BMW XDrive Experience.


Gracias a la deferencia de la concesión de BMW, MINI y Motorrad en nuestra localidad, Burgocar, pudimos disfrutar de una jornada de pruebas con la gama XDrive de BMW con varios clientes de la marca bávara de la zona norte de la península.

El marco elegido era realmente incomparable, puesto que nos reunimos en el corazón de la Rioja Alavesa, en el hotel Eguren Ugarte; un hotel-bodega realmente atípico, rodeado de grandes extensiones de viñedos y terrenos adyacentes que incluían hasta un lago, en donde BMW España preparó una serie de ejercicios para mostrarnos las virtudes del sistema XDrive en sus modelos.


Hasta esa localización nos desplazamos el sábado por la mañana para disfrutar de una gran jornada de pruebas junto con amigos, simpatizantes y clientes de la marca, por supuesto; con la comitiva burgalesa encabezada por el jefe de ventas de la concesión.

La mañana comenzó con las correspondientes acreditaciones y la elección del vehículo que queríamos probar durante la ruta acotada que nos aguardaba al final de las pruebas. Entre todas las opciones (que son muchas), nos decantamos por el X4 XDrive, con mecánica 2.0 diésel y 190cv.

Es un modelo que deriva del X3, con el que comparte plataforma, aunque en esta ocasión portamos una carrocería de tipo coupé, al igual que ocurre con el X6, que aporta un halo de mayor exclusividad y dinamismo, pero que no penaliza en exceso la gran habitabilidad de las carrocerías SUV de BMW.

Con esa mecánica, el X4 es capaz de acelerar de 0-100 Km/h en 8 segundos y alcanzar una máxima de 215 Km/h, con unos parcos consumos de 5,2 l/100Km en ciclo combinado homologados por la marca.

Es un gran coche; pero aquí no estamos para haceros una prueba específica del X4, sino que queremos comprobar de lo que son capaces los vehículos BMW con tracción total.


Comenzamos la mañana con un pequeño briefing en el que nos explicaron como funcionaba el sistema XDrive y las ventajas que aportaba en una conducción real y en condiciones extremas. Independientemente de las explicaciones técnicas del sistema, con las que no os voy a aburrir; el sistema XDrive nos ofrece una tracción óptima sobre cualquier tipo de circunstancia y, en el caso de los SUV de la marca, también sobre casi cualquier tipo de terreno.

El coche lo hace absolutamente todo y nosotros tan solo nos deberemos de preocupar de manejar los pedales y el volante, ya que es el mismo sistema el que reacciona en apenas 1 milisegundo, gracias a los múltiples sensores que mandan la información a la centralita electrónica del vehículo y esta, actúa en consecuencia cuando alguna de las ruedas pierde adherencia o tiene menor tracción en ese momento.


Este sistema actúa sobre las cuatro ruedas de manera independiente, así que cuando detecta que una de las ruedas del mismo eje pierde tracción, esa rueda se bloquea y manda el par correspondiente a la rueda que sí tiene mayor contacto, para de esa manera, salir de cualquier situación difícil o complicada.

De esa manera, nos aseguramos un perfecto control y aplomo en todo momento, bien sea en una carretera convencional o bien estemos en plena naturaleza, en un ambiente seco o, como os explico más adelante; bajo unas condiciones extremas con muy poca adherencia.

Una vez terminadas las explicaciones pertinentes, nos trasladaron a la primera zona de pruebas, en donde habían montado unas plataformas de chapa para simular situaciones complicadas y para mostrarnos las capacidades off road, en este caso, de la gama X1 XDrive.


Las pruebas consistían en subir y bajar unos escalones asimétricos, para comprobar la absorción de las suspensiones del X1, otra plataforma en la que se simulaba una situación extrema en la que se comprobaba como trabajaban en conjunto las suspensiones y el sistema de tracción, otra plataforma inclinada en la que poníamos el vehículo literalmente de lado y un carril muy empinado con una bajada con los mismos grados de inclinación en donde se veía la capacidad de tracción durante la subida y se comprobaba el gran funcionamiento del control de descenso en la bajada.


Es algo similar a lo que hicimos hace algo más de un año en Sierra Nevada y que publicamos también en esta web.

Para la segunda prueba, nos trasladaron a un circuito artificial delimitado por conos y que previamente, el equipo de BMW España había acondicionado para poder mostrarnos las ventajas de contar con las ayudas electrónicas de tracción del sistema XDrive.

