 TDI de 150cv es un auténtico tiro y reacciona a nuestras insinuaciones al pedal del acelerador con un poderío notable. Tiene muy buenas recuperaciones y unas prestaciones realmente dignas para un coche de estas características, además de mantener unos ajustados consumos de tan solo 4,1 l/100 Km en ciclo mixto homologados por la marca.


El nuevo Superb es un coche muy apropiado para "comernos" cientos y cientos de kilómetros sin agotarnos, aunque sabéis que es recomendable que nosotros, imperfectos seres humanos, nos detengamos cada dos horas para descansar y despejarnos, que si por el coche dependiera...


Es un rutero incansable, con el que disfrutaremos horas y horas al volante, manteniendo una conducción relajada y con un baremo de prestaciones que nos sacarán, seguro, de más de algún que otro aprieto.
Se siente en su salsa en vías de doble carril con asfalto en buen estado, pero es muy cómodo en vías de cualquier tipo. No obstante, si realizamos una conducción más dinámica, es un coche que soporta muy bien cualquier tipo de cambio de dirección o curvas de diferentes grados, aunque en esas circunstancias la carrocería tienda a inclinarse más de la cuenta como consecuencia de unas suspensiones estudiadas para proporcionarnos el mayor confort posible. Así que mejor conducir con mesura y disfrutar del paisaje y vida a bordo del excelente Skoda Superb.


El Superb me parece una alternativa muy aceptable dentro de las berlinas de representación, porque a pesar de que nunca se a relacionado a la marca checa con el mundo del lujo, lo cierto es que el nuevo Superb ha superado todas las expectativas. Es grande, confortable, con una gran tecnología y equipamiento, unas mecánicas frugales y fiables y tiene una estética renovada y realmente bella, además de contar con una imagen mucho más poderosa y de mayor empaque que la de sus antecesores. Pero lo mejor de todo, es que es un coche asumible en términos económicos y no tiene nada que envidiar a marcas más premium que campan a sus anchas dentrio de su segmento. ¿Les mojará la oreja el nuevo Superb?, No sabemos aun, pero apunta maneras...


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