Prueba: Ford Edge 2.0 TDCi Vignale



Vignale es una población del norte de Francia y también fue el apellido de uno de los diseñadores y carroceros más importantes del momento en la época dorada del automóvil en Europa. Pero decir Vignale para Ford, es sinónimo de lujo, prestancia y un nuevo estilo de vida al que tan sólo unos elegidos podrán acceder.

Este es el "apellido" que han elegido en la marca americana, para destacar a los componentes de su gama más exclusivos y sibaritas, que cuentan con lo último en tecnología, los motores más enérgicos y los acabados más cuidados, para ser los estandartes de sus respectivos segmentos.


De hecho; la exclusividad no sólo consiste en adquirir lo mejor de una marca, sino que desde un principio, en el seno de Ford han decidido que estos modelos no se pueden vender en un "simple" concesionario autorizado, sino que deben comprarse en las novedosas Ford Stores, en donde un comercial especialista en los productos Vignale no nos venderá el vehículo elegido sin más; sino que nos venderá una experiencia y un estilo de vida que gira en torno a estos modelos tan específicos. Una vez adquirido el modelo Vignale, entraremos en un selecto grupo de clientes VIP, en donde también podremos acceder a servicios especiales de la marca, promociones exclusivas, presentaciones y otro tipo de eventos entre los que se incluyen viajes o entradas para la ópera, por poner tan sólo dos ejemplos gráficos.

Y no es para menos, porque realmente los modelos Vignale montan lo mejor que nos puede ofrecer Ford en sus monturas y se acercan (sino los superan en muchos aspectos) a las marcas que el común de los mortales entendemos como premium.


En el caso de los modelos Vignale, básicamente se trata de variables conocidas por todos, pero que han pasado por las manos de los "artesanos" de la marca cuya sede se encuentra en la factoría de Valencia en Almusafes. Estos artesanos reciben la base sobre la que van ha trabajar y la "desnudan" parcialmente para mejorarla.


El Ford Edge Vignale que ha pasado por nuestras manos, es el mismo modelo que probamos hace unos meses, con el motor más enérgico 2.0 TDCi de 210cv, por lo que su rendimiento mecánico y su comportamiento, no se diferencia en nada respecto a lo que ya conocíamos, pero sí que existe un cambio sustancial en cuanto a acabados y equipamiento se refiere. Si queréis comparar el uno y el otro; pulsad este ENLACE y de paso, recordáis la prueba que le hicimos.


En cuanto a su imagen exterior, el nuevo modelo Vignale se caracteriza por sutiles cambios estéticos que remarcan su poderío, además de procurarle un alto atractivo visual, gracias también a la pintura blanca con efecto nacarado y exclusiva para este acabado, que realza la impresionante figura del SUV americano de alta gama.

En la vista frontal, la parrilla delantera abandona las lamas originales y se sustituye por una rejilla en forma de panal de abeja con el borde cromado que le aporta un grado muy dinámico, exclusivo y amenazante cuando lo vemos aproximarse por el espejo retrovisor. Culminan esa visión poderosa unos faros delanteros muy característicos de tecnología LED, con una alta luminosidad y que además son adaptativos e inteligentes. También incorpora unas nuevas luces antiniebla con esa tecnología de iluminación, además de algunas molduras cromadas que aumentan esa sensación premium que distingue a esta versión exclusiva.

En el lateral, lo más destacable son unas preciosas llantas de aleación específicas para los modelos Vignale y que son auténticas "paelleras" de 20 pulgadas, montadas sobre neumáticos en medidas 255/45, también con acabado cromado. Son realmente bonitas, pero si me permitís una pequeña advertencia; ojo con aproximarse demasiado a los bordillos si queremos mantener la integridad de las mismas.


En la zaga, los cambios más evidentes se centran en la doble salida de escape trapezoidal e integrada en un perfil sobre el paragolpes trasero, también con acabado cromado. No emite ningún sonido característico, pero aporta un gran toque diferenciador y de una mayor calidad.

El acceso al maletero es realmente amplio, con un gran portón de carga que, por supuesto; en esta versión es de accionamiento eléctrico y se puede abrir de manera automática o bien desde la llave, o bien pasando un pie por debajo del paragolpes trasero. Es muy práctico si vamos con las manos ocupadas, pero la verdad es que tarda un poco desde que pasamos el pie, hasta que termina de abrirse. 

