Prueba: Renault Megane Sport Tourer 130 dCi Bose



El Renault Megane va completando su gama poco a poco. Hace unos meses probamos su versión berlina de 5 puertas con el acabado GT Line y nos pareció que el nuevo modelo había sufrido un gran cambio radical. A su original diseño, en donde destacan, sobre todo, los pilotos delanteros y traseros, que le aportan una gran personalidad y lo hacen reconocible desde la distancia, debíamos sumar unos nuevos interiores, la incorporación de nuevas tecnologías y unas mecánicas más eficientes. Además; en la versión GT Line que pasó por nuestras manos, contábamos con un acabado deportivo y una estética realmente atractiva.

Hoy volvemos a probar el Megane, pero esta vez, con su práctica y versátil carrocería familiar que en la marca denominan Sport Tourer. Por fortuna, desde hace mucho tiempo, las carrocerías familiares ya no son tan "cuadradas" ni desgarbadas como antaño y ahora, son una variante más a tener en cuenta dentro de la gama, puesto que, en este caso en concreto, reúne todas las virtudes de la conducción de un compacto, con las posibilidades que nos ofrece un gran maletero, pero sin desviarnos mucho del tamaño de una carrocería del segmento C y casi con la misma belleza de líneas de la carrocería berlina del que deriva.

Son muchas las personas que antes de comprarse una berlina familiar, se decantan por uno de los cientos de SUV que están tan de moda en la actualidad. Piensan que al ir en una posición elevada y al tener (no siempre) un maletero más grande, son los vehículos ideales para viajar con toda la familia.

También son muchos los que piensan, que si se compran un coche, debe ser un coche. Un compacto, una berlina, pero con la forma de un compacto o una berlina, aunque tengan que sacrificar habitabilidad o capacidad de maletero.

Yo personalmente, soy de las pocas personas a los que las carrocerías de carácter familiar le parecen atractivas. Bajo mi punto de vista; no quiero renunciar a sentir la conducción real, que se siente con un turismo convencional. Su aplomo, su escasa deriva en curva, su menor centro de gravedad... Por otra parte, tampoco quiero renunciar al espacio de más con el que cuento y a la comodidad que supone el tener un gran portón y una gran boca de carga para cuando tengo que colocar las maletas y bolsas en el momento en el que salgo de viaje.


Con un compacto, ese maletero tendría bastantes menos litros de capacidad y depende cuantos viajeros seamos, no podrían caber todos nuestros enseres. En una berlina de tres volúmenes, nos encontramos normalmente, con un gran maletero, pero con una tapa y una boca de carga, que dificulta poder alojar ciertos bultos voluminosos. Por último, en un SUV igual sí que tenemos un gran espacio y un enorme portón de carga, pero normalmente, no tiene las mismas sensaciones de conducción que tendríamos con un turismo, además de que esas carrocerías, tienden a ser menos ágiles en una conducción dinámica.

Por lo tanto; el Megane que pasa hoy por nuestras manos, es uno de los coches que tendría en cuenta si cambiara de vehículo en la actualidad (que no es el caso).


Como hemos dicho, el Sport Tourer mantiene la misma belleza de trazos de su "hermano" con carrocería berlina y visualmente, es exactamente igual, pero con una línea de perfil que se prolonga unos centímetros más para albergar el mayor maletero y una mejorada habitabilidad, que es en sí, la diferencia más evidente.

Si tiramos de metro; el nuevo Megane Sport Tourer es 6,7cm más largo que la anterior generación y 2cm más bajo, lo que enfatiza un poco más con su línea dinámica actual. Lo curioso es que no han utilizado el mismo chasis que en la berlina, sino que en esta versión, nos encontramos con una distancia entre ejes 4cm mayor, algo que redunda en un mayor espacio para los pasajeros de las plazas posteriores, ya no tanto en el maletero.


La capacidad de este maletero alcanza pues, los 521 litros en condiciones normales. Si abatimos los asientos traseros por secciones, operación que se puede realizar muy cómodamente desde dos tiradores que hay en los laterales; podemos alcanzar hasta una capacidad de 1.500 litros.


