Prueba: Mazda 2 1.5i Style+



Desde siempre he tenido debilidad por la marca Mazda, sobre todo desde que cambiaron su lenguaje de diseño y fueron evolucionando desde aquel 323 compacto con una estética muy práctica, pero carente de personalidad.

Poco a poco se han ido tornando hacia una imagen más deportiva y han ido aumentando y sumando representantes a su gama, que nos ofrecen una gran alternativa a otras marcas con un corte más conservador.

Pero la deportividad no se queda tan solo en la imagen exterior, sino que se percibe desde el primer momento en el que nos ponemos al volante, ya que el dinamismo es la nota predominante en cualquiera de sus modelos. Con excepción del MX-5 que ya probamos en esta publicación el año pasado, y al que se le presupone una tendencia ultradinámica por su configuración de deportivo biplaza descapotable; el resto de los Mazda que han pasado por nuestras manos también tenían altas dosis de diversión al volante y un gran tacto de conducción que nos hace mimetizarnos con el vehículo desde el primer instante, algo que los conductores más activos agradecerán, independientemente si se trata de un descapotable biplaza o un SUV.


El caso que nos ocupa hoy, es el acceso a la gama de Mazda. El Mazda 2 es un utilitario al uso, con 5 puertas, un maletero aceptable para su compacto tamaño y una mecánica, que si bien no utiliza la fórmula empleada por el resto de las marcas de la competencia, que es la de reducir la cilindrada e incorporar turbos para ahorrar consumos y emisiones; con su tecnología propia Skyactive y pequeñas modificaciones en el sistema de escape, nuevas configuraciones en el sistema de compresión de los cilindros y el rediseño de algunas piezas, que también son más ligeras, nos pueden seguir ofreciendo motores atmosféricos pero con una eficiencia comparable, y mejorada en algunos casos, a los motores comprimidos de la competencia.


Mazda ha sabido mantener su independencia mecánica y su carácter innovador con soluciones propias, ya que también es la única marca que sigue emperrada en desarrollar las mecánicas rotativas Wankel para un futuro, que no utilizan cilíndros y nos ofrecerían una eficiencia y unas prestaciones impresionantes. Pero aún es pronto para eso...

De momento; con sus soluciones englobadas dentro del programa Skyactive, las mecánicas que nos ofrece el Mazda 2 son tres de gasolina y una diésel, ya que en coches de este tamaño, poco a poco irán desapareciendo los motores de gasoleo a favor de los más eficientes de gasolina.

La mecánica diésel es un 1.5 con 105cv capaz de ofrecernos un consumo combinado de tan solo 3,4 l/100Km y unas emisiones de 89 g/CO2. El motor de gasolina es también un bloque 1.5i con tres gamas de potencia: 75, 90 y 115cv.

Nosotros probamos el de 90cv, la gama de potencia intermedia, que nos ofrece unas prestaciones muy interesantes en carretera, un gran funcionamiento en ciudad y unos consumos muy aquilatados. Es un motor con un funcionamiento muy eficiente y realmente silencioso, carente de vibraciones y que mantiene una gran elasticidad, algo intrínseco en las mecánicas Skyactive.

Su velocidad máxima es de 185 Km/h, acelera de 0-100 Km/h en menos de 10 segundos (9,8 seg) y sus consumos homologados en ciclo mixto son tan solo de 4,5 l/100 Km, aunque nosotros, en condiciones normales, no superamos en ningún momento los 6 l/100 Km reales.

Estaba asociado a una caja manual con 5 relaciones, con un accionamiento muy cerrado y adictivo y con unas relaciones muy bien escalonadas. Con esta mecánica también tendríamos la opción de una caja automática de 6 velocidades y ya en las versiones más potentes y en la mecánica diésel, contamos con una caja manual de también 6 relaciones.

Conduciéndolo durante un fin de semana por ciudad y carreteras de varios tipos; la mecánica de 90cv destacaba por su silencio, también condicionado por una gran insonorización del habitáculo. Obtiene muy buenos registros en aceleración y las primeras marchas son cortas para favorecer la agilidad en ciudad y las salidas de los semáforos. También mantiene un buen ritmo de marcha en cuanto afrontamos vías convencionales y sus recuperaciones son bastante buenas, aunque en condiciones desfavorables, como un repecho pronunciado, tengamos que bajar una marcha para oxigenar un poco al motor.

Las prestaciones finales que nos ofrece son suficientes para realizar una conducción normal sobre cualquier situación, bien sea en ciudad o bien, en carreteras convencionales, además, como hemos dicho antes, mantiene unos parcos consumos y al ser una mecánica de gasolina, el mantenimiento y el silencio de funcionamiento son dos de sus mejores baluartes.


