Renault Alpine Vision. Back to the future...



El Renault Alpine, fue una de esas rarezas que de vez en cuando, se animan a fabricar las marcas generalistas. En aquella época, un deportivo fabricado por la marca francesa, bajito, con tracción trasera y trazas de Porsche, podría no haber sido nada más que un experimento o un simple estudio de diseño, pero no.

El Renault Alpìne se convirtió rápidamente en un coche muy popular y deseado, sobre todo, por todos aquellos que competían en rallyes, que encontraron el el pequeño "juguete" francés un gran aliado gracias a su equilibrado chasis, su ligereza, ya que su carrocería estaba conformada con paneles de fibra de vidrio y su efectividad sobre el asfalto, pero sobre todo, gracias a su simpleza mecánica y a sus bajos costes de mantenimiento.

En el seno de la marca francesa, hacía ya mucho tiempo que se venía barruntando la idea de renacer al coqueto y efectivo deportivo y se estaba especulando con cómo podrían hacerlo, si como suplemento a la gama Renault o bien, como edición independiente, al estilo de los DS del Grupo PSA. De momento, parece que diferenciarlo de la gama es lo que más les atrae, y después de enseñarnos algún teaser y algunas imágenes para abrirnos boca; parece que lo que vemos sobre estas líneas, todavía es un concept, pero creemos que será el Alpine definitivo y el que por suerte, llegará a nuestras calles (o eso esperamos). Se parece mucho al original ¿verdad?. Los más nostálgicos y ávidos de las sensaciones que provocaban los coches en tiempos pasados estamos encantados...


Para volver por todo lo alto, Alpine ha elegido las carreteras del Rallye de Montecarlo y de los Alpes. Estas montañas son las que le han dado su nombre y las que han inspirado su interpretación actual ya que ambos sugieren las sensaciones al volante de un deportivo que luce el logo Alpine:
  • La sensación de euforia asociada a la emoción que proporciona pilotar un Alpine,
  • La agilidad, que genera la ligereza y elegancia de su diseño,
  • La autenticidad de un deportivo acorde con su bagaje histórico.
Alpine promete emociones fuertes, y el futuro modelo de serie va a estar a la altura de las expectativas ya que el Alpine Vision representa el coche deportivo potente, elegante y ligero, dedicado al más puro placer automovilístico.


Mantiene una silueta baja y estilizada, un capó abombado que aloja dos pares de faros redondos, unos flancos ahuecados y unas aletas traseras ceñidas que acompañan una popa afilada subrayada por luces horizontales. No cabe duda, es un Alpine.

La "A con flecha" firma las aletas delanteras y los flancos. Además, no faltan las referencias al A110 y a otros modelos emblemáticos. Las llantas diamantadas sugieren velocidad y elegancia y la zaga de hombros anchos, alberga las entradas de aire en las custodias para favorecer la refrigeración del motor, situado en posición central trasera, al más puro estilo retro...
Por otra parte, las luces traseras alargadas incorporan una firma luminosa en forma de "X" y el diseño de la luneta respeta la forma emblemática que en su momento popularizó el A110.


Por su comportamiento ágil y brillante, Alpine Vision está especialmente destinado a las carreteras sinuosas y esta característica se plasma hasta en su diseño, al igual que ocurría con el Alpine original. Las líneas de Alpine Vision despiertan las ganas de tener y conducir un coche con carácter.

Una vez al volante, la precisión, la agilidad y el carácter juguetón del chasis componen un emocionante cóctel y el placer de conducirlo es intenso a todas las velocidades.

Para que las prestaciones puedan expresarse en todo su potencial hacen falta recursos y en este aspecto Alpine Vision no deja lugar a dudas. Con un 0 a 100 km/h en menos de 4,5 segundos, la capacidad de aceleración se sitúa en el nivel esperado para el futuro modelo de serie.


El motor de 4 cilindros con turbo suministra su potencia con un sonido evocador. Y dado que Alpine Vision cultiva ante todo la ligereza, cada CV y cada Nm alimentan directamente las sensaciones. En cuanto a los frenos, potentes y resistentes, se sitúan al unísono con el placer y la eficacia.

En todo momento, el show-car Alpine Vision crea una relación de intimidad entre el conductor, el coche y el entorno. De la proximidad directa e intensa entre estos tres elementos nace la esencia del placer que proporciona conducir..., perdón; pilotar un Alpine.

Al incorporarnos al interior, nada más abrir la puerta aparece la personalidad Alpine. El peldaño de aluminio firmado con los nombres de los diseñadores del show-car invita a subirse a bordo de una creación única.


El contraste entre los materiales y los colores marcan el ritmo en el interior. Los detalles, muy trabajados, se unen a las piezas con tratamiento en bruto. A la emoción visual se une así la emoción táctil.