La boca de carga está bastante cerca del suelo y tenemos un gran portón de acceso, aunque no cabe la posibilidad de accionamiento eléctrico ni en opción, algo que terminaría de redondear la practicidad que nos ofrece esa mayor capacidad de carga. No obstante; ahí no acaba su carácter familiar y versátil, ya que el cubículo nos ofrece varias soluciones prácticas para colocar la carga de una manera ordenada y segura.

Si observáis en las fotos, tiene dos secciones en el piso, que podemos colocarlas a diferente altura e incluso, utilizarlas de separador entre una zona y otra. También contamos con dos huecos laterales detrás de los pasos de rueda para dejar los utensilios que más utilicemos. Tomas de 12V y los tiradores para abatir los asientos traseros, completan los gadgets de un maletero muy práctico, que por capacidad, se sitúa en un término medio respecto a otros coches del mismo segmento y la misma configuración.

En las plazas traseras es donde se nota un poco más esa ganancia de longitud, ya que respecto a la versión berlina, tenemos algo más de espacio para las rodillas y tampoco está mal respecto a distancia del techo y anchura. Son unos asientos cómodos, con un tapizado vistoso y que, debido a su tejido técnico, sujeta muy bien el cuerpo.


En las plazas delanteras nos encontramos también unas butacas confortables y con buena sujeción lateral, además de contar con varios reglajes (algunos de ellos de manera eléctrica) que nos permitirán adquirir rápido una correcta postura de conducción. En nuestra versión Bose, el asiento del conductor contaba además con función masaje y tres niveles de movimientos, Tonificante, Relajante y Lumbar, con hasta cinco niveles de velocidad y de intensidad.

La verdad es que es una curiosidad más y sinceramente, puede venir bien en los viajes más largos si sabemos regularlo a nuestro antojo, pero que te estén "machacando" la espalda mientras conduces, no lo acabo yo de ver. Eso sí; salía de un relajado cada vez que iba ha hacer las fotos...

El cuadro de mandos por su parte; nos ofrece una batería de informaciones impresionante y es plenamente configurable gracias al sistema Multi-sense, que varía la respuesta del motor, la dureza de la dirección y otros parámetros, según en qué modo circulemos.
  • Eco: nos cambia la luz ambiental del habitáculo a color verde, los diales de la capilla de relojes se transforman y nos muestran cuando y como debemos hacer una conducción responsable y la respuesta del motor se limita, invitándonos continuamente a circular con la marcha más larga posible. Si lo hacemos bien, el entrenador virtual de conducción ecológica nos puntuará y nos dibujará un árbol completo en la pantalla multifunción.
  • Neutral: es la configuración estándar que llevaría un Megane sin el sistema Multisense. También varía el cuadro de relojes y el habitáculo se nos tornaría con una luz ambiental de color marrón.
  • Perso: en esa posición, podremos elegir cómo queremos variar los parámetros del coche a nuestro antojo, desde activar el modo Sport para el motor y Comfort para la dirección (por ejemplo), hasta cómo queremos visionar la información de la capilla de relojes o el color ambiental.
  • Sport: es el modo más deportivo. En esa posición el sistema Start/Stop deja de funcionar, el motor se siente más revolucionado y activo y la dirección se endurece, además de permitirnos hacer los cambios de marcha casi hasta la zona roja.
  • Comfort: es el modo ideal para realizar largos viajes. La mecánica actúa con celeridad, pero sin hacernos apurar las marchas y la dirección se nos vuelve más liviana, pero sin llegar al extremo del modo Eco, orientado a la ciudad.

