Mercedes AMG GT R. Desde el "Infierno Verde".



De Mercedes siempre se ha dicho que son vehículos para "puretas", con mucho lujo y tecnología, pero orientados a un público de una edad "avanzadilla" que lo que buscan es confort y lujo en su medio de transporte.

Desde hace un tiempo a esta parte, los responsables de la marca alemana de la estrella, decidieron que había que llegar a un espectro más amplio de clientes y hacer de los hijos de los clientes habituales, futuros consumidores de la marca.

Dicho y hecho. Con una línea de diseño más moderna, unos nuevos modelos más accesibles y sobre todo, potentes, fiables y por supuesto; manteniendo ese halo de exclusividad y garantía que nos ha ofrecido siempre Mercedes como valor añadido, han empezado a calar hondo entre el público más joven con cierta disponibilidad económica y que antes, se decantaban por, quizás, un BMW o un Audi, al ser unos vehículos con una orientación más dinámica.


Pero la marca de la estrella no sólo hace coches para señores mayores o jóvenes con posibles, sino que también sabe fabricar vehículos pasionales, cuyas prestaciones, diseño y exclusividad, atraen a lo más selecto y VIP de la sociedad automovilística.

Es el caso de la nueva versión radical del Mercedes AMG GT, que nos llega del circuito de competición más duro del mundo, directamente a la carretera. 

El nuevo AMG GT R de Mercedes-AMG es un vehículo de serie, pero equipa más tecnología de competición que ningún otro modelo de esta marca. La concepción básica con motor delantero central, cambio en disposición transaxle y grupo V8 biturbo de 585 CV, las profundas modificaciones en el tren de rodaje, el perfeccionamiento aerodinámico y las medidas de construcción ligera inteligente constituyen el fundamento de una experiencia inédita de conducción de un Mercedes. 


La exclusiva pintura especial "AMG green claro magno" proclama a distancia la estirpe de este vehículo deportivo, en cuyo desarrollo ha asumido un papel esencial el legendario "infierno verde", el histórico circuito norte de Nürburgring.

Los guardabarros ensanchados delante y detrás hacen posible aumentar el ancho de vía para mejorar la tracción y poder alcanzar una velocidad más alta en curvas. El nuevo faldón delantero con elementos activos, la aleta trasera de grandes dimensiones y el nuevo faldón trasero con difusor doble mejoran las propiedades aerodinámicas del vehículo y también contribuyen a optimizar el agarre a la calzada. Otro elemento diseñado para acentuar el dinamismo son las ligeras llantas forjadas, calzadas de serie con neumáticos de competición. 


Otras novedades destacables son la dirección activa en las ruedas traseras, el control de tracción regulable en nueve etapas y la suspensión con resortes ajustables y regulación electrónica adicional. La nueva parrilla AMG Panamericana en el radiador revela además a primera vista el carácter peculiar del AMG GT R. La forma característica de este elemento, formado por perfiles verticales, celebró su debut mundial en el bólido de competición Mercedes-AMG GT3 y se incorpora ahora por primera vez en un modelo de serie de AMG.


La división Mercedes-AMG sigue impulsando su estrategia de crecimiento y amplía su cartera de productos con un nuevo buque insignia, el AMG GT R.

El AMG GT R está equipado con tecnología avanzada y ha sido concebido específicamente para la conducción en circuitos de carreras, aunque es perfectamente matriculable y se puede circular con él en carreteras convencionales.
Durante su desarrollo se ha hecho uso de la experiencia recogida durante la participación del AMG GT3 en carreras de aficionados y en el Campeonato Alemán de Superturismos. Sus prestaciones, entre otras, son una aceleración de 0 a 100 km/h en 3,6 segundos y una velocidad punta de 318 km/h.

En su desarrollo se han centrado en varios conceptos como la construcción ligera inteligente a base de aluminio y fibra de carbono, refuerzos precisos en la carrocería bruta, el motor V8 biturbo de potencia aumentada combinado con un cambio de doble embrague y siete velocidades, perfeccionamiento aerodinámico con innovadores elementos activos y el nuevo tren de rodaje con dirección activa al eje trasero y cojinetes de rótula Uniball.

