Bentley Flying Spur V8 S. Volando con clase.


Bentley ha sido una marca que, junto con su máximo rival comercial Rolls Royce, ha marcado siempre tendencia en el mundo del lujo y la exclusividad. Antes, ambas marcas "viajaban" de la mano, pero desde que Rolls fue a parar a manos del Grupo BMW y Bentley se instaló en el seno del Grupo VW, se han ido posicionando de diferentes maneras. Ninguna de las dos ha dejado el lujo a un lado, solo que mientras una de las marcas fabrica vehículos suntuosos y casi a la carta, la otra tiene una tendencia un tanto más deportiva y eso lo demuestra una vez más con la incorporación de un nuevo modelo a su gama, el Flying Spur V8 S.

El V8 S, un vehículo que supone el punto de encuentro entre el Flying Spur V8 y el modelo insignia de la familia, el W12. Cuenta con mejoras en la potencia de su motor que aumentan el rendimiento, e incorpora una suspensión revisada capaz de ofrecer una experiencia sobre el asfalto más precisa y efectiva.

El Flying Spur V8 S se nos presenta con una serie de detalles deportivos que presagian las nuevas y mejoradas capacidades también deportivas que aguardan en su interior. Tanto la rejilla negra del radiador, como el difusor trasero, le aportan a este nuevo modelo un aspecto más decidido y espectacular acorde con su mejorado rendimiento.

El Bentley Flying Spur V8 S se presentará a nivel mundial en la Feria Internacional del Automóvil de Ginebra entre el 1 y el 13 de marzo del 2016 y las primeras entregas para los más afortunados, tendrán lugar este verano.

En esta versión orientada a la deportividad, el célebre motor V8 S de 4 litros y doble turbocompresor de Bentley integra mejoras en su potencia, con las que consigue desarrollar ahora 528 CV, es decir, 21 CV adicionales en comparación con su hermano V8 de 507 CV. También genera unos descomunales 680 Nm que se desatan a partir de 1.700 rpm. 


Como resultado, el Flying Spur V8 S es capaz de pasar de 0 a 100 km/h en 4,9 segundos, recortándole 0,3 segundos al que ya era un tiempo de aceleración impresionante del V8. Su velocidad máxima es de 306 km/h, lo que para una berlina de tanto tonelaje y tamaña envergadura, tiene que "acojonar" bastante...

Este aumento en las prestaciones ha sido posible sin tener que renunciar a un sustancial ahorro de combustible e índice de emisiones de CO2 del motor V8, por no hablar de sus 837 km de autonomía. El nuevo Flying Spur V8 S goza de un consumo de combustible en ciclo combinado de 10,9 l/100 km, lo que para la mayoría puede parecer una barbaridad, pero supongo que para el dueño de un vehículo de estas características es "pecata minuta".

Esta espectacular combinación de potencia, prestaciones y "economía", es el resultado de una serie de avanzadas tecnologías aplicadas al diseño del motor V8 de Bentley. Este motor permite reducir el consumo de combustible sin perder ni un ápice de refinamiento al desconectar cuatro de los ocho cilindros cuando se circula a velocidad de crucero. Pero en el momento en que se requiere más potencia, el motor vuelve a pasar automáticamente de cuatro a ocho cilindros, siendo totalmente imperceptible dentro del habitáculo.

Se han llevado a cabo revisiones en las calibraciones de la transmisión y en el motor, con el fin de afinar la respuesta del acelerador y permitir que la potencia del Flying Spur V8 S siga estando accesible en el intervalo más bajo de revoluciones. 

En el modo «S», los conductores disfrutarán de una respuesta del acelerador más precisa, además de una capacidad adicional del freno de motor mediante la transmisión. La octava marcha se fija cuando se acciona el modo «S». Por su parte, las levas de cambio de marchas moleteadas combinan a la perfección la calidad del producto que tenemos entre manos, con el nuevo lado más deportivo del vehículo.

Como es tradicional en los modelos modernos de Bentley, la potencia se transmite al firme a través del sistema de tracción total con una distribución 40:60 del par con preferencia a las ruedas traseras para avanzar con seguridad y paso firme, independientemente de las condiciones meteorológicas y de la carretera.


Y para complementar estas actualizaciones en potencia, el Flying Spur V8 S incorpora una nueva y perfeccionada suspensión con gran capacidad de respuesta, la cual mejora tanto la manejabilidad como el control sobre la carrocería. 

Además, la suspensión neumática delantera y la suspensión neumática trasera, fabricadas en ligero aluminio y con autonivelación, garantizan junto con el control electrónico y continuo de la amortiguación, que el Flying Spur mantenga intacto su legendario refinamiento en orden de marcha.

Los modelos Flying Spur V8 S incorporan también un control electrónico de la estabilidad optimizado, que permite un mayor deslizamiento de las ruedas a velocidades más altas y restablece el par del motor con mayor rapidez tras una intervención del sistema.

