Prueba: Mitsubishi Outlander 220 DI-D 4WD Motion



Como bien sabréis, hemos ido probando poco a poco toda la gama de Mitsubishi e incluso, hemos contado con la participación estelar de nuestra flamante subcampeona de España de Rallyes TT Cristina Gutiérrez, con la que compartimos una jornada de pruebas con el pick up L200, que tanto éxito obtuvo, a judgar por el número de visitas.

También probamos el coqueto urbano Space Star, que acaba de presentar hace poco su nueva generación y que intentaremos que también pase por nuestras manos; el polivalente ASX, con unas muy buenas actitudes, el más "serio" Outlander con tracción delantera, que a pesar de todo, fue capaz de lidiar con la nieve si ningún tipo de complejos y el ultra-tecnológico Outlander PHEV, que con su amplio equipo de serie y su tecnología híbrida, nos cautivó por su comportamiento y sus irrisorios consumos.

Como comprobáis, el Outlander es una de las piedras angulares en las que se basa la gama de Mitsubishi y uno de los SUV más capaces de su categoría, ya que la marca japonesa, siempre se ha caracterizado por ofrecernos vehículos muy bien adaptados para cualquier tipo de terreno.
Por ese motivo, el primero a los que han "metido mano" para mejorarlo ha sido este modelo.

El nuevo Outlander se nos presenta con un diseño mucho más afilado y desenfadado que el de la generación que nos abandona. Básicamente, es el mismo coche, con la misma estructura y similares interiores, aunque eso sí; la carrocería se ha cambiado en su totalidad.

El frontal es el que se me antoja más llamativo, ya que a sus nuevas ópticas delanteras con esos rasgos orientales y de tecnología LED, y a una nueva parrilla, que será el modelo a seguir por las generaciones venideras, debemos sumarle el borde cromado que bordea el radiador y que se funde con los faros, el cual aporta una nueva personalidad al Outlander 2016 y le da mucha mayor fuerza visual.


En la zaga también nos encontramos con cambios específicos, con nuevos grupos ópticos que ahora son de tipo LED y mucho más grandes, añadiendo un toque de mayor empaque. En cuanto a la vista lateral, pocos cambios a no ser que nos percatemos de la nueva colección de llantas y de que mantiene una altura considerable respecto al suelo, en comparación con otros SUV de su misma categoría.

Mantiene las mismas cotas que la generación precedente. Con 4,69m de largo, 1,81m de ancho y  1,68m de alto, no es precisamente un "utilitario" pero tampoco es extremadamente grande como para evitar una utilización diaria. Ese tamaño se disipa totalmente en el momento en el que empezamos a circular con él, ya que a pesar de todo, es un vehículo bastante ágil.


El habitáculo viene condicionado por la distancia entre ejes, ya que con 2,67m nos permite una gran habitabilidad en todas sus cotas y un grandioso maletero, además de contar con la posibilidad de replegar hasta 7 plazas, que se esconden bajo el piso y nos deja una capacidad de carga totalmente plana y muy aprovechable de hasta 519 litros, llegando hasta los 1.625 litros con las dos filas de asientos tumbadas.

Con excepción de las dos plazas supletorias, que solo son aptas para niños, en el resto de las plazas la amplitud es la tónica general. Ninguno de los ocupantes tendrá problemas a la hora de acomodarse en ninguna de ellas, ni por anchura, ni por distancia libre hasta el techo, ni por espacio para las rodillas.

La posición de control es elevada, como no podía ser de otra manera en un SUV y todos los mandos nos les encontramos orientados hacia el conductor y con una visibilidad muy clara. La consola central está sobre elevada, dejando un gran espacio libre hasta el centro de los dos asientos en donde nos encontramos el selector del cambio y el botón del selección de tracción AWD.

Para algunas personas, ese enorme hueco ocupado por sendos posavasos y las entradas auxiliares de USB y la toma de 12V les puede no gustar, pero la verdad es que eso de tener todo a la altura perfecta para la mano y para que no tengamos que desviar la mirada de la carretera, es bastante cómodo y aunque no tenga el impacto de otros salpicaderos, plagados de botones o con varias pantallitas (que a veces solo ponen para figurar...), esconde un equipamiento que de simple, no tiene nada.


