Prueba: Renault Scenic 1.5 dCi Edition One



Probablemente, hoy vamos a probar uno de los monovolúmenes más exitosos y con mayor número de ventas en nuestra geografía. Toda esta historia de los monovolúmenes la comenzó un "hermano" del Scenic; el Espace, que había tomado la idea de esos vehículos que circulaban por las carreteras de E.E.U.U. moviendo a familias numerosas con la mayor comodidad y espacio posibles y que derivaban, generalmente, de berlinas y no de furgonetas como se cabría esperar.

Pero fue en Europa donde ese primer modelo de Espace, enseguida tuvo bastantes réplicas por parte de otras marcas y este segmento nuevo fue evolucionando de una manera asombrosa, con nuevos sub-segmentos y nuevos modelos, hasta hacerse con una cota de ventas muy importante en detrimento de las más tradicionales berlinas.


Tuvo mucho éxito entre las familias modernas con hijos, pero en muchas ocasiones; modelos como la Espace eran demasiado grandes y voluminosas y tuvieron que crear otros modelos derivados de vehículos compactos, pero con una mayor versatilidad y espacio. De esta manera nació en su momento el Renault Scenic, que derivaba directamente de la plataforma utilizada por el Renault Megane.

Ahora, y después de varias generaciones en el mercado, esta situación no cambia y sigue derivando de un compacto tan exitoso como el Megane, solo que en esta edición, cuenta con un diseño exterior sumamente diferenciado.


Mantiene unas cotas compactas de 4,40 metros de longitud, y también es más ancho y más alto, pero su carrocería va situada más baja, por lo que la sensación de estar ante un compacto, en vez de ante un monovolúmen, es bastante acusada. La verdad es que parece que se ha perdido algo de versatilidad interior en pos de un diseño más vanguardista, pero si es el caso; tampoco es que sea muy descarado.

Como hemos dicho, su diseño difiere bastante de lo que conocemos en la plataforma de la que deriva y huye de ese frontal con los faros característicos en forma de C y nos muestra una "cara" más afilada y semejante a la del Espace. Por supuesto, el rombo ocupa un espacio preferencial en la parrilla delantera en donde nos encontramos con unos faros tipo LED y algunos detalles cromados, que junto con una luna delantera muy inclinada y unas nervaduras en el capó bastante pronunciadas, remarcan el carácter dinámico y lúdico de este monovolúmen compacto.


En su visión lateral, debemos destacar las impresionantes llantas de aleación de 20 pulgadas que por defecto, montará toda la gama Scenic. Estas llantas irán montadas sobre neumáticos bastante estrechos, por lo que las medidas serán bastante inusuales, algo que deberemos tener en cuenta a la hora de cambiar esos neumáticos, ya que subirán algo de precio. Desde el seno de la marca aseguran que aumentan las sensaciones dinámicas del vehículo sin menospreciar la seguridad del mismo, así que debemos creerlos ¿no?.


En la zaga, se agradece el hecho de que cuente con un gran portón de acceso al maletero y que además, esté situado bastante cerca del suelo para así no tener que esforzarnos más de la cuenta si portamos una carga voluminosa o pesada. Ese maletero cuenta con una aceptable capacidad de 506 litros que podemos aumentar en momentos puntuales, gracias a que la banqueta posterior se puede dividir por secciones. Esta operación se puede realizar de una manera cómoda y sencilla desde un panel situado en uno de los laterales del maletero con tan solo pulsar un botón.

A pesar de lo que os puedan parecer las imágenes de las plazas posteriores, los asientos individuales de la anterior generación, se han sustituido por una banqueta corrida, aunque en apariencia (y en la práctica) cuenten con tres plazas bien diferenciadas. Son unas plazas cómodas y tres adultos podrán viajar plácidamente en cualquiera de ellas sin importar su altura o condición. Esos pasajeros podrán colocar sus ordenadores, libros, tablets etc; sobre sendas mesas plegables colocadas en los respaldos de los asientos delanteros y en el centro, cuentan con un cajón de tamaño considerable para dejar enseres y conexiones USB y tomas de 12V para elementos periféricos.


Si pasamos a las plazas de mando, también contamos con unos asientos de un mullido perfecto y una gran sujeción lateral que además; tienen un módulo extensible en el asiento del conductor para acomodar nuestros muslos en el caso de que la banqueta se nos quede escasa. Ese asiento del conductor, también cuenta con numerosos reglajes, algunos de ellos eléctricos, que nos permiten encontrar la postura de conducción perfecta en poco tiempo. Por último; nuestra versión Edition One contaba con el sistema Multi Sense que tenía función de masaje, como ya hemos visto en otros productos de la marca, con tres tipos de movimiento: Tonificante, Relajante y Lumbar y hasta cinco modalidades de presión y velocidad, que podremos adecuar a nuestro gusto.


