Prueba: Nissan Micra 1.5 dCi N-Connecta




El Nissan Micra siempre ha sido un coche original respecto a los estándares que ofrecía la competencia más directa y eso; no cambia en la nueva generación.

A lo largo de su dilatada historia comercial, el Micra nos ha sorprendido siempre con un diseño diferente, sobre todo, aquella generación que se mantuvo desde 2002 a 2010, con aquellas formas redondeadas y aquellos "ojos saltones", que aún así, tuvo un gran éxito de ventas, gracias, precisamente, a esa originalidad y sobre todo, a su gran fiabilidad.


El nuevo Micra cambia de manera radical. También nos brinda un diseño muy original y diferente, pero cambia sus formas redondeadas por otras formas más angulosas, con aristas que se entremezclan de forma magistral a lo largo y ancho de los paneles de la carrocería.


En el frontal nos encontramos ante una mirada sugerente, con unos nuevos grupos ópticos muy grandes que incorporan las luces diurnas LED. También nos percatamos de que sus nuevas formas y el incremento de tamaño del paragolpes y aletas, nos aportan una imagen más poderosa y "de más coche", con embellecedores de diferente color de la carrocería, dejando una parrilla de radiador más contenida y pintada de color negro en contraste con el resto de la carrocería.

Si nos fijamos en el lateral, lo más llamativo son sus líneas de tensión descaradamente ascendentes, muy profusas y que unen la base de la puerta delantera con los pilotos traseros, y desde el frontal, se nos presenta una descendente que también forma parte del entramado, remarcando de una forma natural los pasos de rueda delanteros y traseros y dejándonos una imagen dinámica sin parangón. La puerta trasera cuenta con tirador camuflado en el montante y como nota de diseño, detrás nos encontramos con el techo de aspecto flotante, que termina en un alerón. Ese techo; cuenta con dos abultamientos que cumplen con funciones aerodinámicas y permiten un mayor y mejorado flujo del viento alrededor del vehículo.


Las llantas dependerán del acabado y modelo que escojamos, ya que la capacidad de personalización del nuevo Nissan Micra es realmente asombrosa, pero en nuestro caso, eran de 16 pulgadas y grises con una filigrana en negro, pero que puede ser del mismo color de la carrocería y que enfatizaban la personalidad urbanita y descarada del coche.

En la zaga, también observamos unas aristas y diferentes volúmenes con formas poliédricas muy originales sobre el portón del maletero y un paragolpes envolvente que incluye la luz antiniebla central y molduras en diferente color de la carrocería. Los pilotos traseros son también nuevos y tienen forma de punta de flecha, fusionándose con el lateral del vehículo en una integración perfecta.


Abrimos ese portón para descubrir un maletero que cuenta con una capacidad solvente de 300 litros, bastante para un utilitario con unas medidas tan contenidas de apenas 4 metros.

En las plazas traseras, nos sorprende el espacio disponible para las rodillas, pero respecto a la altura sobre nuestras cabezas ese espacio está bastante más limitado, por lo que personas muy altas no se sentirán especialmente cómodas en estas plazas. Tampoco es muy bueno el acceso a las mismas, como consecuencia de una apertura de puertas limitada y por último; una cosa que me llamó la atención es que las ventanillas de esas puertas tan sólo se abren a base de manivela y no con el típico mando eléctrico.


No ocurre lo mismo con las plazas delanteras, ya que en este caso, sí que contamos con una gran amplitud en todos los campos. La sensación que nos produce el salpicadero es de una gran solidez, además contar con unos acabados muy agradables y logrados tanto como para la vista, como para el tacto. Predominan los plásticos duros en paneles y algunas zonas del salpicadero, pero no obstente; de buena calidad y con unos grandes ajustes. También nos agrada ese toque colorido del panel principal, revestido con una tela del mismo color que la carrocería.


La posición de conducción es muy cómoda, con unos asientos con un buen mullido y una sujeción lateral suficiente, aunque no sea de las mejores. Cuenta con un cuadro de mandos muy intuitivo y sencillo de interpretar al primer golpe de vista, con una pantalla central del ordenador de a bordo que nos ofrece toda la información necesaria en cada momento y a la que podemos acceder por medio de uno de los mandos del volante multifunción.


Ese volante de nuevo diseño y achatado por su parte inferior, también cuenta con los mandos pertinentes del control de velocidad de crucero con limitador, el Bluetooth o los mandos del equipo de audio, que son los que previsiblemente, vamos ha utilizar con mayor frecuencia.


