sábado, 19 de agosto de 2017

DS5 Prestige. Vuelta a los orígenes.



Todo en esta vida, tiene un porqué y tiene una historia por detrás y en el mundo del automóvil, esas historias suelen ser bastante curiosas y apasionantes. El DS Tiburón marcó una época y cuando se presentó en sociedad, se trataba de uno de los vehículos más originales y tecnológicos del momento.

Tuvo versiones para todos los gustos e incluso, hasta hubo una versión cabrio, pero quizás la más exclusiva y sibarita, capaz de competir en lujo y prestancia con lo más afamado de Mercedes Benz de la época, probablemente fuese el DS Prestige. 


Hace más de medio siglo, el DS (Tiburón) Prestige fue una referencia tanto en tecnología, al ser uno de los primeros vehículos europeos en incorporar teléfono y luces direccionales, como confort, con un habitáculo específicamente insonorizado y luces de lectura para los asientos traseros. Unas características que le convirtieron en el vehículo oficial por excelencia para los dirigentes políticos y económicos de la Francia de mediados del Siglo XX.


El DS 5 Prestige, ya en el siglo XXI, asume el reto de adaptar este automóvil mítico a nuestro tiempo, con la conectividad, el confort, el refinamiento, el cuidado por los detalles y el “savoir-faire” que convierten a DS Automobiles en un auténtico embajador del lujo francés.


Como su antecesor de 1959, el DS 5 Prestige destaca por un diseño vanguardista que le hace único, eso es indudable. En el exterior, su frontal expresa lujo, tecnología y altas prestaciones, que se expresan en elementos como su calandra, su firma luminosa característica DS Led Vision, sus intermitentes dinámicos y su moldura cromada. En su paleta de colores figuran el Blanco Nacarado, el Gris Platinum y el Negro Perla y como complemento, sus exclusivas llantas de aleación negro brillante Cairns de 19” le aportan un mayor grado de distinción y dinamismo.

Por su parte, el acabado y diseño del interior se inspira en la aeronáutica. Por ejemplo, su techo tipo cockpit se convierte en el elemento más simbólico, con sus tres entradas de luz. El asiento del conductor se convierte en un puesto de pilotaje, muy cómodo, en el que los principales mandos están reunidos en dos consolas centrales bajo la forma de pulsadores, ruedas selectoras y toggles switches, rematado con detalles como la “trama DS” o los pedales de aluminio, asemejándose a la cabina de mandos de un jet privado.

Su interior expresa lo mejor del “savoir faire” de los artesanos de DS Automobiles. Se ha cuidado especialmente la tapicería, tanto de los asientos, como de los paneles del habitáculo, realizada con los cueros más selectos. En los asientos, se ha apostado por la piel Semi-Anilina con la confección Bracelet exclusiva de la marca. El cuero Nappa está presente en el volante, los paneles de las puertas, e incluso en el salpicadero, una primicia en el DS 5. El color marrón Fauve reina en el habitáculo, combinando perfectamente con adornos en aluminio o metal que crean un ambiente lounge, realzado por los asientos con función masaje.


Pero la experiencia de conducción high-tech no se queda en los detalles estéticos. Es una realidad gracias al acceso y al arranque manos libres o a la pantalla táctil de 7’’ en color que permite acceder directamente a todas las funciones del vehículo (de la navegación a la música). Además, es la puerta de entrada a las aplicaciones del smartphone gracias a la prestación Mirror Screen, compatible con los protocolos Apple CarPlay, Android Auto y Mirrorlink.

Y como no podía ser de otra manera en un vehículo que lleva la firma DS, el DS 5 Prestige dispone de un completo arsenal tecnológico, en el que destaca DS Connect Nav, un navegador conectado en 3D que ofrece datos sobre la meteorología y el estado del tráfico en tiempo real. 


En el apartado de seguridad, contamos con equipamientos de última generación como el sistema de vigilancia del ángulo muerto, la alerta de cambio involuntario de carril, la ayuda a la salida en pendiente, el control de la trayectoria, el antipatinado inteligente, la cámara de marcha atrás y el Head Up Display.


Su confort en orden de marcha, está ligado también a un excelente comportamiento en carretera, gracias a los amortiguadores dotados con la tecnología PLV; una tecnología que permite limitar los efectos de baches, cambios bruscos de pendiente y asegurar una mejor linealidad en el esfuerzo de los mismos.

El DS 5 Prestige sólo se comercializa con única motorización, que destaca por su potencia y eficiencia: el motor diésel BlueHDi 180 S&S, asociado a la caja de cambios automática de última generación EAT 6, sinónimo de altas prestaciones, placer al volante y respeto al medio ambiente, gracias a sus contenidas emisiones.


La verdad es que DS me está sorprendiendo cada día más con su buen hacer y está trazando un buen camino para regresar a sus orígenes; unos orígenes  en el que lo original, lo exclusivo y lo tecnológico, eran su seña de identidad.


Si queréis saber más sobre la marca DS, pulsad en este ENLACE. Si queréis conocer más sobre el segmento de las berlinas, pulsad en este otro ENLACE



DS5 Prestige. Vuelta a los orígenes.