Bueno; acondicionar no es la palabra, ya que nos encontramos ante un barrizal en el que previsiblemente; podríamos tener más de un problema y más de dos a la hora de completar el circuito...

Después de una vuelta de reconocimiento como copilotos, nos pusimos a los mandos con todos los sistemas de control del ESP conectados. Fue la vuelta más frustrante, ya que por mucho que quisiera acelerar y poner al sorprendente X1 en aprietos; el mismo sistema me frenaba y no permitía deslizar lo más mínimo al conjunto. No había manera y por mucho que aceleraba, el XDrive tan solo se limitaba a hacer lo posible para que no me saliera de la trazada marcada por los conos. Si es capaz de esto en unas condiciones de barro muy deslizante, imaginaros simplemente en asfalto húmedo. No se inmuta ante nada y nos ofrece una seguridad sin parangón en todo momento.


Las siguientes vueltas las realizamos con el ESP en el modo intermedio, que nos permitía ciertas licencias sobre la pista. En esta ocasión sí que comenzamos a divertirnos un poco, ya que el sistema nos permitía "jugar" con las inercias del vehículo y podíamos practicar una conducción deportiva, pudiendo realizar cruzadas de la zaga, aunque eso sí; perfectamente controlables a golpe de acelerador y "manos".

Existe la posibilidad de desconectar por completo el ESP dejando la conducción, exclusivamente, en manos del conductor y su pericia al volante; pero en ese caso, BMW no se hace cargo...


La siguiente prueba nos demostraba también las ventajas de contar con tracción total respecto a una convencional. Los contrincantes; sendos Serie 1, que se enfrentaban en una especie de Drag Race de unos pocos metros.

Consistía en salir a la vez con los dos vehículos situados a la par, uno con tracción integral y el otro con tracción trasera. Lógicamente, en la mayoría de las ocasiones, el sistema XDrive resultaba el vencedor, ya que mejoraba la salida y traccionaba como un "demonio" hasta el final de la carrera. El Serie 1 con tracción trasera tampoco lo hacía mal, pero sus ruedas patinaban algo más en plena aceleración sobre arena, lo que le penalizaba en el resultado final.


Por último; nos asignaron el vehículo elegido al principio del evento para realizar una ruta en caravana por diferentes tramos preparados por la marca en los alrededores de la bodega. La verdad es que entre los vehículos de traslado, los vehículos de prueba y demás; BMW España realizó un enorme despliegue de monturas para que absolutamente nadie se quedara con las ganas de probar su vehículo preferido.

Había varias unidades disponibles que abarcaban toda la gama XDrive, desde los X1 y Serie 1 de las pruebas dinámicas, pasando por los X3, X4, X5 y X6 que teníamos a nuestra disposición para realizar la ruta asignada.


Esa ruta duraba una media hora y atravesábamos por carreteras comarcales y caminos con diferentes tipos de firme, desde barro deslizante, pasando por arena, grava suelta y por supuesto; subidas y bajadas pronunciadas, en donde podíamos poner a prueba en una conducción "real" todos los sistemas que ya habíamos aprendido a manejar en las pruebas previas.

La conclusión final es que el sistema XDrive de la marca alemana y todo el elenco de ayudas electrónicas a la conducción de toda la gama, hacen de los BMW unas máquinas muy serias sobre cualquier tipo de terreno.


Todos sabemos que en la actualidad, los SUV son vehículos muy orientados al asfalto sin apenas capacidades camperas. Los BMW son unos vehículos perfectos para realizar viajes con una comodidad pasmosa y a grandes velocidades gracias a sus motores prestacionales y unos chasis de calidad y muy efectivos.

A pesar de que muy pocos usuarios de la gama XDrive someterán a sus coches a unas pruebas tan extremas, esta experiencia BMW les permite descubrir hasta que punto son capaces los vehículos que equipan este sistema de tracción integral, pero en unas condiciones controladas y controlables.


Al final de la jornada, los participantes salieron entusiasmados, con una gran sonrisa en la cara, un diploma acreditativo de la experiencia y un regalo BMW que era una brújula, por si en una situación hipotética se quedan "tirados" con su XDrive en mitad de la nada. Una situación que a tenor de lo que pudimos comprobar, dudo mucho que se pueda dar en la vida...

Gracias a BMW España y a la invitación por parte de Burgocar, concesión en la capital burgalesa, disfrutamos de una jornada intensa en un lugar privilegiado y con una gran gama de vehículos. Si tenéis la oportunidad; no dudéis en realizar este tipo de experiencias. Os gustará y aprenderéis mucho.




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