Prueba: Audi Q5 2.0 TDI Quattro Design.



El Audi Q5 es el pilar fundamental sobre el que sustenta la gama SUV de la marca de los cuatro aros, ya que fue el primero en hacer su aparición. Después fueron llegando el más grande Q7 y por debajo el Q3, completando con el Q2 que ha aparecido recientemente y los que irán viniendo en el futuro, ya que se está estudiando la posibilidad de incluir en la gama el increíble Q8, con ciertos aires de SUV "coupeizado".

La verdad es que su evolución ha sido muy progresiva y entre una generación y otra, apenas sí se perciben unos cambios estéticos sustanciales, pero es una máxima alemana el dicho de que "si algo funciona, no lo cambies" y el Audi Q5 ha funcionado desde el primer momento.


Se trata de un SUV englobado dentro del segmento D por tamaño y es el todo camino más equilibrado, ya que no alcanza la magnitud de la punta de lanza Q7 y es más versátil y amplio que el Q3. Es por eso por lo que sus ventas gozan de muy buena salud. Por eso, y porque su figura y sus líneas atemporales y plenamente reconocibles como Audi desde la distancia, gustan mucho a los potenciales compradores.


En el frontal, mantiene la parrilla delantera característica denominada "Singleframe", que ahora es más grande y está bordeada por un acabado cromado que enfatiza su carácter dinámico. El paragolpes delantero es nuevo y cuenta con unas toberas laterales con detalles también cromados y un toque más agresivo, además de tener protecciones en el centro de diferente color de la carrocería. También tienen un nuevo diseño los faros, que utilizan una técnica más depurada y cuentan con luces diurnas e iluminación nocturna de tecnología LED. Esos faros son inteligentes y cuentan con cambio de luces cortas o largas según lo que convenga, para no deslumbrar al resto de los usuarios de la vía y a la vez, tener siempre un amplio campo de visión en todo momento.


En la visión lateral, observamos una profusa línea de diseño que recorre toda la carrocería y que cuenta con un ligero remarcado de los pasos de rueda. Aporta una imagen más poderosa y a la vez, dinámica, ya que Audi es una marca en la que prevalece esa premisa, incluso en sus versiones más camperas. También nos inspira de una manera sutil que se trata de una versión con tracción total quattro, una de las más efectivas y contrastadas tracciones totales del mercado, otro de los múltiples atractivos de la marca. Las llantas en nuestro caso son de 19 pulgadas, montadas sobre neumáticos mixtos en medidas 255/55.

Pasamos a la zaga, y volvemos a encontrarnos con una imagen poderosa, con una cintura muy alta y una gran sensación de anchura, en la que destacan unos pilotos traseros más estilizados que en la versión anterior y con tecnología LED, donde también se ubican la línea de los intermitentes, que en nuestro caso eran dinámicos. El paragolpes trasero es más profuso y es ahí donde se ubican los faros antiniebla y las luces de marcha atrás, además que también monta una protección en la zona baja de diferente color de la carrocería, donde van alojadas las salidas de escape cromadas y trapezoidales.


Como hemos dicho, exteriormente no se perciben muchos cambios respecto al modelo precedente, pero si los ponemos a la par, sí que nos percatamos de un diseño mejorado, más depurado y más actual. En cuanto a medidas ha crecido muy ligeramente, con 34mm más y una distancia entre ejes 12mm mayor. Esto no redunda en un mayor habitáculo como tal, pero en general; cuatro adultos viajarán muy holgadamente en cualquiera de sus amplias y cómodas plazas. La quinta plaza se ve muy mermada en este caso, tanto por anchura, como por el elevado túnel de transmisión.


El maletero se beneficia de un mayor volumen, pero ligeramente, ya que alcanza los 550 litros, 10 litros más que la anterior generación. En nuestro caso, ese portón del maletero era de apertura eléctrica, que nos aporta una mayor comodidad de uso, pero la boca de carga está situada muy elevada como consecuencia del diseño. Con esa pequeña excepción, contamos aún así con una gran boca de carga y un espacio muy aprovechable, con varios huecos portaobjetos en los laterales, ganchos para colgar bolsas e iluminación de cortesía.

