Prueba: Ford Ka+ 1.2 Ultimate




El Ford Fiesta es sin duda, uno de los vehículos más laureados de la marca Ford en Europa. Desde su aparición, ha destacado por su polivalencia, su buena conducción y porqué no decirlo, por su dinamismo y "simpatía". Siempre ha sido un vehículo con una clara vocación ciudadana, aunque con muy buenas maneras en carretera y dentro del mercado, siempre ha gozado de una muy aceptable salud en cuanto a ventas.

Pero en su momento; la marca americana apostó por lo que ellos creían que iba a ser el futuro, en el que la mayoría de conductores tendríamos un coche para nuestros quehaceres diarios y un segundo vehículo para disfrutar con la familia. Por eso; en 1996, nacía la primera versión del Ka, perteneciente al segmento A y por debajo del Fiesta, con una forma muy original, siendo el primer representante del lenguaje de diseño de la época denominado "New Edge".


Era un auténtico "huevo" orientado a conductores jóvenes cuyos trayectos se centrasen en su mayoría por la ciudad. Era un concepto que rivalizaría con otros componentes de otras marcas como el Renault Twingo, el Fiat Cinquecento o el Peugeot 106, por poner algunos ejemplos. El Ka era fácil de manejar, fácil de aparcar y con un mantenimiento muy simple. Más tarde se atrevieron con una rareza como fue el StreetKa, una suerte de biplaza urbano descapotable con techo de lona y el mismo planteamiento ciudadano.

En 2008 apareció la segunda generación del Ka, con un diseño algo más normalizado, pero con las mismas cualidades urbanas de su antecesor, además de contar con nuevas motorizaciónes y un equipamiento más acorde con los tiempos.

Hoy tenemos ante nosotros la tercera generación del Ka, que aumenta de tamaño, ya que tan solo mide 4cm menos que un Fiesta y tiene 5 puertas, por lo que los responsables de la marca han decidido que en esta ocasión se debería denominar Ka+.


Con 3,92 metros de longitud, aún pertenece al segmento A, pero linda peligrosamente con los 4 metros que es en donde empezaríamos ha hablar de otro segmento. El Ka+ se distingue especialmente por su altura, algo que redunda en un habitáculo muy logrado respecto a su tamaño y que pocos competidores pueden igualar.

De hecho; la sensación de amplitud interior es realmente sorprendente, ya que personas de más de 1.90 metros de altura se podrán acomodar a la perfección en cualquiera de sus plazas. Las posteriores cuentan con una muy buena distancia para las rodillas respecto a los asientos delanteros y muy buena altura respecto a nuestras cabezas. Si hablamos de ancho, la verdad es que tampoco se puede pedir mucho más en un coche de esta categoría, pero en general; es un coche que nos resultará muy amplio en casi todas sus cotas.

Pero si en un espacio tan reducido, hablamos de amplitud interior, de algún lugar habrán tenido que sacar esos centímetros de más. Pues podíamos decir que ese lugar de donde se los han sacado es el maletero, ya que tan solo cuenta con un volumen de carga de 270 litros que se torna tan solo como suficiente, aunque sin ningún tipo de recoveco ni forma extraña, es plenamente aprovechable. Lo único que no me gustó, fue que no se puede abrir si no es por medio de un botón en la llave, o un botón situado en el interior. Supongo que será por motivos de seguridad y así evitar robos, pero aun así; no lo veo...


Una vez nos incorporamos en el centro de mandos, vemos como la simplicidad y lo básico es lo primordial en este tipo de coches. Aún así, observamos ciertos elementos que se agradecen aunque tan solo sea un vehículo de orientación urbana. Los materiales que nos encontramos son plásticos de aspecto simple y un tacto un poco tosco, aunque con pinta de ser resistentes al paso del tiempo y con unos muy buenos ajustes, por lo que la durabilidad no se verá afectada.


En el centro y en una posición elevada, nos encontramos con el cuadro de mandos, que básicamente se reduce a los botones del sistema de audio, los mandos de la climatización y la pantalla multifunción, en donde podremos visualizar algunos parámetros del ordenador de a bordo o del equipo de sonido. Todo está dispuesto de una manera lógica e intuitiva y la pantalla cuenta con una visera que nos libra de los incómodos rayos de sol en verano, para que podemos seguir viendo la información que deseemos.