En el cuadro de mandos, las diferencias con respecto a un Megane son realmente escasas y nos encontramos ante una configuración conocida, aunque eso sí; en el Scenic ese salpicadero está más elevado y por lo tanto, es bastante más intuitivo y fácil de acceder a todos los mandos, sobre todo, al selector del cambio, el freno de mano eléctrico, el mando Multi Sense y los botones del control de velocidad de crucero y limitador.

Los materiales utilizados son de un buen tacto y agradables a la vista, además de contar con una gran ergonomía y una posición de control muy aceptable. También tenemos una gran visibilidad desde todos los ángulos, ya que para evitar que el pilar A sobre el que se sustenta la luna delantera, no nos permita ver algunas zonas vitales para evitar atropellos o accidentes tontos; existen unas pequeñas ventanas laterales que aumentan ese campo de visión en los cuartos delanteros del vehículo.

También es de agradecer el sistema HUD (Head Up Display), que proyecta sobre un cristal transparente a la altura de nuestro campo visual, toda la información relevante mientras conducimos, desde la velocidad, pasando por el indicador de cambio involuntario de carril o el lector de señales de tráfico.

Pero el grandioso equipo de serie de esta Scenic Edition One no acaba ahí ya que también cuenta con navegador en pantalla táctil vertical de 9 pulgadas, sistema de infoentretenimiento, ordenador de a bordo, llantas de 20 pulgadas, asistente de arranque en pendiente, Multi Sense con cinco modos de conducción, techo panorámico con cortina de accionamiento eléctrico, arranque y apertura de puertas Free Key, control de velocidad de crucero adaptativo, faros LED delanteros, lector de señales, avisador de vehículos en ángulo muerto, asistente de cambio involuntario de carril, asistente de aparcamiento automático con cámara de visión trasera, sensores de aparcamiento delanteros, traseros y laterales, lunas traseras tintadas, sensores de luces y lluvia, climatizador automático bi-zona o pintura bi-color para carrocería y techo y carcasas de los retrovisores, entre otros elementos de confort y seguridad, además de lo mencionado anteriormente.


La gama Scenic cuenta con varias mecánicas a elegir, pero nosotros tuvimos la oportunidad de comprobar las virtudes y defectos del motor diésel 1.5 dCi de 110cv. Es una mecánica suficiente para mover con cierto dinamismo a este monovolumen, manteniendo unos aquilatados consumos en ciclo mixto de tan solo 3,9 l/100 km. La velocidad máxima que es capaz de alcanzar con esta configuración es de 185 Km/h y acelera de 0-100 Km/h en 12, 4 segundos.


No es precisamente un vehículo prestacional, pero esta mecánica es más que suficiente para mantener medias satisfactorias en un viaje largo. Aunque no os lo creáis, es bastante fácil superar los límites legales sin darnos apenas cuenta, ya que su interior está sumamente insonorizado y aunque no tenga unas cifras de velocidad o aceleración que nos impresionen, alcanzaremos ciertas velocidades sin esfuerzo y con el mayor confort que nos puede brindar la marca del rombo.


En nuestro caso; la mecánica estaba asociada a una transmisión automática de doble embrague EDC, con seis velocidades. Es una transmisión que nos procura unas inserciones muy suaves entre marcha y marcha y su funcionamiento es muy notable en cualquier término. Peeeero; la mecánica, a pesar de tener unas reacciones aceptables y ser suficiente en una conducción normal por carreteras en buen estado y llanas, en el momento en el que nos encontramos con un pequeño repecho del terreno o tenemos que adelantar, se nos queda un tanto escasa y esa transmisión automática tiene que engranar alguna marcha inferior para que no nos falte "chicha" en el peor momento. No es una situación dramática, pero sí que debemos estar pendientes, sobre todo, cuando vamos a adelantar a algún vehículo y los que nos preceden van bastante más rápidos que nosotros.

Dinámicamente; se ha rebajado el centro de gravedad respecto al modelo anterior, que junto con unas ruedas más propias para una conducción ligera; nos permiten ciertas licencias en carreteras reviradas. No actúa como un monovolumen al uso, sino que sus reacciones se asemejan más a lo que podríamos experimentar con un turismo.

La carrocería, no balancea en exceso y la configuración de las suspensiones, es blanda, para favorecer un gran confort de marcha, pero a su vez, no permite derivas incómodas en las curvas más cerradas que podamos tomar al "ataque". A pesar de ese tarado liviano, no son nada rebotonas y absorben perfectamente cualquier tipo de irregularidad sin hacernos perder la compostura. Por su parte; la dirección es directa y precisa, pero demasiado artificial, y no nos permite controlar ni sentir con nitidez lo que ocurre debajo de las ruedas o si estamos llegando a un límite de adherencia.