La concepción con motor delantero central y cambio en disposición transaxle junto al eje trasero se ha acreditado en el AMG GT y el AMG GT S y es la clave para una distribución homogénea del peso sobre los ejes, con un reparto de masas de 47,3% delante y 52,7% detrás. En combinación con el bajo centro de gravedad del vehículo, esto redunda en una maniobrabilidad extremadamente ágil y permite trazar curvas a velocidades muy elevadas. No obstante, el Mercedes-AMG GT R se sitúa a la cabeza de su segmento con una excelente relación peso/potencia de 2,66 kg por CV.


Durante la concepción de este auténtico coche de carreras, apto para circular por la calle, los especialistas en aerodinámica han cooperado más estrechamente que nunca con los diseñadores del nuevo AMG GT R. 

La forma sigue a la función, y la función favorece la forma. Todos los elementos encierran una utilidad técnica y contribuyen al mayor dinamismo de conducción. Al mismo tiempo, los ingenieros del área de aerodinámica asumen las preferencias de los diseñadores. Esta cooperación e interacción ha conducido incluso a la introducción de una innovación registrada como patente.


Junto al dinámico cuerpo de la carrocería y los componentes asumidos del mundo del automovilismo, otro elemento destacable del vehículo es la nueva parrilla del radiador AMG Panamericana. Sus 15 perfiles verticales cromados recuerdan el diseño frontal del bólido de competición AMG GT3. La forma básica de la nueva parrilla del radiador se remonta a otro modelo de competición, el Mercedes-Benz 300 SL, que ganó en 1952 la legendaria carrera Panamericana en México, de ahí su sobrenombre.

El frontal bajo y la parrilla del radiador inclinada hacia delante generan un llamativo "morro de tiburón" y ciñen ópticamente el vehículo al asfalto de la calzada. El frontal aflechado con acusada forma en V refuerza asimismo la impresión dinámica y revela el ímpetu irreprimible del AMG GT R antes incluso de que se ponga el motor en marcha.

Por su parte, el faldón delantero de diseño Jet-Wing completamente nuevo, acentúa ópticamente la anchura del vehículo y la impresión de estabilidad. La forma de las amplias tomas de admisión de aire en los laterales, recuerda a las entradas de aire de los reactores de aviación y asegura un suministro adecuado y abundante de aire para la refrigeración del motor. Por ese motivo no se incorpora una rejilla, sino dos perfiles transversales de forma aerodinámica que conducen la corriente de aire sin pérdidas hacia los radiadores..

El ancho splitter frontal reduce las fuerzas ascensionales en el eje delantero en las aceleraciones más brutales. En el exterior del faldón delantero se han incorporado cortinas de aire adicionales que estabilizan la corriente de aire que circula en los flancos del deportivo de Stuttgart.. Estos componentes mejoran al mismo tiempo el coeficiente cx del AMG GT R.

El perfil aerodinámico activo, un elemento completamente nuevo, está dispuesto en posición casi invisible en los bajos del vehículo, por delante del motor, y constituye una obra maestra de la ingeniería mecánica. 

Este elemento de fibra de carbono de sólo dos kilogramos de peso se desplaza automáticamente unos 40 milímetros hacia abajo al alcanzarse una velocidad de 80 km/h en el modo RACE y modifica de forma patente la corriente de aire. Con ello se genera el llamado efecto Venturi, que hace que el vehículo aspire adicionalmente aire a la altura de la calzada y hace que el conjunto se pegue a la carretera como una auténtica lapa. Esta medida reduce en unos 40 kilogramos las fuerzas ascensionales en el eje delantero al circular a una velocidad de 250 km/h.

