BMW XDrive Experience en las bodegas Eguren Ugarte



Un año más, hemos tenido la fortuna de comprobar las virtudes y ventajas de la gama XDrive de BMW, gracias a la deferencia que ha tenido Burgocar en invitarnos de nuevo a La Guardia, a las impresionantes instalaciones de las bodegas centenarias Eguren Ugarte situadas en ese enclave tan maravilloso, rodeado de viñedos e historia.

Entre sus cepas, BMW España nos había preparado una experiencia de lo más atractiva, tan sólo ensombrecida por un día un tanto intempestivo, climatológicamente hablando, ya que nos llovió a mares cuando estábamos realizando los ejercicios con los coches. Pero aquí hemos venido a mancharnos, divertirnos y a ver que tal van estos vehículos premium, ya no sólo por carretera, sino que comprobaremos hasta que punto son capaces en una conducción extrema por las diferentes situaciones que nos habían preparado los chicos de la marca alemana.


Comenzamos la mañana con un pequeño "briefing" en donde nos explicaban las peculiaridades de su sistema de tracción total XDrive, cómo funciona y que sirvió también para conocer un poco más la gama BMW que tiene la opción de montarlo y por supuesto; también nos impartieron conocimientos básicos sobre los neumáticos que íbamos ha utilizar para cada ejercicio, por cortesía de Michelín, estrecho colaborador de la marca en estos eventos.

La mayoría de la gama puede montar este sistema; desde el BMW Serie 1, con el que hicimos una prueba de aceleración de la que os hablaremos más tarde, pasando por el Serie 2 Active Tourer, el Serie 3, el Serie 5 y el gigante Serie 7, como representantes en la sección de turismos y por supuesto; todos los SUV de la firma, como el X1, el X3, el X4, el X5 o el X6.


El sistema XDrive, es totalmente electrónico y no necesita de nuestra intervención para actuar. En cualquiera de sus modelos, siempre y cuando circulemos en condiciones normales, por asfalto y sin la posibilidad de tener una pérdida de tracción; se favorece siempre al eje que posea la tracción por defecto, en la mayoría de los casos la trasera, menos en el Serie 2 Active Tourer que es delantera.

Cuando este sistema detecta algún tipo de deslizamiento fuera de lo normal; en milésimas de segundo activa, de manera electromecánica y totalmente imperceptible, la tracción en el eje contrario, con lo que la potencia y la fuerza ya se reparte entre las cuatro ruedas y se distribuye el par a la rueda, o las ruedas que tengan un mayor contacto con el piso y de esa manera; poder compensar las fuerzas laterales o de deslizamiento, proporcionándonos un agarre excepcional en todo momento, para poder redondear los virajes de la manera más segura y rápida posible.


Eso es en un supuesto caso de circulación sobre asfalto. Pero aquí venimos a mancharnos de barro y por supuesto; el sistema XDrive funciona perfectamente y de la misma manera en cuanto salimos de esa banda rugosa y negra y nos metemos en terrenos bravos y fandangosos. Eso es lo que BMW nos quería mostrar.

Una vez terminadas las explicaciones, un grupo de vehículos nos trasladó a la zona de plataformas. Esa zona nos servía como primera toma de contacto y consistía en un circuito en el que comenzábamos subiendo por una especie de escalones asimétricos y derivábamos en una cuña compuesta por dos planos inclinados, en donde comprobábamos el increíble recorrido del esquema de suspensiones de los modelos X1 y X4 y en donde éramos capaces de poner el coche en posiciones realmente demenciales, con tan sólo dos ruedas apoyadas y otras dos totalmente en el aire.


La siguiente prueba, también consistía en algo parecido, ya que constaba de sendos carriles con una elevación asimétrica, que nos servían para mostrarnos cómo se distribuye el par a cada una de las ruedas y cómo las ruedas que quedan en el aire dejan de actuar para pasar toda la fuerza a las ruedas que aún mantienen contacto con el suelo. Es uno de los ejercicios en donde se observaba de una amanera más clara lo complejo del funcionamiento del sistema y lo sencillo que se nos muestra en una conducción real y alcanzando sus límites, para cualquier conductor "estándar".


La tercera plataforma era un plano inclinado en el que debíamos intentar posar las dos ruedas exteriores y dejar las dos interiores sobre el suelo. Con ese ejercicio comprobamos el recorrido de las suspensiones tanto en extensión como en compresión, además de su capacidad para circular con un grado de inclinación importante en un límite en el que un simple error, nos puede hacer volcar el vehículo. Menos mal que los instructores velaban por nuestra integridad (y por la suya propia) y siguiendo sus indicaciones pudimos disfrutar de una conducción segura y excitante en todo momento.

Por último, llegaba la prueba que mayor sensación nos proporcionaba. Debíamos subir por sendos carriles con una inclinación muy destacable hasta lo que simulaba la cima de una loma. Ahí comprobábamos cómo funciona de bien el sistema XDrive y cómo "trepábamos" sin ningún tipo de problema, aún teniendo como referencia el mismo cielo; ni más ni menos.

