Prueba Audi A4 Avant 2.0 TDI



Tenía mucha curiosidad por saber cómo y cuánto, había cambiado el nuevo Audi A4, que recientemente ha sido remozado y se nos presenta como la nueva generación de berlina media con carácter premium de la marca alemana, dispuesta a mojarles la oreja a sus "paisanos" BMW Serie 3 y Mercedes Clase C principalmente.


El Audi A4 ha sido el último del terceto en llegar a nuestros mercados con su nueva cara, lo que, en teoría, le aporta cierta ventaja porque ya conoce como funcionan sus competidores directos y de esa manera pueden tener cierta capacidad de replica. ¿Lo habrán conseguido?. Ahora lo veremos y solo vosotros, tendréis la potestad de elegir a vuestro favorito.


El nuevo A4 cuenta con dos carrocerías a elegir: berlina tradicional con maletero y la variante familiar Avant. Era esta segunda opción la que más nos interesaba probar, ya que como recordaréis los que sois asiduos a esta publicación, hace unas semanas os presentamos la prueba dinámica del Mercedes Clase C Estate, así que, ¿qué mejor manera de hacer una comparativa real con el mismo tipo de carrocería?. Al fin y al cabo, mantiene las mismas características de la versión berlina, pero con una mayor versatilidad.


El Clase C nos gustó mucho, sobre todo en cuanto a respuesta mecánica y conducción dinámica, así que veamos que es capaz de ofrecernos el Audi...

Comenzamos con su planta exterior, ya que a pesar de que muchos de vosotros os resulte plenamente reconocible, cambia en muchos apartados. Para empezar, sus líneas generales se han suavizado y estilizado de tal manera, que en esta ocasión parece un vehículo mucho más premium que la anterior generación, pero no pierde tampoco ni un ápice de ese dinamismo que tienen en su ADN los componentes de la gama Audi.

En el frontal nos encontramos con una nueva mirada procedente de unos faros Xenón Plus, que nos proporcionan una visibilidad casi diurna, a pesar de que la noche sea muy oscura y con la posibilidad de montar faros de tipo LED o los increíbles Matrix Led inteligentes, que estamos deseando probarlos en alguna ocasión. Remata esa visión frontal un paragolpes rediseñado, con nervaduras y formas más depuradas y por supuesto, incorpora en esta ocasión la parrilla delantera característica de la marca en sus nuevos modelos denominada por ellos "Singleframe".

La visión lateral en esta versión Avant, es bastante similar a lo que ya conocíamos, con una línea neutral que recorre toda la carrocería y que une los pilotos delanteros y traseros en un alarde de diseño y unos pasos de rueda un tanto remarcados que nos da más pistas de su condición de berlina dinámica, aunque porte esa carrocería familiar.


En la zaga llaman la atención unos pilotos, también de tecnología LED y nuevo diseño, que parecen sobre dimensionados y se funden con el labio que sobresale del portón del maletero dándole al A4 un toque muy original y a los faros, una sensación de estar ensamblados a distintos niveles. La caída del techo es bastante pronunciada e inclinada, lo que enfatiza de nuevo con su dinamismo y está rematada con un prominente alerón que se funde con el techo, aunque eso en este caso, parece que no afecta a la capacidad del maletero, ni al acceso a las plazas traseras, que gracias a sus grandes puertas, se nos torna bastante cómoda.

En nuestro caso, el portón del maletero era de accionamiento eléctrico y la boca de carga que nos descubre es muy amplia y está cerca del suelo. Su capacidad es notable y sus formas regulares y muy aprovechables hasta el techo, ya que también cuenta de serie con la red de separación del maletero al habitáculo, que es un gran detalle. Hasta la bandeja, tiene una capacidad de 505 litros, lo que lo hace ligeramente más grande que el Clase C Estate, que se nos quedaba en 495 litros y gana 25 litros respecto a la versión A4 Berlina.


Pero vayamos al habitáculo. Las plazas traseras son amplias, aunque me parecieron un poco justas en cuanto a hueco para las rodillas, solvente en cuanto altura, ya que en esta cota es algo mayor que la versión berlina, y bien en cuanto anchura se refiere. Un poco de todo... En nuestra unidad de prueba, también nos encontramos regulación independiente del climatizador, ya que era tri-zona, algo que se agradece si eres uno de los ocupantes de esas plazas, puesto que a veces es complicado encontrar la temperatura ideal en esa zona del habitáculo.

Las butacas delanteras eran muy cómodas y sujetaban muy bien el cuerpo. Con múltiples regulaciones, era muy sencillo encontrar la posición ideal de conducción. Llama la atención que sea tan sumamente bajo, ya que vamos bastante cerca del suelo, por lo que los más altos, tendrán que hacer algún esfuerzo extra para entrar en ese habitáculo de buena factura.

