martes, 22 de agosto de 2017

Prueba: Citroën C3 PureTech Shine


Hoy comenzamos andadura con un nuevo colaborador de esta publicación, que no es otro que el concesionario de Citroën, DS y Peugeot en nuestra localidad, que a partir de ahora nos dejarán sus novedades para que os podamos explicar de primera mano cuales son los secretos de los vehículos de estas tres marcas, pertenecientes, todas, al gigante automovilístico francés PSA.


Y para celebrar, y empezar con buen pie con esta nueva colaboración; qué mejor manera que hacerlo con el recién llegado Citroën C3. El C3 es un utilitario del segmento B, que en su día nació para sustituir al carismático Saxo y lo hizo cambiando radicalmente el concepto de utilitario, con unas formas redondeadas y aproximándose a una carrocería de tipo monovolumen; más grande, más alto y más versátil, pero carente de la personalidad propia que tenía el Saxo, dejando ese espíritu "juguetón", al más pequeño Citroën C2.


La verdad es que el índice de ventas del anterior C3 no era malo, ni mucho menos; pero cuando ha llegado la hora de presentar su nueva generación, la marca ha decidido volver por sus fueros y desarrollar un nuevo concepto mucho más atractivo en términos visuales, dinámicos y en cuanto a equipamiento y tecnología disponible de última hornada.

Adquiere de pleno el nuevo lenguaje de diseño estrenado en su día por el peculiar Citroën Cactus y que después han ido incorporando en el resto de la gama como en los monovolúmenes Picasso y Grand Picasso.


Esos rasgos comunes y plenamente reconocibles se concentran, sobre todo, en su visión frontal; donde observamos dos grupos ópticos diferenciados, tres, en el caso de incluir las luces antiniebla. El grupo principal lo componen las luces de carretera que forman parte, de alguna manera, del profuso paragolpes delantero, que también incluye la rejilla del radiador y a simple vista; nos pueden parecer unas enormes luces antiniebla. Pero no.

Justo por encima, otro grupo de luces de tecnología LED y que se fusionan de una manera magistral con la parrilla frontal que incluye el logo en el centro; nos procuran la característica iluminación diurna e incorporan, además, los intermitentes.

Esa visión concluye con otro acople inferior de plástico, que sirve de protección en caso de posibles arañazos en esa zona y que también incluye las luces antiniebla, a su vez; rodeadas en nuestro caso, con un embellecedor rojo en contraste.

Esos embellecedores, también forman parte de los diferentes packs de personalización del C3, ya que esa personalización es un valor añadido en los utilitarios y urbanos actuales, sean de la marca que sean. El C3 se puede elegir con una surtida gama de colores principales (hasta 9), y se pueden combinar con otros matices y colores para algunos elementos. Nuestra unidad, por ejemplo, estaba pintada en blanco, en contraste con el techo, carcasas de los retrovisores y algunos componentes más de la carrocería, que venían en color rojo, además de algunos paneles del interior del mismo tono. También el perfil inferior que rodea al vehículo en plástico negro, le aporta otro rasgo de diferenciación muy personal.

En el lateral, lo que probablemente nos llame más la atención, además de las preciosas llantas de 16 pulgadas; sea esa extraña tira de plástico con cuadrados que abarca la base tanto de las puertas delanteras, como de las traseras, prácticamente en su totalidad.


Es una solución estrenada también en el Cactus por primera vez y el nombre del invento es "Airbumps". Para evitar los molestos rayones, golpes o picadas de pintura, tanto cuando abrimos nosotros las puertas, como cuando lo hacen los ocupantes del vehículo aparcado al lado; los "Airbumps" evitan que golpeemos con la puerta directamente y de esa manera, preserva la integridad de nuestro coche y la de los demás.

Son una especie de almohadillas con una cámara de aire en su interior y que son capaces de aguantar hasta 10 Kg de presión antes de romperse, por lo que también podrían soportar pequeños golpes a la hora de aparcar, con otros vehículos o con paredes, columnas...

