Lo demás es historia: El BMW del Rey.



Elvis Presley fue un auténtico fenómeno de masas y fue catalogado como el Rey del Rock and Roll. Sus movimientos de caderas, su filosofía de vida y sus letras y música irreverente para la época, que han perdurado en la historia de la música, lo convirtieron en un auténtico mito de la historia del siglo XX.

Allá donde iba, lo que hacía y cómo lo hacía era imitado por su legión de fans incondicionales por todo el mundo. Pero Elvis no dejaba de ser un jovenzuelo rebelde, con un tupé impertérrito y con las mismas inquietudes y gustos que cualquier chaval de su época. Ahora bien, la fama y el dinero que generaba con ella, le hacían permitirse lujos, que sus seguidores no podían alcanzar.


También tenía las mismas responsabilidades que cualquier ciudadano norteamericano y cuando le tocó, tuvo que alistarse en el ejército para cumplir el servicio militar. Estuvo destinado en Alemania, cuna del automovilísmo Europeo y como una de las pasiones de Elvis eran los coches, no tardó mucho en adquirir una joya en forma de BMW 507 de color blanco. Podríamos decir que en muchos aspectos, y guardando las distancias; Elvis era como "nuestro" Cristiano Ronaldo, en cuestión de coches, ya que los coleccionaba y tenía varias joyas únicas en su garaje.


Ese BMW se perdió en el tiempo. Pero hace poco, se encontró un BMW 507 que estaba en bastantes malas condiciones y a la hora de restaurarlo, se percataron que era el número de chasis que perteneció al "Rey". Entonces, los chicos especialistas en recuperar los clásicos más cotizados de la marca, se pusieron manos a la obra para volver a dejar a esta joya de coleccionista como recién salido de fábrica.

Hace pocos días, BMW Group Classic presentó, por primera vez en público, el completamente restaurado roadster del “Rey del Rock’n’Roll” en el popular certamen de vehículos clásicos de California.

Este deslumbrante regreso viene ahora después de uno de los descubrimientos más espectaculares de automóviles clásicos en los últimos tiempos. El BMW 507 fue conducido por Elvis Presley, que en ese tiempo ya era conocido como el “Rey del Rock’n’Roll”, mientras prestaba su servicio militar en Alemania. Después, desapareció por casi 50 años y se creía que había sido robado.


Pasados casi dos años de un riguroso trabajo de restauración, BMW Group Classic está presentando el roadster por primera vez en un evento público. Restaurado a su estado original, se exhibió el 21 de agosto en el Concurso de Elegancia en Pebble Beach, California. 

El BMW 507 con número de chasis 70079 estará expuesto para los visitantes del popular certamen de vehículos clásicos exactamente como estaba cuando al soldado Elvis Presley le entregaron el coche el 20 de diciembre de 1958: con acabados de pintura en Blanco Pluma, el motor V8 de aluminio de 150 caballos bajo el capó, interior blanco y negro y una radio Becker México.


En el verano de 2014, la exhibición del descubrimiento no restaurado en el Museo BMW, generó gran emoción entre los entusiastas de los coches clásicos, pero también generó preguntas: ¿Realmente se trataba del BMW 507 de Elvis? ¿Sería siquiera posible transformar este roadster de nuevo en una joya de la década de 1950?

El estado del biplaza de Elvis era realmente preocupante. Aunque algunas partes y componentes de la carrocería original estaban casi todas presentes e intactas, el roadster había perdido su motor y la caja de cambios. El eje trasero era una pieza reemplazada de origen desconocido, el óxido se estaba comiendo el suelo del vehículo, los asientos estaban desgastados y faltaba el panel de instrumentos.

No obstante, la fascinación por restaurar un gran coche como este superaba todas las deficiencias, y se incrementaba con el recuerdo de Elvis Presley y sus más grandes éxitos. Si bien el roadster regresaba a Múnich bajo el eslogan de “Devolver al remitente”, la solución sin duda fue “Es ahora o nunca”. Los expertos restauradores de la marca y los especialistas externos unieron fuerzas para llevar a cabo la obra y el resultado definió nuevos hitos para la restauración de un BMW.

El BMW 507 siempre ha sido uno de los coches más exclusivos y buscados entre las rarezas en la historia de modelos de la marca con apenas, 254 automóviles producidos entre 1955 y 1959, de ahí la importancia de devolverlo a la vida, fuera o no, del mismísimo Elvis.

Se presentó en el Salón Internacional de Frankfurt en 1955, creado por el diseñador Albrecht Graf Goertz. Las celebridades que poseían uno como Alain Delon, Úrsula Andress y John Surtees contribuyeron a la imagen del roadster como un símbolo de estatus social. Sin embargo, ningún otro automóvil de este modelo se instaló en la mitología como el BMW 507 que una vez fue propiedad de Elvis Presley. 


Se creía que este roadster en particular se había perdido definitivamente. De hecho, no había siquiera certeza sobre el número de chasis del coche conducido por el “Rey”. También había dudas sobre si Elvis Presley había transportado el BMW hasta Estados Unidos al terminar su servicio militar en Alemania, y nadie sabía nada sobre su propietario posterior.

