Prueba: Audi Q7 3.0 TDI Quattro



Desde que en Audi se decidieron a comercializar su todopoderoso Q7 hace ya varios años, basado en el concepto Pikes Peak, siempre me había parecido un vehículo espectacular, pero muy aparatoso.

Pero mira por donde, desde su aparición en escena también a sido un auténtico superventas para englobarse dentro de la categoría superior de los SUV de lujo y a raíz de su éxito comercial, aparecieron sus hermanos pequeños Q5 y Q3.

El Q7 siempre ha destacado por su aparente enormidad visual, ya que a primer golpe de vista parecía bastante más grande que sus competidores directos BMW X5 y Mercedes GL, pero con el metro en la mano no había tantas diferencias.

El gigante de la marca de los cuatro aros también destacó en su momento, por incorporar mecánicas inauditas y exclusivas, como aquel sorprendente V12 TDI que procedía directamente de los coches de competición de Le Mans, aunque nunca tuvo dentro de su gama un representante RS, ya que me daría miedo pensar que motor podían haberle endosado... No obstante; siempre a destacado por tener mecánicas muy potentes y que en su mayoría, eran compartidas con el buque insignia de la marca A8.

Pues ese gigante del asfalto se ha renovado en su totalidad hace bien poco y como no podía ser de otra manera, en esta publicación teníamos que probarlo para todos vosotros.


A priori, y en cuanto a estética se refiere, parece que no se ha renovado en exceso pero en realidad, su impacto visual es mucho mayor y además viene cargado con lo último en nuevas tecnologías de conectividad, seguridad y asistencia al conductor, como no podía ser de otra manera en un coche de este empaque.

Sus líneas ahora son mucho más refinadas y depuradas, predominando las formas más rectangulares y jugando con las aristas repartidas por su carrocería. De hecho, y aunque cuenta con una longitud de más de 5 metros (5,05) y una distancia entre ejes de casi 3 metros (2,99), parece más compacto, si a una carrocería de 5 metros se la puede llamar compacta..., que su predecesor, a pesar de tener prácticamente el mismo tamaño. También se ha visto sometido a una cura de adelgazamiento, pero sin duda sigue siendo un gigante, ya que pesa 2.135 kilos.


Qué deciros de su presencia..., realmente imponente en todos los aspectos. El poderoso frontal se ve acentuado por esa enorme parrilla denominada singleframe, que si la ves llegar por el retrovisor a toda velocidad, en lo único que piensas es en apartarte lo más deprisa y limpiamente posible...
Los efectivos faros xenón plus también hacen su parte en aportar esa imagen tecnológica y de poderío que tiene esa vista, además de aportarnos una visión perfecta en las noches más cerradas y en todo momento.


En la vista lateral es donde más nos da la impresión de que estamos hablando de un coche más corto, ya que será quizás por tener unos voladizos, tanto delanteros como traseros más reducidos y unas líneas más rectilíneas, nos aporta esa sensación.
Y culminando en la zaga, también contamos con pilotos de tipo LED con un efecto progresivo en los intermitentes que le aporta un toque también bastante tecnológico, y en donde esas formas más depuradas, acentúan de nuevo su grandiosidad y poderío.

Ya que estamos en la zona, abramos el enorme portón del maletero que, aunque nos quede un poco alto, es totalmente eléctrico y se puede abrir o cerrar con tan solo pasar un pié por debajo del parachoques. La boca de carga es enorme y nos descubre un espacio espectacular para nuestras maletas y enseres de 770 litros, que se pueden aumentar hasta los 1.995 litros si abatimos todas las plazas y que aunque montemos la tercera fila de asientos (que nuestra unidad sí que montaba), nos quedaría un maletero bastante solvente de 295 litros, que ya son más que los de algún utilitario.


Sobra decir que la tercera fila de asientos está muy bien y es muy recurrente en situaciones concretas, aunque también es cierto que en esta ocasión, estamos hablando de unos asientos cómodos, pero tan solo apto para niños de cierta estatura. Además, se integran perfectamente en el piso del coche cuando no las utilizamos, dejando un espacio de carga útil totalmente plano. Pero ahí no acaba la cosa, ya que gracias a la activación de esos asientos de manera totalmente eléctrica, nos evitamos el engorro y las malas posturas a la hora de replegar o esconder los asientos. Todo se hace por medio de un botón y sin esfuerzo.

Pero vamos al interior, ya que ahí es donde han echado el resto y nos encontraremos con un habitáculo muy bien rematado, con materiales de altísima calidad y un diseño muy acertado en donde, a pesar de la amplitud y la anchura del cuadro de mandos, todo lo tenemos a mano y al primer golpe de vista.

