Prueba: Suzuki Baleno 1.0 Boosterjet GLX



Cuando nos ofrecieron probar el nuevo Suzuki Baleno, pensábamos que íbamos a tener entre manos al típico utilitario, con unas buenas maneras fuera del ámbito ciudadano también y con una conducción simple; fácil de aparcar y fácil de manejar, sin más.

Como siempre, nos entregaron las llaves y después de hacer los papeles pertinentes, nos acompañaron ante el Baleno de color blanco que nos esperaba en la puerta de la concesión. "Pues acabo de llegar de unos cursos de Madrid con él, y me ha sorprendido muchísimo", nos comentaba la responsable de ventas mientras nos dirigíamos al coche. "No será para tanto..." pensaba yo.


Después de explicarme algunas cosillas y de charlar unos minutos, me dispuse a llevármelo a casa para hacer la prueba al día siguiente. La verdad es que el nuevo Suzuki Baleno es engañoso, ya que es un vehículo que resulta bastante más atractivo al natural que en las fotos, por lo que si estáis interesados, os recomendaría ir a verlo en directo. En fin; vamos ha arrancar esto.

Bueno; no está mal, el arranque es por medio de un botón y no hace falta que saquemos la llave de nuestro bolsillo. Tampoco es necesario para abrir y cerrar el coche, ya que cuenta con el sistema Free Key, que nos facilita la tarea tan solo por proximidad de la llave y pulsar un pequeño botón en el asidero, algo que le da un toque de empaque a un utilitario como este.

Curioso; también contamos con una gran visión delantera gracias a la iluminación por medio de unos faros especiales de alta densidad lumínica a los que los chicos de la marca japonesa denominan HID. El resto del salpicadero nos parece muy simple, con unos materiales agradables al tacto y de aspecto sólido, con unos ajustes muy buenos, pero que visualmente no destacan por tener un tono muy premium que digamos.

Al ser ya de noche, tampoco percibimos con nitidez todos los detalles, así que simplemente vamos a cenar, a dormir y mañana comenzamos a fijarnos en esos detalles. Salimos a un tramo de autovía y la información que percibimos del cuadro de instrumentos, con una visión atractiva, es clara y concisa, con la pantalla del ordenador de a bordo entre los dos marcadores, que nos ofrece toda la información relevante en ese momento y es muy completa, ya que dentro de los múltiples menús disponibles, podemos consultar los datos sobre consumo, información sobre la potencia y el par determinado en cada momento, datos de aceleración y frenada a tiempo real, las fuerzas G soportadas... ¿Perdón?. ¿Las fuerzas G?. ¿En un Suzuki Baleno?. Creo que se han venido un poco arriba...


Sigo escudriñando los mandos del volante multifunción mientras me dirijo a casa y...; no, no puede ser. Os parecerá increíble, pero el pequeño utilitario de Suzuki tiene control de velocidad de crucero... !!!adaptativo!!!. Creo que será el primer coche de este segmento que pruebo con este sistema. Lo activo a 120 Km/h y efectivamente; en el momento en el que se me cruza otro vehículo por delante, el Baleno frena por sí solo y mantiene la distancia con el coche precedente. Muy práctico en esos trayectos como el que estoy haciendo hoy por radiales y autovías, así no nos tenemos que preocupar por nada más que manejar el volante.

No es válido en entornos urbanos ya que se activa a partir de 75 Km/h, pero bueno, teniendo en cuenta que es un utilitario, no está nada mal que emplee sistemas más propios de segmentos bastante superiores. También cuenta con limitador, por supuesto.

Bueno; las primeras sensaciones no han podido ser mejores. El Baleno es muy agradable de conducir, tiene una buena tecnología aplicada en ayudas a la conducción y su mecánica parece bastante activa, aunque mañana es cuando realmente lo probaremos como es debido. Voy a coger unas cosas en el asiento de atrás..., espera; ¿Y estos botones?. Mira que bien; también cuenta con los dos asientos delanteros calefactados.


Esos botones no los había visto porque si bien es cierto, que los asientos calefactados son un elemento de confort bastante poco común en coches de este segmento y no me lo esperaba, hay que reconocer que parece que están puestos a ultima hora y la verdad es que no están en un lugar especialmente accesible, puesto que se encuentran entre los dos asientos delanteros y en una posición bastante retrasada. Pero bueno, el caso es que cuenta con este sistema que por cierto; funciona de una manera magistral, ya que calientan el asiento en poquísimo tiempo, algo que agradeceremos en los días más fríos del año en los que vayamos a trabajar temprano.


Con la luz del día se ven las cosas de otra manera. Aparcado ante nosotros mientras nos tomamos un café, no llama para nada la atención entre el resto de vehículos que lo acompañan. La verdad es que cuenta con una imagen muy discreta y huye de lo que otras marcas entienden que debe tener un coche del segmento B, como personalizaciónes en forma de vinilos, o diferentes tonalidades entre la carrocería y el techo. El Baleno parece que tiene su propia personalidad y está por encima de todas estas modas. Lo que sí que parece transmitirnos su imagen sobria, es practicidad para el día a día.