Todo en esta vida, tiene un porqué y tiene una historia por detrás y en el mundo del automóvil, esas historias suelen ser bastante curiosas y apasionantes. El DS Tiburón marcó una época y cuando se presentó en sociedad, se trataba de uno de los vehículos más originales y tecnológicos del momento.

Tuvo versiones para todos los gustos e incluso, hasta hubo una versión cabrio, pero quizás la más exclusiva y sibarita, capaz de competir en lujo y prestancia con lo más afamado de Mercedes Benz de la época, probablemente fuese el DS Prestige. 


Hace más de medio siglo, el DS (Tiburón) Prestige fue una referencia tanto en tecnología, al ser uno de los primeros vehículos europeos en incorporar teléfono y luces direccionales, como confort, con un habitáculo específicamente insonorizado y luces de lectura para los asientos traseros. Unas características que le convirtieron en el vehículo oficial por excelencia para los dirigentes políticos y económicos de la Francia de mediados del Siglo XX.


El DS 5 Prestige, ya en el siglo XXI, asume el reto de adaptar este automóvil mítico a nuestro tiempo, con la conectividad, el confort, el refinamiento, el cuidado por los detalles y el “savoir-faire” que convierten a DS Automobiles en un auténtico embajador del lujo francés.


Como su antecesor de 1959, el DS 5 Prestige destaca por un diseño vanguardista que le hace único, eso es indudable. En el exterior, su frontal expresa lujo, tecnología y altas prestaciones, que se expresan en elementos como su calandra, su firma luminosa característica DS Led Vision, sus intermitentes dinámicos y su moldura cromada. En su paleta de colores figuran el Blanco Nacarado, el Gris Platinum y el Negro Perla y como complemento, sus exclusivas llantas de aleación negro brillante Cairns de 19” le aportan un mayor grado de distinción y dinamismo.

Por su parte, el acabado y diseño del interior se inspira en la aeronáutica. Por ejemplo, su techo tipo cockpit se convierte en el elemento más simbólico, con sus tres entradas de luz. El asiento del conductor se convierte en un puesto de pilotaje, muy cómodo, en el que los principales mandos están reunidos en dos consolas centrales bajo la forma de pulsadores, ruedas selectoras y toggles switches, rematado con detalles como la “trama DS” o los pedales de aluminio, asemejándose a la cabina de mandos de un jet privado.

Su interior expresa lo mejor del “savoir faire” de los artesanos de DS Automobiles. Se ha cuidado especialmente la tapicería, tanto de los asientos, como de los paneles del habitáculo, realizada con los cueros más selectos. En los asientos, se ha apostado por la piel Semi-Anilina con la confección Bracelet exclusiva de la marca. El cuero Nappa está presente en el volante, los paneles de las puertas, e incluso en el salpicadero, una primicia en el DS 5. El color marrón Fauve reina en el habitáculo, combinando perfectamente con adornos en aluminio o metal que crean un ambiente lounge, realzado por los asientos con función masaje.


Pero la experiencia de conducción high-tech no se queda en los detalles estéticos. Es una realidad gracias al acceso y al arranque manos libres o a la pantalla táctil de 7’’ en color que permite acceder directamente a todas las funciones del vehículo (de la navegación a la música). Además, es la puerta de entrada a las aplicaciones del smartphone gracias a la prestación Mirror Screen, compatible con los protocolos Apple CarPlay, Android Auto y Mirrorlink.

Y como no podía ser de otra manera en un vehículo que lleva la firma DS, el DS 5 Prestige dispone de un completo arsenal tecnológico, en el que destaca DS Connect Nav, un navegador conectado en 3D que ofrece datos sobre la meteorología y el estado del tráfico en tiempo real. 


En el apartado de seguridad, contamos con equipamientos de última generación como el sistema de vigilancia del ángulo muerto, la alerta de cambio involuntario de carril, la ayuda a la salida en pendiente, el control de la trayectoria, el antipatinado inteligente, la cámara de marcha atrás y el Head Up Display.


Su confort en orden de marcha, está ligado también a un excelente comportamiento en carretera, gracias a los amortiguadores dotados con la tecnología PLV; una tecnología que permite limitar los efectos de baches, cambios bruscos de pendiente y asegurar una mejor linealidad en el esfuerzo de los mismos.

El DS 5 Prestige sólo se comercializa con única motorización, que destaca por su potencia y eficiencia: el motor diésel BlueHDi 180 S&S, asociado a la caja de cambios automática de última generación EAT 6, sinónimo de altas prestaciones, placer al volante y respeto al medio ambiente, gracias a sus contenidas emisiones.


La verdad es que DS me está sorprendiendo cada día más con su buen hacer y está trazando un buen camino para regresar a sus orígenes; unos orígenes  en el que lo original, lo exclusivo y lo tecnológico, eran su seña de identidad.


Si queréis saber más sobre la marca DS, pulsad en este ENLACE. Si queréis conocer más sobre el segmento de las berlinas, pulsad en este otro ENLACE