Entramos en el habitáculo y nos encontramos con una gran sensación de amplitud, similar a la que nos encontraríamos en el Q5 que acaba de dejar de comercializarse. En las plazas traseras dos adultos, sean de la estatura que sean, se sentirán muy cómodos en sus amplias butacas laterales, tanto por altura, como por anchura, como espacio para las rodillas y cuentan con climatización propia para esa zona en concreto.


En las plazas delanteras, también nos encontramos con unos amplios butacones, con un mullido perfecto y una gran sujeción lateral, tanto a la altura de nuestras caderas, como de los hombros. En esta versión de pruebas, estaban tapizados en cuero. La posición de conducción se encuentra muy fácilmente, gracias a los múltiples reglajes de los asientos y volante y esa posición es de superioridad respecto al resto de los vehículos debido a su altura.


Todo el cuadro de mandos es de un carácter minimalista. Se han eliminado muchos botones y pulsadores y tan sólo queda el climatizador bizona en la zona central, muy accesible, junto con pequeños botones que interfieren en el sistema Audi Drive Select o el control de descensos, por poner un par de ejemplos. El resto de operaciones y gestiones de los sistemas electrónicos que posea el vehículo, los realizaremos y visionaremos desde la pantalla táctil de 8,3 pulgadas (o de 7 pulgadas, según el sistema de infoentretenimiento que lleve integrado) situada sobre el salpicadero.

Podremos movernos por los menús de una manera cómoda desde el mando MMI situado por delante del selector del cambio o si estamos parados; desde esa misma pantalla táctil (por seguridad). Ahí podremos visionar la información relevante del ordenador de a bordo, los diferentes sistemas electrónicos y de control del vehículo, diferentes aplicaciones específicas, el navegador con el soporte Google Earth e imágenes reales por satélite o la imagen de la cámara de visión trasera, entre otras cosas. También cuenta con una alta conectividad y soporta los sistemas Android o Apple Car Play, además de tener un soporte específico en donde alojar nuestro Smartphone y donde se puede recargar por medio de un sistema de inducción Qi (siempre que el móvil sea compatible).


La capilla de relojes, en nuestro caso era analógica, aunque opcionalmente podemos contar con el Audi Virtual Cockpit, una pantalla de 12,3 pulgadas, plenamente configurable y con una alta visibilidad bajo cualquier circunstancia lumínica. No obstante; nos ofrece una gran información y muy legible, aunque en este caso, peca un poco de exceso y cuesta un poco acostumbrarse a dirigir la mirada al punto que queremos consultar. Pero es un handicap al que nos acostumbramos rápido.

El equipo de serie, como estáis leyendo, es también una factor a tener en cuenta con esta nueva generación, ya que en nuestro acabado Design que es el intermedio, ya cuenta con una dotación de serie importante. Entre otros gadgets, nos encontramos con climatizador trizona, navegador, llantas de 19", equipo de infoentretenimiento con pantalla táctil de 8,3 pulgadas y mando MMI, asistente de lluvia y luces, sensores de aparcamiento delanteros y traseros con cámara trasera, apertura y cierre de puertas, además de arranque sin llave, apertura y cierre del maletero eléctrica, avisador de vehículos en ángulo muerto, Audi Drive Select con las opciones : Offroad, Efficiency, Comfort, Auto, Dynamic e Individual, asistente de arranque en pendiente, control de velocidad de crucero y limitador, ordenador de a bordo, tapicería de cuero, luces delanteras y traseras LED, Bluetooth, asistente de reconocimiento de voz, lunas tintadas...


La oferta mecánica por su parte, consta de 2 potentes motores de gasolina, con 252cv y la versión SQ3, recientemente presentada, con 354cv y tres mecánicas diésel, con potencias que van desde los 150, pasando por los 163 y alcanzando los 190cv, que es la que tuvimos la fortuna de probar. Más adelante se iran incorporando nuevas mecánicas a la gama.


El bloque 2.0 TDI es una motorización conocida por todos y plenamente fiable y contrastada, aunque recibe ligeras mejoras en términos de eficiencia que redunda en un menor consumo de combustible. Nuestra unidad de pruebas eroga 190cv de potencia y es la más potente dentro de las opciones diésel. Es una mecánica excepcional, que se beneficia de una gran cantidad de par, puesto que alcanza los 400Nm, por lo que los adelantamientos y los puertos de montaña no son un secreto para este coche. Obtiene muy buenos registros en cuanto a recuperaciones y aceleración, ya que alcanza los 100 Km/h en 7,9 segundos y una velocidad máxima de 220 Km/h.

