Lo demás es historia: 30 Años de Peugeot en el Dakar



La marca francesa siempre ha estado muy activa en el mundo de la competición. Rallyes de asfalto, rallyes de tierra, rallyes de promoción, las 24 Horas de Le Mans, la Copa RCZ, la subida al Twins Peak..., y casi siempre con una garantía de éxito, gracias a sus increíbles y avanzadas creaciones de la sección deportiva Peugeot Sport.

Pero históricamente, también se han atrevido con la competición más extrema y dura de las que se conocen en el mundo; el Dakar. Esta competición que acaba de empezar esta semana es una de las más exigentes tanto como para los pilotos, como para los propios coches que participan. Peugeot cuenta con un equipo oficial compuesto por cuatro vehículos y los mejores pilotos del panorama internacional, que han ocupado los primeros puestos en la primera etapa especial de hoy, desde el segundo hasta el sexto, tan solo superados por el Toyota Hilux de Nasser Al-Attiyah. La competición promete y Peugeot tiene mucho que decir.


Pero este afán de superación no viene de ahora, sino que Peugeot ha creado algunos de los coches más icónicos del Dakar, comenzado por el Peugeot 205 Turbo 16, que dominó la carrera a finales de los años 80´s del pasado siglo. Treinta años separan aquella legendaria criatura del nuevo Peugeot 3008 DKR y hoy, recordamos un poco todas esas máquinas que han pasado por la competición más compleja y exigente de la faz de la tierra.


Como hemos dicho, Peugeot compite en el Dakar 2017 "Paraguay Bolivia Argentina" con cuatro equipos y un coche que debuta en esta prueba: el Peugeot 3008 DKR. Estamos ante una visión extrema del nuevo SUV 3008, que lleva al máximo sus señas de identidad y sus proporciones bestiales, sobre todo desde su visión de tres cuartos traseros. Vistos desde el frontal y la zaga, ambos vehículos son similares en lo que se refiere a faros, calandra y la banda negra que une a los dos pilotos traseros, que imitan la forma de garras rojas, pero por lo demás; es un coche de competición pura de los pies a la cabeza.


El 3008 DKR tuvo su bautismo de fuego en el Rally de Marruecos, donde logró varios triunfos de etapa y afinó su preparación de cara al Dakar. En total se ha recorrido 5.000 kilómetros para poner a prueba sus novedades técnicas en condiciones reales (calor, arena, dunas) y encontrar los reglajes adecuados para proclamarse de nuevo campeones.

Desde el punto de vista técnico, Peugeot Sport ha trabajado, sobre todo, en las suspensiones (amortiguadores y geometría), para mejorar aún más el comportamiento del vehículo, la refrigeración y el peso del coche, que se mantiene estable pese a la llegada de nuevos refuerzos; y en un sistema de climatización, algo que será muy apreciado por los equipos que competirán a bordo, debido a que las temperaturas en el interior del coche suelen superar los 60º y existe un grado de humedad infernal.


El motor también ha sido objeto de atención, por su adaptación a la nueva normativa de la FIA, que reduce el diámetro de la brida de admisión de aire de 39 a 38 mm en los vehículos diésel de dos ruedas motrices. Esta modificación supone reducir la potencia en unos 20cv. Los ingenieros han intentado compensar en lo posible esta desventaja, además de mejorar la facilidad de uso del motor a bajos regímenes. Asimismo, se ha hecho un esfuerzo para tener mayor fiabilidad en el entorno motor, pero en los motores atmosféricos de sus competidores directos esa brida es de 41mm, por lo que 20cv menos, más 40cv más; el Hilux de Nasser, por poner tan solo un ejemplo, cuenta con unos 60 o 70cv de ventaja


La plantilla 2017 del Team Peugeot Total no ha sufrido cambios respecto al año anterior así  que otra vez contaremos con Stéphane Peterhansel / Jean Paul Cottret, Carlos Sainz / Lucas Cruz, Cyril Despres / David Castera y Sébastien Loeb / Daniel Elena que tomarán la salida en el Dakar 2017 a bordo de cuatro flamantes Peugeot 3008 DKR.


Pero en los orígenes, cuando Peugeot preparó su asalto al Dakar a finales de los años ochenta del pasado siglo, ya tenía en casa la mejor base mecánica sobre la que trabajar: el 205 Turbo 16. Este automóvil de competición fue diseñado para conquistar el mundial de rallyes, sobre la base de una versión de calle homologada como Grupo B. Pero esa categoría ya sabéis que desapareció después del trágico accidente de Toivonen, así que se tuvieron que reinventar.


No obstante, el Peugeot el 205 Turbo 16 compitió en el Mundial de Rallyes entre 1984 y 1986, donde sumó dos mundiales de pilotos con Timo Salonen y Juha Kankkunen, y otros tantos de marcas. En total venció en dieciséis rallyes, el primero de ellos, el 1.000 Lagos de Finlandia del año 1984, con Ari Vatanen al volante.