Es un sistema que en su momento creó cierta controversia entre los partidarios y los que no les gustaba por romper la estética general del coche; aunque sea como fuere, y para gustos los colores, no deja de ser una gran solución e innovación, típica de la marca francesa que de vez en cuando nos sorprende con soluciones sencillas y efectivas al mismo tiempo.

La zaga se nos muestra bastante "poderosa" gracias también a una línea de cintura ancha, y otra vez; un paragolpes bastante envolvente con aditamento en plástico negro, que al igual que en el frontal, sirve como protección y aporta al vehículo un toque más dinámico en general. Los pilotos cuentan con tecnología LED y su iluminación nos provoca un atractivo efecto en 3D, muy visible durante las horas nocturnas. La verdad es que el nuevo C3 es muy atractivo a nivel visual, lo miremos desde donde lo miremos.

Pero primar el diseño puro sobre otros conceptos tiene un precio y uno de ellos, es que el acceso al maletero se nos queda un poco alto respecto al suelo. No obstante; contamos con una capacidad de 300 litros, suficientes dentro del segmento en el que nos encontramos.


Abrimos las puertas posteriores y nos incorporamos a las plazas traseras. Son unas plazas amplias sin alardes, con muy buenas cotas de espacio respecto a las rodillas y en cuanto a altura respecto a nuestras cabezas. Para ser un coche que apenas alcanza los 4 metros de longitud, el habitáculo en general nos transmite una muy buena sensación de amplitud.

En la posición de conducción nos encontramos ante una banqueta con buena sujeción lateral a la altura de nuestra espalda, no tanto a la altura de nuestras caderas. Son unos asientos muy cómodos, aunque con un mullido algo blando para mi gusto, pero eso es una opinión muy subjetiva...


El cockpit es muy simple en configuración y sencillo de interpretar, con todos los mandos disponibles al alcance de nuestras manos, la información de la capilla de relojes esencial a primer golpe de vista y en donde la pantalla del equipo de infoentretenimiento, táctil de 7 pulgadas en el centro del salpicadero y en posición elevada, cobra el mayor protagonismo. Y no es para menos, ya que desde esa interfaz debemos manejar hasta la regulación del climatizador, algo que no sé yo si es del todo práctico, teniendo espacio diáfano en la base donde poder colocar los mandos sin problemas.


De todas formas, podremos controlar también otros parámetros en cuanto a sistemas de ayuda a la conducción, la visión de la cámara trasera al insertar la marcha atrás o el navegador con tecnología TomTom Traffic, que permite tener las informaciones sobre el tráfico en tiempo real, la localización y los precios de las estaciones de servicio y de los parkings, las informaciones meteorológicas y la búsqueda local de los puntos de interés, por poner tan sólo unos pocos ejemplos de todas las posibilidades de la pantalla; dejando, por otra parte, el habitáculo libre de botones y abarcando todos los sistemas de control e información en un mismo sistema

Desde el excelente volante multifunción, revestido en piel y con un tacto agradable; podemos controlar los gadgets que más utilizamos sin la necesidad de soltar las manos, como el Bluetooth, el ordenador de a bordo, el sistema de reconocimiento de voz o el equipo de audio. En otro mando supletorio en la columna de dirección, nos encontramos con el control de velocidad de crucero con limitador.

Como hemos dicho; en general el habitáculo es muy simple, ya que carece de mandos y botones que no sean esenciales y lo traslada al equipo de infoetretenimiento, por lo que a simple vista, nos puede resultar un tanto "desangelado" para lo que estamos acostumbrados. Por otra parte; eso le permite un mayor espacio vital para los ocupantes de las plazas delanteras y algún que otro hueco vaciabolsillos que de otra manera no podría tener.


Un "pero" respecto al habitáculo, es el empleo excesivo de plásticos duros para la mayoría de los paneles, con un aspecto bastante básico, pero que mejoran bastante en la parte superior del salpicadero, contando también con el frontal de tela en color rojo, que aporta ese grado de diversión y personalización a tono con el exterior. Los ajustes, de todas maneras, son buenos y no se perciben "grillos" indeseables en orden de marcha.

