Prueba: Opel Mokka X 1.6 CDTi Excellence



Opel decidió hace unos meses que su gama de crossover debía distinguirse de los demás componentes de la gama, ya no solo por su nomenclatura, sino que había que añadirle algo más significativo que nos hiciesen reconocer a los espectadores de qué tipo de coches estamos hablando.

La solución fue tan simple como añadir una "X" a todos sus modelos con maneras de todocamino. La "X" siempre se ha relacionado con palabras como "Xtreme" o "Xcite" en su traducción libre del inglés y en numerosos modelos, también de otras marcas, que se distinguen por obtener unas ciertas capacidades off road, ya la llevan de una manera u otra dentro de su nombre.


Aprovechando esta circunstancia, también han decidido que había que renovar este segmento de vehículos, así que se han puesto manos a la obra y el primer representante "X" que tenemos hoy en nuestras manos es este Opel Mokka X, que nos llega con una estética exterior muy renovada, nuevos motores, un interior de mayor calidad y nuevos acabados y equipamientos, pero que realmente mantiene el resto de virtudes generales que ya tenía su predecesor y las mismas maneras de conducción, ya que estamos hablando de la misma plataforma.

Durante el próximo año, la gama "X" se completará con los modelos Crossland X, que se situará un escalón por debajo del Mokka X y creemos que compartirá plataforma con el Meriva y el más grande Grandland X, que se añadirá a la inmensa lista de crossover compactos, el segmento que más ventas acapara de todos; ambos presentados recientemente pero que aún están en fase de prototipo.


El Opel Mokka X mantiene las medidas de su antecesor, con 4,27 metros de longitud 2,03 m de ancho y 1,65m de alto, aunque he de decir, que el habitáculo me pareció algo más holgado de lo que recordaba cuando probamos el Mokka de primera generación. No sé si será porque han utilizado otro tipo de materiales o la renovación de algunas de sus piezas, mandos y botones, pero la verdad es que la sensación de amplitud interior me pareció bastante mejor, con una gran altura del techo respecto a nuestras cabezas y un poco más ancho.

En el exterior, reconocemos a la perfección esa figura, aunque haya sufrido profusos cambios que lo hacen aún más atractivo de manera visual. El frontal, adquiere una nueva personalidad con los nuevos grupos ópticos que ahora incorporan una fina luz diurna de tecnología LED y que según versiones y opciones, puede disponer además de la excelente tecnología AFL +, con faros inteligentes adaptativos también con tecnología LED.


En la zaga los faros traseros también cuentan con un nuevo diseño, menos impactante, pero ahora son LED, que nos aportan una mayor visibilidad respecto a los vehículos que circulan por detrás. El resto de la carrocería se mantiene básicamente, tal y como estaba, con un lateral en claro tono ascendente, una carrocería realmente compacta y bastante alta y las consiguientes protecciones en los bajos que lo distinguen como un crossover. Delante y detrás, cuenta con acabados en diferente color y la protección trasera, puede incorporar también, el sistema de transporte de bicicletas FlexFix, patentado por Opel y que queda perfectamente camuflado cuando no le demos uso.

Abrimos el gran portón del maletero, que nos proporciona un acceso muy bueno, y nos encontramos ante un cubículo solvente con una capacidad de carga de 356 litros. Es suficiente para un vehículo de estas características y entra dentro de los parámetros que se estilan en este segmento. Es un espacio muy aprovechable y cuenta con algún hueco lateral para dejar objetos y evitar que rueden de un lado a otro del maletero.

Accedemos al interior, y el habitáculo como he dicho antes, me parece en general, una pizca más amplio. Pero solo es un valor subjetivo y es una impresión que me dio en las plazas delanteras, ya que en las traseras, no ha cambiado nada. Viajaremos de una manera cómoda, aunque el respaldo está bastante erguido y alto, ya que esta posición se sitúa ligeramente más elevada respecto a las plazas delanteras. Dos adultos se podrán acomodar perfectamente en el butacón posterior, aunque una tercera persona en la plaza central adolecerá de falta de anchura y un asiento más estrecho. Bien por altura respecto al techo y suficiente espacio para las piernas respecto al respaldo delantero.

En la posición de mando nos encontramos ante unos asientos que se adaptan muy bien a nuestro contorno y que poseen una gran sujeción lateral a la altura de nuestra espalda, ya no tanta en nuestras caderas. No obstante; no estamos hablando de un coche para ir al "ataque" así que es una cuestión que carece de importancia. Son cómodos y en realidad eso es lo importante.