Además del volante multifunción, desde el que podemos controlar los mandos del equipo de audio, el sistema manos libres Bluetooth, el control de velocidad de crucero o la visualización de algunos parámetros del ordenador de a bordo, nuestra unidad con el acabado Motion contaba con apertura y arranque manos libres y por botón, asistente de arranque en pendientes, climatizador bi-zona, sistema de asistencia al aparcamiento con cámara trasera, sensores de lluvia y luces, navegador, Start&Stop, sistema de alerta de cambio involuntario de carril, lunas traseras tintadas, apertura eléctrica del portón del maletero, llantas de 18 pulgadas y sistema de tracción AWD, entre otras cosas.

El botón AWD, nos permite elegir el tipo de tracción que queremos en cada momento y circunstancia. El modo AUTO sirve para todo tipo de conducción, ya que distribuye de manera electrónica el par en la rueda que sea necesaria para mantener siempre un alto índice de seguridad. Podemos elegir circular tan solo con tracción delantera, para de esa manera, paliar un poco los consumos cuando circulamos por asfalto seco o bien, activar la tracción total permanente que nos permite hacer ciertas incursiones por terrenos más rotos y que distribuye el par al 50% en cada eje.

La verdad es que el nuevo Outlander es un SUV que vale para todo aunque como la mayoría de los competidores del segmento, está bastante orientado a la circulación por carretera. Sin embargo; este es un modelo que por alguna extraña razón, nos invita a aventurarnos en terrenos más agrestes, no se si por su altura libre al suelo o porque como es un Mitsubishi parece que nos tienta algo más y la verdad es que siempre responde...


En nuestra sesión de fotos, quisimos "chapotear" entre los charcos de un camino y el fotógrafo se percató de que uno de esos charcos era bastante profundo. No le dio tiempo a hacerme señas y lo abordé a cierta velocidad sin saber lo que podría depararme. Bueno; sin saber..., tampoco, porque ya lo había pasado antes más despacio.
El Outlander atravesó el agujero sin problema dejando una gran cortina de agua a su alrededor, mientras Hector se echaba las manos a la cabeza pensando que me había dejado el "morro" en mitad de ese charco... No se creía que lo hubiera pasado a esa velocidad sin consecuencias.
!Qué es un Outlander, coño!. Hombre de poca fe...


Por caminos de grava es una auténtica "fiera" y siempre nos aseguramos una gran cantidad de tracción en todo momento, pero es que además, como hemos dicho, gracias a la altura libre al suelo, podemos afrontar situaciones un poco más complicadas que con el resto de sus competidores.

En carreteras convencionales, el Outlander es un coche con unas reacciones muy neutras y con un comportamiento bastante bueno para ser un vehículo tan grande y pesado. No nos da nunca la sensación de estar conduciendo un coche con semejante envergadura y si no es porque vamos más altos y en una posición más erguida, podríamos pensar que es un compacto muy efectivo.

La carrocería apenas balancea y el tarado de las suspensiones nos ofrece el compromiso justo entre confort y precisión. La dirección por su parte está muy filtrada y aunque es bastante milimétrica, no nos transmite con fidelidad lo que ocurre debajo de las ruedas.

Nos pareció bastante cómodo para viajar, y la mecánica, no cambia respecto a lo que ya probamos en su día, por lo que estamos hablando de un motor con un alto indice de fiabilidad y sobre todo, bastante frugal en consumos.

Es un 2.2 de ciclo diésel, con una potencia de 150cv y un par máximo de 380 Nm. Tiene unas reacciones muy vivas y notamos mucha fuerza desde el mismo momento en el que sobrepasamos las 1.500rpm. Con esa mecánica alcanzaremos una máxima de 200 Km/h, una aceleración de 0-100 Km/h en 10,4 segundos y un consumo en ciclo mixto homologado por la marca de 5,3 l/100 Km.