La verdad es que realmente es un coche muy cómodo para realizar viajes con el mayor confort de marcha posible, pero no desmerece si tenemos que afrontar un puerto de montaña con curvas, ya que a pesar de su configuración familiar, sí que posee ciertas aptitudes dinámicas. Lástima que su eficiente y satisfactoria mecánica, pero algo escasa de potencia específica, no acabe por redondear un conjunto muy solvente, muy seguro, muy cómodo, muy tecnológico y muy bien equipado como es este Scenic Edition One.


Conclusión final.

Después de que este monovolumen compacto haya pasado por nuestras manos; no nos extraña que sea todo un superventas y que lo seguirá siendo con esta nueva y preparada generación. A pesar del que el segmento de los SUV mantiene un ritmo imparable, hay quien prefiere algo más convencional, con una gran habitabilidad también, pero más práctico y menos "aparatoso". El nuevo Scenic nos ofrece además una imagen fresca y moderna y una conducción más parecida a la de un turismo, manteniendo una posición alta y de privilegio a la hora de conducir, como en un SUV.


La habitabilidad del interior es muy buena en todos los apartados y en todas y cada una de sus cinco plazas bien definidas, a pesar de que ahora, las plazas traseras sean una banqueta corrida y no tres plazas independientes. Son asientos que sujetan muy bien el cuerpo y con un buen mullido, además de que el asiento del conductor, cuenta con múltiples reglajes y hasta función de masaje. Por su parte; la capacidad del maletero es también bastante aprovechable con esos 508 litros y cuenta con un acceso grande y muy cerca del suelo. También disponemos de varios huecos y cajones repartidos por todo el interior que se suman a esa capacidad de carga, algunos, como la gigante guantera; con apertura por medio de un pulsador.


Los materiales utilizados en el interior son de una buena calidad, de aspecto agradable, sólido y con unos buenos ajustes. En el puesto de mando todo está ergonómicamente estudiado para comodidad del conductor y todos los pulsadores están muy a mano.

El cuadro de mandos es ya conocido por todos nosotros y nos ofrece una gran información con una alta capacidad de personalización, gracias a que contábamos con el sistema Multi Sense, que varía el modo de conducción, además de la visualización de los datos en el cuadro y la iluminación ambiental.

Por otra parte, el equipo de serie en esta unidad de pruebas es bastante notable ya que se trata de la versión inicial de comercialización Edition One, que estará disponible durante un tiempo determinado con equipo destinado a terminaciones superiores y un precio algo más ajustado. Así que daros prisa...

La mecánica, también es una gran conocida y destaca por la frugalidad de sus consumos y un funcionamiento progresivo y agradable, ya no tanto por prestaciones puras. En nuestro caso; estaba asociada a una deliciosa caja de cambios automática de doble embrague EDC de 6 relaciones, que también tenía un funcionamiento excelente y realizaba las inserciones de marcha de manera imperceptible. Es un motor solvente que mueve el conjunto de una manera satisfactoria, pero al que le falta algo más de "garra" en recuperaciones, ya que la caja de cambios debe acudir en su ayuda en adelantamientos y repechos del terreno.


En materia dinámica; observamos que el nuevo Scenic es un coche blando de suspensiones, pero que no son nada rebotonas y además, cuentan con unos muelles de corto recorrido, por lo que la carrocería vira bastante neutra en las curvas y no inclina en exceso, permitiéndonos hacer una conducción más "ligera" sin comprometer el aplomo del vehículo.

Absorbe muy bien las irregularidades del asfalto y no se perciben desde el habitáculo, también gracias a una gran insonorización, por lo que hablamos de un coche ideal para realizar largos viajes de la manera más confortable. La dirección es directa pero poco comunicativa y el sistema de frenos, detiene al vehículo con diligencia y sin aparente desgaste o agotamiento prematuro.

En definitiva; el nuevo Renault Scenic es el coche idóneo para todos aquellos a los que les guste disfrutar de viajes con su familia o con amigos, de una manera cómoda y disfrutando de una conducción segura y sin ningún tipo de pretensiones deportivas, aunque sea un vehículo que nos permita ciertas licencias... Gran rutero; nos brindará una conducción muy agradable en todo momento, con un gran espacio interior y dentro de un contexto de carrocería compacta y atractiva, con un gran equipo de serie y una versatilidad encomiable. Teniendo coches como el nuevo Scenic; ¿quién quiere un SUV?.


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