El cockpit se ha visto seriamente renovado y ahora todos los mandos tienen un mejorado aspecto visual y son algo más grandes, además de tener menos botones. También los materiales utilizados en su construcción y en los paneles del interior son de un mejor material plástico, con un agradable tacto y un ensamblaje muy bueno, aparentemente.

Vamos situados bastante altos respecto a la posición que adquirimos en un turismo convencional, por lo que nuestro campo visual es bastante mayor y podemos anticiparnos sin problema a las inconveniencias del tráfico. Los mandos los tenemos a mano, ayudados por el volante multifunción que acapara los botones de los gadgets que más utilizaremos para que no tengamos que soltar las manos del volante y cobra especial protagonismo la pantalla del sistema Navi 900 IntelliLink, que es opcional, pero que montaba nuestra unidad de pruebas.


Con una pantalla táctil de 8 pulgadas, este sistema de infoentretenimiento nos proporcionará la información que deseemos en cada momento, con una alta calidad de imagen. En nuestro caso, contábamos con navegador, asistente de aparcamiento trasero con cámara, los diferentes parámetros del ordenador de a bordo, la información del equipo de audio y una alta conectividad, ya que también es compatible con los diferentes sistemas operativos de nuestros Smartphones. Nuestra unidad de pruebas, también contaba con conexión Wi-fi hasta para cinco dispositivos simultáneos, el inconveniente es que no nos dijeron la clave... ¿Habéis visto los anuncios?. Pues eso.

El acabado Excellence es el más dotado de serie y entre otras cosas, nuestro Mokka X contaba con asistente de arranque en pendientes, navegador, sensores de aparcamiento delanteros y traseros, con cámara de asistencia trasera, volante multifunción con los mandos del Bluetooth, el control de velocidad de crucero con limitador o el volumen del equipo de audio. También contábamos con el sistema IntelliLink con pantalla táctil de 8 pulgadas, conexión Wi-fi, climatizador bi-zona, luces delanteras y traseras de tecnología LED, sistema de localización y emergencia On Star, llantas de aleación de 18", arranque y apertura Free Key, lunas tintadas, Start/Stop o sensores de lluvia y luces, además de poder completar el equipamiento con opcionales como los asientos de cuero calefactados junto con el volante, control de velocidad de crucero adaptativo o la iluminación AFL Inteligente de LED.


En orden de marcha, el Mokka X es un gran coche para realizar cualquier tipo de trayecto, bien sea por una nacional de doble sentido, como por una autovía con doble carril. El silencio de rodadura en el habitáculo se ha visto mejorado respecto a la generación anterior y el sonido de la mecánica es menos intrusivo, aunque todavía se deja percibir un poco desde el interior. No obstante, en general nos proporciona una conducción muy agradable y plácida en todo momento.

Su esquema de suspensiones mantiene un gran compromiso entre confort y efectividad, aunque su configuración general es bastante liviana. Soporta muy bien las irregularidades del asfalto y en situaciones de cambios de rasante tomados a gran velocidad, mantiene las ruedas pegadas al asfalto en todo momento y no es para nada rebotona, aunque en las curvas, debido a la altura y anchura de la carrocería,  el Mokka X no se siente especialmente cómodo si las tomamos con cierta energía, así que en ese caso, mejor tomárselo con más calma.


La dirección asistida tiene un tacto muy agradable y preciso, aunque no es muy comunicativa con lo que ocurre debajo de las ruedas. Los frenos por su parte, cumplen con gran diligencia su cometido y tienen un gran mordiente si no los castigamos en exceso.

En cuanto a la mecánica, si en su momento probamos el 1.7 CDTi, ahora nos encontramos con un motor con algo menos de cilindrada, pero casi con el mismo ratio de potencia. Se trata de un 1.6 CDTi con 136cv y un par máximo de 320 Nm, por lo que no tendremos muchos problemas a la hora de afrontar un adelantamiento o un puerto de montaña.

Nos ofrece unas prestaciones también bastante aceptables para un vehículo de esta índole. Su velocidad máxima es de 190 Km/h y acelera de 0-100 Km/h en menos de 10 segundos; concretamente en 9,9, homologando unos consumos de 4,3 l/100 Km, aunque en nuestra prueba, no logramos bajar de los 7 l/100 Km reales.