El cuadro de instrumentos también nos resultó bastante familiar, aunque guardando las distancias, porque tenía ciertas reminiscencias a lo que disfrutamos con el todopoderoso Q7. Es un tablero de instrumentos muy límpio, en el que se liberan de botones superfluos, tan solo quedándose con los mandos de la climatización y donde la pantalla táctil de 7 pulgadas acapara casi todas las funciones. Existe otra de 8,3 pulgadas, por si tenemos problema de vista.


Es una pantalla con una gran calidad de visualización, aunque muy expuesta a los reflejos del sol. Pero a pesar de todo, su calidad de imagen es reseñable y el moverse por los menús disponibles es fácil e intuitivo.

Nuestra unidad contaba además con el sistema MMI Navigatión, que por medio de un mando circular con una superficie táctil situado detrás de la palanca de cambios, nos permite escribir y reconocer nuestra escritura para facilitarnos la tarea de buscar y movernos por los diferentes menús del sistema de infoentretenimiento mientras estamos circulando y de esa manera, hacerlo de una manera más segura y sin apartar la vista de la carretera.

La información procedente de la capilla de relojes también es clara y concisa, aunque en nuestra unidad se nos presentaba de forma analógica. Existe la posibilidad de adquirir la pantalla digital de 12,3 pulgadas opcional por 590 euros y poder configurarla a tu gusto, con diferentes posibilidades de imagen, pero no era nuestro caso.

Los materiales empleados y los ajustes generales, son realmente excepcionales y nos trasladan a un mundo de calidad desconocido para otras marcas de carácter más generalista. Existen plásticos blandos hasta en zonas donde carecen de importancia o simplemente no están visibles y el ensamblaje de los mismos es muy preciso, eliminando así, la posibilidad de futuros "grillos" que puedan surgir con el paso del tiempo.

El resto del equipamiento disponible en nuestra unidad de pruebas contaba con elementos como el asistente de arranque en pendiente, lunas traseras tintadas, llantas de 17 pulgadas, apertura y arranque sin llave, volante multifunción con los mandos del equipo de audio, Bluetooth, ordenador de a bordo y control/limitador de velocidad de crucero, navegador, sensores de aparcamiento con apoyo de cámara trasera, iluminación ambiente interior, retrovisor interior fotocromático, sistema City Pre Sense, para evtiar golpes en ciudad o mitigar los posibles daños, sensores de lluvia y luces...

Nuestro acabado era bastante especial y seguramente esté fuera de catálogo, ya que carecía de algunos elementos concretos, pero por otra parte, montaba otros elementos de serie que no montan las versiones de acceso a la gama. Ese equipo lo podemos completar con infinidad de gadgets opcionales como el control de velocidad de crucero adaptativo, asistente de aviso de vehículo en ángulo muerto, equipo de sonido Bang&Olufsen con sonido 3D y 19 altavoces, asistente de mantenimiento de cambio involuntario de carril, Audi Drive Select y muchas más cosas que vienen en Packs específicos que deberemos consultar a la hora de configurar nuestro A4.


La mecánica que nos tocó en suerte es también una vieja conocida por todos nosotros, ya que es la misma mecánica que hemos probado en casi todos los productos del Grupo VAG que han pasado por nuestras manos y esta publicación.

Se trata del superventas y acceso a la gama diésel (en este caso), 2.0 TDI con 150cv, con un par máximo de 320 Nm, que nos permite una aceleración de 0-100 Km/h en solo 9,2 segundos y alcanzar una velocidad máxima de 215 Km/h.


Es un motor ruidoso en frió, pero esa sensación se disipa en cuanto alcanzamos cierta velocidad. La insonorización interior es muy buena y todas las molduras y elementos proclives ha dejar pasar ese ruido del exterior, están consecuentemente tratados para evitar ese efecto el la mayor medida posible.

Es una mecánica solvente bajo cualquier tipo de situación. Posee unas recuperaciones notables y una aceleración respetable a partir de las 1.500 rpm. Por debajo de esa cifra, se nos muestra un tanto perezosillo...


Gracias a una transmisión manual de 6 relaciones (automática de 7 de manera opcional) con unas inserciones precisas y muy bien escalonadas, conseguimos unos parcos consumos de tan solo 4,1 litros/100 Km en ciclo mixto, lo que hace del A4 un vehículo muy rutero e ideal para viajar largas distancias. Lástima que el deposito de combustible sea tan solo de 40 litros, hecho por el que tendremos que parar a repostar más de lo necesario, ya no por consumo, sino por capacidad...


En cuanto a sus reacciones en carretera, tenemos que decir que es un coche muy aplomado y seguro. Parece que su mayor voladizo trasero no le impide abordar los virajes más cerrados o las curvas más lentas con una entereza impresionante.