El habitáculo recurre a la piel, las microfibras, el aluminio y el carbono, creando una atmósfera contemporánea. Los elementos high-tech combinan entre sí las piezas que evocan la competición y las que hacen referencia a la herencia Alpine. Por ejemplo, el tirador de apertura de la puerta retroiluminado contrasta con el guarnecido de piel de color negro, subrayado de pespuntes de color blanco, que acolcha los paneles de las puertas.

Los asientos reflejan también este juego de contrastes creador de dinamismo. Presentan un estilo "baquet" e integran un arnés con hebilla de aluminio inspirado en la competición. La piel acolchada que los cubre se combina con un tejido de microfibra.

El piloto dispone ante sí de una pantalla TFT personalizable con toda una serie de instrumentos y enfaticando con lo que representa el Alpine dentro de la futura (y pasada) gama Renault, los dos pedales y el reposapiés de aluminio llevan tres triángulos estampados que evocan las cumbres alpinas.

El volante de aluminio forrado en cuero, está rodeado de las levas de selección de marchas e incluye un sugerente botón "Sport".
Los mandos principales están realzados y disponen de una retroiluminación de color "azul Alpine" que ilumina también el centro de los aireadores.


En el centro, la consola se asienta sobre una estructura de aluminio bien visible y revestida de cuero y parece flotar dentro del habitáculo. Da cobijo a la tablet táctil multimedia así como a un cronómetro circular, que ya nos da pistas de lo que se pretende...


En este mercado, los modelos de marcas ultraespecializadas conviven con los sellos de grupos generalistas. Alpine representará una alternativa en los dos criterios que segmentan el mercado: las prestaciones y la expresividad.
Alpine pretende ocupar un lugar específico, en línea con su leyenda y se sigue inspirando en los valores de sencillez y de modernidad que impulsó su fundador visionario, así como en sus genes, nacidos de la competición.


La ligereza y la agilidad se anteponen a la potencia pura y además de ofrecer un alto rendimiento, los coches han de ser bonitos. La elegancia, el ingenio e incluso el instinto se unen en una mezcla tremendamente eficaz.

Desde el punto de vista humano, la confianza en el talento de las personas es lo más valioso. Alpine es una familia de colaboradores, ingenieros, pilotos y mecánicos que no escatiman esfuerzos para conseguir unos resultados que superen las expectativas. Alpine es "David contra Goliat". Las ganas de medirse frente a los más grandes es un motor de excelencia.

Estos valores son los que guían al nuevo equipo Alpine, que trabaja en el desarrollo del futuro coche de serie. El primer Alpine recogerá varias ambiciones: cumplir con las expectativas de los apasionados tanto como de los amantes de la belleza, hacerse un hueco en un segmento exigente y con códigos propios y, por último, abrirse camino en los cinco continentes.


Para hacer que Alpine renazca, crear su primer modelo emblemático y preparar un plan de conquista internacional, el Grupo Renault moviliza lo mejor de su saber hacer. Inmersa desde hace varios meses en una aventura inédita, Alpine vive y se organiza de manera independiente, respaldada por la fuerza de los profesionales del Grupo Renault.

Obviamente, Alpine cuenta con el saber hacer del grupo en materia de chasis, de motores y de puesta a punto. La experiencia de los "brujos" de Renault Sport y de los equipos que desarrollan la F1 se pone a contribución para diseñar un auténtico Alpine; el auténtico Alpine...


Por último, se confiará la fabricación del coche de serie a la fábrica de Dieppe modernizada. Esta fábrica con aires de taller, en el que todo lo hacen a medida y donde se ensamblan las unidades más radicales del Grupo Renault, contará con un plantel de proveedores seleccionados por su perfil en alta tecnología o premium.

Si tiramos de hemeroteca, el palmarés deportivo de Alpine es realmente impresionante, saí que ¿cómo no revivir una leyenda como esta?.

Palmarés deportivo
Prototipos
1963:   CAMPEÓN DE FRANCIA SPORT PROTOTIPOS (J. ROSINSKI / M63)
1964:   CAMPEÓN DE FRANCIA SPORT PROTOTIPOS (R. DELAGENESTE / M64)
1974:   CAMPEÓN DE EUROPA DE MARCAS (A. SERPAGGI / A441)
1978:   VICTORIA EN LAS 24 HORAS DE LE MANS (D. PIRONI - J.P JAUSSAUD / A442 B)

Monoplazas
1964:   CAMPEÓN DE FRANCIA F3 (H. GRANDSIRE / P64)
1971:   CAMPEÓN DE FRANCIA F3 (P. DEPAILLER / A360)
1971:   CAMPEÓN DE FRANCIA FÓRMULA RENAULT (M. LECLÈRE / A361)
1972:   CAMPEÓN DE FRANCIA F3 (M. LECLÈRE / A364)
1972:   CAMPEÓN DE EUROPA F3 (EQUIPO ALPINE / A364)
1972:   CAMPEÓN DE EUROPA DE FÓRMULA RENAULT (A. CUDINI / A366)