La capilla de relojes también es bastante simple y nos ofrece la información más relevante al primer golpe de vista. No cuenta con pantallas centrales de alto efecto visual y complicados parámetros; en este caso, tan solo se limita a darnos la información analógica de toda la vida.

No obstante, la simplicidad conlleva una orientación clara a la conducción y no hay nada que no sirva ni tenga su utilidad para el hecho de tan sólo conducir. Dentro de la predisposición lógica de todos los mandos, nos encontramos un fleco con el mando de regulación de los retrovisores eléctricos, que está situado sobre el marco de la ventanilla delantera y es un poco "raro" de manejar desde ahí.


Por otra parte; en el habitáculo nos encontramos con hasta 21 huecos portaobjetos, algo que enfatiza el carácter práctico de este pequeño utilitario, que también puede abatir la banqueta posterior en el caso de que necesitemos mayor espacio de carga de manera puntual.


La gama Ford Ka+ se compone de dos acabados. El más básico es el Essential, con una mecánica de 71cv y el Ultimate, al que corresponde nuestra unidad de pruebas y que además de contar con un mayor equipo de serie, también monta la mecánica de 86cv.

Tanto uno como otro, comparten el mismo bloque 1.2 atmosférico. La versión de 86cv es la más potente y cuenta con un par máximo de 112 Nm. Es un motor apropiado para el ámbito ciudadano, ya que sus prestaciones finales, como es lógico, no son para tirar cohetes. Su velocidad máxima es de 170 Km/h y alcanza los 100 Km/h desde parado en... dos o tres días (que no; que tarda 13,5 segundos).


Obviamente no es un vehículo prestacional, pero en las funciones de urbanita lo hace bastante bien. Esta mecánica está asociada a un cambio manual de cinco relaciones, con un tacto muy bueno y preciso, además de tener un guiado muy suave entre marchas, algo imprescindible si vamos a utilizar la caja de cambios en exceso, como ocurre en las ciudades. Las relaciones del cambio son también muy acertadas, ya que las cuatro primeras marchas son muy cortas, para favorecer la agilidad a la salida de los semáforos y entre el tráfico, y tiene una quinta marcha extremadamente larga, lo que por otra parte; penaliza al Ka+ cuando nos disponemos a circular en otro tipo de carreteras que no sean las que ha pagado el ayuntamiento de nuestra localidad.


Su medio ideal es la ciudad, lugar donde el pequeño Ka+ se mueve con mucha soltura y se cuela entre los demás coches gracias a su contenido tamaño, además que se aparca con suma facilidad, a pesar de no contar con ningún tipo de sensor de aparcamiento. También cuenta con un radio de giro bastante corto y una dirección precisa y comunicativa, aunque para mi gusto, no está todo lo asistida que debiera para ser un coche de ciudad. Nos sorprendió, y mucho, su nivel de insonorización, ya que desde el habitáculo, apenas percibíamos ningún ruido parásito procedente del exterior.

Por otra parte; al tener una mecánica atmosférica, nos dimos cuenta que los consumos eran un poco altos, ya que no logramos bajar de los 7 l/100 Km de media dentro de la ciudad. Esto también es debido a que con la ausencia de ningún tipo de ayuda en forma de turbo o algo así, la mecánica es algo perezosa a bajas revoluciones, lo que nos obligará a llevarlo por encima de las 3.000rpm si queremos movernos con cierta dinámica, lo que influye en el consumo final. De todas maneras, la marca asegura que en términos de consumo medio, el Ford Ka+ alcanza los 5 l/100 Km.

Si tenemos que realizar trayectos por radiales y vías rápidas que rodean nuestras urbes, mejor tomárselo con calma y anticipación, ya que como os habíamos adelantado, el Ka+ es un coche de ciudad. Al pequeño motor 1.2 le cuesta bastante acelerar, aunque después mantiene velocidades contenidas de 120-130 Km/h sin problema. Si debemos adelantar, mejor estar plenamente seguros de que un coche más grande y potente no se nos vaya a meter dentro desde el maletero ya que el par máximo no es para hacernos los valientes...