El conductor experimenta este efecto en la dirección. Gracias a esta solución aerodinámica, es posible dirigir el AMG GT R con mayor precisión en curvas tomadas a alta velocidad, y también mejora la estabilidad direccional del vehículo. El AMG GT R reacciona con mayor agilidad al girar con rapidez el volante en condiciones de elevada aceleración transversal y transmite al conductor una confirmación clara del agarre de las ruedas.

Este elemento mejora asimismo el coeficiente de resistencia aerodinámica. En cambio, las fuerzas descensionales que inciden en el eje trasero conservan su valor elevado.


Esta innovación se desarrolló en primer lugar en simulaciones asistidas por ordenador y se optimizó a continuación en muchas horas de trabajo en el túnel de viento. Los resultados obtenidos en el túnel de viento se confirmaron en extensas series de pruebas prácticas, incluyendo muchas vueltas al circuito histórico de Nürburgring. 

En el momento en que el motor eléctrico extiende el perfil se abre también la abertura de aire del radiador en el frontal y conduce directamente la corriente de aire en dirección al difusor trasero doble. De ese modo se asegura la eficacia plena de este componente. Con ello aumenta la estabilidad de marcha en el eje trasero y disminuye el nivel de temperatura de los puntos calientes en esa zona de la zaga. Al mismo tiempo, el paquete aerodinámico optimiza la refrigeración de los frenos, pues conduce más aire frío hacia los discos de las ruedas.

Otra especialidad técnica que mejora las propiedades aerodinámicas del nuevo AMG GT R es el sistema activo de regulación del aire. Este equipo consta de lamas verticales ocultas en la sección inferior del frontal, directamente por detrás del faldón delantero. Estas lamas se regulan por vía electrónica y se abren o se cierran en un segundo aproximadamente con ayuda de un motor eléctrico para optimizar la corriente de aire y, por tanto, los parámetros aerodinámicos.


En condiciones normales, las lamas están cerradas, incluso al circular a la velocidad máxima, al frenar y en curvas tomadas con rapidez, para evitar de esa manera una fuerte incidencia del viento sobre la carrocería. En esta posición reducen la resistencia aerodinámica y permiten dirigir el aire de forma precisa hacia los bajos del vehículo para reducir aún más las fuerzas ascensionales en la sección delantera. Una vez que se ha alcanzado una temperatura determinada en componentes definidos, y si la demanda de aire de refrigeración es especialmente elevada, se abren las lamas y dejan pasar el caudal máximo de aire de refrigeración hacia los intercambiadores de calor. Esta técnica exige una regulación activa rápida e inteligente.

La concepción aerodinámica general del AMG GT R optimiza el balance entre las fuerzas ascensionales y descensionales en todas las situaciones de conducción y reduce al mismo tiempo la resistencia aerodinámica en comparación con el AMG GT.

Los guardabarros delanteros de fibra de carbono, un material especialmente ligero, ensanchan la sección delantera del AMG GT R en 46 milímetros y crean el espacio necesario para el mayor ancho de vía y para montar llantas y neumáticos de mayores dimensiones.

La vista lateral se ve reforzada además por la nueva llanta forjada opcional AMG Performance en color negro mate. Esta llanta de 10 radios especialmente ligera es un equipo exclusivo del AMG GT R y presenta un diseño muy sofisticado.

El bajo peso de las llantas aporta ventajas por partida triple, pues reduce tanto el peso total como la masa en rotación y las masas no suspendidas. En consecuencia aumentan la eficiencia y las prestaciones y se garantiza una respuesta aún más precisa de la suspensión y de la dirección. Esto influye también positivamente en los sistemas de regulación de la estabilidad.

En este caso, las ruedas permiten ver las pinzas de freno, pintadas en un color amarillo exclusivo para el AMG GT R. Nuevos embellecedores laterales reducen ópticamente la altura del vehículo y añaden un toque individual a la vista lateral con sus insertos en color negro de alto brillo. Este diseño se repite en las cubiertas de color negro de alto brillo de las carcasas de los retrovisores exteriores. También incorpora de serie un techo de fibra de carbono de alta calidad que realza los contrastes del diseño.