Sus formas exteriores se nos antojan un poco "rechonchas" si se me permite la expresión, pero eso tiene un buena razón de ser, ya que con tan solo 3,99 metros de longitud, su amplitud interior es digna de mención. Los ocupantes, tanto de las plazas delanteras como los de las traseras, no tendrán muchas quejas en cuanto a espacio en general.

En cuanto a la capacidad del maletero, nos encontramos con unos respetables 355 litros, una capacidad bastante mayor de lo que habitualmente vemos en este segmento. La boca de carga se nos antoja un poco elevada, pero el hueco que nos deja es amplio y la capacidad muy aprovechable, debido a sus formas cúbicas y a su profundidad.

Una vez acomodados nos percatamos que cuando abrimos la puerta, la luz interior de cortesía no se enciende y solo se puede encender si pulsamos directamente sobre la tulipa. Es una nimiedad, pero tampoco les habría costado nada... Sentados en el puesto de conducción, nos encontramos muy cómodos en unos asientos con un mullido blando, pero que por desgracia, no sujetan lo que nos gustaría nuestro contorno, ni a la altura de nuestra espalda ni en nuestras caderas en desplazamientos laterales.

Como os hemos adelantado, observamos un salpicadero muy sólido, con materiales muy resistentes al uso, pero de un aspecto más tosco a lo que podríamos estar acostumbrados. Los ajustes, no obstante, son excelentes. En el resto del habitáculo, también echamos un poco en falta algún material de mayor calidad, por ejemplo, para el revestimiento de techo.


Todos los mandos nos les encontramos muy a mano (con excepción de los botones de los asientos calefactados). El panel de control está sobre-elevado y nos permite un mejor acceso a todos los mandos de la climatización y a la pantalla táctil de 7 pulgadas, dejándonos por debajo, unos prácticos huecos vacia-bolsillos.


Nuestra unidad de pruebas, era la versión más equipada denominada GLX y como hemos podido observar en un primer contacto; no le falta prácticamente de nada. Entre otros elementos, nos encontramos con ordenador de a bordo, volante multifunción con los mandos del Bluetooth, el equipo de audio, el ordenador y el control de velocidad de crucero (adaptativo en nuestro caso) con limitador, pantalla táctil multifunción de 7", navegador, sensores de aparcamiento traseros con cámara de asistencia al aparcamiento, faros delanteros de alta luminosidad, sistema de arranque y apertura Free Key, lunas tintadas, Start/Stop, asientos delanteros calefactados, sensor de lluvia y luces o control de presión de neumáticos entre otras cosas.

Emprendemos la marcha. El motor que estamos probando es de nueva factura y se trata de un tricilíndrico 1.0 de gasolina al que ellos denominan Boosterjet, que genera 111cv de potencia con un par máximo de 170 Nm. Debido a su construcción ligera y a que tiene que mover menos de 1.000 Kg (concretamente 980 Kg), con esta mecánica el Baleno es capaz de alcanzar una velocidad máxima de 200 Km/h y acelerar de 0-100 Km/h en 11,4 segundos.

Quizás estas cifras no os llamen poderosamente la atención, pero para un utilitario con tan solo 1.0 litros de cubicaje, a mí me parecen unas cifras realmente respetables. El consumo homologado por la marca, es una de sus mejores bazas para la venta, ya que oficialmente atesora 4,5 l/100 Km y es bastante complicado hacerlo pasar de 6 l/100 Km.


Es una mecánica que vibra un poco y se deja notar en el habitáculo en bajas revoluciones, pero que una vez que aumentamos un poco el ritmo, esas vibraciones se dejan de percibir y nos ofrece una respuesta bastante lineal, aunque no obstante; bastante enérgica. Nuestra unidad iba asociada a una caja de cambios manual de 5 relaciones, con un tacto muy agradable y preciso y unas marchas muy bien escalonadas. También existe la posibilidad de adquirir el Baleno con una caja de cambios automática de 6 relaciones.

Por ciudad, el pequeño Baleno se desenvuelve como pez en el agua. Es un coche realmente ágil para circular entre el atestado tráfico urbano y su mecánica es bastante activa una vez que superamos las 2.000 rpm. Muy sencillo de aparcar también, gracias a su compacidad y por supuesto, a la ayuda de la cámara trasera que nos ofrece una gran visión de la zona.

Si circulamos en carretera convencional, bien sea por autovías o por nacionales, el Baleno también nos sorprende con unas reacciones notables y a pesar de lo que su carrocería nos sugiere al primer golpe de vista, es un coche bastante bien afinado.

El esquema de suspensiones es de tarado blando, y nos ofrece una gran absorción de las posibles irregularidades del asfalto y por consiguiente; bastante confort interior. Eso lo penaliza un poco a su paso por curva, ya que la carrocería inclina más de lo que quisiéramos y puede llegar a darnos cierta sensación de inseguridad, pero en realidad es un coche que reacciona bastante bien y a pesar de todo, su paso por curva (a no ser que realmente vayamos demasiado rápido), es bastante bueno y mantiene un buen aplomo aunque mantengamos un ritmo ligero.