Lo primero que nos llama la atención es la amplitud y comodidad de cada una de sus plazas, siendo las dos delanteras, auténticos butacones de salón, tapizados en cuero y en exclusivo y suave tejido Alcántara y que nos ofrecen una sujeción del cuerpo perfecta, desde donde podremos disfrutar de un viaje inolvidable... Las traseras también son muy amplias y cuentan con mandos de la climatización, que para este caso es de cuatro zonas independientes, entre los dos asientos delanteros.

Encontramos la posición de conducción perfecta gracias a que también contamos con regulación eléctrica, en el que se incluyen las lumbares y ya en otros acabados más altos de gama, podemos tener hasta función masaje o ventilación, pero eso ya es otro percal...

Nuestra unidad tenía el acabado básico Attraction, aunque lo de básico puede valer para el A3, por ejemplo, ya que en un coche así, el equipamiento de serie es de lo más extenso e incluye cosas como las que os hemos comentado antes de los asientos eléctricos de cuero y Alcántara o el climatizador de cuatro zonas además de navegador MMI Plus con pantalla central retráctil y mando en el centro, llantas de 18 pulgadas, control de velocidad de crucero y limitador, asistente de arranque en pendientes, avisador luminoso ángulo muerto, indicador de presión de los neumáticos, reconocimiento de comandos por voz y por medio de una placa Touch Pad, volante multifunción con Bluetooth, los mandos de la radio y los comandos del ordenador de a bordo, luces xenón plus, Audi Pre Sense City, sensores de luces y lluvia, sensores de aparcamiento trasero y delantero, con cámara de visión trasera o arranque y apertura sin llave entre otros muchos elementos.


El cuadro de mandos es realmente intuitivo y como hemos dicho, nos encontramos todo al alcance de la mano. Nos encontramos ante un ambiente realmente exclusivo ya que tenemos inserciones de madera y de aluminio pulido repartidas por todo el cuadro, que aportan ese toque clásico y sibarita que se pretende con este tipo de vehículos orientados a clientes selectos.

Me llamó la atención el hecho de que las toberas de refrigeración abarcasen, de una forma muy bien integrada, todo el ancho del salpicadero, pero eso tiene una explicación lógica. De esta manera se distribuye el aire del climatizador de una manera más homogénea por todo el habitáculo, lo que genera un menor ruido del sistema funcionando a pleno pulmón y nos ofrece una perfecta climatización en todo momento.

La información que nos llega de manera visual a veces, puede ser realmente abrumadora, ya que en esta ocasión no contamos con el cuadro de relojes digital configurable, que sí que nos encontraremos en unidades con acabados más altos, así que en el cuadro de relojes analógico tenemos una información relevante, pero en conclusión, muy recargada en el que nos tendremos que acostumbra hacia donde mirar si queremos consultar, por ejemplo, la temperatura exterior.

Pero vamos a lo que nos interesa de verdad, que son las cualidades dinámicas del gigante Q7, ya que siendo tan "aparatoso", nos invita a pensar que podría ser un coche delicado de conducir.

Tiene un motor V6 3.0 TDI con 272cv que nos asegura unas prestaciones de escándalo, ya que para un coche de semejante envergadura y peso, alcanzar una punta de 235 Km/h y acelerar de 0-100 Km/h en 6,3 segundos es una barbaridad. Pero es una barbaridad visto desde fuera y disfrutándolo desde el interior, porque realmente el Q7 es un auténtico disparo en aceleraciones plenas...


Es un motor muy elástico y con excepción de un pequeño retardo en el que la caja de cambios automática Tiptronic y la mecánica se ponen de acuerdo en cuanto hundimos el pedal del acelerador contra la alfombrilla, el Q7 acelera como si no hubiera un mañana y el exterior comienza a pasar demasiado rápido, eso sí, en total y absoluto silencio.


Porque si hay una cosa que caracteriza a este tipo de vehículos es su capacidad de "volar" sin que desde dentro nos de ningún tipo de impresión de que lo estamos haciendo, tan solo ver como desaparece el coche que acabamos de adelantar en el horizonte de nuestro retrovisor.

Por otra parte, podríamos pensar que al ser tan grande, no digiere muy bien las vías reviradas. Pues el Q7 es extremadamente ágil...


Contábamos con la ayuda del selector Audi Drive Select con varios modos de conducción, desde el Comfort, pasando por el Dynamic, siguiendo con el Efficiency, el Auto (que se activa por defecto cuando arrancamos el coche), el Offroad y el Individual, que podremos configurar el tacto de la dirección, la respuesta y las suspensiones a nuestro antojo.

Nosotros probamos todas y cada una de las modalidades y que deciros; son realmente deliciosas y adaptan las reacciones del coche a nuestros requerimientos, pero el modo que más nos impresionó fue el Dynamic. Las reacciones del motor, junto con las de la caja de cambios que dejaba estirar la gama de revoluciones hasta casi el corte de inyección y una dirección mucho más reactiva y endurecida, hacían que el gigante alemán nos pareciera un compacto muy efectivo en una carretera estrecha y plagada de curvas de todos los ángulos.