En la vista trasera llaman inmediatamente la atención numerosas novedades. Las nuevas paredes laterales de aluminio ensanchan la sección trasera del AMG GT R en 57 milímetros, creando de ese modo el espacio necesario para las llantas de 20 pulgadas y para el eje trasero con mayor ancho de vía. Ambas medidas mejoran la tracción y permiten alcanzar mayores velocidades en curvas, haciéndo del AMG GT R un elemento inamovible.


El faldón trasero más ancho con mayores aberturas de ventilación en el exterior y acanaladuras verticales mejora la circulación de aire en la zaga, al igual que el difusor doble. También entre los dos grupos ópticos traseros se ha integrado una estrecha salida de aire. Esta abertura de ventilación ayuda a evacuar el calor del silenciador trasero.

El impresionante alerón trasero se monta de forma rígida sobre el portón y aumenta la carga aerodinámica sobre las ruedas de este eje. Los soportes de la aleta están pintados del color del vehículo, mientras que el cuerpo de la misma es de color negro de alto brillo. Como si de un vehículo de competición se tratase, la inclinación del cuerpo de la aleta trasera puede ajustarse mecánicamente con precisión en función del tipo de uso del vehículo o de las condiciones del circuito.

El resultado de la combinación de todas las medidas aerodinámicas resulta un aumento de la presión de las ruedas sobre el piso en comparación con el AMG GT. 

Al circular a velocidad máxima, este incremento es de 155 kg. Por consiguiente, el nuevo AMG GT R brinda el máximo agarre posible, una manejabilidad sin igual y un diseño dinámico y proporcionado, que integra armoniosamente las funciones aerodinámicas. Además, a pesar del aumento en la potencia del motor, la mayor anchura, las voluminosas llantas, el mayor tamaño de la aleta trasera, una demanda más elevada de aire de refrigeración y mayores fuerzas descensionales, el AMG GT R brilla con un coeficiente de resistencia aerodinámica menor que el del AMG GT "normal".

Al igual que otros componentes, también el tren de rodaje del nuevo deportista de élite de AMG está dimensionado para el uso preferente en pistas de competición. La nueva suspensión con resortes ajustables AMG por su parte, ha sido desarrollada específicamente para el AMG GT R. Como es habitual en el automovilismo profesional, el conductor puede elegir su reglaje personal, variando de forma progresiva los ajustes mecánicos de los elementos elásticos de la suspensión. De ese modo es posible influir directamente en las propiedades de cabeceo y balanceo y en la tracción del AMG GT R, con el fin de adaptar estas características a las propias preferencias o a las condiciones de un circuito determinado.

La suspensión con resortes ajustables se combina con la amortiguación adaptativa de regulación progresiva AMG RIDE CONTROL. Este sistema se regula por vía electrónica y adapta automáticamente la fuerza elástica del amortiguador de cada rueda a la situación de conducción, a la velocidad y al estado de la calzada. La modulación de cada amortiguador se realiza de forma rápida y precisa mediante válvulas separadas para cada sentido de actuación de los amortiguadores, a tracción y a compresión.


En curvas, o al frenar, se ajusta un coeficiente elástico más rígido que reduce con eficacia los movimientos de balanceo de la carrocería. La adaptación permanente de la amortiguación a la velocidad actual garantiza en todo momento el mejor contacto viable con la calzada, incluso a altas velocidades, y contribuye por tanto a aumentar la seguridad.

Además, el conductor puede adaptar la característica de la amortiguación adaptativa regulable pulsando un botón en la AMG DRIVE UNIT, o bien a través de los programas de conducción de AMG DYNAMIC SELECT. 

Se dispone de tres niveles: Confort, Sport y Sport plus. El campo de aplicación de cada uno de los niveles de la amortiguación se deriva de su nombre. Confort es la opción adecuada para circular por vías públicas. Sport se adapta de forma ideal a recorridos del tipo del circuito histórico del Nürburgring; es decir, a una conducción con alto dinamismo en recorridos en parte ondulados, en los que asegura el mejor contacto viable con el piso. Sport Plus es ideal para circuitos modernos de Gran Premio, generalmente de firme liso, como por ejemplo Hockenheim. Este ajuste transmite una gran sensación de rigidez de la carrocería.