También dirigido por Jean Todt (sí, el ex de Ferrari y actual presidente de la FIA), el equipo Peugeot del Dakar trabajó sobre esta base para construir el mejor coche de raids de su época. La distancia entre ejes se amplió 33 centímetros para poder alojar un depósito de combustible adicional de 190 litros, que permitiera cubrir las largas etapas del Dakar. También se aumentaron los recorridos de la suspensión, y se montaron nuevas rótulas y triángulos reforzados, y llantas y neumáticos más resistentes. El trabajo en el chasis se completó con la introducción de la dirección asistida y en el habitáculo se adaptó la instrumentación a los nuevos requerimientos de la competición, con instrumental de navegación.

En el motor se trabajó en aumentar la fiabilidad, en adaptarlo al trabajo en altas temperaturas ambientales y en mejorar la respuesta a medio régimen. Por este motivo, el bloque de aleación XU8T de cuatro cilindros y 1.775 cm3, con un enorme turbo Garret, redujo su potencia hasta 380cv. La caja de cambios recibió una nueva piñonería reforzada y desarrollos adaptados al Dakar, con un desarrollo final más largo para rodar "desahogado" a altas velocidades en las pistas y desiertos africanos.

En cuanto a la formación de pilotos, Jean Todt eligió a un debutante en la prueba Ari Vatanen (con Bernard Giroux de copiloto) como piloto estrella, y a las parejas Mehta-Toughty y Zanussi-Arena.

Al ser automóviles de competición, el diseño de los Peugeot 205 Turbo 16 y 3008 DKR está delimitado por los diferentes reglamentos técnicos de sus épocas. Pero ambos buscan un mismo objetivo: velocidad, fiabilidad y adaptabilidad a los diferentes terrenos y superficies que se afrontan en un Dakar. En el Peugeot 205, se partió de la buena base de un coche de rallyes, que, a su vez, se derivaba de un modelo de calle. El 3008 DKR es una profunda evolución del 2008 DKR, que se diseñó desde un papel en blanco y el resultado es simplemente brutal...


Ambos automóviles tienen una configuración básica parecida. Los dos disponen de un chasis tubular de acero (que en el caso del 205 T16, añade una zona central monocasco derivada del coche de serie), con suspensiones de dobles triángulos y grandes recorridos; y el motor ubicado en posición central (en disposición longitudinal, en el caso del 3008 DKR).

Dejando de lado la lógica evolución mecánica de los 30 años que los separan, la mayor diferencia entre estas dos máquinas de competición se centran en su motor, sistema de tracción, interior y dimensiones generales.


El 205 Turbo 16 monta un pequeño bloque de gasolina de 4 cilindros en línea y 1,8 litros de cilindrada, que gracias al aporte de un enorme turbo, ofrece una elevada potencia. El 3008 DKR apuesta por un bloque diésel de mayor tamaño y cilindrada, que entrega menos potencia máxima, pero más par motor, lo que le permite lidiar con las dificultades del terreno agreste iberoamericano.


El sistema de tracción del 205 era integral, porque se adaptaba a un reglamento de coches con cuatro ruedas motrices. Al encuadrarse dentro de la categoría de los "buggies", al 3008 DKR no se le permite disponer de tracción a las cuatro ruedas y la potencia de su motor se transmite íntegramente a las ruedas posteriores. A pesar de ello y gracias a su diseño, y a sistemas como el Grip Control y el hinchado/desinflado automático de los neumáticos en marcha, es capaz de superar los terrenos más complicados con nota.

Una vez en su interior, el 205 es mucho más espartano y ofrece menos comodidades a sus pilotos, algo que también es normal, si tenemos en cuenta que era un coche de los 80´s. A su lado, el puesto de mando del 3008 DKR parece el de un avión, por la enorme cantidad de mandos y la instrumentación que incorpora. Eso sí, lo que más agradecerían los pilotos del 205 T16 es el sistema de sistema de aire acondicionado que incorpora el 3008 DKR, capaz de trabajar hasta 12 horas al día para reducir esos 60 grados centígrados que se pueden alcanzar en el habitáculo.

En cuanto a las dimensiones, el Peugeot 205 es un coche de otra época, más pequeño y basado en un utilitario. El 3008, por su parte, presume de su silueta SUV y de unas medidas más generosas, con una impresionante anchura y altura.


Como veis; las monturas han cambiado de una manera exponencial, las nuevas tecnologías también, la ubicación de la prueba, la organización... Pero en estos 30 años de diferencias, lo que no ha cambiado es el espíritu emprendedor y de aventura de todos los participantes; vayan montados en lo que vayan montados. Veremos a ver si Peugeot gana esta vez el Dakar y consolida su buen hacer en esta competición. !Felicidades por estos 30 años!.

Si queréis saber algo más sobre la marca del león, pulsad en este ENLACE. Si queréis ver otras historias curiosas del mundo del motor, pulsad en este otro ENLACE.


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