Rallycross
1977:   CAMPEÓN DE FRANCIA (J. Ragnotti / A310 V6)
1977:   CAMPEÓN DE EUROPA (H. Grünsteidl / A310 V6)
1978:   CAMPEÓN DE FRANCIA (B. Saby / A110)
1979:   CAMPEÓN DE FRANCIA (J.P. Beltoise / A310)
Rallyes
1967:   CAMPEÓN DE ESPAÑA (B. Tramont / A110)
1968:   CAMPEÓN DE FRANCIA (J.C. ANDRUET / A110)
1968:   CAMPEÓN DE ESPAÑA (B. Tramont / A110)
1969:   CAMPEÓN DE FRANCIA (J. Vinatier / A110)
1970:   CAMPEÓN DE EUROPA (J.C. ANDRUET / A110)
1970:   CAMPEÓN DE FRANCIA (J.C. ANDRUET / A110)
1970:   CAMPEÓN DE BULGARIA (I. Tchubrikov / A110)
1970:   CAMPEÓN DE RUMANÍA (G. Puiu / A110)
1971:   CAMPEÓN INTERNACIONAL DE RALLYES (EQUIPO ALPINE / A110)
1971:   CAMPEÓN DE FRANCIA (J.P. NICOLAS / A110)
1971:   CAMPEÓN DE BULGARIA (I. Tchubrikov / A110)
1972:   CAMPEÓN DE FRANCIA (B. Darniche / A110)
1972:   CAMPEÓN DE CHECOSLOVAQUIA (V. Hubacek / A110)
1973:   CAMPEÓN DEL MUNDO (EQUIPO ALPINE / A110)
1973:   CAMPEÓN DE FRANCIA (J.L. THÉRIER / A110)
1973:   CAMPEÓN DE CHECOSLOVAQUIA (V. Hubacek / A110)
1974:   CAMPEÓN DE FRANCIA (J. Henry / A110)
1974:   CAMPEÓN DE CHECOSLOVAQUIA (V. Hubacek / A110)
1974:   CAMPEÓN DE POLONIA (B. KRUPA)
1975:   CAMPEÓN DE FRANCIA (J. HENRY / A110)
1975:   CAMPEÓN DE CHECOSLOVAQUIA (V. HUBACEK / A110)
1975:   CAMPEÓN DE HUNGRÍA (A. FERJANCZ)
1976:   CAMPEÓN DE CHECOSLOVAQUIA (V. Hubacek / A110)
1977:   CAMPEÓN DE FRANCIA (G. FREQUELIN / A310)
1980:   CAMPEÓN DE FRANCIA (J. RAGNOTTI / R5 ALPINE)
1995:   CAMPEÓN DE FRANCIA VHC (J.C. RÉDÉLÉ / A110)

Y más de mil victorias conseguidas por pilotos amateurs en las pruebas de los campeonatos nacionales y regionales en rallyes, carreras en cuesta y slaloms.
Para los "rallymen", el Col de Turini probablemente represente lo que el Cabo de Hornos para los marineros. Este peligroso y temido paso obliga a la prudencia y la humildad. En cuanto al puerto, para siempre considerada la etapa más peliaguda del rally de Montecarlo, promete convertirse en un infierno a poco que las condiciones sean adversas.
En el tramo de 32 kilómetros que une Sospel a La Bollène, el destino se da cita con la victoria o la derrota.

Estamos en 1968. La carretera está seca, pero unos pocos espectadores amontonan nieve y la depositan en una curva peligrosa del recorrido. Aparece Gérard Larrousse con su A110, patina y choca con una roca. Alpine pierde una victoria que tenía al alcance de la mano.
En 1973, año del triunfo de Alpine en el campeonato del mundo de rallyes, Jean-Claude Andruet lucha por el primer puesto con su compañero de equipo Andersson, ambos al volante de un A110. Un pinchazo en un primer cruce de meta relega al francés al tercer puesto.
En la siguiente especial, el sueco sufre el mismo percance, con lo que Andruet se le acerca a veinte segundos. En la última sesión cronometrada, los dos hombres desatan toda su energía. Finalmente, Andruet gana con solo 26 segundos de ventaja. El Turini sigue dando que hablar. Alpine consigue un triple éxito en la clasificación general del Montecarlo, con lo que da un paso decisivo para la obtención del título mundial de rallyes de 1973.

Las victorias de Alpine en el Turini
1968: J. Vinatier - Alpine A110 1300
1969: J. Vinatier - Alpine A110 1300
1971: O. Andersson - Alpine A110 1600
1972: B. Darniche (2 veces) - Alpine A110 1600
1973: JF. Piot - Alpine A110 1800
1976: JP. Nicolas - Alpine A310

Cuando era un niño; ver un Alpine por la calle hacía que se me tronzase el cuello y procuraba quedarme visualmente con todas sus líneas y su planta en la memoria (no existían los móviles con cámara...). Hoy de adulto, espero con entusiasmo el poder verlo por nuestras calles en su versión moderna y rememorar esos tiempos en los que la inocencia era una de mis principales virtudes. Es más; quizás pueda incluso hasta probarlo. Por soñar...


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