Entre las medidas convencionales introducidas en el tren de rodaje se cuentan la vía más ancha delante y detrás y el uso de serie de neumáticos deportivos de tipo Michelin Pilot Sport Cup 2. Delante se montan en formato 275/35 ZR 19, detrás en formato 325/30 ZR 20. Estos neumáticos de competición, homologados también para la conducción en carretera, permiten alcanzar mejores tiempos por vuelta y un kilometraje hasta 50% mayor en circuitos de competición. eso sí; si llueve, estamos vendidos, ya que tienen muy poco dibujo...


Otro equipo que aumenta la precisión en la respuesta del nuevo AMG GT R es la dirección activa en las ruedas traseras implementada de serie y que probamos una versión menos radical en el Talisman Initiale Paris de hace unas semanas.
Es la primera vez que se recurre a esta técnica en un modelo de Mercedes-AMG y el sistema ofrece una combinación ideal de agilidad y estabilidad, dos propiedades que normalmente se excluyen en un mismo vehículo.

Hasta una velocidad de 100 km/h, las ruedas traseras giran en sentido contrario al sentido de orientación de las ruedas delanteras. La ventaja es un giro mucho más ágil del AMG GT R en curvas, a la vez que aumenta el placer de conducción y se precisan menos movimientos del volante, especialmente en carreteras sinuosas, en pistas de competición con muchos cambios de dirección o en pruebas de eslalon. Otras ventajas son la mejor maniobrabilidad y la disminución del diámetro de giro en situaciones cotidianas de conducción, como por ejemplo al cambiar de sentido, o al aparcar.


Si el AMG GT R se desplaza a más de 100 km/h, el sistema gira las ruedas traseras en paralelo a las ruedas delanteras. Esto equivale a un alargamiento virtual de la batalla, que mejora sensiblemente la estabilidad de marcha. Al mismo tiempo, al cambiar de dirección aumenta más rápidamente la fuerza de guiado lateral en las ruedas traseras, lo que acelera la reacción al accionamiento del volante. Además, el conductor percibe un agarre impresionante y percibe una enorme estabilidad en cambios rápidos de dirección.


La dirección activa en las ruedas traseras no sólo mejora la maniobrabilidad en curvas, sino que asiste al conductor también en maniobras bruscas de esquiva y aumenta por tanto la seguridad activa. Con ello es más fácil dominar el AMG GT R en el margen crítico de conducción.

El ESP de tres niveles, está implementado de serie con las funciones "ESP ON", "ESP SPORT Handling Mode" y "ESP OFF está interconectado con el diferencial autoblocante del eje trasero y armonizado para el elevado dinamismo de conducción del AMG GT R. La programación del modo ESP OFF ha sido asumida del AMG GT3.

Si elige ese modo, el conductor puede influir de forma aún más individual en el comportamiento dinámico de su AMG GT R haciendo uso de otra innovación de este modelo, aunque eso sí; asumiendo todos los riesgos...

El nuevo AMG TRACTION CONTROL procede también directamente del mundo del automovilismo. Este equipo permite al conductor preseleccionar el deslizamiento en el eje trasero, eligiendo uno de los nueve niveles definidos.

Para el manejo se ha previsto un botón giratorio especial, situado en la consola central, por debajo de los difusores de ventilación. En función del ajuste se tolera más o menos resbalamiento en las ruedas traseras, una opción especialmente práctica si varían las condiciones de la calzada.

El nivel uno está programado para conducir sobre calzadas húmedas con altas reservas de seguridad. El nivel nueve permite el máximo resbalamiento en el eje trasero. Una banda luminosa con puntos de LED en torno al botón giratorio muestra el ajuste seleccionado. El ajuste se muestra en paralelo en el display central del cuadro de instrumentos.