Ese ritmo ligero es lo que más nos sorprendió en vías de doble carril, ya que a pesar de que no lo parece, podemos mantener una gran velocidad de crucero si apenas percatarnos de ello y aunque no sea el primero en aceleración, una vez que el Baleno coge velocidad y siempre y cuando, lo mantengamos en la zona dulce del cuenta revoluciones; nos ofrecerá una gran respuesta progresiva, pero imparable.


De hecho, nos pasó que en innumerables ocasiones y sin darnos cuenta, circulábamos por encima de las velocidades legales y teníamos que aflojar la presión sobre el pedal del acelerador. No podemos decir lo mismo de las recuperaciones, ya que si debemos adelantar o subir un repecho y no contamos con la marcha ni la velocidad adecuada, deberemos tirar de la ayuda de la caja de cambios para oxigenar al motor y volverlo a poner en guardia.

No obstante; a pesar de su buen rodar y su funcionamiento voluntarioso y enérgico en la mayoría de las ocasiones, estamos hablando de un 1.0 litros con una caja de cambios manual de cinco velocidades y eso, es un hecho que en recuperaciones sí que se deja notar.

La dirección también se nos muestra muy directa y comunicativa en todo momento y nos transmite con bastante nitidez, la adherencia disponible. Por último, los frenos obtienen muy buena nota por nuestra parte y no sufrirán en exceso un desgaste prematuro, ya que "tan solo" deben frenar un conjunto que pesa menos de 1.000 Kg.


Conclusión final.

El Suzuki Baleno es un utilitario sorprendente en todos los sentidos. A pesar de su apariencia de anodino y simple, esconde muchas virtudes con las que no cuentan sus rivales más directos y lo único que puede ensombrecer su capacidad de sorpresa, es el desconocimiento por parte de sus clientes potenciales.


Vale que estéticamente su diseño exterior no nos llame especialmente la atención, pero como comentaba al principio; es un coche que gana mucho más al natural que en foto. Su carrocería, sin ser especialmente grande, esconde una gran amplitud general; un maletero de los mayores de su segmento y unas plazas muy solventes tanto delanteras, como traseras.

El interior es amplio y cómodo y en general, está muy bien rematado, con un salpicadero muy coherente, con todos los mandos y botones a mano y para el que han utilizado materiales sólidos y agradables al tacto, aunque no sean precisamente de los más vistosos.

Deberían, haber cuidado algo más los materiales utilizados en otros paneles del interior, ya que aunque no se toquen de una manera continua, ni se desgasten por el uso, sí que se ven y dan la sensación de estar en un coche más básico de lo que en realidad es.

Y es que de básico tiene poco, puesto que en cuanto a equipamiento de serie (por lo menos en nuestro acabado GLX) está muy bien dotado, con elemento más propios de segmentos superiores, como los faros delanteros de alta intensidad o algo que realmente nos dejó perplejos, como el control de velocidad de crucero adaptativo o los asientos delanteros calefactados.

La mecánica que pusimos a prueba es de nuevo acuño y se trata de un tricilindrico 1.0 Boosterjet de gasolina de 111cv con un funcionamiento muy agradable. Es muy activo a partir de las 2.000 rpm y sus reacciones son bastante progresivas, aunque contundentes. Es algo rumoroso en bajas revoluciones y se deja notar en el habitáculo, una sensación que se disipa en su totalidad cuando aumentamos el margen de utilización.


Está asociado a un cambio manual de cinco relaciones con un buen escalonamiento y con las insercciones muy precisas. La dirección es bastante milimétrica y comunicativa y nos permite un gran guiado en todo momento.

El esquema de suspensiones es de tarado blando, por lo que estamos hablando de un conjunto realmente confortable. Su aplomo, a pesar de todo, es bastante aceptable y podremos mantener un ritmo ligero por una carretera revirada sin muchos problemas. Aunque realmente no sea un coche específico para esos menesteres, es bastante ágil y su peso liviano, aporta su granito de arena en la conducción dinámica.


En carreteras más amplias, el funcionamiento de su mecánica es también bastante ejemplar y nos permite viajes largos sin mucho problema y a un buen ritmo de marcha, además de mantener unos consumos bastante aquilatados.

En definitiva; el Suzuki Baleno es un coche sorprendente. A pesar de su discreta imagen, se sustenta sobre unos pilares que harán las delicias de muchos potenciales clientes, como su alta versatilidad, su equipamiento en materia de seguridad y confort, su espacio disponible, una mecánica solvente y frugal y su agilidad en la conducción, tanto urbana, como en carretera abierta. Puede que el nuevo Baleno no gire cabezas a su paso, pero lo que es indudable, que eso a su propietario no le importará si con él, se siente plenamente satisfecho. 


Si queréis saber más sobre el resto de nuestras pruebas, pulsad en este ENLACE. Si queréis saber algo más sobre la marca Suzuki pulsad en este otro ENLACE. Pero si queréis saber más del segmento de los utilitarios, pulsad por último en este ENLACE.

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