En el centro del salpicadero, en una buena posición elevada, nos encontramos con la pantalla táctil de 7 pulgadas del equipo de infoentretenimiento, desde donde podremos visionar las diferentes opciones que nos ofrece; desde el navegador, pasando por la cámara de visión trasera, o las opciones en materia de aplicaciones tanto integradas en el propio sistema, como las adquiridas por medio de la conectividad con nuestros smartphones con Aple Car Play o Android Auto, en cuanto los chicos de Nissan decidan cambiar el software.


La verdad es que el equipamiento de serie en nuestro acabado N-Connecta está bastante bien y entre otras cosas, contamos con climatizador automático, llantas de 16 pulgadas, navegador, ordenador de a bordo, asistente de lluvia y luces, asistente de arranque en pendiente, control de velocidad de crucero con limitdor, arranque y apertura de puertas sin llave, Start/Stop, lunas traseras tintadas, asistente de cambio involuntario de carril, sensores de aparcamiento traseros con cámara de visión trasera, lector de señales de tráfico, sensor de presión de los neumáticos, sistema de anti-colisión frontal inteligente, o equipo de audio Bose, con altavoces incorporados en los reposacabezas delanteros, por poner tan sólo unos ejemplos.

La mecánica que impulsaba a nuestra unidad de pruebas era la única variable diésel de la gama Micra y que utiliza el motor 1.5 dCi con 90cv de potencia y un par máximo de 220 Nm. Es una mecánica rumorosa a bajas vueltas, pero una vez que emprendemos la marcha, el vehículo está perfectamente insonorizado y apenas se perciba el sonido del motor desde dentro del habitáculo.

Tiene muy buena respuesta desde muy bajas revoluciones y no hay problema a la hora de tener que realizar adelantamientos. De hecho; en carretera puede pasar desapercibido, aunque atesora unas buenas prestaciones máximas, con una velocidad punta de 180 Km/h y una aceleración discreta de 0-100 Km/h en 11,9 segundos, pero las sensaciones son siempre muy buenas y no nos parece que le falte fuerza en ningún momento, a no ser que afrontemos un puerto de montaña con cierta pendiente y no lo llevemos "alegre", ya que entonces tendremos que acudir a la ayuda de la caja de cambios manual de 5 relaciones.


Pero es en ciudad donde el tandem motor-transmisión luce con brillo, ya que las tres primeras relaciones son realmente cortas y nos ofrecen una gran aceleración a la salida de los semáforos y por lo tanto; una gran agilidad para circular entre el tráfico urbano. La dirección se nos muestra muy directa y comunicativa por su parte. Los consumos medios homologados por la marca también son bastante contenidos y atesora tan sólo 3,2 l/100 Km en ciclo mixto, gracias también a un coeficiente aerodinámico de 0,29.


Su comportamiento bajo cualquier circunstancia es muy aceptable, ya que el esquema de suspensiones nos ofrece un tarado justo entre dureza y confort, por lo que el Micra se nos presenta como un coche muy neutro de reacciones a su paso por curva, a la par que bastante confortable en carreteras con un buen asfalto. Su chasis está muy bien refinado y la sensación de seguridad y aplomo en todo momento, es la nota predominante, sumado a toda la batería de soluciones que puede incorporar, tanto en materia de seguridad activa, como pasiva.


Teníamos ganas de "hincarle el diente" al nuevo utilitario de la marca japonesa y no nos ha defraudado. Es un buen representante del segmento B y un gran rival a batir, teniendo en cuenta sus aptitudes tanto en ciudad, como en carretera. A ello; debemos sumarle un buen comportamiento general, unas prestaciones muy aceptables y a una imagen muy atractiva y diferenciadora, con una carrocería que tiene una enorme capacidad de personalización, gracias a los aditamentos estéticos que podemos incorporar y a sus diferentes acabados. La mecánica diésel es bastante satisfactoria, con unos parcos consumos y unas muy buenas sensaciones en marchas cortas, aunque tampoco hemos desmerecer a las otras dos mecánicas de gasolina con motores que van desde los 73 a los 90cv.


El nuevo Nissan Micra es un gran aliado para la ciudad, pero también es un buen coche para salir de ella. Apto para personalidades descaradas, aventureras y activas y un gran cómplice para nuestro día a día.

Si queréis saber más sobre el resto de nuestras pruebas dinámicas, pulsad en este ENLACE. Si queréis saber más cosas sobre el resto de la gama Nissan, pulsad en este ENLACE. Si lo que queréis es saber más sobre el segmento de los utilitarios, pulsad en este ENLACE.



Nuestras notas según su segmento:

Imagen: 8
Prestaciones: 6
Acabados: 7
Equipamiento: 7
Motor: 6
Sensaciones: 7

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