El equipo desarrollado por AMG presenta ventajas esenciales frente a los sistemas convencionales. En función del nivel seleccionado en el AMG TRACTION CONTROL se calcula el deslizamiento de tracción máximo admisible en las ruedas traseras. Si las ruedas alcanzan este resbalamiento al acelerar, el equipo de control de tracción modula la potencia del motor para evitar que se supere la cota máxima, y se sigue acelerando el vehículo con el resbalamiento prescrito. De ese modo, la modulación tiene lugar sin retardo, y aumentan tanto el placer de conducción como las prestaciones, además de "quedarte" con tus amigos y conocidos con el control que tienes sobre tu impresionante máquina...


Por último, la dirección paramétrica deportiva trabaja con desmultiplicación variable. Esto mejora la agilidad y la maniobrabilidad del vehículo a baja velocidad, sin detrimento de la seguridad de conducción en el margen de alta velocidad.

Si nos metemos con el interior del habitáculo, nos encontramos con que los diseñadores de AMG se han inspirado en el mundo del automovilismo deportivo con el fin de brindar al conductor del nuevo AMG GT R un entorno ideal para la conducción.

El equipamiento de serie incluye asientos deportivos tipo baquet de AMG, especialmente ligeros y con ajuste mecánico, tapizados en napa/microfibra. Estos asientos ofrecen la sujeción lateral necesaria en maniobras extremas de conducción, pero si os resultan demasiado aparatosos, como opción alternativa pueden encargarse sin sobreprecio los acreditados asientos AMG Performance. 

Los cinturones de seguridad amarillos opcionales, las esferas con adornos amarillos, el paquete de lacado brillante interior AMG y mandos específicos, por ejemplo, para el nuevo AMG TRACTION CONTROL, subrayan el cariz especial del nuevo AMG GT R.

La configuración extremadamente horizontal del tablero de instrumentos en forma de ala acentúa la anchura del habitáculo. Esta impresión se refuerza con los cuatro difusores centrales para la climatización y los difusores individuales a izquierda y derecha. En combinación con la línea de cintura alta, las líneas cóncavas de los revestimientos interiores de las puertas y la dinámica consola central, el AMG GT R se revela como un vehículo deportivo de pura sangre y envuelve sugestivamente al conductor, que ocupa una posición baja en su asiento, como debe ser en un buen hyper-deportvo.

El cuidado de todos los detalles se revela también en los mandos de la AMG DRIVE UNIT. Están dispuestos en forma de V, emulando la sección de un motor de ocho cilindros, y subrayan los rasgos poderosos y técnicos de la consola central.


También se equipa de serie el nuevo paquete AMG Night Interior. Este paquete incluye numerosos elementos en negro de alto brillo, como las levas de cambio, la aplicación en el volante, los listones de umbral y el perfil transversal del maletero, subrayando así la deportividad en combinación con el paquete AMG de lacado brillante interior. Como opción es posible encargar molduras de fibra de carbono negro mate.

Por supuesto, al ser un coche inspirado en la alta competición, es sabido por todos que un factor esencial para aumentar las prestaciones de un vehículo deportivo es el peso. 

En la definición de la estructura del AMG GT R, Mercedes-AMG apuesta por una combinación inteligente de materiales. En la fabricación del chasis y la carrocería se utilizan diversas aleaciones de aluminio, mientras que el portón trasero es de acero y el capó de magnesio. Este elemento extremadamente ligero en la sección delantera mejora la agilidad del vehículo.

Otras numerosas medidas contribuyen a reducir el peso en el marco de la estrategia AMG Lightweight Performance. Varios grupos constructivos aportan una contribución a conseguir esta meta.

Un factor de gran relevancia es el uso intensivo de la fibra de carbono, el material ligero y resistente utilizado en el automovilismo y la aeronáutica para reducir el peso. La fibra de carbono se emplea, por ejemplo, en la fabricación de los guardabarros delanteros, el techo y el Torque Tube entre el motor y el cambio.

