Prueba: Mitsubishi Outlander 200 MPI Motion



Muchos de vosotros pensaréis que probamos varias veces el mismo modelo, pero no; lo que probamos son diferentes actualizaciones y diferentes mecánicas y acabados de un modelo y de esta forma, podéis elegir cual es el que mejor se adapta a vuestras necesidades, más allá de las frías cifras de datos técnicos y fotos de estudio de los catálogos. Es una gran ventaja ¿no?.

Hoy probamos un viejo conocido en esta publicación y del cual; hemos testado ya sus versiones diésel e híbrido-enchufable en sus dos últimas generaciones. Se trata de un gran SUV, con muchas aptitudes camperas, como no podía ser de otra manera en un producto firmado por Mitsubishi, pero también; con un excelente rodar por carretera, muy confortable y con una gran versatilidad.


En esta ocasión os vamos a ofrecer la prueba de una mecánica que no se suele estilar mucho en este tipo de vehículos, ya que por su configuración; los consumidores son un poco reacios a comprar un SUV de semejante envergadura con un motor de gasolina. ¿Estarán equivocados?.

Hace poco tiempo, en un evento al que acudí de invitado; un asistente me preguntó cual iba a ser el futuro inmediato en cuanto a mecánicas. Mi teoría es que tal y como se están poniendo las cosas; el diésel irá desapareciendo paulatinamente, dejando paso a las cada vez más populares unidades de potencia híbridas y a la nueva generación de motores de gasolina optimizados. Pero aún queda un poco de tiempo hasta que se pueda erradicar la infinidad de vehículos diésel que se han ido vendiendo durante estos años pasados y además; las infraestructuras en materia de recarga para vehículos enchufables (por lo menos en España) están aún muy verdes, así que la electrificación total llegará todavía más tarde.

Pero todavía se venden muchos vehículos diésel, sobre todo; aquellos con los que se van a hacer muchos kilómetros anuales o lo suficientemente grandes (como el Mitsubishi Outlander) que harían que nuestros bolsillos se resintieran a lo largo de la vida útil del coche, ya que la mecánica, necesitaría más gasolina para mover ese exceso de peso y tamaño.


Aunque ahora vamos ha verlo desde otra perspectiva. Los motores de gasolina cuentan con mayores beneficios fiscales, dan menos averías mecánicas y las que dan; son más económicas. Además son más silenciosos en orden de marcha, lo que redunda en un mayor confort de rodadura. En cuanto a los consumos, cierto es que gastan más, pero como os acabamos de indicar; actualmente esos motores están siendo optimizados y actualizados y sus consumos, ya se asemejan bastante a lo que nos encontraríamos en una mecánica diésel similar.


Entonces; ¿por qué no nos podemos plantear la compra de un vehículo como el Outlander con un motor de gasolina?. Nuestra unidad de pruebas montaba una mecánica conocida y contrastada en el seno de la marca como es el motor 2.0 MPI. En esta ocasión es una mecánica que eroga 150cv al asfalto y cuenta con un par de 195 Nm, más que suficiente para mover con cierta soltura a la carrocería de este Mitsubishi, con 4,69 metros de longitud y poco más de 1.400 Kg de peso.


La verdad es que es un motor con un funcionamiento muy progresivo, al que quizás le falte un poco de "patada" en la primera gama de revoluciones, aunque una vez superadas las 2.500 rpm, la entrega de potencia lineal nos parecerá muy satisfactoria. Es un vehículo ideal para largos trayectos, sobre todo; debido a que esta nueva generación está muy aislada del exterior y la mecánica de gasolina no cuenta con una rumorosidad que sí percibimos más claramente en las motorizaciones diésel.


Si nos fijamos en las prestaciones, con el nuevo Outlander 200 MPI seremos capaces de alcanzar los 190 Km/h de velocidad punta, acelerar de 0-100 Km/h en 11,7 segundos y lo que probablemente sea una de sus mejores bazas; tan sólo atesora unos consumos de 6,2 l/100 Km homologados por la marca en ciclo mixto, lo que supone un consumo tan solo ligeramente superior al que obtendríamos con la versión diésel equivalente, con una diferencia de 1,3 l/100 Km. Ahora os propongo el ejercicio de valorar cuantos kilómetros haríais al año y si os compensa la diferencia de precio respecto a la versión diésel. Seguramente os sorprenda.


También contábamos, asociada a esta mecánica, con una transmisión automática de 6 velocidades. Es una caja de cambios automática de las de toda la vida, nada de doble embrague ni tecnologías punteras como tal, pero nos brinda una respuesta homogénea y se adapta a la perfección a nuestros requerimientos con el pedal del acelerador, proporcionándonos una conducción cómoda, sencilla y sin hacernos percibir apenas, los saltos entre una marcha y otra.

Con esta configuración, también tenemos dos levas detrás del volante, por si queremos actuar nosotros sobre esa caja de cambios. Son unas levas grandes y con un accionamiento muy preciso.

Su diseño es conocido por todos vosotros y tan sólo nos detendremos en su nuevo frontal, que enfatiza sus líneas afiladas con una moldura cromada que recorre en una especie de filigrana, toda la parrilla delantera y divide claramente sus diferentes partes.

Por lo demás; hablamos de un gran SUV, con una enorme versatilidad, un gran maletero y que tiene la posibilidad (bajo pedido) de contar con dos plazas más ubicadas bajo el piso del maletero y especialmente orientadas para niños.