Con esta afirmación no digo que sea un coche peligroso para poder circular en este tipo de vías, solo que si estamos acostumbrados a acelerar y obtener una respuesta instantánea y potente, no es el caso. Pero como también hemos dicho, podemos mantener una buena velocidad media dentro de los márgenes legales y el Ford Ka+, nos deleitará con un buen aplomo y un gran silencio de rodadura a cambio.


Las suspensiones son tirando a firmes, y contienen bastante bien las derivas que pueda sufrir el coche debido a su altura, aunque también absorben muy bien las irregularidades del firme, así de esa manera, no nos da la impresión de que la carrocería incline demasiado y mantenemos un buen nivel de confort.

En cuanto a equipo de serie, nuestra unidad era la más dotada y entre otras cosas, disponíamos de aire acondicionado, elevalunas eléctricos para las cuatro puertas, asistente de arranque en pendiente, retrovisores exteriores de regulación eléctrica y térmicos, control de velocidad de crucero con limitador, ordenador de a bordo, volante multifunción con los mandos de Bluetooth, y equipo de audio, además del control de velocidad y el asistente por voz SYNC, función MyKey, con la que podremos configurar los parámetros del coche a distancia o avisador de presión de neumáticos. Entre los opcionales, podemos destacar el climatizador automático, sensores de luces y lluvia o los sensores de aparcamiento traseros, que se sirven como packs.


Conclusión final.

El Ford Ka+ es un ciudadano de pro. Urbanita hasta la médula, es a la vez un vehículo muy amplio y versátil que nos procurará una excelente respuesta en circulación ciudadana, con un gran confort y silencio de marcha y un equipamiento suficiente para hacernos el día a día más llevadero.


A pesar de su reducido tamaño, el habitáculo del Ka+ es uno de los mejores del segmento con diferencia. Personas altas o corpulentas, se podrán acomodar a la perfección en cualquiera de sus plazas. Los asientos delanteros por su parte, tienen una buena sujeción lateral a la altura del torso, aunque ya no tanto a la altura de nuestras caderas. El maletero es justo, pero muy aprovechable.

La impresión del interior nos sugiere solidez, con la utilización de plásticos de carácter básico, pero con una gran resistencia al desgaste y unos ajustes también bastante buenos. La configuración del cuadro, es un ejemplo de ergonomía y simplicidad. Todos los mandos están muy a mano y son muy fáciles de interpretar y utilizar, con excepción del mando de los retrovisores eléctricos que está en una situación poco común.

El equipo de serie es el más extenso de los dos acabados disponibles. Es un equipamiento básico, sin ningún tipo de artificios que nos puedan entretener en la conducción. Todo tiene su función y es más que suficiente para proporcionarnos suficientes niveles de confort y seguridad en nuestro día a día. No obstante, cuenta con el sistema SYNC, poco común en vehículos de este segmento y también con el control pareental MyKey, por si queremos controlar algunos parámetros si el coche lo utilizan nuestros hijos más jóvenes. .

La mecánica con 86cv es más que suficiente para movernos con dinamismo por la urbe. Es una mecánica silenciosa y funciona muy bien siempre y cuando, la llevemos en la "zona dulce" del cuenta revoluciones (por encima de las 3.000rpm). El consumo urbano no es uno de sus fuertes, debido a la configuración de la mecánica, no obstante, obtenemos una respuesta solvente y una gran agilidad de marcha a cambio.


Su comportamiento en general es muy ágil en un ámbito urbano. Es fácil de aparcar y gracias a su contenido tamaño, resulta muy divertido moverse entre el tráfico. Si debemos salir de este entorno favorable hacia una de las radiales que nos rodean, este motor resulta un poco escaso y a pesar de mantener si problemas la marcha del resto de vehículos, al Ka+ le cuesta alcanzar esos baremos un poco.

En conclusión; el nuevo Ford Ka+ está pensado para aquellas personas que demanden un coche para el día a día, que trabajen en el centro de las ciudades y que les resulte tedioso moverse y aparcar el coche familiar. También para todos aquellos jóvenes, conductores nóveles, a los que les haga falta un vehículo solvente en el que moverse para ir a la universidad o sus salidas de fin de semana a lugares cercanos. El Ka+ no deja de ser una herramienta ideal para circular sin estrés en los días de más tráfico. Simple, cómodo, sencillo, discreto y como no; también sigue siendo "simpático". Señoras y señores, les presento al nuevo ciudadano "Ka"; + "Ka" que nunca.


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