Ahora se han resuelto todos estos enigmas gracias a los expertos de los Archivos de BMW Group Classic y a la periodista estadounidense Jackie Jouret, quien trabaja para la revista “Bimmer” de California.

Durante el transcurso de su trabajo, reveló un detalle esencial. Varias fuentes señalaban el hecho de que el BMW 507 que fue entregado a Elvis Presley en Alemania no era un coche nuevo, sino que previamente lo había usado el piloto de carreras Hans Stuck. Entre mayo y agosto de 1958, el piloto conocido como el “Campeón de escalada” ganó varias subidas en Alemania, Austria y Suiza, en un BMW 507 blanco con número de chasis 70079 y placa de registro M-JX 800.

También hay un hecho conocido y verificado por fotógrafos que este roadster dejó la línea de producción el 13 de septiembre de 1957. Unos días más tarde, se exhibió en el Salón Internacional de Frankfurt y se usó varias veces para pruebas de prensa. Ya en octubre de 1957, Hans Stuck presentó el BMW 507 en el Salón de Londres y luego condujo el roadster a través de Bélgica, donde lo presentó a King Baudouin, antes de bajar al Salón del automóvil de Turín.

Siempre tuvo un gran mantenimiento este vehículo de BMW después de cada carrera. El motor se había mejorado y se le había ajustado una nueva caja de velocidades cuando terminó en un distribuidor de Frankfurt en otoño de 1958. 

El joven soldado estadounidense Presley tenía 23 años por aquél entonces. Llegó y lo llevó a una prueba de conducción para dar un paseo. El “Rey” quedó impresionado de inmediato con el coche y decidió comprarlo. Las fotos que se tomaron en ese momento muestran que las placas de licencia de exportación ya se habían ajustado al BMW 507. Posteriormente se le dio un registro del ejército estadounidense que cambiaba cada año. Esto fue en parte la razón por la que se volvió complicada la identificación posterior del vehículo. Los expertos de los Archivos de BMW Group Classic sólo tuvieron la absoluta certeza sobre su procedencia cuando obtuvieron la propuesta del seguro con fecha de diciembre de 1958 que contenía el número de chasis 70079 junto con el registro del propietario del vehículo como Elvis Aaron Presley.


Elvis Presley usó el BMW 507 para conducir entre su casa en Bad Nauheim y la Base del Ejército Estadounidense en Friedberg. Sus fans femeninas siempre lo mantuvieron estrechamente vigilado y muchas veces lo asediaban. Con frecuencia escribían sobre la pintura del roadster, mensajes de amor pintados con barra de labios. Estas señales de adoración para nada eran inusuales para una estrella de rock, pero eran una vergüenza para Presley como joven soldado estadounidense. Un nuevo uniforme rojo para el vehículo resolvió el problema.

En marzo 1960, Elvis Presley terminó su servicio militar en Alemania. Ya de regreso en las carreteras estadounidenses, debe haber abandonado el placer de conducir un BMW descapotable, ya que unos meses después vendió el roadster rojo portador del chasis número 70079 a un distribuidor Chrysler de Nueva York. De siempre le habían gustado más los impresionantes Cadillac. No lo entiendo...

El distribuidor en turno vendió ese coche por el ridículo precio, desde nuestra perspectiva de hoy, de 4.500 dólares al presentador de radio Tommy Charles. Charles llevó el BMW a su casa de Birmingham en el estado de Alabama donde comenzó a dedicarse con mucho éxito a las carreras.

Al BMW 507 se le ajustó un motor Chevrolet para adaptarlo a las carreras. Qué aberración... Éste ocupó tanto espacio que se le tuvieron que acortar partes del chasis delantero. Se reemplazó la caja de cambios y el eje trasero, así como los instrumentos del habitáculo. Charles ganó una carrera en Daytona Beach / Florida con el roadster radicalmente modificado y se alineó en las primeras posiciones en otras diversas competencias antes de vender el vehículo en el transcurso del año 1963.

Siguieron dos cambios más de propietario y el BMW 507 fue a California. El ingeniero espacial Jack Castor adquirió el vehículo en 1968 y lo usó ocasionalmente para circular en uso diario antes de decidir dejar el coche en un almacén para una restauración a fondo. Castor era un coleccionista apasionado de bicicletas históricas y con los años también reunió una impresionante colección de automóviles clásicos en Half Moon Bay al sur de San Francisco. Participó en varios clubes de clásicos e indagó en la historia de los vehículos que había adquirido.


Castor también reunió un expediente completo de su BMW 507. Mientras tanto, el ingeniero se había retirado y un buen día vio el artículo de la revista “Bimmer”. Castor escribió a la autora, le mencionó el BMW 507 con chasis número 70079 que tenía y la invitó para que pudiera ver el vehículo. Era consciente de que era el propietario del coche de carreras conducido por el “campeón de escalada” Hans Stuck, pero hasta entonces sólo había podido especular sobre una potencial conexión con Elvis. Sin embargo, Jackie Jouret tenía la certeza absoluta sobre este tema.