Una vez arriba; activábamos el sistema de control de descensos y el mismo vehículo, sin necesidad de pisar ni acelerador ni freno, descendía por una pendiente con la misma inclinación que por la que habíamos subido y claro; en ese momento la única referencia que teníamos era el suelo.


La verdad es que este primer bloque de pruebas nos resultó muy revelador y en una simple toma de contacto, comprobamos (y nos sorprendimos) hasta qué punto unos SUV premium como los representantes de la gama BMW, son tan capaces en condiciones tan extremas que por otra parte, y siendo serios; muy pocos usuarios de la marca se atreverían a realizar ese tipo de conducción bajo ningún concepto. Pero la conclusión, es que a pesar de que nunca pisarán terrenos tan agrestes y en tan extremas condiciones; los clientes e invitados de la marca pudimos comprobar en primera persona que son realmente capaces de esto y mucho más.

Una vez acabado el circuito; nos trasladaron a una explanada totalmente embozada, ya no porque había sido regada previamente, sino porque en ese momento estaba lloviendo a cántaros. Qué mejor motivación cuando nos encontramos con varios X1 marrones esperándonos para poder realizar una conducción sobre un circuito totalmente embarrado y comprobar que también nos podemos divertir en terrenos deslizantes con total seguridad y con una excelente capacidad de tracción. Ups, perdón; no son marrones, es que tienen barro hasta el techo y no distinguimos de qué color son...


La verdad es que en esa prueba también nos sorprendió la capacidad de tracción de estos vehículos. Desconectado el control de estabilidad (puesto que con él activado no podríamos ni movernos y el coche se volvería loco), nos dispusimos ha "chapotear" en el barrizal, con unas ruedas totalmente cubiertas por barro, y un suelo muy, pero que muy deslizante y arcilloso.

A pesar de las dificultades; el X1 nos permitía superar las curvas, no sin cierto deslizamiento en bloque del conjunto, pero perfectamente controlable a golpe de volante y acelerador. En todo momento podíamos "hacernos" con la situación a pesar de que el agarre de los neumáticos sobre ese tipo de terreno ya era totalmente inútil, pero una vez más, el sistema de tracción XDrive "sudaba" de lo lindo y nos sacaba de un posible apuro en el que nos tengan que venir a rescatar con un vehículo agrícola... De auténtico 10.

En la pista de al lado; nos encontramos con una recta de doble carril en la que tuvimos que hacer una "Drag Race" (prueba de aceleración) entre dos BMW Serie 1. Uno de ellos contaba con tracción total y el otro, tan sólo con tracción trasera.


En esa prueba se pretendía demostrar las diferencias de motricidad en condiciones adversas entre uno y otro, pero en nuestro caso salió un poco "rana". Se suponía que el coche con tracción XDrive debía ganar sobre un suelo de tierra con barro y charcos respecto al Serie 1 con tracción trasera.

La verdad es que en este caso influían muchos factores, puesto que se dependía parcialmente de la pericia del conductor y en nuestro caso; ganamos todas las carreras tanto con un coche como con el otro. Sinceramente, quizás no tanto por nuestra pericia, sino por la celeridad con la que pisábamos el pedal antes que nuestro competidor y porque bueno; la histórica tracción trasera de BMW también funciona bastante bien...


Por último; un gran aparcamiento (que para mí lo quisiera) con varios representantes SUV de todos los tamaños, nos esperaba una vez acabado el segundo bloque de pruebas. Los coches estaban divididos por grupos y en suerte, nos tocó llevar un X1 y un X5, aunque también había X4 y X6 entre los elegidos.

Desde allí, comenzamos una ruta predefinida campo a través y por caminos realmente estrechos y bastante técnicos, a lo que debíamos sumar la dificultad que entrañaba el hecho de que no dejaba de llover y se estaba volviendo bastante deslizante. En fila india y con un instructor delante dirigiendo al grupo, volvimos a deleitarnos con el gran funcionamiento del XDrive, esta vez; en una conducción más real, pero no exenta de dificultades.


También comprobamos el gran funcionamiento de otros elementos como el control de descensos y varios sistemas electrónicos de seguridad que nos permitían incluso confiarnos un poco más y disfrutar de la conducción con una mayor plenitud, sintiendo realmente el coche, pero con un control sobre él total y absoluto.

Después de un cuarto de hora perdidos entre la tormenta y los parajes preciosos de la Rioja Alavesa, volvimos a la realidad de nuestra vida cotidiana, aunque eso sí; con una gran sonrisa de oreja a oreja. Siempre que podamos (o nos inviten); repetiremos.


Gracias a Burgocar, en nuestro caso, y gracias a la increíble organización de BMW España por estas jornadas tan divertidas en las que pudimos disfrutar, conocer y sorprendernos con la gama XDrive. Si podéis; no os perdáis nunca esta oportunidad si se os presenta, amigos.


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