Sin esas plazas, o con esas plazas ocultas, nos encontramos ante una capacidad de carga realmente aprovechable, con unos 550 litros hasta la bandeja, que podremos aumentar de una manera exponencial, si abatimos los asientos de la segunda fila o aprovechamos hasta el techo (con los separadores correspondientes).

La habitabilidad interior también es un buen argumento de compra, ya que todas sus plazas cuentan con una enorme amplitud y cinco adultos viajarán muy cómodamente vayan donde vayan.


En el puesto de mando, nos encontramos ante un cuadro muy simple y ordenado, sobre-elevado, con todos los mandos muy a mano y con la información de la capilla de relojes, muy sencilla de interpretar al primer golpe de vista. El volante multifunción posee los botones del Bluetooth, el control de velocidad de crucero con limitador, el equipo de audio o incluso, en nuestro caso un botón desde el cual podemos ver imágenes en la pantalla de la visión trasera, aun sin tener engranada la marcha atrás.

La pantalla táctil de 7 pulgadas está integrada dentro del salpicadero, pero en la parte más superior, para que tengamos un acceso más cómodo y una mejor visión de la información que nos ofrece. Según acabados y equipamiento, podremos acceder a funciones como el navegador, la cámara de asistencia al aparcamiento, información del equipo de audio, algunos parámetros del ordenador de a bordo o cualquiera de las múltiples aplicaciones con las que podremos contar gracias a su mejorada conectividad con nuestro Smartphone, ya que el sistema de infoentretenimiento es compatible con Android Auto y Apple Car Play.


Otros elementos que completan el equipo de serie de nuestro Outlander con el acabado más básico Motion son el climatizador bi-zona, el asistente de arranque en pendientes, el asistente de luces y lluvia, llantas de aleación de 18 pulgadas, sensores de aparcamiento con cámara de visión 360º, asistente de cambio involuntario de carril, asistente de vehículo en ángulo muerto, avisador acustico de tráfico cruzado, sistema de apertura y arranque sin llave o sistema Start/Stop entre otras cosas. La verdad es que con este equipamiento, ya nos proporciona un nivel de confort superior a pesar de ser la versión menos dotada.


Si hablamos de comportamiento, debemos tener en cuenta la magnitud del vehículo y por lo tanto; no es un coche específico para circular a "tumba abierta" en un puerto de montaña. Su esquema de suspensiones está preparado y testado para asegurarnos un viaje muy confortable por vías con buen firme y aunque no sea así; absorbe también muy bien los rotos de las carreteras secundarias. Otro cantar es tomar una sucesión de curvas a velocidades ligeras, ya que a pesar del aplomo que nos transmite en todo momento, las inercias y la física juegan, en este caso, en su contra, y la carrocería se inclina más de lo que desearíamos en los cambios de apoyo más pronunciados. Así que en estas circunstancias, mejor tomárselo con más relajación.


Pero ese tarado blando de suspensiones y ese mayor recorrido tiene su sentido, ya que el Outlander es uno de los SUV más capaces para circular fuera del asfalto que conocemos. A pesar de que nuestra unidad tan sólo contaba con tracción delantera, podíamos afrontar zonas con cierta complicación sin ningún tipo de problema, gracias a su altura libre al suelo y a su excelente ángulo de ataque y de salida.


Es un coche que le recomendaría a mucha gente y entre esas personas; a mi padre. Es un vehículo cómodo para viajar, con una posición de conducción erguida y con una situación elevada, el equipamiento de serie justo en materia de confort y seguridad, con la ausencia de tanto artificio y artefacto que una persona de cierta edad, nunca utilizaría y además; es ideal para que realice esas incursiones camperas cuando se dispone a ir al pueblo o al merendero por caminos sin asfaltar.

No obstante; también se lo recomendaría a un espectro más amplio de consumidores, que quieran simplemente un vehículo versátil y cómodo, con una mecánica fiable, silenciosa, eficiente y suficientemente potente, además de valorar un equipo de serie amplio, pero sin artificios que lo único que consiguen es acrecentar el precio y sirven para fardar con los amigos en la puerta del bar.

Y es que hemos dejado lo mejor para el final. Porque a pesar de lo que podáis pensar; el precio es también uno de sus mejores argumentos de compra, ya que podréis acceder a todo un Outlander de gasolina con cambio automático y el acabado Motion por tan sólo 27.400 Euros. ¿Os parece mucho?. Bueno; hemos hablado con los responsables de la marca y nos aseguran que entre promociones y demás; esta versión de acceso a la gama Outlander se nos quedaría en 23.400 Euros... ¿Todo un SUV del segmento D por el precio de un compacto?. No vayáis de golpe a la puerta de vuestro concesionario, que hay para todos...


Si queréis saber más sobre el resto de nuestras pruebas dinámicas, pulsad en este ENLACE. Si queréis conocer más a la marca Mitsubishi, pulsad en este ENLACE. Y si por último, queréis saber más sobre el segmento de los SUV, pulsad en este ENLACE.


Nuestras notas según su segmento:

Imagen: 6
Prestaciones: 6
Acabados: 6
Equipamiento: 7
Motor: 7
Sensaciones: 6









Entradas populares de este blog

¿Cual es el mejor neumático?

Prueba Mitsubishi ASX 160 DI-D Motion 4WD

Prueba: Seat Ateca 1.0 TSI Style