El chasis sobre el que descansa la carrocería del Mazda 2 también es muy atractivo. Nos ofrece un aplomo superior que el de muchos utilitarios de la competencia, con unas suspensiones que mantienen un buen compromiso entre dureza y confort, por lo que nunca nos resultarán muy secas de reacciones, pero tampoco harán que el coche se incline más de la cuenta cuando afrontamos curvas a velocidades superiores. Esto nos aporta un plus de seguridad al volante que se agradece en una carrocería tan compacta con  4,06 metros de longitud.


Pero pasemos a lo que se ve a simple vista, que es su carrocería. Su diseño mantiene la parrilla frontal del resto de sus hermanos y también pertenece a la familia KODO, que es el lenguaje de diseño de Mazda y que empezó con el Mazda 6, pero no es tan afilado como sus hermanos. Es más; en el Mazda 2 me ha llamado la atención su visión más poderosa y "musculosa", sobre todo, en los cuartos traseros, con una línea ascendente muy marcada que parte desde el pilar B hasta los pilotos traseros y que remarcan los pasos de rueda posteriores.


Sus depuradas formas nos implican movimiento incluso hasta estando parado y personalmente me parece una carrocería muy atractiva, a la que también podremos personalizar con aditamentos deportivos "aftermarket" para hacerla un poco más agresiva, que incluyen un alerón posterior más grande, llantas específicas, taloneras laterales y muchas más cosas.

En el interior también nos encontramos con una característica común de todos los modelos Mazda. La posición de conducción es ideal y la encontraremos muy fácilmente y de manera muy intuitiva. Una vez acomodados en unos asientos, que sin ser deportivos, nos sujetan suficientemente el contorno de nuestro cuerpo, nos encontramos con un cuadro de mandos muy simple, en el que todo está pensado para el mero hecho de conducir.


En otros modelos nos encontramos con pantallas y diversos controles en forma de botones y ruletas y en el Mazda nos encontramos con lo básico. El volante multifunción, los pedales, los relojes de información, las ruletas del aire acondicionado y la pantalla de infoentretenimiento MZD Connect con 7" que se sitúa en la parte superior. Nada más. 

Es un salpicadero muy aséptico en el que todo está orientado al conductor y limpio de artificios. La calidad de materiales empleados, tanto por ajustes como por tacto es realmente reseñable y espectacular y desde el primer momento; nos sentiremos conectados con el coche.

La capilla de relojes nos ofrece la información imprescindible al primer golpe de vista. El cuentarevoluciones se sitúa en la izquierda con formato digital, dando protagonismo al odómetro con una forma grande y convencional y otra pantalla a la derecha con el resto de información, como la capacidad del depósito el consumo medio o la temperatura exterior. No cuenta, por ejemplo, con el indicador de la temperatura del motor y otros parámetros del ordenador de a bordo que sí que traen por defecto otros coches, pero como os he indicado; la información es la imprescindible para conducir, ni más ni menos.

Esa simplicidad no implica que el Mazda 2 no esté equipado. Nuestra versión se denominaba Style+ y se sitúa en la parte media de los equipamientos, completados con el acabado Pulse por debajo y con el acabado Luxury como el más dotado de serie. También cuenta con el acabado Style a secas, con algunas opciones menos que sí incluía nuestra unidad.

Para empezar, el volante multifunción con un tamaño perfecto y buen tacto, aglutinaba los mandos del control de velocidad de crucero y limitador, el control por voz, el Bluetooth, selector de parámetros del ordenador de a bordo y mandos del equipo de audio.

Por otra parte; también teníamos el sistema MZD Connect, aunque con algunas funciones limitadas, puesto que el navegador en nuestro caso, era un opcional. Aire acondicionado, sistema de cambio involuntario de carril, llantas de aleación de 15 pulgadas, lunas tintadas, faros antiniebla completaban el equipo de serie a lo que podríamos añadir, sensores de aparcamiento traseros, sensores de luces y lluvia y climatizador si nos decantamos por el paquete Comfort.

La versión Luxury puede colmar aún más nuestras expectativas con elementos más propios de segmentos superiores, tales como los faros Full Led o el HUD (Head Up Display) que proyecta la información del cuentakilómetros sobre una placa de cristal para que no tengamos que apartar la visión de la carretera, aunque eso ya supone un sobreprecio sobre la versión que hoy nos ocupa.

En cuanto a habitabilidad interior, os hemos indicado que los asientos son muy cómodos, aunque las plazas traseras, adolecen de menos espacio para las piernas que el que nos ofrecen otros modelos englobados en el mismo segmento aunque es curioso que entrar y salir por las puertas traseras resulte realmente fácil.