Una vez abierto, nos descubre un amplio maletero que puede albergar hasta 602 litros con los cinco asientos y hasta la bandeja, que puede aumentar hasta unos descomunales 800 litros si aprovechamos ese espacio hasta el techo y con los separadores correspondientes, claro. Cuenta además con varios huecos porta objetos en los laterales, luz de cortesía y unos mandos desde donde podremos abatir de una manera más cómoda, los respaldos de los asientos traseros por secciones, por si tenemos que ubicar algún objeto alargado, por ejemplo.


Si nos adentramos en el espacioso habitáculo, nos percatamos que los primero que nos recibe es el logo iluminado Vignale en el marco de las puertas delanteras. Lo segundo son unos espectaculares asientos revestido es cuero de primerísima calidad, cosido a mano y con motivos romboides, que nos trasladan a un mundo de lujo y distinción nunca antes conocido en la marca americana.


Nos sentamos y buscamos la mejor postura de conducción, gracias a los innumerables reglajes eléctricos con los que cuenta este comodísimo asiento y el volante. También el copiloto goza de estos reglajes es su butaca. Tienen hasta tres memorias preprogramadas por si son varias las personas que van a conducir el vehículo y además; en este acabado Vignale esos asientos son calefactados y refrigerados en tres niveles.

En el resto del cuadro de mandos, donde antes veíamos plásticos de mejor o mejorable calidad; ahora nos encontramos con revestimientos de cuero, que cubren totalmente casi todos los paneles a la vista, con la única excepción de la tapa de la guantera y poco más.

Muy pocos vehículos sobre la faz de la tierra (y menos los de una marca generalista como Ford) nos pueden ofrecer tal calidad de factura y acabado y los que lo hacen; son muchísimo más costosos. Los chicos de Almusafes realizan un trabajo inconmensurable por todo el habitáculo, recubriendo hasta el más mínimo recoveco de ese cuero tan excepcional y con unos ajustes realmente de nota.

Por lo demás; el cuadro de mandos es el mismo que nos podemos encontrar en el resto de la gama Edge, en donde predomina la gran ergonomía de los mandos y una gran facilidad de uso. La excepción viene cuando debemos enumerar el equipo de serie incluido, ya que es con diferencia, el más extenso de la gama y nos quedan muy pocas opciones que podríamos elegir con un pequeño sobre-precio.


Entre otras muchas cosas, el Edge Vignale monta climatizador automático bi-zona, asientos delanteros de cuero, con regulación eléctrica y climatizados, asisntos traseros calefactados, asistente de aparcamiento semi-autónomo, volante multifunción con regulación eléctrica y los mandos del Bluetooth, el equipo de audio, el asistente de comandos por voz SYNC3, el ordenador de a bordo y el control de velocidad de crucero con limitador, asistente de arranque en pendiente, sensores de aparcamiento alrededor de todo el vehículo, detector de vehículo en ángulo muerto, sensores de lluvia y luces, luces LED traseras y delanteras, estas adaptativas e inteligentes, que cambian de cortas a largas y viceversa de manera automática, navegador y equipo de infoentretenimiento en pantalla de 8 pulgadas, lector de señales de tráfico, llantas de 20", cámara de visión trasera y delantera, techo solar panorámico y practicable eléctricamente, arranque y apertura de puertas FreeKey, apertura automática del maletero... Y así podría estar días.


Y hasta aquí; las diferencias con el Edge Titanium que probamos en su momento, ya que en todo lo demás; ambas versiones son muy semejantes. Bueno; no del todo. La verdad es que los "artesanos" que realizan las versiones Vignale también hacen magia con elementos a los que nunca prestamos atención, pero que gracias a ellos, el confort aumenta de una manera exponencial.


Arrancamos la mecánica 2.0 TDCi y observamos una nota más diferente que en aquella versión que probamos. De hecho; la escuchamos, puesto que de repente; nos habíamos quedado sordos y desde dentro del habitáculo, tan sólo percibíamos una ligera rumorosidad que procedía de un lugar lejano... En la gama Vignale también se presta especial atención a la insonoridad del habitáculo y elementos como las gomas de los cristales, son sustituidas por otras de mayor grosor y aislamiento, los motores eléctricos que suben y bajan las ventanillas, también han sido objeto de estudio y hasta los limpia parabrisas, los ves actuar, pero no emiten ningún tipo de sonido al deslizarse por la luna mojada. Esas pequeñas cosas son las que marcan las diferencias en cuanto a confort, aunque sean tan nimias, que no nos percatemos de su gran importancia.

