Mazda MX-5 RF. !Ábrete sésamo!



Todavía tengo un gran sabor de boca y unos gratos recuerdos, del fin de semana que pasamos disfrutando con el Mazda MX-5. Mantiene su misma esencia desde hace más de 25 años; es ligero, con motor delantero y tracción trasera, tiene mecánicas no muy potentes pero muy enérgicas y sobre todo, mantiene su conducción deportiva y divertida a raudales..., llegando a ser adictiva.
Es un vehículo impertérrito que no ha variado en esas premisas durante todo este tiempo y le ha servido para coronarse como el Roadster más vendido de todos los tiempos. Pero el mundo está en continúo movimiento y los chicos de la marca japonesa pensaron- ¿Por qué no hacemos algo diferente?-.


Esta semana, en el marco del Salón Internacional de Nueva York, Mazda ha presentado el modelo MX-5 RF (“retractable fastback”). Es la última versión de su legendario deportivo y abre una nueva dimensión a la conducción al aire libre con la capota abierta, pero, al mismo tiempo, se mantiene fiel al objetivo del anterior MX-5 con capota rígida retráctil de apertura eléctrica: hacer que la experiencia de ponerse al volante de un roadster resulte más accesible a un espectro más amplio de los conductores.

Para ello, Mazda ha desafiado una vez más a los convencionalismos, con el objetivo de crear una propuesta completamente nueva e inédita en el mundo MX-5. El MX-5 RF tiene un estilo fastback, con una línea del techo que cae suavemente hasta la zaga. La parte trasera del techo y la luneta retráctil le confieren cualidades muy novedosas cuando circula con la capota abierta, ya que es una configuración tipo targa.


El techo eléctrico se abre y cierra con solo pulsar un botón, con el coche en movimiento a velocidades de hasta 10 km/h. Un vez abierto, el techo queda recogido de forma compacta y eficiente. A pesar de su esbelto diseño, el MX-5 RF tiene el mismo espacio de maletero que el modelo con capota de lona (que tampoco es que sea mucho, por cierto...). 


También a semejanza de la versión de capota de lona, el nuevo modelo se comercializará en Europa con dos motores de gasolina: el 1.5 l. SKYACTIV-G y el 2.0 l. SKYACTIV-G, con una transmisión manual de seis velocidades SKYACTIV-MT deliciosamente nítida o,  en este caso solo para el MX-5 RF, con cambio automático de seis velocidades.
Otra novedad del MX-5 RF es la gama de colores de la carrocería. Entre ellos destaca el tono Machine Grey de las imágenes, un nuevo color premium creado especialmente para acentuar las sutiles superficies dinámicas de los exteriores con el famoso lenguaje de diseño “KODO, alma del movimiento”. En este caso, el color intensifica el contraste entre las luces y las sombras con un acabado elegante y de alta densidad, que crea la sensación de que la carrocería se ha fundido a partir de un bloque macizo de acero.

Para conseguir este efecto, el proceso de aplicación de la pintura es crucial. Mazda ha hecho evolucionar su tecnología de pintura Takuminuri, desarrollada originariamente para el Soul Red, el primer color premium de Mazda y el color de la unidad que probamos en su día, con el fin de obtener un acabado preciso y de alta calidad, con un efecto de acabado a mano semejante al realizado por un experto artesano. 

El sistema emplea una estructura de tres capas de pintura: una capa de color, una reflectante y otra transparente. La capa reflectante contiene partículas de aluminio de alto brillo extremadamente delgadas. Durante el proceso de secado se contrae y queda con una cuarta parte del espesor de las capas reflectantes normales. Las partículas de aluminio forman una fina capa con un espaciado regular. 

Sobre ella, se aplica un acabado de alta densidad que aporta brillo cuando incide la luz y un genuino aspecto metálico a toda la superficie. La capa reflectante y la capa de color llevan también un pigmento de color Jet Black. Este tono resulta visible en los espacios entre las partículas de aluminio y produce un matiz negro que intensifica el contraste. El color Machine Grey se aplicará a varios de los modelos de la gama de Mazda, empezando por el Mazda CX-9, que saldrá a la venta en Norteamérica en primavera y es probable que llegue a nuestros mercados algo más tarde.


Con esta configuración de techo retráctil, no se yo si en el fondo pierde algo de esencia, pero miremos el asunto de otra manera. Con esta configuración, mantenemos esa agradable sensación de ir a cielo abierto, con un menor inciso del viento en el habitáculo ( que de por sí en le versión roadster es casi nulo), tenemos un techo metálico con un accionamiento rápido que nos puede aportar una mayor sensación de seguridad y ahora, seguramente tenga una mayor resistencia torsional en curva, lo que significa que será, probablemente, algo más estable e inciso en los virajes más cerrados (que de por sí, también lo es bastante...)

No se si llegaremos a probar esta versión, pero si lo hacemos, os contaremos in situ los pros y los contras de este tipo de carrocería respecto a la clásica roadster que a tantos y tantos, nos ha enamorado a lo largo de los años.


Entradas populares de este blog

¿Cual es el mejor neumático?

Prueba Mitsubishi ASX 160 DI-D Motion 4WD

Prueba: Seat Ateca 1.0 TSI Style