Pero a pesar de ese aspecto simple; nuestra unidad de pruebas con el acabado Shine (el más dotado de serie) contaba con un equipamiento importante que incluye navegador, llantas de 16", equipo de infoentretenimiento con pantalla táctil de 7", climatizador automático, avisador de cambio involuntario de carril, Start/Stop, control de velocidad de crucero con limitador, ordenador de a bordo, asistente de arranque en pendientes, sensores traseros y cámara de asistencia al aparcamiento, alerta de cansancio del conductor, avisador acústico de vehículo en ángulo muerto, sistema de asistencia en carretera y emergencia por geolocalización o sensores de lluvia y luces entre otros elementos.


Una peculiaridad en este vehículo es la incorporación de una cámara de vídeo detrás del retrovisor interior. Se denomina Citroën ConnectedCam y tiene un ángulo de grabación de 120º y una alta resolución, además de una memoria interna de 16 Gb. Con una pulsación corta, podremos tomar fotos de 2 Mp y con una pulsación larga podremos grabar vídeos de hasta 60 segundos. En caso de accidente; la cámara grabará automáticamente los 30 segundos previos al accidente y los 60 segundos posteriores, algo que en un momento determinado; nos podría venir bien de cara a no tener problemas con los seguros.

La mecánica que probamos es un 1.2 tricilindrico de gasolina que eroga 110cv, con un par máximo de 205 Nm. Es una mecánica satisfactoria que nos ofrece una respuesta aceptable en un coche como el C3, alcanzando los 100 Km/h desde parado en 9,3 segundos y una velocidad máxima de 190 Km/h, con unos parcos consumos en ciclo mixto de tan solo 4,6 l/100 Km.

En nuestro caso está asociado a una caja de cambios manual de 5 relaciones, muy bien escalonadas y en la que las tres primeras son bastante cortas y favorecen una conducción muy ágil en entornos urbanos y a la salida de los semáforos. Tampoco se queda corto en recuperaciones, por lo que adelantar y afrontar un repecho en la carretera no nos supondrá muchos problemas y no será necesario acudir tanto a la ayuda de la palanca de cambios.


En orden de marcha, podemos afirmar que el nuevo C3 es un vehículo extremadamente cómodo en entornos urbanos y en carretera, ya que su esquema de suspensiones es de tarado muy blando y absorbe muy bien cualquier imperfección o junta que exista sobre el asfalto, proporcionando un excelente confort de marcha a los pasajeros.


Es cuando la carretera se vuelve más sinuosa, cuando el C3 se nos muestra más impreciso, ya que esas mismas suspensiones que nos ofrecen un gran confort en recta, nos penaliza el paso por curva y la carrocería cabecea en exceso. En ningún momento esas reacciones nos dan la sensación de inseguridad, puesto que el C3 se nos muestra siempre muy ágil y noble y sus sistemas de seguridad como el ABS o el ESP funcionan a la perfección y no son excesivamente intrusivos; pero sí que es un poco incómodo que la carrocería se mueva de una manera tan marcada en los cambios de apoyo.

No está mal el nuevo "juguete" que nos presenta la marca francesa. Su imagen desenfadada y su diseño innovador, aporta esa nota de color característica en entornos urbanos y gracias a una gran capacidad de personalización, podremos configurar casi; nuestro propio C3 diferente al resto. Amplio en su interior, también cuenta con una buena capacidad de maletero y un equipo de serie importante, a pesar de que no lo parezca a simple vista y los materiales utilizados, a pesar de contar con unas superficies de aspecto básico, se nos muestras sólidas y resistentes al paso del tiempo y con unos buenos ajustes. Por otra parte; es un coche especialmente cómodo y frugal tanto en entornos urbanos, como en carretera, eso sí; si la cosa se complica, a tomárselo con calma y aprovechar la Citroën ConnectedCam para hacer alguna foto, que seguro que el paisaje y el entorno lo merece... ¿Queréis jugar con el C3?.