Esa entrega de potencia es progresiva pero muy contundente, sin apenas retardo en la respuesta desde el acelerador. Este motor va asociado por defecto a la deliciosa caja de cambios automática S-tronic de 7 relaciones, con la posibilidad de actuar de manera secuencial con las levas ubicadas detrás del volante. Esa caja de cambios cuenta con un buen escalonamiento de las marchas y unos cambios imperceptibles, además de que con el modo Efficiency activado, es capaz de conseguir unos frugales consumos de tan solo 5,9 l/100 Km.


Por supuesto; no podía faltar la tracción total quattro, que nos permite ciertas licencias fuera del asfalto, gracias también a su decente altura respecto al suelo de algo más de 20cm y un buen recorrido de suspensiones. Sobre asfalto, esa tracción total nos procura unos niveles de seguridad muy elevados y nos facilita un paso por curva más aplomado y seguro a velocidades ligeramente más altas. No es precisamente un vehículo que se sienta especialmente cómodo en una carretera revirada, pero a pesar de su volumen y peso y a un esquema de suspensiones de tarado blando que favorece el confort interior; soporta con gran entereza los cambios de dirección y la carrocería no balancea en exceso gracias también a un chasis muy bien trabajado.

En orden de marcha, el nuevo Q5 se ha visto reforzado en términos de confort y de control absoluto, ya que ahora, es mucho más silencioso y el sonido de la mecánica diésel, apenas se percibe desde el interior, puesto que han incorporado unos cristales de mayor grosor y nuevos materiales aislantes repartidos por el interior del vehículo.


De esta manera; el Audi Q5 se convierte en un gran aliado para realizar los viajes más largos de la manera más cómoda y segura posible. La dirección es muy directa, sobre todo; si hemos seleccionado en el Audi Drive Select la posición Dynamic. También en esa posición, la mecánica se vuelve más activa y receptiva a nuestras órdenes. El equipo de frenos, obviamente; va acorde con el vehículo y poseen un gran mordiente y una frenada uniforme, sin acusar, aparentemente, un desgaste o agotamiento prematuro.

En conjunto; es un vehículo que me ha entusiasmado, ya que reúne lo mejor del mundo SUV, los últimos avances en materia tecnológica en cuanto a confort y seguridad activa y pasiva, una gran dinámica de conducción a todos los niveles y lo envuelve en una carrocería amplia de gran belleza visual y bajo un halo de vehículo premium, como no podía ser menos en un componente de la marca de los cuatro aros.


Es una montura excepcional para recorrer cientos de kilómetros sin apenas agotamiento. Su habitáculo es muy amplio y cómodo y la capacidad del maletero más que suficiente para el equipaje de cuatro adultos. La mecánica de 190cv mueve con soltura los casi 1.900 Kg de peso del conjunto y nos ofrece un rendimiento muy bueno en términos de recuperaciones y aceleración, con unas prestaciones finales mucho más que aceptables y además; unos consumos contenidos en ciclo mixto de tan solo 5,9 l/100. Ajustes, materiales y equipamiento, están al mejor nivel del segmento en el que se mueve y las sensaciones que provoca a los mandos, son realmente positivas y nos transmiten seguridad, dinamismo y confort a partes iguales.

Puede que el nuevo Audi Q5 no haya cambiado en exceso a modo general; pero eso no importa cuando lo que tenemos entre manos es uno de los SUV más deseados y laureados del panorama premium actual. Es el más equilibrado de la gama SUV de la marca y el decano en el que todos los demás componentes se fijan para evolucionar. Que sea así durante muchos años.



Si queréis saber algo más sobre nuestras pruebas dinámicas, pulsad en este ENLACE. Si queréis conocer más sobre la marca de los cuatro aros, pulsad en este otro ENLACE. Por último; si queréis saber algo más sobre el segmento en el que competirá el nuevo Q5, pulsad en este ENLACE.


Nuestras notas según su segmento:

  • Imagen: 7 
  • Prestaciones: 7 
  • Acabados: 8 
  • Equipamiento: 6 
  • Motor: 8
  • Sensaciones: 7



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