Esta mecánica estaba asociada a una transmisión manual de 6 relaciones con unas marchas bastante bien escalonadas; las primeras bastante cortas y las dos últimas bastante largas, con un accionamiento bastante preciso. En nuestro caso, esa transmisión sólo tenía que trasladar la fuerza a las ruedas delanteras aunque si lo deseamos, podemos adquirir el Mokka X con tracción total.


Las sensaciones fueron bastante satisfactorias, sobre todo, una vez que nuestra mecánica superaba las 2.000 rpm, ya que se notaba que adquiría una mayor fuerza y notábamos que aceleraba con más brío. En ciudad, el pequeño SUV de Opel se encontraba como pez en el agua, ya que sumando esas relaciones del cambio algo más cortas y un tamaño contenido, el Mokka X se tornaba un coche bastante ratonero y nervioso ante las solicitudes con el pedal del acelerador, muy apropiado para "navegar" en los atascos más tediosos en hora punta.

En carretera se tranquiliza algo más el asunto y nos brinda un funcionamiento más relajado, en el que el silencio y el confort de marcha es la nota que predomina en todo momento. Gracias a su buen par máximo, tampoco tendremos que acudir en la ayuda de la caja de cambios en muchas ocasiones y podremos mantener cierta velocidad de crucero sin ningún tipo de estrés tras el volante.


Conclusión final.

El Opel Mokka X nos llega con nuevos aires, porque a pesar de no haber cambiado en exceso, los ligeros retoques externos, el equipamiento mejorados, sus nuevas mecánicas más eficientes y sus nuevas tecnologías, lo hacen un vehículo mucho más atractivo y actual.


Es un coche que puede gustar a muchos tipos de perfiles, desde gente joven a los que les guste realizar escapadas y deportes los fines de semana, hasta personas de mediana edad que ya no tengan a los hijos en casa y que necesiten un coche para su uso y disfrute personal, con un reducido tamaño, pero con una alta versatilidad y confort.

Desde el acabado básico Selective ya nos ofrece una gran dotación de serie, pero es en este acabado Excellence donde nos encontraremos con diferentes tecnologías que nos harán la conducción mucho más fácil diariamente. Para los más "conectados" su alta conectividad con los diferentes sistemas de los Smartphones y la posibilidad de contar con Wi-fi propio, harán las delicias de los que no pueden dejar de estar presentes en las redes sociales.


La capacidad del maletero es coherente con lo que se estila en este rango del segmento por tamaño y se agradece ese gran portón que nos permite un acceso excelente y esas formas tan regulares, con varios huecos portaobjetos en los laterales.

La habitabilidad interior es buena, tanto por altura como por espacio para las piernas, no tanto por anchura, así que mejor viajar cuatro que cinco. En el puesto de conducción los mandos están al alcance de la mano y el cuadro de relojes es fácil y sencillo de interpretar al primer golpe de vista. La posición de mando es bastante privilegiada gracias a su altura y también observamos que han mejorado el aspecto visual y táctil de la mayoría de los paneles visibles.


La mecánica ha reducido su cilindrada, pero nos ofrece casi la misma capacidad de potencia que la edición anterior. Es un motor relativamente silencioso y muy agradable en orden de marcha, que reacciona con mayor soltura en cuanto superamos las 2.000 rpm. Su ratio de potencia y su buen par máximo, es suficiente para mover el conjunto con diligencia y es un buen aliado en viajes por cualquier tipo de vías.

Su conducción en general es muy placentera y las suspensiones nos favorecen al confort interior, pero sin menospreciar su aplomo en general, que es bastante aceptable. Sólo las curvas que se toman en una conducción más dinámica se le pueden llegar ha atragantar debido a su configuración de todo camino, alto y estrecho. Pero en general; es un coche que nos proporciona unas grandes sensaciones en una conducción convencional y tranquila.

Definitivamente; el primer componente de la saga "X" de Opel nos resulta especialmente conocido. Sus facciones ahora son más bellas y atractivas y su nuevas tecnologías y conectividad lo convierten en un coche de plena actualidad, pero por suerte; aún mantiene las virtudes que han hecho de su antecesor un vehículo muy aceptado en un mercado tan difícil, por lo que sus mejoras son evidentes a pesar de ser casi el mismo vehículo.

El nuevo Mokka entra de lleno en la nueva familia X-pecial de Opel y abre el camino a sus futuros hermanos en el mercado más complicado y con más representantes de la actualidad. Una tarea tediosa... !Bienvenido Mr "X"!, te deseamos toda la suerte del mundo.


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