La capacidad del maletero por su parte, entra dentro de los estándares para vehículos utilitarios con 280 litros y unas formas regulares, además de contar con correas en los laterales en donde podemos anclar ciertos objetos para evitar que estén rodando por la superficie. La pega es que la boca de carga no es especialmente grande y su borde inferior se encuentra un poco más elevado y distante, algo que es así como consecuencia del diseño escultural y poderoso que mantiene la zaga, junto con un profuso paragolpes.


Por lo demás; es un utilitario especialmente atractivo, ya no por diseño (que también) sino por sus maneras en orden de marcha. En ciudad, su compacto tamaño nos permite una agilidad encomiable y su dirección directa ayuda de una manera espectacular, a colarnos entre los demás vehículos. Ni que decir tiene que por su tamaño, también es ideal a la hora de aparcar, solo que mejor si podemos incorporar los sensores de aparcamiento, ya que la visión de la luneta trasera es un poco escasa.

En carretera, a pesar de su tamaño, nos da la sensación de estar conduciendo un coche de mayor envergadura. Su paso por curva es muy bueno, gracias a un gran aplomo y al esquema de suspensiones tan logrado y en autopistas y autovías, el silencio del habitáculo nos permite un excelente confort durante nuestros viajes.


Conclusión final.

Como todos los productos de la marca japonesa; el Mazda 2 es un coche que aporta un mayor protagonismo al conductor y su conducción se nos presenta con ciertos tintes dinámicos, por lo que también es un coche muy digno para realizar desplazamientos por carretera aún teniendo alma de coche urbano.


El ADN de Mazda también se reproduce en su utilitario, con un diseño muy rotundo y musculoso que enfatiza su personalidad dentro de la estructura KODO como común denominador entre todos los productos Mazda.

Su compacto tamaño es ideal para circular de una manera muy ágil entre el tráfico rodado de las grandes ciudades, acompañado por unas primeras relaciones del cambio cortas y una dirección muy directa e incisiva. En carreteras abiertas; el silencio de rodadura, una mecánica solvente con unas recuperaciones respetables y el estudiado esquema de suspensiones, nos darán la impresión de que conducimos un coche de un segmento superior en todo momento.


La mecánica es también bastante sorprendente, ya que huye de los convencionalismos actuales y nos ofrece un motor atmosférico (cada vez más en desuso), con un 1.5 de cilindrada y que nos ofrece 90cv en la versión que probamos, pero que mantiene unos frugales consumos equiparables a los de la competencia gracias a la utilización de soluciones propias denominadas Skyactive.

El motor se siente más desahogado y sus reacciones son muy progresivas, sin tirones ni cosas así que producen las mecánicas comprimidas con turbo. También nos procura unas prestaciones bastante solventes y al ser una mecánica de gasolina, el silencio y las vibraciones no tienen lugar en el pequeño Mazda 2.


Un interior simple, pero muy bien rematado en cuanto a ajustes y calidad de materiales, nos recibe al montarnos en el habitáculo. La lectura del odómetro le da un mayor protagonismo al indicador del cuentakilómetros, que se sustituye por el cuentarrevoluciones en la versión más potente y equipada, al estilo de los Porsche deportivos. La información que nos presentan es clara e intuitiva al primer golpe de vista.

El equipamiento disponible en nuestra versión Style+ no está mal, aunque en la versión Luxury se puede completar con elementos propios de segmentos superiores, algo que no es común en coches de este tamaño.

Las plazas traseras y el acceso al maletero, son probablemente, el talón de Aquiles del Mazda 2. El primer caso por el poco espacio entre el respaldo delantero y las rodillas, algo que acusarán las personas más altas. El segundo caso es debido al musculoso y depurado diseño de la zaga, que nos deja una boca de carga sobreelevada y el voluminoso paragolpes trasero tampoco ayuda a que podamos ubicar ciertos objetos con total comodidad.


Pero independientemente de esos pequeños flecos, el Mazda 2 nos ha parecido un gran coche en general. Es un utilitario pensado para todos aquellos que busquen un vehículo con un tamaño contenido para circular en el día a día por la ciudad, pero que también quieran un vehículo solvente y cómodo cuando realizan rutas y desplazamientos más largos. Que no les importe la simplicidad del cuadro de mandos y que los gadgets tecnológicos los reserven para el Smartphone o la Tablet. El Mazda 2 es un vehículo urbano con el que también se disfruta conduciendo y eso; muy pocos utilitarios son capaces de igualarlo.


Si queréis saber más sobre la marca Mazda y nuestros artículos relacionados, pulsad en este ENLACE. Si queréis saber más sobre el segmento de los utilitarios, pulsad en este ENLACE.



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