Sí amigos; estoy diciendo que un "trasto" con casi 300cv y más de 5 metros de largo, se comportaba de manera muy ágil sobre un tramo revirado, trazaba las curvas en plano y sin ningún tipo de deriva y la dirección se nos prometía muy directa. De esa efectividad también tendremos que dar las gracias al reputado sistema de tracción total Quattro, que también nos hizo un gran servicio en cuanto lo sometimos a un tramo sobre una vía sin asfaltar y de arena suelta.


Con el modo Offroad, la motricidad sobre este tipo de terrenos es perfecta y las ruedas no deslizan demasiado a pesar de que íbamos haciendo un poco el "tonto". No alcanza la complejidad que puedan tener otros sistemas especializados, como el Terrain Response de Land Rover con varios programas específicos, pero esa tracción Quattro, con las suspensiones un pelín más permisivas, se adapta perfectamente a vías sin asfaltar y con dificultad media. También contábamos con el botón del control de descensos, por si la cosa se nos ponía un poco fea, pero realmente y a pesar de que también lo probamos y funcionaba a la perfección, no creo que muchos de sus afortunados propietarios se arremanguen y se metan en "líos" con el Q7


Que decir del modo Comfort, que nos permite viajar con una facilidad sorprendente, filtrando a la perfección cualquier tipo de irregularidad que se nos presente bajo las ruedas y haciendo del habitáculo un remanso de paz.

Todo el conjunto nos pareció espectacular. Una gran calidad de acabados, una gran y poderosa mecánica, una presencia imponente y una conducción precisa y bastante dinámica teniendo en cuenta el tamaño y el peso con los que teníamos que lidiar. Y eso; con el acabado de acceso a la gama, así que imaginaros si además estuviera equipado hasta las "cejas".



Conclusión final.

El Audi Q7 es un gran vehículo de representación del segmento superior, equiparable a todo un A8, pero con cualidades Offroad y mayores capacidades en cuanto a versatilidad y espacio.


Es un gran vehículo de lujo, con el que viajar se nos tornará como una tarea placentera y total y absolutamente segura, ya que la mecánica nos ofrece una potencia descomunal, pero bastante frugal, que nos permitirá ciertas licencias en cuanto a recuperaciones y respuesta se refiere.

También la tecnología que atesora tanto a nivel de seguridad como a nivel de confort, es un valor añadido que nos hará disfrutar dentro del habitáculo, ya no como conductores, sino también como pasajeros, los que cuentan con muchísimo espacio vital, además de tener un ambiente refinado y sublime que se respira por todo el habitáculo.

Con 272cv, el motor V6 del Grupo VAG es todo un tiro, pero lo que más nos sorprendió del Q7 fueron sus cualidades dinámicas, ya que con el Audi Drive Select y sus diferentes modos de conducción, podemos adaptar la respuesta del gigante alemán a cualquier tipo de terreno, convirtiéndolo en un gigante, que a pesar de su tamaño, es muy, pero que muy ágil a la hora de conducirlo.

La habitabilidad interior y el espacio de carga es digno de mención, pero es que además, nuestra unidad contaba con otras dos plazas adicionales, que se adquieren como opción, pero que nos pueden sacar de algún que otro apurillo en algún momento. Su replegado es totalmente eléctrico, lo cual nos gustó mucho ya que nos permite montar y desmontar esas plazas a golpe de botón y sin tener que hacer contorsionismo, como ocurre con otros vehículos del segmento.

A pesar de su condición de Q7 "básico", nos convenció el equipamiento que traía de serie y el perfecto ensamblaje y elección de los materiales del interior. Algunos sistemas no nos convencieron, como el reconocimiento de comandos por voz o de manera táctil por medio del Touch Pad de la consola central, ya que en ocasiones se comportaba de manera errática, pero supongo que como todo en esta vida, es una cosa a la que habrá que pillarle el truco...

Y por último, parece que el diseño no a variado en exceso respecto a la anterior generación, aunque en esta ocasión estamos hablando de un coche totalmente nuevo y que tiene aún, una presencia imponente, pero con un cierto halo de mayor exclusividad y tecnología intrínseca en todos y cada uno de sus vértices.


El Q7 es un coche pensado para todas aquellas personas que buscan un vehículo de representación pero, o bien por familia, por ocio o porque simplemente se sientan más seguros y arropados que en una super-berlina como el A8, se decantan por esta carrocería que nos ofrece las mismas características, pero es incluso mucho más capaz en terrenos en donde no meteríamos a un A8 ni de broma...

Un SUV efectivo y lujoso. ¿Quién da más?.


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