No obstante; nuestra unidad con el acabado Bose, venía bastante bien equipada de serie. Bose es una marca de equipos de audio de alta fidelidad, que lleva colaborando con la marca francesa desde hace un tiempo y uno de los elementos más característicos de su equipamiento de serie es el equipo Hi-Fi firmado por el especialista de sonido. Pero además de contar con un buen "loro", el Megane Sport Tourer Bose que pasó por nuestras manos contaba con climatizador bi-zona, control de velocidad de crucero adaptativo con limitador, HUD (Head Up Display), modos de conducción Multi-Sense, ordenador de a bordo, llantas de 17 pulgadas, asistente de arranque en pendientes, sensores de aparcamiento delanteros y traseros con cámara de marcha atrás, navegador y equipo de infoentretenimiento con pantalla táctil vertical de 9 pulgadas, sistema de aparcamiento asistido, luces delanteras y traseras Full Led, lector de señales de tráfico, sensores de lluvia y luces, arranque y apertura de puertas sin llave, lunas tintadas, techo solar panorámico practicable eléctricamente y muchas más alternativas que nos harán los viajes especialmente cómodos y seguros.


Tiene tantos elementos y parámetros para controlar, que es más que probable que nos tiremos un buen rato antes de configurar el Sport Tourer a nuestro antojo, pero una vez conseguido, tendremos a cambio un vehículo especialmente confortable y efectivo.

La mecánica en esta ocasión es un bloque diésel de 1.6 litros que alcanza los 131cv de potencia con un par máximo de 320Nm. Es un motor especialmente frugal en consumos, ya que adquiere una media homologada por la marca de 4 l/100 Km, y en condiciones normales, nosotros no fuimos capaces de hacerlo consumir más de 6 l/100 Km de media, así que en ese aspecto, fue un coche que nos sorprendió mucho.

Pero que consuma poco, no quiere decir que el motor no sea capaz de conseguir unas prestaciones respetables. De esta manera, el Megane Sport Tourer de 130cv alcanza los 200 Km/h de velocidad punta y el 0-100 Km/h lo finaliza en 10,6 segundos.

En nuestro caso, este bloque venía con una transmisión manual de 6 relaciones, con un guiado muy logrado y unas inserciones muy precisas. También podemos adquirirlo con la deliciosa caja de cambios EDC de doble embrague y también seis velocidades de manera opcional.


La mecánica es bastante silenciosa en orden de marcha, algo en lo que la gran insonorización del habitáculo tiene mucho que ver, además de que no se transmiten vibraciones incómodas en el interior. Es un motor con mucha fuerza con el que no tendremos muchos problemas para mantener velocidades medias solventes en cualquier tramo y tampoco nos ocasionará muchos quebraderos de cabeza a la hora de realizar adelantamientos o en cuanto a recuperaciones se refiere, pero no tiene un carácter definido y es bastante progresivo de reacciones. Acelera bien y de una manera muy lineal, pero no es de los que te dejan pegado al respaldo del asiento, ni siquiera, en el modo Sport.


Con el Megane Sport Tourer también tenemos el confort asegurado en materia de suspensiones, ya que nos ofrecen un compromiso ideal entre dureza y comodidad. Absorben las irregularidades del asfalto de una manera notable, pero a la vez, no permiten una inclinación de la carrocería exagerada. La dirección por otra parte, es precisa, pero no nos deja saber exactamente lo que ocurre debajo de los neumáticos.

En cuanto a sensaciones de conducción se refiere, atrás quedaron aquellos Renault "blanditos" y que nos invitaban a una conducción relajada si no queríamos tener algún susto. El nuevo Megane Sport Tourer es muy confortable sí; pero también adquiere una nueva personalidad dinámica que gustará a los más avezados conductores.


Gracias a un menor centro de gravedad y a una mayor distancia entre ejes, que tenga o no más volumen de maletero y una mayor longitud, no implica a que su comportamiento sea errático. Es muy efectivo en curvas de todos los grados y la sensación de aplomo es muy a tener en cuenta. Lástima de esa dirección poco comunicativa y a un motor tan progresivo, sino, estaríamos hablando de sensaciones mucho más que deportivas. Pero no nos vayamos por las ramas, ya que al fin y al cabo; no deja de ser un coche orientado a la familia.


Conclusión final.

Con el Sport Tourer se completa la gama del Renault Megane, a la espera de la versión radical RS que suponemos, ya estarán testando y no sabemos si se arrancarán con una versión sedan pero de momento; estamos completos.