Todo ello ofrece a los conductores más enérgicos al volante una mayor oportunidad de explotar todo el potencial de la nueva configuración del chasis y del mayor despliegue de potencia, incluso de hacer alguna que otra cruzada en las curvas más cerradas, aunque yo no jugaría mucho... Por si acaso nos gusta ir con el pié a plomo, contamos de manera opcional con frenos carbocerámicos con pinzas pintadas en color negro o rojo para detener nuestro ímpetu.

No obstante, pese a estas revisiones en el chasis realizadas pensando en el rendimiento, el Flying Spur V8 S sigue conservando su conducción lujosa y fluida como la de una limusina, además de su célebre capacidad para conseguir que sus pasajeros se sumerjan en un confort incomparable.

Para distinguirlo del V8 "normal" (como si viéramos muchos de estos...), el Flying Spur V8 S luce en su exterior toques oscuros y deportivos. La icónica rejilla matricial del Bentley viene de serie de color negro. Por su parte, las pinzas pintadas de rojo y un difusor trasero brillante en Beluga aportan al Flying Spur V8 S una presencia espectacular sobre el asfalto.

La insignia del V8 S en las caderas traseras, las placas de estribo del V8 S y las llantas open-spoke de 20 pulgadas con acabado pintado dejan al descubierto aún más la personalidad de este modelo, la cual imita la de su modelo hermano, el Continental GT V8 S.


Y para quienes se atrevan con un aspecto más extremo, el Flying Spur V8 S se puede especificar con una gama de elementos de diseño oscuros y radicales. Para conseguir un efecto más provocador, se pueden especificar las luces de tono oscuro (delanteras y traseras), las cubiertas de los espejos exteriores en negro brillante y las llantas Mulliner Driving Specification de seis radios mecanizadas de 21 pulgadas y acabado negro brillante.

En el interior del habitáculo, todos los cambios introducidos siguen la misma línea del exterior deportivo. Mientras que los enchapados en Piano Black y el volante deportivo de tres radios vienen de serie, la palanca de cambios y las levas de cambio de marchas moleteadas agregan textura a la experiencia de conducción. Una combinación de color única en el V8 S incluye asientos bitonales con un arco de techo central. Además, está disponible un pespunte en los reposacabezas del V8 S.
Por supuesto y para no perder ni por un momento el halo de exclusividad que debe portar cualquier producto de la marca de Crewe, Bentley ha añadido una gama de opciones verdaderamente excepcionales para que el Flying Spur gane un mayor atractivo entre sus clientes.


Ahora, se encuentra disponible una piel de semianilina tanto en los modelos W12 como en los V8 S. Al tratarse de la piel de mayor calidad dentro del sector automovilístico, aporta al habitáculo un toque natural de mayor lujo y confort.


Un nuevo y contemporáneo patrón acanalado recto adorna los asientos de piel, causando una espectacular impresión visual, mientras que la Mulliner Driving Specification aporta un patrón de acolchado con pequeños motivos en forma de rombo imitando a las chaquetas británicas hechas a medida.

La mezcla inigualable de una especial experiencia de conducción, artesanía de gran gusto y tecnología de a bordo, legitima al Flying Spur para afirmar que se trata de uno de los sedán de lujo más elegantes de todo el mundo.

El equipo de diseño de Bentley ha desarrollado un vehículo atlético que fusiona el diseño tradicional de la marca con una presencia deportiva. Unos marcados contornos complementan sus robustas caderas traseras, mientras que las luces de circulación diurna LED y los discretos elementos metálicos, junto con una selección de elegantes llantas de aleación, otorgan al Flying Spur un carácter moderno y contemporáneo.


En el interior, Bentley ha creado un amplio y lujoso habitáculo en donde la avanzada tecnología de su electrónica y de su acústica se rodea de pieles y enchapados de madera elaborados artesanalmente con gran gusto.

El Flying Spur también incorpora un completo conjunto de características tecnológicas a bordo, que hacen de él un lugar ideal para trabajar o relajarse durante los trayectos. Un innovador control remoto de pantalla táctil, oculto en un compartimento de la consola central trasera que se abre con tan solo pulsar un botón, permite controlar los sistemas de climatización e infoocio del automóvil desde el confortable asiento posterior, mientras que la Especificación Multimedia opcional incluye un completo sistema de entretenimiento tan solo para los asientos traseros.


El Flying Spur está disponible con un punto de acceso Wi-Fi para proporcionar conectividad en los trayectos, por lo que no puede negar su carácter de vehículo ideal tanto para el ocio como los negocios (seguro que se aprovecha más en este segundo caso...).

¿Quien dijo que una berlina de lujo no podía ser nunca deportiva?. Para Bentley no hay nada imposible...


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