Ella acompañó a Jack Castor a un almacén de calabazas donde guardaba el BMW 507 rojo junto con otros vehículos antiguos. Jack Castor ya había coleccionado un gran número de piezas cuidadosamente almacenadas en cajas para la restauración planeada del roadster a su condición original. Lo que le faltaba era un motor apropiado y el tiempo necesario para ver que se realizara el proyecto. Sin embargo, Jackie Jouret estableció contacto con BMW Group Classic ya que también se estaba comenzando a reunir información nueva sobre la identidad del BMW 507 usado por Elvis Presley en Alemania. Esto permitió que se confirmaran los hechos que se habían investigado en Estados Unidos.


Jack Castor no estaba interesado en sacar provecho rápido de la inesperada fama adicional de su BMW 507, sin embargo, se fortaleció el contacto con BMW Group Classic. Después de varios años y de diversas discusiones con los expertos para restaurar clásicos en BMW Group Classic, Klaus Kutscher y Axel Klinger-Köhnlein llegaron a un acuerdo. Junto con la compra del vehículo por BMW Group Classic, también incluyó la restauración auténtica del coche junto con las líneas visualizadas por Castor.

En 2014, el BMW 507 fue enviado a Alemania en un contenedor, junto con las piezas que había ido acumulando Castor. La primera parada en Múnich fue el Museo BMW donde se presentó el roadster ante una audiencia admiradora en la exhibición especial “El BMW 507 de Elvis – perdido y encontrado”. Entonces se inició la obra de restauración en el taller de BMW Group Classic.

Como se acostumbra en proyectos de esta naturaleza, la fase uno fue principalmente de índole destructiva. El vehículo fue completamente desmantelado, un proceso que, en este caso en especial, llevó una semana entera, más que los dos días que se habían planeado originalmente.

Al principio, la carrocería de aluminio fue separada del chasis, hecho de lámina de acero. Esta fue la única forma de conservar en lo posible, la mayor parte del material original. Luego se retiró la pintura de ese chasis con un baño ácido y de la carrocería con un baño alcalino. El motor ya había sido retirado y se habían apartado los restos que quedaban en el interior.


Muchos de los componentes tenían que volverse a fabricar de la nada, porque las existencias de las piezas originales para el BMW 507 se limitaron incluso al BMW Group Classic. La mano de obra tradicional al estilo de la década de 1950 se fusionó con los procedimientos de producción de alta tecnología de la era moderna.

El panel de instrumentos se fundió con base en el original y la tapicería de piel se creó de manera que concordara con precisión con el patrón mostrado en las fotografías y catálogos antiguos. Cuando se reconstruyeron los asientos, se demostró que era posible usar la subestructura de acero original para los asientos después de retirar con cuidado todo el óxido. Mas tarde, se colocó un tapete de coco engomado sobre los resortes de acero. Este material natural ya se había usado en la década de 1950 para la producción en serie del BMW 507, junto con las capas de fieltro y lino sobrepuestas para hacer que los asientos fueran lo más cómodos posible.

Los mandos de subir y bajar las ventanillas y los tiradores de las puertas se volvieron a fabricar, mediante un proceso avanzado de impresión moderna en 3D, tomando como base las dimensiones originales. De hecho; muchas de las piezas ensambladas han sido fabricadas de nuevo, gracias a las nuevas tecnologías de impresión 3D. En contraste, el sello de goma para la cubierta del depósito de combustible, se volvió a producir con un procedimiento de fabricación convencional. Debido a que este componente, como muchos otros del BMW 507, había sido presa de los estragos del tiempo, se produjo una pequeña serie. Esto significa que los usuarios del roadster original ahora pueden encontrar esta pieza en la tienda de recambios de BMW Group Classic.

El motor para el BMW 507 de Elvis fue completamente reconstruido por piezas. El motor V8 de 3.2 litros fue reacondicionado con precisión de acuerdo con las especificaciones originales del BMW 507, pero no se le dio un número de motor debido al uso inevitable pero inusual de componentes antiguos y nuevos. El sub-chasis delantero, que se había cortado en una primera etapa, también se tuvo que volver a producir con su geometría original.

La máxima autenticidad también fue el objetivo al pintar el vehículo. El BMW 507, está una vez más en Blanco Pluma. En sus tres capas de pintura, no se aplicaron con los métodos que son comunes hoy. Más bien se implementaron con un procedimiento que corresponde a la tecnología que se usaba hace unos 60 años. Esto permitió evitar el excesivo brillo de color que hoy en día se considera deseable, pero que es inapropiado para coches clásicos.


Similar a la reconstrucción del motor V8 y el uso de piezas y procedimientos de producción fieles a los originales, la selección de la pintura también correspondió con precisión a las condiciones que definió Jack Castor. 

Justo desde el inicio, él quería restaurar el roadster a su condición original de cuando se fabricó en 1958. Sin embargo, su aspiración de poder ver el BMW 507 a través de los ojos del “Rey” quedó insatisfecha. Jack Castor falleció a la edad de 77 años en noviembre de 2014. El BMW 507 se presentó por primera vez en Peeble Beach, no simplemente como el automóvil del “Rey”, sino también como el legado de Jack Castor y una obra maestra de BMW Group Classic.

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