Está asociado a una caja de cambios manual de 6 relaciones, con unos desarrollos muy acertados y unas inserciones muy precisas. También tendremos la opción de adquirirlo con una caja automática de seis relaciones y por supuesto, tenemos la opción de adquirirlo con tan solo tracción delantera y si no queremos las plazas supletorias traseras, ganaremos también una mayor capacidad de maletero.

La versatilidad de este nuevo modelo del Outlander está fuera de toda duda. Es amplio, es cómodo, es potente y su comportamiento es muy bueno, tanto en carretera como en caminos de grava o peores. Es un coche que nos incita a descubrir unos límites que no nos atreveríamos con otros SUV de la competencia. Y es que en eso; la marca japonesa tiene aun mucho que decir...


Conclusión final.

El nuevo Mitsubishi Outlander se renueva más por fuera que por dentro, ya que, como dicen los alemanes: "si algo funciona bien, no lo toques".


Ahora tiene un diseño más actualizado y moderno en donde cobran especial protagonismo los cromados del frontal y una planta más poderosa y con mucho mayor impacto visual y empaque.
El resto del vehículo se mantiene igual, con excepción de una utilización de materiales y revestimientos para el interior de mayor calidad y en donde han utilizado nuevos plásticos más agradables al tacto y a la vista.


El habitáculo es muy amplio en todas sus cotas y está muy bien insonorizado, a pesar de que el motor es bastante rumoroso al ralentí. También contamos con un maletero muy grande y dos plazas supletorias que se esconden bajo el piso del maletero dejando una superficie totalmente plana.Todos los mandos en el puesto de conducción están al alcance de la mano y con excepción de algunos botones, todo lo demás lo tenemos al primer golpe de vista.


La única mecánica disponible no es que sea precisamente de nueva hornada, ya que los motores con semejante cilindrada no están de moda, pero eso sí; con ligeros retoques, cumple con las normas anti-contaminación vigentes y además, nos procura unas prestaciones que otros de su misma índole desearían.

La cifra de par es elevada y con 380 Nm tenemos una fuerza considerable debajo del pedal del acelerador desde muy bajas vueltas. Las prestaciones generales también son bastante buenas puesto que el nuevo Outlander alcanza los 200 Km/h y el 0-100 lo realiza en un corto espacio de tiempo, pero es que además; los consumos son bastante contenidos y se conforma con tan solo 5,3 l/100 Km.


El equipo de serie también es bastante amplio para tratarse de la versión de acceso Motion y contamos con elementos, tanto de confort como de seguridad, que tendríamos que pagar como opcionales en otras marcas. Podemos elegir el acabado Kaiteki, que es el más dotado de serie, aunque las diferencias son bastante sutiles y solo encontraremos un equipamiento algo más superior en donde se incluyen el control de velocidad de crucero adaptativo o el techo solar practicable entre otras pocas cosas más.

Por último; el comportamiento general es bastante bueno, tanto en carretera, como en terrenos más rotos. Las suspensiones absorben los rotos del terreno con diligencia, pero a su vez, no dejan que la carrocería se "desmadre" cuando circulamos por carreteras viradas a velocidades un poco más altas.
A pesar de ser un SUV orientado a una conducción más cómoda por carretera, nos permite realizar salidas hacia terrenos más complicados, ya que su capacidad de tracción y su elevada distancia libre hasta el suelo, nos invita a reconocer terrenos más inexplorados.

La dirección es muy directa pero poco comunicativa y la caja de cambios cuenta con una palanca más propia de todo terreno puros dada su longitud, aunque las inserciones de marcha se suceden de una forma muy fluida y los desarrollos del cambio son muy acertados.


En definitiva; el nuevo Mitsubishi Outlander nos ha gustado, pese a que realmente todo nos era familiar, desde su comportamiento, pasando por su estructura y configuración, su versatilidad y sus interiores; el salto cualitativo que le han dado en cuento a la utilización de materiales de mayor calidad táctil y visual y su nueva y agraciada carrocería, hacen del Outlander 2016 un gran vehículo para todos aquellos que les guste viajar mucho y de la manera más confortable posible, pero que además, les guste la aventura y descubrir nuevos lugares y rutas a los que no se atrevería ni a acercarse si no es porque conducen un Outlander. Es un SUV, pero al que le va la marcha...


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