Si queréis ver más pruebas dinámicas realizadas por nosotros, pulsad en este ENLACE. Si queréis saber más sobre Citroën y sus modelos, pulsad en este otro ENLACE. Pero si lo que queréis es saber más del segmento de los utilitarios, pulsad en este último ENLACE



martes, 22 de agosto de 2017

Prueba: Citroën C3 PureTech Shine


Hoy comenzamos andadura con un nuevo colaborador de esta publicación, que no es otro que el concesionario de Citroën, DS y Peugeot en nuestra localidad, que a partir de ahora nos dejarán sus novedades para que os podamos explicar de primera mano cuales son los secretos de los vehículos de estas tres marcas, pertenecientes, todas, al gigante automovilístico francés PSA.


Y para celebrar, y empezar con buen pie con esta nueva colaboración; qué mejor manera que hacerlo con el recién llegado Citroën C3. El C3 es un utilitario del segmento B, que en su día nació para sustituir al carismático Saxo y lo hizo cambiando radicalmente el concepto de utilitario, con unas formas redondeadas y aproximándose a una carrocería de tipo monovolumen; más grande, más alto y más versátil, pero carente de la personalidad propia que tenía el Saxo, dejando ese espíritu "juguetón", al más pequeño Citroën C2.


La verdad es que el índice de ventas del anterior C3 no era malo, ni mucho menos; pero cuando ha llegado la hora de presentar su nueva generación, la marca ha decidido volver por sus fueros y desarrollar un nuevo concepto mucho más atractivo en términos visuales, dinámicos y en cuanto a equipamiento y tecnología disponible de última hornada.

Adquiere de pleno el nuevo lenguaje de diseño estrenado en su día por el peculiar Citroën Cactus y que después han ido incorporando en el resto de la gama como en los monovolúmenes Picasso y Grand Picasso.


Esos rasgos comunes y plenamente reconocibles se concentran, sobre todo, en su visión frontal; donde observamos dos grupos ópticos diferenciados, tres, en el caso de incluir las luces antiniebla. El grupo principal lo componen las luces de carretera que forman parte, de alguna manera, del profuso paragolpes delantero, que también incluye la rejilla del radiador y a simple vista; nos pueden parecer unas enormes luces antiniebla. Pero no.

Justo por encima, otro grupo de luces de tecnología LED y que se fusionan de una manera magistral con la parrilla frontal que incluye el logo en el centro; nos procuran la característica iluminación diurna e incorporan, además, los intermitentes.

Esa visión concluye con otro acople inferior de plástico, que sirve de protección en caso de posibles arañazos en esa zona y que también incluye las luces antiniebla, a su vez; rodeadas en nuestro caso, con un embellecedor rojo en contraste.

Esos embellecedores, también forman parte de los diferentes packs de personalización del C3, ya que esa personalización es un valor añadido en los utilitarios y urbanos actuales, sean de la marca que sean. El C3 se puede elegir con una surtida gama de colores principales (hasta 9), y se pueden combinar con otros matices y colores para algunos elementos. Nuestra unidad, por ejemplo, estaba pintada en blanco, en contraste con el techo, carcasas de los retrovisores y algunos componentes más de la carrocería, que venían en color rojo, además de algunos paneles del interior del mismo tono. También el perfil inferior que rodea al vehículo en plástico negro, le aporta otro rasgo de diferenciación muy personal.

En el lateral, lo que probablemente nos llame más la atención, además de las preciosas llantas de 16 pulgadas; sea esa extraña tira de plástico con cuadrados que abarca la base tanto de las puertas delanteras, como de las traseras, prácticamente en su totalidad.


Es una solución estrenada también en el Cactus por primera vez y el nombre del invento es "Airbumps". Para evitar los molestos rayones, golpes o picadas de pintura, tanto cuando abrimos nosotros las puertas, como cuando lo hacen los ocupantes del vehículo aparcado al lado; los "Airbumps" evitan que golpeemos con la puerta directamente y de esa manera, preserva la integridad de nuestro coche y la de los demás.

Son una especie de almohadillas con una cámara de aire en su interior y que son capaces de aguantar hasta 10 Kg de presión antes de romperse, por lo que también podrían soportar pequeños golpes a la hora de aparcar, con otros vehículos o con paredes, columnas...