El Torque Tube de fibra de carbono pesa solamente 13,9 kilogramos y es por tanto casi un 40% más ligero que el componente de peso optimizado de aluminio incorporado en el AMG GT. Este elemento estructural forma parte de la cadena cinemática transaxle y establece una unión extremadamente rígida a la flexión y a la torsión entre el motor y el cambio.

También ayudan a reducir el peso el empleo de serie de las citadas llantas forjadas y silenciadores finales de titanio, así como la supresión de algunos materiales insonorizantes. En resumen, el nuevo AMG GT R pesa 15 kilogramos menos que el AMG GT S a pesar de la notable ampliación del equipamiento técnico, incluyendo por ejemplo, el mayor alerón trasero, la dirección activa de las ruedas traseras, los componentes aerodinámicos activos y las medidas de aumento de la rigidez en la carrocería y el tren de rodaje.


Otro elemento estructural de construcción ligera desarrollado por los especialistas de AMG no sólo contribuye a reducir el peso, sino que aumenta al mismo tiempo la rigidez a la torsión del vehículo. La nueva cruceta del túnel de transmisión del AMG GT R se fabrica en fibra de carbono y sustituye a tres componentes de aluminio del GT.

Este componente aumenta claramente la rigidez de la carrocería frente a los elevados esfuerzos de torsión que experimenta el vehículo en la pista de competición. Este incremento es un progreso notable, sobre todo si se tiene en cuenta que la versión básica del AMG GT se distingue ya por su elevada rigidez a la torsión. La mayor estabilidad de la carrocería favorece una conducción serena del AMG GT R, con menos correcciones en el volante en condiciones difíciles de conducción en circuitos de carreras, como por ejemplo curvas rápidas en combinación con ondulaciones en el suelo.

Dos refuerzos en diagonal en el compartimento del motor aumentan asimismo la rigidez de la estructura delantera. En el AMG GT R, estos componentes se fabrican también en fibra de carbono, lo que permite ahorrar casi un 50% de peso en comparación con componentes de acero, mucho más convencionales.

Pero para correr y mejorar día a día nustros tiempos, también necesitamos de un excelente equipo de frenos, acorde con las prestaciones descomunales del Mercedes GT R. El equipo de frenos que incorpora, es de alto rendimiento con discos de material compuesto se distingue por cotas excelentes de deceleración y por una gran resistencia.

Como opción se ofrece un equipo de frenos cerámicos con discos de material compuesto. Las ventajas de este equipo son un ahorro adicional de peso en 17 kilogramos, una mayor durabilidad y más resistencia gracias a los discos de freno cerámicos de 402 milímetros de diámetro delante y de 360 milímetros detrás.

En cuanto al motor que impulsa uno de nuestros sueños late con más fuerza que nunca. El motor AMG V8 biturbo de 4,0 litros del AMG GT R desarrolla 585 CV. Por lo tanto, es 75 CV más potente que el motor tope de gama del GT S. El par motor máximo, en esta ocasión, asciende a 700 Nm y está disponible entre las 1.900 y las 5.500 rpm.

La presión de sobrealimentación del turbocompresor aumenta en comparación con el AMG GT de 1,2 a 1,35 bares. A esto se añaden canales de escape optimizados y una relación de compresión modificada. Esto asegura una respuesta más espontánea del motor a los cambios de carga y una ejecución más rápida de los cambios de relación.

Este motor de ocho cilindros entusiasma con su respuesta espontánea, una capacidad precisa de dosificación y un desarrollo lineal de la potencia en el margen completo de revoluciones. Para poder garantizar estas premisas, el sofisticado equipo electrónico de control del motor tiene en cuenta el estado actual de conducción y regula la curva característica del acelerador en función de las fuerzas transversales registradas.


En el motor AMG V8 de 4,0 litros se utiliza el acreditado principio de sobrealimentación biturbo. La combinación de sobrealimentación biturbo e inyección directa guiada de gasolina mejora el rendimiento termodinámico y la potencia.