Nuestra versión no contaba con la famosa tracción integral Quattro, pero a pesar de todo, su escasa distancia respecto al suelo y un esquema de suspensiones muy acertado que combinaba a la perfección firmeza y confort, nos permitía realizar un paso por curva bastante aceptable y sin ninguna pérdida de tracción o amago de subviraje (tendencia natural de los vehículos a irse de morro en cuanto se sobrepasan los límites).


No inclinaba en curva más de lo necesario y la dirección se nos mostraba precisa, aunque con un tacto un poco artificial. Los frenos eran también bastante potentes y el conjunto en general, reaccionaba siempre con una diligencia y sensación de seguridad, que no todos los coches con carrocería familiar pueden alcanzar.

Conclusión final.

Dentro de las berlinas premium con carrocería familiar, lo que está claro que Audi tiene mucho que decir. Después de haber comprobado las virtudes del Clase C Estate y ahora del A4 Avant, como usuario no sabría con cual quedarme. Ambos me han impresionado.


El Audi A4 nos aborda con una estética igual un poco más evocadora, con una mayor pureza de líneas y algunos toques de diseño diferenciadores con los que no pierde su dinamismo visual. Resulta atractivo para un rango de edades más amplio y su versatilidad y capacidad, está un poco por encima de lo que conocimos en la otra berlina alemana. Son las dos berlinas excelentes en ese campo, pero con 10 litros más de capacidad, un mayor portón de acceso y soluciones como la rejilla de separación al habitáculo de serie, nos permite una mayor versatilidad y aprovechamiento de espacio del maletero.

El interior también me convence algo más. El habitáculo nos arropa con una calidad de factura excepcional y una elección de materiales muy acertada en ambos vehículos, pero en el Audi nos encontramos con un cuadro de mandos bastante más funcional y simplificado, con un diseño más moderno y minimalista, además de contar con pequeños detalles como la regulación del climatizador en las plazas traseras o unos asientos más envolventes en las plazas delanteras.

Tiene un gran equipo de serie, aunque echamos en falta algún elemento como el aviso de cambio involuntario de carril o avisador de vehículo en ángulo muerto, que sí que puede montar, aunque de manera opcional. Por lo demás; ese equipamiento de serie es más que suficiente para cualquier usuario medio.

La mecánica es de sobra conocida por todos nosotros y una de las mecánicas más vendidas del Grupo VAG en todas sus marcas. El incombustible 2.0 TDI es un símbolo de eficiencia, prestaciones y buen rodar de marcha, además de tener un halo de fiabilidad más que comprobado a lo largo de los años que lleva al servicio de todas esas marcas, aunque perfectamente acondicionado a los tiempos que corren. Todo eso, a pesar de lo que se diga sobre el tema del "Diéselgate"...

Es una mecánica que nos ha convencido siempre en todos los vehículos en los que la hemos probado, con una buena capacidad de reacciones, una buena respuesta y la frugalidad de sus consumos. Es algo perezosa en bajas revoluciones y algo rumorosa en frío, pero eso queda relegado al olvido en cuanto superamos las 1.500rpm.


Por último, el comportamiento general es bastante bueno. Nuestra posición de conducción es bastante bajita, por lo que el centro de gravedad del conjunto, también lo es. Eso redunda en un gran paso por curva y en una muy reseñable agilidad de marcha, condicionado también por una elección de suspensiones bastante acertadas, que ofrecen el compromiso perfecto entre confort y efectividad.

La dirección es bastante directa y acata a la perfección todas nuestras órdenes, aunque un poco artificial, ya que filtra demasiado lo que ocurre debajo de las ruedas, y el equipo de frenos hace un papel suficiente para retener con contundencia los algo más de 1.500 Kg que pesa el conjunto.

El Audi A4 Avant es un gran coche con el que viajar de una manera relajada con toda la familia, pero que tampoco pierde la compostura al realizar una conducción más "alegre" en una carretera de montaña. Tiene una gran capacidad de maletero y un gran aprovechamiento de su espacio interior gracias a su carrocería de corte familiar. Obviamente, si no necesitamos tener una mayor capacidad de carga, existe también la versión berlina con tapa de maletero, con la que perderíamos algo de versatilidad, pero cuyas reacciones serían las mismas...

A falta de tener la oportunidad de probar el tercero en discordia, que no es otro que el BMW Serie 3 con carrocería familiar; aún no tengo muy claro con cual de las dos berlinas me quedaría en el caso de tener que comprar en este momento.

El Mercedes tiene más motor y su comportamiento es algo mejor en todo tipo de vías y el Audi me ha ganado por su diseño, tanto exterior como interior, su mayor versatilidad de uso, una tecnología en materia de infoentretenimiento más actual y unos consumos más ajustados. Definitivamente; no podría elegir...



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