Es un sistema que en su momento creó cierta controversia entre los partidarios y los que no les gustaba por romper la estética general del coche; aunque sea como fuere, y para gustos los colores, no deja de ser una gran solución e innovación, típica de la marca francesa que de vez en cuando nos sorprende con soluciones sencillas y efectivas al mismo tiempo.

La zaga se nos muestra bastante "poderosa" gracias también a una línea de cintura ancha, y otra vez; un paragolpes bastante envolvente con aditamento en plástico negro, que al igual que en el frontal, sirve como protección y aporta al vehículo un toque más dinámico en general. Los pilotos cuentan con tecnología LED y su iluminación nos provoca un atractivo efecto en 3D, muy visible durante las horas nocturnas. La verdad es que el nuevo C3 es muy atractivo a nivel visual, lo miremos desde donde lo miremos.

Pero primar el diseño puro sobre otros conceptos tiene un precio y uno de ellos, es que el acceso al maletero se nos queda un poco alto respecto al suelo. No obstante; contamos con una capacidad de 300 litros, suficientes dentro del segmento en el que nos encontramos.


Abrimos las puertas posteriores y nos incorporamos a las plazas traseras. Son unas plazas amplias sin alardes, con muy buenas cotas de espacio respecto a las rodillas y en cuanto a altura respecto a nuestras cabezas. Para ser un coche que apenas alcanza los 4 metros de longitud, el habitáculo en general nos transmite una muy buena sensación de amplitud.

En la posición de conducción nos encontramos ante una banqueta con buena sujeción lateral a la altura de nuestra espalda, no tanto a la altura de nuestras caderas. Son unos asientos muy cómodos, aunque con un mullido algo blando para mi gusto, pero eso es una opinión muy subjetiva...


El cockpit es muy simple en configuración y sencillo de interpretar, con todos los mandos disponibles al alcance de nuestras manos, la información de la capilla de relojes esencial a primer golpe de vista y en donde la pantalla del equipo de infoentretenimiento, táctil de 7 pulgadas en el centro del salpicadero y en posición elevada, cobra el mayor protagonismo. Y no es para menos, ya que desde esa interfaz debemos manejar hasta la regulación del climatizador, algo que no sé yo si es del todo práctico, teniendo espacio diáfano en la base donde poder colocar los mandos sin problemas.


De todas formas, podremos controlar también otros parámetros en cuanto a sistemas de ayuda a la conducción, la visión de la cámara trasera al insertar la marcha atrás o el navegador con tecnología TomTom Traffic, que permite tener las informaciones sobre el tráfico en tiempo real, la localización y los precios de las estaciones de servicio y de los parkings, las informaciones meteorológicas y la búsqueda local de los puntos de interés, por poner tan sólo unos pocos ejemplos de todas las posibilidades de la pantalla; dejando, por otra parte, el habitáculo libre de botones y abarcando todos los sistemas de control e información en un mismo sistema

Desde el excelente volante multifunción, revestido en piel y con un tacto agradable; podemos controlar los gadgets que más utilizamos sin la necesidad de soltar las manos, como el Bluetooth, el ordenador de a bordo, el sistema de reconocimiento de voz o el equipo de audio. En otro mando supletorio en la columna de dirección, nos encontramos con el control de velocidad de crucero con limitador.

Como hemos dicho; en general el habitáculo es muy simple, ya que carece de mandos y botones que no sean esenciales y lo traslada al equipo de infoetretenimiento, por lo que a simple vista, nos puede resultar un tanto "desangelado" para lo que estamos acostumbrados. Por otra parte; eso le permite un mayor espacio vital para los ocupantes de las plazas delanteras y algún que otro hueco vaciabolsillos que de otra manera no podría tener.


Un "pero" respecto al habitáculo, es el empleo excesivo de plásticos duros para la mayoría de los paneles, con un aspecto bastante básico, pero que mejoran bastante en la parte superior del salpicadero, contando también con el frontal de tela en color rojo, que aporta ese grado de diversión y personalización a tono con el exterior. Los ajustes, de todas maneras, son buenos y no se perciben "grillos" indeseables en orden de marcha.