El Megane Sport Tourer va destinado a todos aquellos conductores que como yo, no quieran prescindir de espacio, ni de sensaciones al volante. Ya no me meto en que si está destinado a las familias o no; simplemente, también lo pueden adquirir solteros a los que les guste conducir y viajar con sus amigos.

Reúne las cualidades de un buen compacto, con la versatilidad y practicidad de contar con un gran maletero. Ese maletero en cuestión, sin ser de los más grandes de la categoría, posee un espacio muy aprovechable, con varias soluciones que nos facilitarán la tarea de ubicar nuestros enseres de forma segura y ordenada. Además; tenemos una boca de carga muy amplia y queda muy cerca del suelo, para que nuestra espalda no sufra más de lo necesario con los objetos más pesados.


Su diseño no dejará indiferente a nadie y sus poderosas y reconocibles líneas maestras, harán las delicias de la mayoría de los conductores medios. La carrocería familiar Sport Tourer tan solo añade unos centímetros extra al conjunto, pero no pierde ni un ápice su carácter innovador ni su belleza.

El espacio interior mejora respecto a la versión berlina, concretamente 4cm, que son los mismos que existen de diferencia en cuanto a distancia entre ejes entre uno y otro. También se ha prestado especial atención a la insonorización del habitáculo y no se perciben sonidos ni vibraciones procedentes del exterior.


La calidad de materiales es buena, sin llegar a ser excelente, pero los ajustes son muy aceptables y se nota cierto regusto a premium. En el cuadro de mandos destaca la pantalla táctil vertical de 9 pulgadas sobre todas las cosas, desde la que podremos controlar la infinidad de parámetros que nos ofrece el equipo de infoentretenimiento.

En cuanto al equipamiento de serie en el acabado Bose, nos parece realmente excelso y entre todos los gadgets que tenemos a nuestra disposición, debemos destacar el control de velocidad de crucero adaptativo, el techo solar panorámico practicable eléctricamente, el Head Up Display o el sistema Multi-Sense, como lo más reseñable. además de su excelente equipo de audio, que da el nombre a la versión en concreto.

También destacamos el gran funcionamiento de la mecánica 1.6 dCi de 130cv, sobre todo en materia de consumos reales, ya que se nos muestra como un motor frugal y eficiente en todo momento. Las prestaciones son aceptables y la respuesta, es lineal y progresiva. No le falta fuerza en ningún momento, pero lo que sí echamos en falta es algo más de "patada".

Por último, el comportamiento general del vehículo es muy neutro. Especialmente confortable en largos viajes por carreteras en buen estado, con unas suspensiones que filtran muy bien las imperfecciones del asfalto; tampoco lo hace nada mal cuando la situación se complica y comienzan a llegar las curvas y el asfalto roto. En los virajes mantiene un aplomo bastante considerable y la carrocería no inclina más de lo necesario, manteniendo la efectividad y el control en todo momento. Por otra parte, la dirección es bastante precisa, pero poco comunicativa.

Los pequeños matices que mejoraría en este modelo, podría ser la situación del botón para activar el control de velocidad y el limitador, que está colocado entre los dos asientos y tiene un aspecto bastante básico y endeble, algunos materiales con los que están construidos algunos paneles del interior y la dirección, que podría ser un poco más comunicativa con lo que ocurre debajo de las ruedas.


En general; el Sport Tourer es un gran coche con muchas papeletas para triunfar. Vale que tener un SUV está de moda, pero si lo que realmente queremos es espacio y disfrutar de la conducción de verdad; un coche como este es lo que nos hace falta.


Si queréis ver el resto de nuestras pruebas dinámicas, pulsad en este ENLACE. Si queréis conocer algo más sobre el resto de nuestros artículos de la marca francesa, pulsad en este otro ENLACE. Pero si lo que queréis es conocer más el mundo de los coches compactos, tenéis que pulsar en este ENLACE.



Entradas populares de este blog

¿Cual es el mejor neumático?

Prueba Mitsubishi ASX 160 DI-D Motion 4WD

Prueba: Seat Ateca 1.0 TSI Style