El motor del AMG GT R se fabrica también a mano en la manufactura de motores AMG de Affalterbach según el principio "One Man - One Engine". Esto significa lo siguiente: un mecánico especialmente cualificado se encarga de montar un motor completo, cumpliendo siempre las estrictas normas de calidad imperantes. Es el responsable de principio a fin, desde el montaje del cigüeñal en el bloque motor, pasando por el montaje de los árboles de levas, hasta el cableado y el llenado del motor con aceite. Todo ello queda certificado con su firma en la placa del motor AMG. así que si falla, ya sabemos a quién tenemos que partir la cara...

Los ingenieros de AMG han optimizado asimismo el cambio de doble embrague con siete velocidades, situado en disposición transaxle junto al eje trasero. La actualización del hardware y el software se traduce en una mayor idoneidad para los circuitos de carreras.


Se han ampliado considerablemente los límites del cambio por lo que a rendimiento y rapidez de respuesta se refiere. La función Race Start es más impresionante que nunca gracias al mayor número de revoluciones de arranque, a la regulación más precisa del resbalamiento de las ruedas y al uso de neumáticos de competición. Además se ha adaptado el equipo de refrigeración del cambio a los mayores esfuerzos que soporta el vehículo en competición.

El conductor puede adaptar el AMG GT R individualmente a sus preferencias con ayuda del controlador AMG DYNAMIC SELECT. Se puede elegir entre los modos «C» (Confort), «S» (Sport), «S+» (Sport plus) e «I» (Individual). El programa de conducción manual «RACE» adapta de forma ideal la estrategia del cambio de doble embrague a la conducción en régimen de competición, con acoplamientos ultrarrápidos y una sonoridad altamente sugestiva procedente del sistema de escape.

Este equipo de escape desarrollado específicamente no se limita a generar una sonoridad auténtica de vehículo de competición. Gracias al uso de titanio en el silenciador trasero y de acero inoxidable de capa fina en la sección delantera del sistema de escape, contribuye a reducir en unos seis kilogramos el peso en comparación con el AMG GT S.


Los embellecedores de la salida de escape, dispuestos en posición central en el faldón trasero, acentúan con su forma hexagonal específica el carácter de bólido de competición, pero a la izquierda y a la derecha existen otras dos salidas de escape, integradas en el difusor. Sus embellecedores están recubiertos de fibra de carbono, como es habitual en el mundo del automovilismo, para proteger el difusor de la elevada temperatura de los gases de escape. Está dotado de serie de dos mariposas de escape con regulación progresiva que influyen directamente en la sonoridad del AMG GT R.

Las mariposas de escape se abren y se cierran en función del programa de conducción seleccionado con AMG DRIVE SELECT, pero el conductor puede modificar también directamente su posición mediante una tecla separada en la AMG DRIVE UNIT. 


Por si alguno de vosotros no se limita sólo a soñar despierto y tiene auténtico interés en adquirir el más radical AMG GT, el inicio del plazo para realización de pedidos tiene lugar el 21 de noviembre de 2016 y el lanzamiento al mercado en Europa en marzo de 2017.


Resumen de datos técnicos:
Mercedes-AMG GT R
MotorV8 de 4,0 litros con inyección directa y sobrealimentación biturbo
Cilindrada3.982 cm3
Potencia430 kW (585 CV) a 6.250 rpm
Par motor máximo700 Nm a 1.900-5.500 rpm
Propulsióntracción trasera
Cambiocambio de doble embrague AMG SPEEDSHIFT DCT con 7 velocidades
Consumo de combustible ciudad/carretera/ciclo mixto15,0/9,2/11,4 l/100 km
Emisiones de CO2 en ciclo mixto259 g/km
Categoría de eficienciaG
Masa (DIN/CE)1.555*/1.630**
Relación peso/potencia2,66*/2,79** kg/CV
Aceleración 0-100 km/h3,6 s
Velocidad máxima318 km/h
*masa en vacío en orden de marcha según DIN, sin conductor ni equipaje; **masa en vacío en orden de marcha según CE incluyendo conductor (75 kg)

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