Pero a pesar de ese aspecto simple; nuestra unidad de pruebas con el acabado Shine (el más dotado de serie) contaba con un equipamiento importante que incluye navegador, llantas de 16", equipo de infoentretenimiento con pantalla táctil de 7", climatizador automático, avisador de cambio involuntario de carril, Start/Stop, control de velocidad de crucero con limitador, ordenador de a bordo, asistente de arranque en pendientes, sensores traseros y cámara de asistencia al aparcamiento, alerta de cansancio del conductor, avisador acústico de vehículo en ángulo muerto, sistema de asistencia en carretera y emergencia por geolocalización o sensores de lluvia y luces entre otros elementos.


Una peculiaridad en este vehículo es la incorporación de una cámara de vídeo detrás del retrovisor interior. Se denomina Citroën ConnectedCam y tiene un ángulo de grabación de 120º y una alta resolución, además de una memoria interna de 16 Gb. Con una pulsación corta, podremos tomar fotos de 2 Mp y con una pulsación larga podremos grabar vídeos de hasta 60 segundos. En caso de accidente; la cámara grabará automáticamente los 30 segundos previos al accidente y los 60 segundos posteriores, algo que en un momento determinado; nos podría venir bien de cara a no tener problemas con los seguros.

La mecánica que probamos es un 1.2 tricilindrico de gasolina que eroga 110cv, con un par máximo de 205 Nm. Es una mecánica satisfactoria que nos ofrece una respuesta aceptable en un coche como el C3, alcanzando los 100 Km/h desde parado en 9,3 segundos y una velocidad máxima de 190 Km/h, con unos parcos consumos en ciclo mixto de tan solo 4,6 l/100 Km.

En nuestro caso está asociado a una caja de cambios manual de 5 relaciones, muy bien escalonadas y en la que las tres primeras son bastante cortas y favorecen una conducción muy ágil en entornos urbanos y a la salida de los semáforos. Tampoco se queda corto en recuperaciones, por lo que adelantar y afrontar un repecho en la carretera no nos supondrá muchos problemas y no será necesario acudir tanto a la ayuda de la palanca de cambios.


En orden de marcha, podemos afirmar que el nuevo C3 es un vehículo extremadamente cómodo en entornos urbanos y en carretera, ya que su esquema de suspensiones es de tarado muy blando y absorbe muy bien cualquier imperfección o junta que exista sobre el asfalto, proporcionando un excelente confort de marcha a los pasajeros.


Es cuando la carretera se vuelve más sinuosa, cuando el C3 se nos muestra más impreciso, ya que esas mismas suspensiones que nos ofrecen un gran confort en recta, nos penaliza el paso por curva y la carrocería cabecea en exceso. En ningún momento esas reacciones nos dan la sensación de inseguridad, puesto que el C3 se nos muestra siempre muy ágil y noble y sus sistemas de seguridad como el ABS o el ESP funcionan a la perfección y no son excesivamente intrusivos; pero sí que es un poco incómodo que la carrocería se mueva de una manera tan marcada en los cambios de apoyo.

No está mal el nuevo "juguete" que nos presenta la marca francesa. Su imagen desenfadada y su diseño innovador, aporta esa nota de color característica en entornos urbanos y gracias a una gran capacidad de personalización, podremos configurar casi; nuestro propio C3 diferente al resto. Amplio en su interior, también cuenta con una buena capacidad de maletero y un equipo de serie importante, a pesar de que no lo parezca a simple vista y los materiales utilizados, a pesar de contar con unas superficies de aspecto básico, se nos muestras sólidas y resistentes al paso del tiempo y con unos buenos ajustes. Por otra parte; es un coche especialmente cómodo y frugal tanto en entornos urbanos, como en carretera, eso sí; si la cosa se complica, a tomárselo con calma y aprovechar la Citroën ConnectedCam para hacer alguna foto, que seguro que el paisaje y el entorno lo merece... ¿Queréis jugar con el C3?.



Si queréis ver más pruebas dinámicas realizadas por nosotros, pulsad en este ENLACE. Si queréis saber más sobre Citroën y sus modelos, pulsad en este otro ENLACE. Pero si lo que queréis es saber más del segmento de los utilitarios, pulsad en este último ENLACE