La mecánica, como veníamos diciendo, es el mismo 2.0 TDCi de 210cv, asociado a una caja de cambios automática de doble embrague Powershift de 6 relaciones con levas detrás del volante (única opción), que transmite al asfalto (o cualquier terreno) 450 Nm de fuerza y con el que alcanzaremos una punta de 210 Km/h y una aceleración de 0-100 Km/h en 9,4 segundos; prestaciones nada desdeñables para un vehículo de esta categoría, volumen y peso.

Sus consumos homologados por la marca en ciclo mixto son de 5,9 l/100 Km, pero es más que probable que en una conducción real superemos los 7 l/100 Km. A pesar de tener una potencia más que suficiente, no debemos olvidar que debe mover una masa de 4,80 metros y casi dos toneladas de peso, por lo que sus reacciones son muy contundentes, aunque progresivas. 


Cuando pisamos con fuerza el pedal del acelerador y a pesar de contar con doble turbo, observamos un cierto retardo en la respuesta, justo lo que tarda en reaccionar la caja de cambios y bajar una o dos marchas para obtener esa potencia que estamos reclamando. En ese momento, el Edge es capaz de catapultarnos hacia el horizonte y obteniendo también unos grandes registros en cuanto a recuperaciones se refiere.


Si hablamos de comportamiento, el Edge no es que sea precisamente un coche muy ágil, ya que las inercias del vehículo ahí están y el sistema de suspensiones es de tarado blando, ya que estamos hablando de un auténtico todo terreno. Su tracción total nos permite afrontar ciertos retos fuera del asfalto, aunque por su configuración y a pesar de su generosa altura, sus ángulos de ataque y de salida no son especialmente amplios. No obstante; es un buen vehículo para aventurarnos por terrenos un poco más complicados o embarrados de lo normal con todas las garantías.

Pero en donde el Edge se siente de maravilla es en largos trayectos por carretera, en donde nos brindará una viaje de lo más confortable y seguro. En vías más reviradas, el chasis reacciona bastante bien, aunque por volumen y esquema de suspensiones, no es el mejor vehículo para afrontar con ligereza un tramo de rallys. Pero eso no implica a que el Edge sea un vehículo que circula con mucho aplomo y con pocos balanceos de la carrocería, ya que también la tracción total permanente, nos ayuda en cuanto detecta pérdidas de motricidad en cualquier eje, terminando de inscribir el coche en la curva.


El Edge es el SUV más grande, capaz y dotado de Ford en Europa, pero con este acabado Vignale, se transforma en un auténtico vehículo de lujo con ciertas aptitudes camperas y excepcional para realizar largos viajes, con una gran habitabilidad, un gran maletero, las últimas tecnologías en materia de conectividad, seguridad e infoentretenimiento y de la manera más confortable, silenciosa y segura, nunca antes conocida en un producto de una marca generalista. 

¿El mayor problema al que se enfrenta?. Convencer a los clientes potenciales que son capaces de competir (sino superar) de manera frontal con los SUV premium de marcas alemanas como Mercedes, BMW o Audi. Porque la gente entiende que por mucho Vignale que sea; el logo del frontal es Ford. !"Bendita" cultura automovilística que tenemos en este país...!. 


Un consejo. Si es el tipo de vehículo que estáis buscando, si os gusta el diseño, os convence el equipamiento, entra dentro de vuestras posibilidades económicas y queréis diferenciaros del común de los mortales; no os lo penséis y compradlo, que seguro que no encontraréis nada tan lujoso y prestacional por el mismo precio en ninguna marca premium.

Si queréis saber más sobre el resto de nuestras pruebas dinámicas, pulsad en este ENLACE. Si queréis conocer algo más sobre la marca Ford, pulsad en este ENLACE. Pero si lo que queréis es saber más sobre el segmento en el que compite este EDGE que es el SUV, pulsad en este ENLACE.


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